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Wednesday, July 1, 2026

Liga ACT 2026. 1ª Jornada Buitrago del Lozoya

Con el último fin de semana de junio la competición estrella del banco fijo del Cantábrico iniciaba su andadura 2026. 
La ACT anunciaba a mediados de mayo el calendario de regatas con la inesperada sorpresa de una primera cita en Madrid previa a las otras 20 habituales. En un pantano, el de Riosequillo en Buitrago, y gracias al patrocinio del Canal de Isabel II, el inicio de la Liga muchos años volvía a producirse lejos de territorio vascongado. 
Junto a las ocho traineras de la Liga Euskotren, las doce embarcaciones de la Liga Euko Label se daban cita en una de las localidades más importantes de la “sierra pobre” madrileña para medirse por primera vez. 
En un formato nada habitual de una contrarreloj por parejas se disputaba la 1ª Bandera Pueblos con Vida Comunidad de Madrid. Con un recorrido de 6 largos de 926 m, con cinco ciabogas para el total de 3 millas marinas (5.556 m). 
El domingo día 27, a su hora habitual y con la presencia de la máxima mandataria de la comunidad madrileña Dª Isabel Díaz Ayuso daba comienzo la primera jornada de la Liga ACT con los primeros cuatro barcos en el agua y tras la disputa de las mangas correspondientes a la liga femenina y la entrega de su Bandera correspondiente (Bandera Canal de Isabel II). 

Como es tradicional en la primera ocasión, y en este tipo de regata, sin referencias previas, comenzaban remando los barcos de dos en dos, en orden inverso a la clasificación final de la temporada anterior y con los dos recién ascendidos por delante, completando la primera manga Ares y Ondárroa. 
Primera tanda: partían las primeras Santurtzi y Chapela y un minuto después lo hacían Ares y Ondárroa tras su estela. Enfrentadas en esta tanda vascas y gallegas y con la vista puesta en las dos de delante, era Ondarroa la que marcaba el tiempo de referencia para las siguientes con 1” y de diferencia con Santurtzi, y 4” con Chapela y Ares, respectivamente. Para la primera ciaboga de meta, Ondárroa aumentaba su diferencia con el resto a 5” sobre Santurtzi y más sobre Chapela y Ares, que mantenían su particular duelo por no ser últimas. En el ecuador de la prueba aumentaban a 6, los segundos de diferencia, pero en la cuarta ciaboga Santurtzi había enjugado la diferencia y marcaban las dos vascas el mismo crono, 13:31, mientras Chapela se había separado 3” de Ares. En vista de ello, para la quinta virada Ondarroa forzaba el ritmo y se separaba de Santurtzi esta vez a 7”, para terminar imponiéndose en meta con un crono de 20’15”96 por los 20’24”18 de Santurtzi. Tercera entraba Chapela con 20’30”72 y en cuarta posición lo hacía Ares que anotaba un crono de 20’36”56. 


Para la segunda tanda San Juan y Lekittarra partían primero, con Getaria y Hondarribia un minuto después. Con las dos primeras en partir sin mejorar el tiempo de la Antiguako Ama en la primera ciaboga, sí conseguían ese logro Getaria y Hondarribia, por un segundo, con 3’04. Para el largo de vuelta, tan solo Getaria con 6’25, mejoraba el tiempo de Ondarrroa, con la Ama Guadalupekoa cediendo uno y San Juan y Lekkitarra cuatro. Para el tercer largo Getaría seguía al mando, mejorando con holgura los cronos de la primera tanda, con Hondarribia 6” por detrás, en la boya y la Erreka 3” mejor que Lekittarra; posiciones y diferencias que se asentaban en la boya de meta con el 13’18 de la Esperantza, 13’23 de Hondarribia, 13’25 de San Juan y 13’33 de Lekittarra. Para la última virada se mantenían las diferencias y tan solo Lekitarra no mejoraba el tiempo de Ondarroa. Y con el insuficiente cambio de ritmo final de la Ama Guadalupekoa en el último largo recortando diferencias, en meta se imponía Getaria con un gran crono de 20’06”78, pasando a encabezar la clasificación, por los 20’08”50 de Hondarribia, los 20’15”08 de San Juan, que mejoraba también y el tiempo de Ondárroa por centésimas y los 20’26”74 de Isuntza que solo superaba los cronos de las dos embarcaciones gallegas. 

Para la tercera tanda quedaban por bogar los cuatro primeros botes de la temporada anterior. El orden de salida era Urdaibai y Donostiarra como primera pareja de boga y Zierbena y Orio, cerrando la regata. La gran favorita San Nikolás, al partir por detrás y con todas las referencias de las tandas anteriores, salía con cautela pero mejorando el mejor tiempo hasta entonces de Getaria y Hondarribia, con 3’02 en la primera virada y controlando a su pareja Zierbena, un segundo por detrás, mientras que Donostiarra con 3’08 y Bermeo con 3’10 no entraban en la pelea y se alejaban algo, perdiendo mucho tiempo. En la siguiente boya, la de meta, Orio anotaba 6’17 por los 6’19 de Zierbena, los 6’23 de Donostiarra y los 6’25 de Urdaibai, estas dos últimas ya en tiempos acordes a su categoría. 

Para la tercera virada se mantenían las posiciones y las diferencias y ya dirección de carrera había anunciado una sanción para la Bou Bizkaia de 10” por haber partido sin agarrar la estacha. De tal manera que a partir de entonces y conociendo que no podían luchar por la bandera se dedicaban a controlar y no perder la cuarta plaza, siendo en la tercera boya los tiempos de paso 9’39 para Orio, 9’43 para Zierbena, 9’46 Donostiarra y 9’50 para Bermeo. En la penúltima virada de meta, Ziérbena se descolgaba un pelín más (6”) y en los dos últimos largos, si verse capacitados para remontar ante el gran bogar de la San Nicolás se dedicaban a controlar su segunda plaza. 



De tal manera que en meta bajando las cuatro embarcaciones de los 20’, se imponía Orio con 19’40”52, el segundo mejor tiempo lo marcaba Zierbena con 19’48”38 solo 4 centésimas mejor que el 19’48”42 de la Torrekua II reduciendo las diferencias a marchas forzadas, mientras la Bou Bizkaia marcaba un 19’55”22, al que había que sumar los 10” de sanción. 


Orio comienza fuerte al frente de la clasificación, continuando su dominio de la temporada anterior con Zierbena como principal rival y a la espera del rendimiento real de Urdaibai cuarto, con Donostiarra de momento en la tercera plaza. La quinta es para una buena Getaria y la sexta para Hondarribia. Por abajo cierran las dos gallegas con Chapela mejor que Ares.

Las doce traineras de la Liga se desplazarán ahora a territorio conocido para disputar las dos próximas jornadas. El sábado 4 por la tarde en la ría bilbaína y el domingo 5 al mediodía en Zierbena.

Tuesday, February 10, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Primera Jornada.

