Vuelve el VI Naciones. Una mirada a otro mundo, un mundo cerrado, clasista, que sólo permite a los ajenos mirar, aplaudir y pagar por ello.
El torneo exhibe buena parte del mejor rugby del mundo (la correspondiente al Hemisferio Norte).
Monumento deportivo en si mismo, el concepto no debe ocultar que lo fundamental del torneo sigue siendo la lucha por la victoria. Y ese pequeño y gran detalle, en esta edición, ”sólo” disfruta de tres candidatos con opciones reales a alzar el trofeo.
Ahora bien, las posibilidades de Francia, Inglaterra e Irlanda, las favoritas, quedan a un lado ante el hundimiento galés temporada tras temporada. Gales ganó seis títulos entre 2005 y 2021. Pero hace dos años que el XV del Dragón no gana un solo partido y sólo ha sumado dos triunfos, frente a18 derrotas (muchas más en partidos fuera del torneo) desde el último título. Su crisis tiene raíces económicas, de asfixia del rugby profesional y bien pudiera ser un aviso para el resto de británicos, que tampoco andan muy boyantes. Y, además tampoco ayuda el hecho de que en los últimos tiempos equipos de fuera del Olimpo del Rugby Championships y del VI Naciones hayan superado al mítico XV del Dragón, dando muestras de que en el rugby mundial, pese a quien pese, algo se esta moviendo.
Si hablamos de favoritos hay que citar en primer lugar a Inglaterra. Lleva sin ganar el torneo desde 2020 pero ha conseguido, parece, superar un periodo irregular: en las ventanas de julio y noviembre sumó siete triunfos sin derrotas ante rivales como Argentina, Nueva Zelanda y Fiji (Australia está en su propia crisis) y Steve Borthwick y los suyos, liderados por George Ford, saben que sería conveniente empezar a marcar territorio antes del Mundial.
Irlanda va a tener que lidiar con una renovación forzada, sobre todo en la delantera a cuenta de lesiones y sanciones de hombres como Aki, Hansen, Keenan o Furlong. Similares problemas tiene en Francia Fabien Galthie, acentuados por el infortunio de Uini Atonio. Pero puede contar con la vuelta de Dupont y un Bielle-Biarrey que nunca defrauda.
Escocia e Italia están entre dos aguas. Los transalpinos han mejorado mucho en el último lustro pero en la pasada edición retrocedieron un tanto. Gonzalo Quesada, además, deberá resolver el problema de las lesiones de, entre otros, Capuozzo y Allan. Escocia, con un bloque que va madurando pero no despega, recibirá a Inglaterra y Francia. No gana un título desde el siglo XX.
Y de Gales, está todo dicho. Eludir la tercera Cuchara de Madera consecutiva ya sería mejorar.
Hay que valorar también que la importancia de ser local en el torneo es grande: Inglaterra no pierde un partido en casa desde hace dos años (aunque aquella vez fue un 10-53 ante Francia). En los últimos cinco años, Francia e Inglaterra han ganado 9 de 13 partidos e Irlanda, 10 de 12. En ese sentido la ventaja teórica este año es francesa, pues recibirá a Irlanda e Inglaterra en el Stade de France. El XV del Trebol, en cambio, jugará siempre como vistante ante los favoritos pues también irá a Twickenham.
Esto es lo que hay. Mucho y buen rugby. Sí: al ‘resto del mundo’ sólo se le deja aplaudir, pero es que hay mucho que aplaudir…
Comenzaba la edición 2026, un atípico jueves día 5 (para no coincidir con la ceremonia de inauguración del viernes, de los JJOO de invierno en Italia), jornada lectiva y que no se daba desde 1948 con el partido más esperado de toda la jornada y en casa del vigente campeón.
El
Francia 36 Irlanda 14, se disputaba en un Stade de France abarrotado y con ligera lluvia inicial. Ambos equipos presentaban ausencias importantes, pero mientras en el equipo irlandés eran en buena parte forzadas, en el galo varias se debían a decisión técnica de Fabien Galthie y que decidía dejar fuera a jugadores como Damien Penaud (máximo anotador de ensayos histórico de Francia), Gäel Fickou o Gregory Alldrit, para dar protagonismo a otros como Matthieu Jalibert o Théo Attisogbe. En Irlanda las bajas se concentraban en la delantera y, en muchos casos, fueron forzadas: Hugo Keenan y Bundee Aki,por sanción, James Lowe, Mack Hansen, Andrew Porter y Tadhg Furlong, por lesión.