Como es tradicional, con la primera semana de febrero llegaba una nueva edición (132ª) del Torneo de Rugby por antonomasia, en una nueva edición premundial (Australia 2027) .
Vuelve el VI Naciones. Una mirada a otro mundo, un mundo cerrado, clasista, que sólo permite a los ajenos mirar, aplaudir y pagar por ello. 
El torneo exhibe buena parte del mejor rugby del mundo (la correspondiente al Hemisferio Norte). Monumento deportivo en si mismo, el concepto no debe ocultar que lo fundamental del torneo sigue siendo la lucha por la victoria. Y ese pequeño y gran detalle, en esta edición, ”sólo” disfruta de tres candidatos con opciones reales a alzar el trofeo. 
Ahora bien, las posibilidades de Francia, Inglaterra e Irlanda, las favoritas, quedan a un lado ante el hundimiento galés temporada tras temporada. Gales ganó seis títulos entre 2005 y 2021. Pero hace dos años que el XV del Dragón no gana un solo partido y sólo ha sumado dos triunfos, frente a18 derrotas (muchas más en partidos fuera del torneo) desde el último título. Su crisis tiene raíces económicas, de asfixia del rugby profesional y bien pudiera ser un aviso para el resto de británicos, que tampoco andan muy boyantes. Y, además tampoco ayuda el hecho de que en los últimos tiempos equipos de fuera del Olimpo del Rugby Championships y del VI Naciones hayan superado al mítico XV del Dragón, dando muestras de que en el rugby mundial, pese a quien pese, algo se esta moviendo. 
Si hablamos de favoritos hay que citar en primer lugar a Inglaterra. Lleva sin ganar el torneo desde 2020 pero ha conseguido, parece, superar un periodo irregular: en las ventanas de julio y noviembre sumó siete triunfos sin derrotas ante rivales como Argentina, Nueva Zelanda y Fiji (Australia está en su propia crisis) y Steve Borthwick y los suyos, liderados por George Ford, saben que sería conveniente empezar a marcar territorio antes del Mundial. 
Irlanda va a tener que lidiar con una renovación forzada, sobre todo en la delantera a cuenta de lesiones y sanciones de hombres como Aki, Hansen, Keenan o Furlong. Similares problemas tiene en Francia Fabien Galthie, acentuados por el infortunio de Uini Atonio. Pero puede contar con la vuelta de Dupont y un Bielle-Biarrey que nunca defrauda. 
Escocia e Italia están entre dos aguas. Los transalpinos han mejorado mucho en el último lustro pero en la pasada edición retrocedieron un tanto. Gonzalo Quesada, además, deberá resolver el problema de las lesiones de, entre otros, Capuozzo y Allan. Escocia, con un bloque que va madurando pero no despega, recibirá a Inglaterra y Francia. No gana un título desde el siglo XX. 
Y de Gales, está todo dicho. Eludir la tercera Cuchara de Madera consecutiva ya sería mejorar.  Hay que valorar también que la importancia de ser local en el torneo es grande: Inglaterra no pierde un partido en casa desde hace dos años (aunque aquella vez fue un 10-53 ante Francia). En los últimos cinco años, Francia e Inglaterra han ganado 9 de 13 partidos e Irlanda, 10 de 12. En ese sentido la ventaja teórica este año es francesa, pues recibirá a Irlanda e Inglaterra en el Stade de France. El XV del Trebol, en cambio, jugará siempre como vistante ante los favoritos pues también irá a Twickenham. 
Esto es lo que hay. Mucho y buen rugby. Sí: al ‘resto del mundo’ sólo se le deja aplaudir, pero es que hay mucho que aplaudir…  
Comenzaba la edición 2026, un atípico jueves día 5 (para no coincidir con la ceremonia de inauguración del viernes, de los JJOO de invierno en Italia), jornada lectiva y que no se daba desde 1948 con el partido más esperado de toda la jornada y en casa del vigente campeón. El 
Francia 36 Irlanda 14, se disputaba en un Stade de France abarrotado y con ligera lluvia inicial. Ambos equipos presentaban ausencias importantes, pero mientras en el equipo irlandés eran en buena parte forzadas, en el galo varias se debían a decisión técnica de Fabien Galthie y que decidía dejar fuera a jugadores como Damien Penaud (máximo anotador de ensayos histórico de Francia), Gäel Fickou o Gregory Alldrit, para dar protagonismo a otros como Matthieu Jalibert o Théo Attisogbe. En Irlanda las bajas se concentraban en la delantera y, en muchos casos, fueron forzadas: Hugo Keenan y Bundee Aki,por sanción, James Lowe, Mack Hansen, Andrew Porter y Tadhg Furlong, por lesión. Les Blues, claros favoritos antes del partido, no tardaron en imponer su autoridad, combinando velocidad, potencia y precisión para abrumar a una selección irlandesa que luchaba por consolidarse en el partido, aunque curiosamente, el primer disparo de advertencia era del irlandés Osborne. La replica francesa no tardaba en llegar. Con un ensayo de Bielle-Biarrey, el MVP de la edición 2025, abría el marcador con una brillante jugada individual, tras recuperar la posesión cerca del mediocampo, y acelerar por la banda izquierda, superando una entrada y posar en la esquina antes que la defensa. Ramos añadió la transformación para poner el (7-0) min 13. La presión francesa seguía aumentando. Un golpe de castigo lanzado rápidamente en territorio irlandés propiciaba una posesión francesa sostenida, y aunque el apertura S. Prendergast la interceptaba, su intento de salir desde detrás de su propia línea de gol le suponía a Francia una melé a cinco metros de la línea de ensayo. Una rápida salida de la melé constataba el buen entendimiento de la bisagra francesa, ya que Dupont buscó y encontró a Jalibert, para que este añadiese cinco puntos más al casillero de su equipo, pero que Ramos no transformaba, al estrellar el balón en el poste (12-0) min 21. El XV del trébol se veía sorprendido por el ritmo impuesto por los anfitriones, y sufrían en exceso cuando tenían el balón, lo que les relegaba a su campo para tratar de frenar allí los ataques y la claridad de ideas de los franceses. Estos no dejaban respirar a Irlanda, y su línea defensiva empezaba a acumular errores, lo que derivaba en una nueva infracción dentro de su propia área que permitía a Ramos ampliar la ventaja, con un golpe de castigo directo, (15-0) min 27. Francia protagonizaba entonces el momento más destacado de la primera parte, cuando Jalibert se adelantaba para aprovechar el espacio, y aunque el balón se le escapó ligeramente, Guillard siguió la jugada con potencia antes de pasar con habilidad a Ollivon, que posaba justo dentro de la portería irlandesa. El tercer ensayo y la conversión de Ramos suponía el (22-0) al descanso y resaltaba el dominio francés. 

Tras la reanudación, el equipo de Fabien Galthié no tardó en reforzar su dominio y en cuestión de minutos, Francia había asegurado el crucial punto bonus, con el segundo ensayo de Bielle-Biarrey, anotando de forma fortuita antes de que Ramos convirtiese el balón para ampliar la ventaja a (29-0) min 46’. Lo que siguió a continuación rozó el rugby de exhibición. Francia jugaba con libertad y confianza, moviendo el balón con facilidad en múltiples fases mientras Irlanda luchaba por disminuir el ritmo. Ramos propició otra jugada arrolladora momentos después, con una serie de audaces pases que llevaron a Francia hasta cerca de la linea de ensayo irlandesa y antes de que un fuera de juego accidental frenase la acción. Entrando el partido en su último cuarto, llegaba el momento de las sustituciones; Francia hacía debutar a varios suplentes, incluyendo a Gourgues, mientras que Irlanda respondía con cambios drásticos en busca de energía y orgullo y que servían al XV del Trebol para afianzarse en el partido y así, jugando con ventaja de golpes de castigo, S. Prendergast habilitaba a McCloskey por un hueco estrecho, dando este, un pase interior a Timoney, quien posaba bajo los postes el primer ensayo irlandés. La conversión de Prendergast redujo la desventaja (29-7) min 58. Irlanda sin dejar reaccionar a su rival sumaba una segunda anotación poco después, esta vez a través del pilier suplente, Milne, para que S. Prendergast volviera a sumar para poner el marcador en (29-14) min 61. Aunque sin alarmas, pues cualquier idea de una posible siguiente remontada, se disipaba rápidamente. Francia recuperó el control del territorio y la posesión, con dos intentos de Depoortere antes de que este fuera placado sobre la línea. Y la última palabra, también la tuvieron los locales por la banda derecha a manos de Attissogbe, quien remataba acrobáticamente en la esquina para culminar la contundente actuación del equipo (36-14). La decisión técnica de Fabien Galthie le había salido perfecta; en el caso del XV del Trébol las ausencias pesaron mucho; hasta mediada la segunda parte la delantera fue inofensiva, pese al incesante trabajo de Gibson-Park repartiendo juego. 
FRANCIA (22+14): Gros, Marchand, Aldegheri, Ollivon, Guillard, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Depoortere, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Montagne, Auradou, Meafou, Nouchi, Serin y Gourgues. 
Marcador: 5 ensayos, Bielle-Biarrey (12' y 46'), Jalibert (21'), Ollivon (33') y Attissogbe (80'); 3 transformaciones Ramos (13', 34', 47') y 1 golpe de castigo: Ramos (27'). 
IRLANDA (0+14): Loughman, Sheehan, Clarkson, McCarthy, Beirne, C. Prendergast, Van der Flier, Doris, Gibson-Park, S. Prendergast, Stockdale, McCloskey, Ringrose, O'Brien y Osborne. También jugaron Kelleher, Milne, Bealhan, Ryan, Conan, Timoney, Casy y Crowley. 
Marcador: 2 ensayos: Timoney (58'), Milne (61') y 2 transformaciones S. Prendergast (59', 62'). 
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra). 

Para el sábado 7 quedaban por disputar los restantes dos partidos. El
Italia 18 Escocia 15. En un Olímpico de Roma con muy buena entrada, a pesar de la pertinaz lluvia, y en un escenario más propio de Edimburgo o Glasgow, que de la “Ciudad Eterna”, quedó claro desde el inicio que la lluvia sería un factor decisivo. Italia se adaptó rápidamente, utilizando patadas inteligentes y fases controladas para poner a prueba a la defensa escocesa. Así, el ala Lynagh adelantaba a Italia con una definición inteligente tras una jugada de lineout bien trabajada, y que Garbisi desde el corner no terminaba de completar, fallando la transformación (5-0) min 7’. Poco después era Menoncello el que ampliaba la ventaja, corriendo por la banda izquierda para posar el oval, tras un preciso saque de área del medio melé Fusco para colocar a Italia en una posición privilegiada (12-0) min 14, al poco de comenzar. Curiosamente era Escocia la que tenía más dificultades para encontrar su ritmo en estas condiciones de lluvia, errando numerosas ocasiones a balón parado. Pero la mala racha cesaba cuando Dempsey rompía la defensa italiana tras repetidas fases cerca de la línea de 22 local, para posar, permitiendo al 10, Russell una conversión sencilla y reducir la desventaja (12-7) min 24. A pesar de la presión escocesa, los Azzurri mantenían la compostura, sus delanteros dominaban las zonas de contacto, y un golpe de castigo de Garbisi ampliaba la ventaja italiana (15-7) justo antes del descanso. 

En la segunda mitad, la lluvia se intensificaba, convirtiendo el césped en una superficie resbaladiza y desafiante. Los intentos de Escocia por recortar se veían obstaculizados por sus errores y faltas, mientras que la disciplina de Italia los mantenía por delante. Aún así el (15-10) min 46 subía al luminoso El momento clave del choque llegaba inmediatamente, cuando el tercera línea italiano Zuliani recibía una entrada alta de Turner, que derivaba en amarilla para el hooker suplente, aprovechando Italia la oportunidad del golpe de castigo lanzado por Garbisi para restablecer su ventaja de ocho puntos, (18-10) min 49. Con tiempo todavía por delante, Escocia lanzaba su ofensiva para remontar. Horne ensayaba por la esquina gracias al maul visitante en el line-out, pero la conversión fallada de Russell mantenía al XV del Cardo por debajo (18-15) min 67. En los minutos finales y a pesar de la presión constante y las múltiples fases dentro del área italiana, Escocia no conseguía abrirse paso entre la tenaz defensa local. Y un postrer intento de Williamson por llevar a Escocia a la línea de ensayo no conseguía alterar el marcador, por lo que los primeros tres puntos en juego se quedaban en Italia. El pitido final daba a los azzurri una nueva victoria contra los escoceses en Roma, tras haberlo hecho en 2024.
ITALIA (15+3): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone; Fusco, P. Garbisi; Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Marin. También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Hasa, Ruzza, Favretto, Garbisi, Da Re y Pani. 
Marcador: 2 ensayos Lynagh (7') y Menoncello (13'); 1 transformación Garbisi (14') y 2 golpes de castigo Garbisi (34' y 48’).  
ESCOCIA (7+8). Schoeman, Ashman, Z. Fagerson, Cummings, Gr. Gilchrist, M. Fagerson, Darge, J. Dempsey; White, Russell; Dobie, Tuipolotu, Jones, Steyn y Jordan. También jugaron Turner, McBeth, Millar-Mills, Williamson, Brown, Horne, Hastings y Graham. 
Marcador: 2 ensayos Dempsey (23') y Horne (66'), una transformación Rusell (24') y 1 golpe de castigo Rusell (46').  
Árbitro: Ben O´Keeffe (Nueva Zelanda). Expulsó 10’ al escocés Turner con amarilla, en el minuto 54. 

Inglaterra 48 Gales 7. Inglaterra volvía a mostrar este sábado, en Londres, en un Twickenham a reventar, el abismo que existe entre su rugby y el de el que fuera uno de sus grandes e históricos rivales, Gales, en el torneo más antiguo del mundo. Los locales, junto a Francia, son los favoritos para llevarse la presente edición del Seis Naciones y este sábado vapulearon sin piedad a sus vecinos con un 48-7. Y con el choque ya cerrado al descanso con 29-0. Dominadora en la década de los 70 con jugadores que son leyenda de este deporte, marcaron a generaciones de aficionados. Vencedora del Seis Naciones no hace tanto (2019 y 2021), el XV del Dragón ahora, sobre el césped de Twickenham ofreció una sombra de lo que fue, sin opción alguna sobre el XV de la Rosa. Ni el zaguero Rees-Zammit, que regresaba con la camisola roja (tras intentar triunfar en la NFL), ni el nuevo seleccionador, Steve Tandy, ofrecieron esperanzas a sus seguidores de cara al futuro, mejorando su papel de las últimas ediciones. Gales se ha estado llevando la cuchara de madera, (trofeo honorifico para la selección que pierde todos sus encuentros), en las dos últimas ediciones. Certificando el hecho, los datos y el cruel marcador. No habían pasado ni 10’ y los de la Rosa ya dominaban por 10-0 tras el ensayo de Arundell, transformado por Ford y un siguiente golpe de este mismo. Las dos expulsiones seguidas de los galeses Smith y del capitán, Lake, por repetir faltas en su línea de 22, no hacían sino echar más tierra sobre la tumba visitante. Con 13 jugadores y con Ford y Mitchell dirigiendo a los blancos a placer, Gales no pudo parar las marcas de Arundell, dos de nuevo, y un extraordinario Earl, (29-0) en el descanso.  