Les Blues, claros favoritos antes del partido, no tardaron en imponer su autoridad, combinando velocidad, potencia y precisión para abrumar a una selección irlandesa que luchaba por consolidarse en el partido, aunque curiosamente, el primer disparo de advertencia era del irlandés Osborne. La replica francesa no tardaba en llegar. Con un ensayo de Bielle-Biarrey, el MVP de la edición 2025, abría el marcador con una brillante jugada individual, tras recuperar la posesión cerca del mediocampo, y acelerar por la banda izquierda, superando una entrada y posar en la esquina antes que la defensa. Ramos añadió la transformación para poner el (7-0) min 13. La presión francesa seguía aumentando. Un golpe de castigo lanzado rápidamente en territorio irlandés propiciaba una posesión francesa sostenida, y aunque el apertura S. Prendergast la interceptaba, su intento de salir desde detrás de su propia línea de gol le suponía a Francia una melé a cinco metros de la línea de ensayo. Una rápida salida de la melé constataba el buen entendimiento de la bisagra francesa, ya que Dupont buscó y encontró a Jalibert, para que este añadiese cinco puntos más al casillero de su equipo, pero que Ramos no transformaba, al estrellar el balón en el poste (12-0) min 21. El XV del trébol se veía sorprendido por el ritmo impuesto por los anfitriones, y sufrían en exceso cuando tenían el balón, lo que les relegaba a su campo para tratar de frenar allí los ataques y la claridad de ideas de los franceses. Estos no dejaban respirar a Irlanda, y su línea defensiva empezaba a acumular errores, lo que derivaba en una nueva infracción dentro de su propia área que permitía a Ramos ampliar la ventaja, con un golpe de castigo directo, (15-0) min 27. Francia protagonizaba entonces el momento más destacado de la primera parte, cuando Jalibert se adelantaba para aprovechar el espacio, y aunque el balón se le escapó ligeramente, Guillard siguió la jugada con potencia antes de pasar con habilidad a Ollivon, que posaba justo dentro de la portería irlandesa. El tercer ensayo y la conversión de Ramos suponía el (22-0) al descanso y resaltaba el dominio francés.
Tras la reanudación, el equipo de Fabien Galthié no tardó en reforzar su dominio y en cuestión de minutos, Francia había asegurado el crucial punto bonus, con el segundo ensayo de Bielle-Biarrey, anotando de forma fortuita antes de que Ramos convirtiese el balón para ampliar la ventaja a (29-0) min 46’. Lo que siguió a continuación rozó el rugby de exhibición. Francia jugaba con libertad y confianza, moviendo el balón con facilidad en múltiples fases mientras Irlanda luchaba por disminuir el ritmo. Ramos propició otra jugada arrolladora momentos después, con una serie de audaces pases que llevaron a Francia hasta cerca de la linea de ensayo irlandesa y antes de que un fuera de juego accidental frenase la acción. Entrando el partido en su último cuarto, llegaba el momento de las sustituciones; Francia hacía debutar a varios suplentes, incluyendo a Gourgues, mientras que Irlanda respondía con cambios drásticos en busca de energía y orgullo y que servían al XV del Trebol para afianzarse en el partido y así, jugando con ventaja de golpes de castigo, S. Prendergast habilitaba a McCloskey por un hueco estrecho, dando este, un pase interior a Timoney, quien posaba bajo los postes el primer ensayo irlandés. La conversión de Prendergast redujo la desventaja (29-7) min 58. Irlanda sin dejar reaccionar a su rival sumaba una segunda anotación poco después, esta vez a través del pilier suplente, Milne, para que S. Prendergast volviera a sumar para poner el marcador en (29-14) min 61. Aunque sin alarmas, pues cualquier idea de una posible siguiente remontada, se disipaba rápidamente. Francia recuperó el control del territorio y la posesión, con dos intentos de Depoortere antes de que este fuera placado sobre la línea. Y la última palabra, también la tuvieron los locales por la banda derecha a manos de Attissogbe, quien remataba acrobáticamente en la esquina para culminar la contundente actuación del equipo (36-14). La decisión técnica de Fabien Galthie le había salido perfecta; en el caso del XV del Trébol las ausencias pesaron mucho; hasta mediada la segunda parte la delantera fue inofensiva, pese al incesante trabajo de Gibson-Park repartiendo juego.
FRANCIA (22+14): Gros, Marchand, Aldegheri, Ollivon, Guillard, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Depoortere, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Montagne, Auradou, Meafou, Nouchi, Serin y Gourgues.
Marcador: 5 ensayos, Bielle-Biarrey (12' y 46'), Jalibert (21'), Ollivon (33') y Attissogbe (80'); 3 transformaciones Ramos (13', 34', 47') y 1 golpe de castigo: Ramos (27').