La tendencia siguió siendo la misma al inicio de la segunda mitad, no podía ser de otra forma a la vista de los primeros 40 minutos, y Roebuck hizo el quinto ensayo para los anfitriones momento que aprovechaba Steve Borthwick, para empezar entonces a mover el banquillo. Y ya fuera por cierto relajo de los ingleses, los cambios en ambas escuadras o el orgullo de los rojos, éstos se sacudieron el dominio local. Itoje, recién entrado, vio como monsieur Brousset le mostraba la amarilla en el minuto 51, y Adams sumó el primer y único ensayo para Gales en el 54 (36-7), pasado entre palos por Edwards. El controvertido Pollock, una de las jóvenes promesas inglesas, protagonizaba la sexta marca del XV de la Rosa. El polémico tercera local, que tan pronto manda callar a su grada como a la ajena, pisó fuera mientras se tiraba sobre la zona de marca rival, pero la acción de Plumtree sobre su cuello y cabeza al tratar de placarle hizo que el colegiado galo decretara ensayo de castigo y la expulsión de Plumtree. La cuarta de los visitantes a lo largo de los 80’. Para finalizar, Freeman, en el último minuto, sellaba la victoria inglesa con un nuevo ensalllo y subir el definitivo (48-7) al luminoso. Con esta nueva victoria Inglaterra amplia su record de victorias seguidas (no pierde en el Seis Naciones desde que lo hiciera en la primera jornada del torneo de 2025 frente a Irlanda). Por su parte Gales no gana en Londrés desde 2012. Con este marcador los de Borthwick se sitúan tras esta primera jornada al frente de la tabla por delante de Francia, la otra favorita, por la mayor diferencia entre los puntos logrados y encajados.
INGLATERRA (29+19). Genge, George, Heyes, Coles, Chessum, Pepper, Underhill, Earl; Mitchell, Ford; Arundell, Dingwall, Freeman, Roebuck y Stewart. También jugaron Rodd, Cowan-Dickie, Itoje, Curry, Pollock, Smith, Spencer y Davison. 
Marcador: 6 ensayos + 1 de castigo, Arundell (7’, 18’ y 35’), Earl (23’) Roebuck (44’) y Freeman (68’ y 80’); 4 transformaciones Ford (8’, 24’, 36’ y 45’) y 1 golpes de castigo Ford (2’) 
GALES (0+7). Smith, Lake, Griffin, Jenkins, Beard, Mann, Macleod, Wainright; T. Williams, Edwards; Adams, Thomas, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Carre, Belcher, Grady, Plumtree, Deaves, Francis, Carter y Hardy. 
Marcador: 1 ensayo Adams (51') y 1 transformación Edwards (52').
Árbitro: Pierre Brousset (Francia). Mostró amarilla a los galeses Smith, en el 16’; Lake, en el 17’; Thomas, en el 64’; Plumtree, en el 66’; y a los ingleses Itoje, en el 50’; y Curry, en el 75’. 

El próximo fin de semana, turno para la segunda jornada, el 14 y 15 de Febrero, y los partidos programados el sábado son el Irlanda & Italia y el Escocia & Inglaterra quedando para el domingo el Gales & Francia.

Wednesday, September 10, 2025

Bandera de la Concha 2025. Primera Jornada

La primera jornada de la 130º edición de la bandera donostiarra presentaba unas buenas condiciones meteorológicas para la boga, viento sureste de 13 nudos, mar en calma con posibles olas de medio metro, y con la bajamar media hora antes del comienzo de la regata femenina, no influyendo para nada en su desarrollo. 
El coeficiente de dificultad de la regata era 2.  
Regata Femenina. 
Decimoctava edición ya para la regata femenina y como es tradición desde su primera vez en 2008, eran las mujeres las que iniciaban la competición. Los siete mejores botes de la clasificatoria más Donostia Arran Lagunak, con plaza fija por mejor bote local, estaban distribuidos de la siguiente manera 
En la primera tanda, el sorteo de calles deparaba a la embarcación local Donostiarra remar por la uno, Astillero por la dos, Tolosaldea por la tres y a la otra embarcación local Arraun Lagunak por la calle cuatro. Con puntualidad inglesa, arrancaba la tanda y en apenas un minuto, Arraun Lagunak asumiendo la proa, ya bogaba dos segundos por delante de Tolosaldea y cuatro de Donostiarra y Astillero, para poco después, la Lugañene meter ya tres segundos a la Zerkausia. El arranque fulgurante de las de Juan Mari Etxabe pretendía abrir brecha y proteger su calle para que Tolosaldea no la pudiera aprovechar. 
A 200 metros de la baliza la renta se elevaba a cinco segundos y las campeonas de liga estaban cerrando la tanda as u favor en un solo largo, pues en la maniobra, la Lugañene conseguía bajar de los cinco minutos, marcando un 4’59. Tolosaldea todo el largo en segunda posición completaba la maniobra a cinco segundos de diferencia, con Astillero y Donostiarra a nueve. Habría que ver si las de Ramón Erostarbe podían replicar para el largo de vuelta. Pero nada más arrancar se evidenciaba que no, pues las patroneadas por Joana Halsouet les metían otros tres segundos; a 900 m de meta, eran tres traineras, y pasando la isla, diez segundos. Paso a paso, no dejaban de ampliar la renta quedando la tanda vista para sentencia. Enfilando el tramo final de regata, la diferencia entre ambas se estabilizaba en esos nueve segundos, y que parecían ya inamovibles. La confirmación llegaba en la txanpa final, sin nada reseñable, anotando la Lugañene en linea de meta 10’29”20 con Tolosaldea detrás a diez segundos y 10’39”20, diferencia que parecía descartarlas ya de la pelea final por la Bandera. Se esperaba que la Zerkausia pudiera estar más cerca, pero no lo ha conseguido frente a una muy potente Arraun Lagunak. 

Por detrás, en otro escenario, Donostiarra y Astillero llevaban su particular pique y aunque nada más empezar la vuelta la Torrekua endosaba una trainera de diferencia a la San José, Astillero sin inmutarse comenzaba a remontar palada a palada y a 500 m de finalizar la sesión bogaban en el mismo tiempo y a 22” segundos de la proa de regata. Y Astillero remataba la faena en la txanpa final para entrar tercera, con 10’53”88, superando en medio segundo a Donostiarra que anotaba 10’54”32. 
Para la segunda tanda el viento cambiaba y las cuatro traineras, por orden de calles, Hibaika, Hondarribia, Orio y Zumia, sufrían para poder estar en los tiempos de la tanda anterior. 
Arrancaban muy fuerte las aguiluchas, como era de esperar, marcando el ritmo desde las primeras paladas, ritmo imposible de mantener por su compañeras de viaje y llegando al primer minuto de regata un segundo mejor que Zumaia y dos que Hibaika y Hondarribia. En la comparativa con las embarcaciones de la primera tanda, todas iban por detrás de las cuatro embarcaciones anteriores llegado el segundo minuto de regata, con las amarillas con cinco segundos perdidos frente a Arraun Lagunak. Y que se transformaban en 8” a 700 metros de la maniobra, peor tiempo que Astillero y Donostiarra. Las condiciones se habían endurecido. El viento había rolado a suroeste perdiendo intensidad, esto hacía que las embarcaciones perdieran velocidad en comparación con las de la primera tanda. Sumado a que cada vez se acercaban más a las mareas medias, era un caldo de cultivo complicado para las traineras de esta segunda tanda. En la ciaboga Orio anotaba 5’16, a 17” de la Lugañene y a 7” de Donostiarra, la cuarta, por lo que en estos momentos estaba fuera de la tanda de honor. Zumaia giraba a dos segundos de Orio, Hibaika a siete y Hondarribia a ocho. Al contrario que en el primer largo, en popare las condiciones ahora eran más beneficiosas y la Txiki comenzaba a recuperar terreno. A 900 metros de meta ya marchaba tercera, habiendo superado a Donostiarra y Astillero. En la comparativa, la diferencia a 500 m de meta. con la Lugañene era de catorce segundos y con Tolosaldea era de solo cuatro. Con la tanda asegurada para las de Patxi Francés, Zumaia no terminaba de desengancharse, remando a solo cuatro segundos a falta de 300 metros. Intentaban las oriotarras recortar la mayor cantidad de segundos posible en la txanpa final y en meta anotaban 10’40”04, a diez segundos de la Lugañene, y en tiempos de Tolosaldea. Las centésimas de la foto finish, decidían que las de Tolosa terminaran por delante.
Zumaia finalizaba a cinco segundos, pasando como cuarta embarcación y con 10’45”10, conseguir meterse en tanda de honor para la segunda jornada. Es cierto que para regresar, esta tanda era más favorable, no en vano Orio y Zumaia, en popare, marcaban los dos mejores tiempos respectivamente, mientras que en el largo de ida habían sido quinta y sexta, respectivamente. La explicación era clara. Por la parte de atrás, Hibaika tercera entraba a 17” y Hondarribia cuarta a 28”, cerrando ambas la clasificación final de la primera jornada y debiendo remar en la tanda de consolación.  
De cara al próximo domingo, Arraun Lagunak daba un paso de gigante para lograr la que sería su cuarta victoria, tercera consecutiva, en la Bandera de La Concha tras adjudicarse el triunfo en la primera jornada pues 10” son una importante renta respecto a sus dos rivales más directos, Tolosaldea y Orio, completando Zumaia la tanda de honor (una Enbata que curiosamente en la clasificatoria estuvo a punto de quedar fuera de las siete elegidas). 
De esta manera las dos tandas de la bandera de Donostia serán un calco de las tandas de la Liga Euskotren, con Astillero, Donostiarra, Hibaika y Hondarribía remando en la primera tanda. 

En cuanto a la regata masculina arrancaba a las 12 h, tal como es tradición desde hace 130 años. 
En mareas vivas, luna llena, fuerte viento del sur que soplaba a rachas y la mar en absoluta calma, instantes antes de que arrancara la competición uno de los jueces de la prueba comunicaba al patrón de Orio que la San Nikolas había sido sancionada con 3” por una doble advertencia (sus zodiacs de apoyo navegaban por la calle cero durante la regata femenina). 
En la primera tanda remaban por orden de calles Zierbena, Getaria, Bermeo y Orio. Espoleados por el administrativo castigo recibido, los patroneados por Gorka Aranberri se situaban en cabeza nada más darse el bocinazo de salida y antes de cumplirse el segundo minuto aventajaban en dos segundos a Zierbena y en 4 a Bermeo y Getaria. La escuadra galipa no tiraba la toalla y controlando el otro lado del campo, la renta de la trainera amarilla nunca fue más allá de los dos segundos. Paulatinamente, Zierbena, por la calle uno, comenzaba a recortar distancias con Orio por la cuatro, hasta situarse en cabeza cuando restaban dos minutos para alcanzar la ciaboga exterior, donde finamente ambos equipos anotaban el mismo tiempo 9’09, con Getaria virando tercera a seis segundos y Bermeo, cuarta a ocho. Nada más completar la maniobra, momento habitualmente aprovechado por Orio para marcar territorio, era Zierbena la que se situaba proa de regata con una renta de 3” sobre su rival y, según las apuestas, máxima favorita al triunfo final. Pero a medida que se consumía el largo de vuelta, Orio iba recuperando terreno mientras los galipos parecían comenzar a pagar el peaje ocasionado por el esfuerzo realizado en los tres primeros cuartos de la regata. En la txanpa final la San Nikolas llegaba a rozar los cuatro segundos de renta sobre su rival para finalmente cruzar la línea de llegada con un majestuoso 18’56”36 (segundo mejor crono de siempre) aventajando en apenas tres segundos a Zierbena. Bermeo de menos a más, pronto superaba a Getaria y se iba hacia adelante en contra del viento finalizando tercera con 19’05”44 y acumulando un retraso finalmente de 6” en línea de meta, con las dos de delante, que le permiten soñar con opciones de bandera en la segunda jornada. La Bou Bizkaia a la par de rápida que Zierbena en el segundo largo, pagaba muy cara la desventaja de cuatro segundos acumulada en los dos primeros minutos de competición. Getaria, por su parte, finalizaba cuarta con 19’20”12, a 20” y practicamente sin opciones de Bandera. Tras la aplicación de la sanción a Orio, Zierbena pasaba a ocupar el primer puesto de la tanda por 10 centésimas sobre la San Nikolas. 

Para la segunda tanda remaban Lekittarra, Hondarribia, Donostiarra y San Juan alineadas en ese orden de calles. Durante el transcurso de la manga anterior, el fuerte viento del sur comenzó a amainar y las cuatro traineras de la segunda tanda no gozaron de su empuje en el primer largo. Así, a pesar de la referencia de los tiempos anteriores, y con Donostiarra y Hondarribia al comando de la prueba, desde las primeras paladas todas comprobaron que no podían estar en esos cronos, y acomodaron la remada a las posibilidades del campo; especialmente San Juan y Lekittarra que iban cediendo metros a marchas forzadas. En el caso de la Torrekua II necesitaba 27” más que Zierbena para completar la primera mitad de regata con un tiempo de 9’36, por los 9’39 de Hondarribia, mientras que la Erreka anotaba 9’49 y Lekittarra 9’53, y a 36” del peor tiempo de la tanda anterior. Para la vuelta, en cambio, la trainera local, recortaba diferencias a ojos vista y a mitad de largo alcanzaba a Getaria. Y aunque no le daba para llegar a Bermeo, realizaba el mejor tiempo en el segundo largo, y con 19’15”06 se colaba en la tanda de honor del próximo domingo. Hondarribia con 19’21”86 era segunda y por un escaso segundo no superaba a Getaria y tendría que remar en la la primera tanda. San Juan finalizaba tercera con 19’34”72 y Lekittarra ocupaba la última posición con un tiempo de 19’42”86 pero sin bajar los brazos en ningún momento a pesar de quedar rezagada desde el primer cuarto de regata. 
Tras el resultado de la primera jornada Lekittarra, San Juan, Hondarribia y Getaria partirán en la primera tanda de la segunda jornada del próximo domingo, en tanto que la tanda de honor contará con la participación de Zierbena, Orio, Bermeo y Donostiarra, repitiendo también las habituales terceras tandas de La Liga. 
Diez centésimas no son nada y las previsiones anuncian mar de fondo que levantará olas de metro y medio de altura. 
¡Va a estar emocionante!