IRLANDA (0+14): Loughman, Sheehan, Clarkson, McCarthy, Beirne, C. Prendergast, Van der Flier, Doris, Gibson-Park, S. Prendergast, Stockdale, McCloskey, Ringrose, O'Brien y Osborne. También jugaron Kelleher, Milne, Bealhan, Ryan, Conan, Timoney, Casy y Crowley.
Marcador: 2 ensayos: Timoney (58'), Milne (61') y 2 transformaciones S. Prendergast (59', 62').
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra).
Para el sábado 7 quedaban por disputar los restantes dos partidos. El
Italia 18 Escocia 15. En un Olímpico de Roma con muy buena entrada, a pesar de la pertinaz lluvia, y en un escenario más propio de Edimburgo o Glasgow, que de la “Ciudad Eterna”, quedó claro desde el inicio que la lluvia sería un factor decisivo. Italia se adaptó rápidamente, utilizando patadas inteligentes y fases controladas para poner a prueba a la defensa escocesa. Así, el ala Lynagh adelantaba a Italia con una definición inteligente tras una jugada de lineout bien trabajada, y que Garbisi desde el corner no terminaba de completar, fallando la transformación (5-0) min 7’. Poco después era Menoncello el que ampliaba la ventaja, corriendo por la banda izquierda para posar el oval, tras un preciso saque de área del medio melé Fusco para colocar a Italia en una posición privilegiada (12-0) min 14, al poco de comenzar. Curiosamente era Escocia la que tenía más dificultades para encontrar su ritmo en estas condiciones de lluvia, errando numerosas ocasiones a balón parado. Pero la mala racha cesaba cuando Dempsey rompía la defensa italiana tras repetidas fases cerca de la línea de 22 local, para posar, permitiendo al 10, Russell una conversión sencilla y reducir la desventaja (12-7) min 24. A pesar de la presión escocesa, los Azzurri mantenían la compostura, sus delanteros dominaban las zonas de contacto, y un golpe de castigo de Garbisi ampliaba la ventaja italiana (15-7) justo antes del descanso.
En la segunda mitad, la lluvia se intensificaba, convirtiendo el césped en una superficie resbaladiza y desafiante. Los intentos de Escocia por recortar se veían obstaculizados por sus errores y faltas, mientras que la disciplina de Italia los mantenía por delante. Aún así el (15-10) min 46 subía al luminoso El momento clave del choque llegaba inmediatamente, cuando el tercera línea italiano Zuliani recibía una entrada alta de Turner, que derivaba en amarilla para el hooker suplente, aprovechando Italia la oportunidad del golpe de castigo lanzado por Garbisi para restablecer su ventaja de ocho puntos, (18-10) min 49. Con tiempo todavía por delante, Escocia lanzaba su ofensiva para remontar. Horne ensayaba por la esquina gracias al maul visitante en el line-out, pero la conversión fallada de Russell mantenía al XV del Cardo por debajo (18-15) min 67. En los minutos finales y a pesar de la presión constante y las múltiples fases dentro del área italiana, Escocia no conseguía abrirse paso entre la tenaz defensa local. Y un postrer intento de Williamson por llevar a Escocia a la línea de ensayo no conseguía alterar el marcador, por lo que los primeros tres puntos en juego se quedaban en Italia. El pitido final daba a los azzurri una nueva victoria contra los escoceses en Roma, tras haberlo hecho en 2024.
ITALIA (15+3): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone; Fusco, P. Garbisi; Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Marin. También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Hasa, Ruzza, Favretto, Garbisi, Da Re y Pani.
Marcador: 2 ensayos Lynagh (7') y Menoncello (13'); 1 transformación Garbisi (14') y 2 golpes de castigo Garbisi (34' y 48’).
ESCOCIA (7+8). Schoeman, Ashman, Z. Fagerson, Cummings, Gr. Gilchrist, M. Fagerson, Darge, J. Dempsey; White, Russell; Dobie, Tuipolotu, Jones, Steyn y Jordan. También jugaron Turner, McBeth, Millar-Mills, Williamson, Brown, Horne, Hastings y Graham.
Marcador: 2 ensayos Dempsey (23') y Horne (66'), una transformación Rusell (24') y 1 golpe de castigo Rusell (46').
Árbitro: Ben O´Keeffe (Nueva Zelanda). Expulsó 10’ al escocés Turner con amarilla, en el minuto 54.