Wednesday, September 4, 2024

Bandera de la Concha 2024. Primera Jornada



La primera jornada de la 129 edición de la bandera donostiarra presentaba unas buenas condiciones meteorológicas para la boga, aunque algo de oleaje, sin llegar al metro de altura. 
Con ligera brisa del norte y que iría aumentando, pero poco, a medida que fuera avanzando la mañana y con la bajamar media hora antes del comienzo de la regata femenina, no influyendo para nada en su desarrollo. 
El coeficiente de dificultad de la regata era 2. 

Decimoséptima edición ya para la regata femenina y como es tradición desde la primera regata en 2008, eran las mujeres las que iniciaban la competición. 

Los siete mejores botes de la clasificatoria más la Donostiarra estaban distribuidos de la siguiente manera: 
en la primera tanda por orden de calles bogaban Kaiku, Chapela, Astillero y Orio. Y la Txiki remando en una tanda relativamente fácil se ha llevado la primera tanda. Relativamente, por el simple hecho de que nunca es fácil y siempre hay que trabajar lo mejor posible, frente a la diferencia de nivel de las aguiluchas respecto a Kaiku y Astillero, de la Liga ETE, y Chapela, de la Liga Galega, Lo ajustado de la clasificatoria fue un accidente, afortunadamente sin consecuencias para Orio. Sin apenas viento, era Chapela la que asumía la proa de regata, llegando en cabeza al primer minuto de trabajo, con Orio en el mismo tiempo y las dos embarcaciones de la ETE un segundo por detrás. Pero no tardaban mucho las aguiluchas en meter la proa de regata y llegar al segundo minuto de regata dos segundos mejor que la San José XII y las de Redondela y una trainera que la Bizkaitarra. Pero no conseguía romper la tanda Orio y las cántabras apenas cedían una trainera de diferencia. Las de Patxi Francés completaban la maniobra en 5'15, cinco segundos mejor que Astillero, nueve mejor que Chapela y once que las sestaotarras. 

La tanda estaba finiquitada para las amarillas salvo sorpresa. Aun con muy poca ola, en popare debería mostrarse de una manera más evidente la superioridad de Orio con respecto al resto de embarcaciones. Con el anemómetro por tramos marcando 9 km/h, a 900 m de meta la diferencia con Astillero aumentaba a nueve segundos y más con el resto. Faltaba por comprobar hasta donde les llevaba su particular contrarreloj. Finalmente anotaba en meta un crono de 10'37"36, con doce segundos de ventaja sobre Astllero. Chapela tercera toda la regata terminaba a 17" y Kaiku, cuarta, a 24". 
Objetivo cumplido para una embarcación que tenía que ofrecer una cara muy distinta a la de la clasificatoria y esta Txiki ha sido mucho más reconocible. Hoy Orio se ha mostrado fuerte, ganando con autoridad una tanda peligrosa no solo por el desempeño de las rivales, que también, sino porque como era de esperar le ha tocado bogar sola gran parte de la misma. Ahora bien ¿le valdría el tiempo para estar en tanda de honor la próxima semana? Habría que esperar media hora más. 

En la segunda tanda el orden de calles era Hibaika, Donostiarra, Arraun Lagunak y Tolosaldea. Diez segundos apenas tardaba Arraun Lagunak en meter un segundo al resto de embarcaciones, con un arranque espectacular, el desempeño de la Lugañene estaba siendo realmente bueno. Como principal favorita no quería dar lugar a la sorpresa. A los dos minutos de regata las de Juan Mari Etxabe llevaban dos segundos a Donostiarra, una trainera a Tolosaldea y cinco segundos a Hibaika. Regata muy de vatios, y con la brisa rolando de sureste a suroeste (4 km/h) a 500 metros para la baliza, aumentaba la diferencia Arraun Lagunak con la Bantxa, y completando el largo de ida en 5'14 cuatro segundos por delante con Tolosaldea virando a siete segundos y la Madalen a catorce. Arraun Lagunak tenía la tanda prácticamente hecha, pero la referencia era Orio, a la que superaba en apenas un segundo. En la comparativa, a un kilometro de meta, la Txiki se mantenía solo dos segundos por detrás. La Lugañene ganaría la jornada, pero sentenciar la bandera era otra historia. En su tanda, a 700 metros de meta, Donostiarra navegaba a ocho segundos y Tolosaldea a nueve. De sobra conocidos los popare de la Lugañene, en ese momento forzaban maquinas y en un abrir y cerrar de ojos la diferencia con Orio aumentaba a ocho segundos, mientras Donostiarra y Tolosaldea pugnaban a 12" por la segunda posición de la tanda. Finalmente las patroneadas por Andrea Astudillo marcaban en meta 10'28"26, nueve segundos mejor que la ganadora de la tanda precedente. Tolosaldea finalmente ha entrado a la zaga de las de Juan Mari Etxabe, con 10'40"40 a doce segundos, mejor tiempo que la Bantxa 10'42"06, que se veía superada en el largo de vuelta. Hibaika finalizaba cuarta, a 32 segundos, pero mejorando el tiempo de Kaiku de la primera tanda, por 36 centésimas. 


No se puede asegurar que la Bandera de La Concha esté sentenciada, pero tampoco que no lo está. Esto es deporte, pero que Arraun Lagunak disponga de casi diez segundos de renta para gestionar de cara a la segunda jornada parecen más que suficientes para una trainera que se está mostrando superior durante toda la temporada. 
La Lugañene ha confirmado los pronósticos y se ha impuesto en la primera jornada dando un golpe sobre la mesa mediado el largo de vuelta, donde una trainera de la potencia de Arraun Lagunak y con las condiciones de mar tan apacibles que había, podía romper la regata y así hizo. 
El próximo domingo a las 11:00 estarán juntas en el agua, Arraun Lagunak, Orio, Tolosaldea y Donostiarra peleando entre ellas, remando Astillero, Chapela, Hinakika y Kaiku, en la tanda previa. 
Regata masculina.
Puntualmente a su cita, los varones arrancaban a las 12 h, tal como es tradición desde hace 129 años. 
En la primera tanda remaban por orden de calles Kaiku, Cabo, Hondarribia y Zierbena. Con una mar en calma y sin apenas viento los pupilos de Dani Pérez arrancaban muy fuertes situándose proa de regata antes de que se alcanzara el primer minuto, con dos segundos por delante las otras tres embarcaciones, demostrando que su nivel, en este momento, estaba por encima de Hondarribia, de Kaiku y de Cabo. 
Si en los mentideros nadie acertaba a decir si la bajada de rendimiento en agosto de los galipos era simplemente eso, un bajón, o si era una preparación del experimentado Dani Pérez, de cara a estos dos primeros domingos de septiembre, parece clara la segunda opción visto su desempeño. Con viento oeste de 6 km/h, ambiente plácido esperando que rolara y subiera, Hondarribia no lograba rebajar la diferencia y aumentaba la brecha a 4" mientras y Kaiku se situaba por delante de Cabo da Cruz. A 700 m de la ciaboga los de Mikel Orbañanos ya perdían dos traineras, la Bizkaitarra iba a once segundos y los de Boiro a 17" con los galipos bogando a cuarenta paladas. 
El viento, amainaba a medida que se acercaban a la maniobra y ya había rolado a norte. Los patroneados por Borja Gómez han maniobrado con un crono de 9'57, siete segundos por delante de Hondarribia, mientras Kaiku lo hacía a 13" y Cabo a 20". Zierbena arrancaba el largo de vuelta como terminaba el de ida, aumentando la diferencia. Nada más arrancar, la brecha alcanzaba los diez segundos con Hondarribia. A los de Dani Pérez, tal como ocurría en la regata femenina, les tocaba remar únicamente contra el cronómetro, sabían de sobra lo que venía en la segunda tanda. Mediado el largo de vuelta, aún sin entrar en la bahía se estancaba esa diferencia. A un kilómetro la renta era de 13" con Hondarribia y casi el doble con Kaiku y nique decir con Cabo. En meta se mantenía la diferencia con la Ama Guadalupekoa y con 19'19"58 lograban meter el miedo a los de la segunda tanda. La segunda en terminar, Hondarribia anotaba 19'32"90, mientras Kaiku entraba con 19'46"26 y Cabo da Cruz a 42" con un tiempo de 20'02"50. 