Inglaterra 48 Gales 7. Inglaterra volvía a mostrar este sábado, en Londres, en un Twickenham a reventar, el abismo que existe entre su rugby y el de el que fuera uno de sus grandes e históricos rivales, Gales, en el torneo más antiguo del mundo. Los locales, junto a Francia, son los favoritos para llevarse la presente edición del Seis Naciones y este sábado vapulearon sin piedad a sus vecinos con un 48-7. Y con el choque ya cerrado al descanso con 29-0. Dominadora en la década de los 70 con jugadores que son leyenda de este deporte, marcaron a generaciones de aficionados. Vencedora del Seis Naciones no hace tanto (2019 y 2021), el XV del Dragón ahora, sobre el césped de Twickenham ofreció una sombra de lo que fue, sin opción alguna sobre el XV de la Rosa. Ni el zaguero Rees-Zammit, que regresaba con la camisola roja (tras intentar triunfar en la NFL), ni el nuevo seleccionador, Steve Tandy, ofrecieron esperanzas a sus seguidores de cara al futuro, mejorando su papel de las últimas ediciones. Gales se ha estado llevando la cuchara de madera, (trofeo honorifico para la selección que pierde todos sus encuentros), en las dos últimas ediciones. Certificando el hecho, los datos y el cruel marcador. No habían pasado ni 10’ y los de la Rosa ya dominaban por 10-0 tras el ensayo de Arundell, transformado por Ford y un siguiente golpe de este mismo. Las dos expulsiones seguidas de los galeses Smith y del capitán, Lake, por repetir faltas en su línea de 22, no hacían sino echar más tierra sobre la tumba visitante. Con 13 jugadores y con Ford y Mitchell dirigiendo a los blancos a placer, Gales no pudo parar las marcas de Arundell, dos de nuevo, y un extraordinario Earl, (29-0) en el descanso.
La tendencia siguió siendo la misma al inicio de la segunda mitad, no podía ser de otra forma a la vista de los primeros 40 minutos, y Roebuck hizo el quinto ensayo para los anfitriones momento que aprovechaba Steve Borthwick, para empezar entonces a mover el banquillo. Y ya fuera por cierto relajo de los ingleses, los cambios en ambas escuadras o el orgullo de los rojos, éstos se sacudieron el dominio local. Itoje, recién entrado, vio como monsieur Brousset le mostraba la amarilla en el minuto 51, y Adams sumó el primer y único ensayo para Gales en el 54 (36-7), pasado entre palos por Edwards.
El controvertido Pollock, una de las jóvenes promesas inglesas, protagonizaba la sexta marca del XV de la Rosa. El polémico tercera local, que tan pronto manda callar a su grada como a la ajena, pisó fuera mientras se tiraba sobre la zona de marca rival, pero la acción de Plumtree sobre su cuello y cabeza al tratar de placarle hizo que el colegiado galo decretara ensayo de castigo y la expulsión de Plumtree. La cuarta de los visitantes a lo largo de los 80’. Para finalizar, Freeman, en el último minuto, sellaba la victoria inglesa con un nuevo ensalllo y subir el definitivo (48-7) al luminoso. Con esta nueva victoria Inglaterra amplia su record de victorias seguidas (no pierde en el Seis Naciones desde que lo hiciera en la primera jornada del torneo de 2025 frente a Irlanda). Por su parte Gales no gana en Londrés desde 2012. Con este marcador los de Borthwick se sitúan tras esta primera jornada al frente de la tabla por delante de Francia, la otra favorita, por la mayor diferencia entre los puntos logrados y encajados.
INGLATERRA (29+19). Genge, George, Heyes, Coles, Chessum, Pepper, Underhill, Earl; Mitchell, Ford; Arundell, Dingwall, Freeman, Roebuck y Stewart. También jugaron Rodd, Cowan-Dickie, Itoje, Curry, Pollock, Smith, Spencer y Davison.
Marcador: 6 ensayos + 1 de castigo, Arundell (7’, 18’ y 35’), Earl (23’) Roebuck (44’) y Freeman (68’ y 80’); 4 transformaciones Ford (8’, 24’, 36’ y 45’) y 1 golpes de castigo Ford (2’)
GALES (0+7). Smith, Lake, Griffin, Jenkins, Beard, Mann, Macleod, Wainright; T. Williams, Edwards; Adams, Thomas, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Carre, Belcher, Grady, Plumtree, Deaves, Francis, Carter y Hardy.
Marcador: 1 ensayo Adams (51') y 1 transformación Edwards (52').
Árbitro: Pierre Brousset (Francia). Mostró amarilla a los galeses Smith, en el 16’; Lake, en el 17’; Thomas, en el 64’; Plumtree, en el 66’; y a los ingleses Itoje, en el 50’; y Curry, en el 75’.
El próximo fin de semana, turno para la segunda jornada, el 14 y 15 de Febrero, y los partidos programados el sábado son el Irlanda & Italia y el Escocia & Inglaterra quedando para el domingo el Gales & Francia.