Para la segunda tanda remaban Orio y Getaria, Donostiarra y Urdaibai alineadas en ese orden de calles. Con la referencia de Zierbena, la Bou Bizkaia salió dispuesta a romper la regata desde el inicio para mejorar con margen su registro. Solo la trainera amarilla era capaz de responder al órdago de salida lanzado por la escuadra vizcaina, mientras Donostiarra, verdugo de Urdaibai en Zarautz y Getaria, comenzaba a quedarse rezagada. Sin haberse cumplido dos minutos de regata, Bermeo ya aventajaba en dos segundos a la Torrekua II pero no lograba zafarse de una sorprendente Orio. 
En comparación con la primera tanda, los bermeotarras mejoraban ligeramente los registros de Zierbena y en la ciaboga eran, con 9'52, cinco segundos mas rápidos. Orio calcaba el tiempo de los galipos, Donostiarra giraba tres segundos por detrás y cuarta transitaba la Esperantza con 10'14, solo mejor que Cabo. La embarcación dirigida por Gorka Aranberri punía rumbo a la playa de La Concha con esa renta y nada más situarse de popa a la ola, la trainera de Bermeo comenzaba a poner agua de por medio sobre sus rivales de tanda a un ritmo constante de 38 paladas mientras la ventaja sobre Zierbena crecía pero con cuentagotas. Fue mediado el largo cuando la diferencia entre las dos traineras vizcaínas comenzó a aumentar de manera gradual hasta alcanzar los 14 segundos en línea de meta, al marcar un enorme 19'05"48. Bermeo metía 8 segundos a Zierbena en el cuarto final de la regata. Donostiarra, segunda finalizaba con 10'20"90 a 15 segundos sin mejorar el tiempo de Zierbena y la San Nikolas, tercera, pagaba el sobreesfuerzo del primer largo para perder 25 segundos, 20 de ellos en el segunda mitad de la regata y anotar 19'30"70. Aun así, los patroneados por Iñigo Larrinaga lograban mejorar el tiempo de la Ama Guadalupekoa y bogarán en la tanda de honor en la segunda jornada junto a Bermeo, Zierbena y Donostiarra. Getaria, cuarta en la tanda con 19'52"16 acompañará a Hondarribia, Kaiku y Cabo para bogarán en la primera tanda de consolación el próximo domingo. 
El tiempo invertido por Urdaibai en la primera jornada de la Bandera de La Concha, supone el octavo mejor tiempo de la historia de la regata donostiarra, a 12 segundos del récord absoluto logrado por la propia Bou Bizkaia en 2017. 

La tripulación de la trainera de Bermeo estuvo compuesta por Mikel Calleja, David Iglesias, Oscar Andrés Medina, Alain Kolunga, Gentza Zubiri y Bersaitz Azkue en la banda de estribor, con Diego Pérez, Iker Portugués, Carlos Mañas, Jon Unanue, Alberto Vidal, Iñaki Goikoetxea y Mikel Azkarate en babor y Gorka Aranberri como patrón.

Wednesday, September 6, 2023

Bandera de la Concha. Primera Jornada


La primera jornada de la 128 edición de la bandera donostiarra presentaba unas buenas condiciones meteorológicas para la boga, aunque algo de oleaje, en torno al metro de altura. Con la bajamar a las 12h45, la regata tendrá alguna complicación más al final que al inicio de la regata, además con un alto coeficiente. 
En la decimosexta edición para la regata femenina y como es tradición desde la primera regata en 2008, eran las mujeres las que iniciaban la competición. Los siete mejores botes de la clasificatoria más la Donostiarra estaban distribuidos de la siguiente manera: 
en la primera tanda por orden de calles bogaban Hibaika, Orio, Zumaia y Kaiku. Con leve viento del suroeste, de 5 km/h, Orio metía la branka por delante desde las primeras paladas, con las otras tres embarcaciones a dos segundos llegado el minuto de regata. Con el guion esperado, las aguiluchas han empezado su particular contrarreloj. Remar sin referencia tenía su complicación, pero puede que también de cierta tranquilidad el saber que solo valía lo que hicieran ellas, y preocuparse únicamente de su desempeño. A 500 m de la baliza Hibaika era la que estaba en segunda posición, a cinco segundos de la Txiki, con Kaiku a seis y Zumaia a siete. La trainera comandada por Nadeth Agirre, no tenía sobresaltos hasta la baliza donde marcaba un 5'13, ocho segundos mejor que Hibaika, pasando las de Errenteria cuatro segundos por delante de las dos primeras clasificadas de la ETE, que viraban a la par. El guion en popare no cambiaba y con el viento aumentando (ha llegado a marcar 10 km/h), Orio a 500 m de meta bogaba once segundos por delante de la Madalen intentando abrir brecha, lo que sería señal de un buen ritmo y las de Patxi Francés entraban con holgura en meta marcando un 10'42"30. Hibaika finalizaba segunda a 15", Zumaia lo hacía tercera, 7" por detrás de las de Errenteria y Kaiku acababa cuarta, a 19" de Hibaika. La tanda ha transcurrido como dictaba el guion. Si el tiempo de Orio era bueno o no se iba a resolver un cuarto de hora después, cuando finalizara la segunda tanda. 

En la segunda tanda el orden de calles era Tolosaldea, Donostiarra, Arraun Lagunak y Hondarribia con Donostiarra como proa en el arranque y un segundo mejor que Arraun Lagunak y Tolosaldea, llegado el primer minuto, con Hondarribia a cola, cediendo dos segundos, que se han convertido rápido en una trainera. El buen desempeño de las de Rufo Urtizberea por la calle uno sabiendo aprovechar la protección que daba esa calle en el arranque de regata, había que ver la complicación que podía traer para volver. A 500 m de la baliza Tolosaldea y Arraun Lagunak navegaban en el mismo tiempo, a dos segundos de la Bantxa. Las patroneadas por Nerea Pérez han hecho la maniobra en una trainera mejor que la Lugañene y las patroneadas por Izaro Lestayo y 14" mejor que Hondarribia. Menos Hondarribia, todas marcando un tiempo mejor que el que había hecho Orio a mitad de trabajo, en la tanda anterior. En popare, Tolosaldea se situaba a un segundo de Donostiarra, con las de Juan Mari Etxabe sin lograr recortar esos tres segundos de diferencia, y por detrás de Orio en la comparativa nada más comenzar el largo de vuelta. A 800 m de meta, con el juez de mar vigilando el poco espacio que había entre Tolosaldea y la Bantxa, las de Ramón Erostarbe superaban a Donostiarra para ponerse en proa de regata consiguiendo un segundo de ventaja al pasar la isla. A 500, las dos embarcaciones donostiarras navegaban a un solo segundo de Tolosaldea. Con las tres mejorando el tiempo de Orio, a 400 era Arraun Lagunak, por primera vez, la que adelantaba a Donostiarra.
Pero la tanda y la jornada eran para una Tolosaldea inmensa que en la txampa final superaba a Arraun Lagunak con fotofinish y sólo 18 centésimas, con un crono de 10'37"64, entrando Donostiarra tercera a 2" haciéndolo la Ama Guadalupekoa, sin opciones de tanda de honor, a 22" En la comparativa, Orio finalizaba a 4" de Tolosaldea y Arraun Lagunak y a menos de 3" de Donostiarra. Todo por decidir para la fiesta de la semana que viene donde se ha colado una trainera sin invitación y que tenía complicado conseguirla. Y ahora no se quiere marchar sin triunfar. 


El próximo domingo a las 11h estarán las cuatro en el agua, peleando entre ellas. Si la regata es igual va a ser un gran día, o de esos, para ser guardados mucho tiempo en la retina. 
En la primera tanda bogarán Hibaika, Hondarribia, Zumaia y Kaiku.

Puntualmente a su cita desde 128 años atrás, la regata masculina arrancaba a las 12 h.
En la primera tanda remaba la Donostiarra, que no competía el miércoles en la clasificatoria, al estar ya de oficio en la lista, y lo hacían por orden de calles Donostiarra, Zierbena, Orio y Hondarribia. Ligero viento sur de 7 km/h aderezaba el arranque de la primera tanda con Zierbena en cabeza al primer minuto y Orio en el mismo tiempo, pero Hondarribia y Donostiarra a solo un segundo. 
Con Hondarribia cerca de Orio en la calle de los aguiluchos, tenía que intervenir el juez de mar, de esa lucha las dos salían beneficiadas adelantando a Zierbena. A mitad de largo Donostiarra también superaba a los de Dani Pérez, ambas a una trainera de los de Jon Salsamendi. A 1.200 m de la baliza los de Mikel Orbañanos decidían tomar la proa superando a Orio, a un kilómetro de la ciaboga estaba dos segundos mejor que Orio, y cinco que Donostiarra y Zierbena, dando la sorpresa negativa de la mañana. Y si Hondarribia a 600 m de la baliza sacaba 3" a Orio, en la maniobra marcando un gran 9'19, eran cuatro los segundos mejor que Orio, ocho que Donostiarra y casi cuatro traineras con respecto a Zierbena. 
Con medía regata consumida, el popare podía cambiar todo, no estando ni con mucho la tanda decidida. Orio aguantando estoicamente en popare llegaba a la zona de puntas, manteniendo los cuatro segundos de diferencia. Y como era de esperar, aguantando la calle, para complicar el trabajo de la Ama Guadalupekoa. A 800 metros de meta con Donostiarra remontando por su calle, a dos traineras de Hondarribia y a un solo segundo de los patroneados por Ander Etxegoien y con Zierbena a 9", fuera de la lucha, Hondarribia invadía la calle dos comiendo el terreno a Orio. La bandera blanca obligaba a Ioseba Amunarriz a enviar a babor su embarcación y Donostiarra aprovechaba para ponerse en el mismo tiempo que los aguiluchos y a 300 m, superarlos. Hondarribia, forzando, ganaba la tanda, con un crono de 19'22"17 casi tres segundos mejor que la Torrekua II y una trainera mejor que los de Jon Salsamendi. Zierbena recuperaba tiempo en los últimos metros para entrar a seis segundos, con un crono de 19'28"67. 
Con el trabajo hecho faltaba ver el desempeño de la gran favorita, que salía en la segunda tanda. 

Para la segunda tanda remaban Cabo, Getaria, Ondarroa y Urdaibai alineadas en ese orden de calles. El viento había aumentado y la tanda arrancaba sin sobresaltos, con Bermeo cogiendo la cabeza desde las primeras paladas siguiendo el guion previsto y llegando al minuto de trabajo un segundo mejor que Cabo y que Getaria y tres que Ondarroa. Se confirmaba lo esperado: los de Iker Zabala teniendo que gestionar una contrarreloj en un escenario particular, más atentos a las referencias de la tanda previa que a los de su propia tanda. La Esperantza y Caba da Cruz estaban a cuatro segundos llegado el tercer minuto de regata, distancias que se han ido ampliando a medida que avanzaba la regata. A 1.600 m de la maniobra Bermeo navegaba dos traineras por delante de Getaria y Cabo, con una Ondarroa que se recuperaba para meterse en esa pelea y pasar a Cabo. Eran dos películas distintas, que hacían en cierto modo que no luciera la bonita pelea que estaban teniendo las tres embarcaciones por detrás. Urdaibai metida de lleno en la calle dos, bordeando la uno, tenía las calles más que ganadas. Pero en la boya, Bermeo giraba a doce segundos de Hondarribia. Estaba incluso fuera de la tanda de honor, era el quinto tiempo. Lo que demostraba que el largo de brankas de la Ama Guadalupekoa había sido espectacular, también muy bueno el de Orio, Donostiarra y Zierbena. Cabo giraba a doce de Bermeo, Getaria a trece, CaboOndarroa a 18. Faltaba muchísimo y Bermeo acostumbra a ofrecer largos de vuelta excelentes, por lo que la comparativa iba a marcar todo. Centrados en la remada y en recortar la diferencia de segundos, los bermeotarras apenas parecían conseguirlo. La distancia con las embarcaciones de su tanda iba aumentando a una velocidad endiablada, la duda era cómo estaba en la comparativa con las embarcaciones de la primera tanda, y eso no se sabía pues no se mostraban las referencias. Entrando en la bahía parecía que no podrían lograrlo. Getaria y Cabo, por detrás, peleaban en un segundo, con Ondarroa bogando más alejada. La lucha era preciosa con el foco puesto en una Bou Bizkaia que en popare daba una absoluta exhibición y que no siendo la primera, era especial. Exprimiendo a sus remeros Bermeo recuperaba los doce segundos que cedía en la maniobra y acababa ganando la tanda, entrando sin saberlo, apenas un segundo mejor que Hondarribia, marcando 19'20"92 en una inútil, agónica y dramática txampa final. 

Sobran las explicaciones, realmente brillante. 1"25 entre dos de las grandes favoritas, que no va a significar nada en la jornada definitiva. Zierbena, que parecía la principal candidata a discutirle el favoritismo a Bermeo, por cómo estaban acabando la liga, se queda fuera de la tanda de honor, a la que entran los tres mejores botes de la primera más Urdaibai. 
El remo nunca dejará de sorprendernos. En la pelea entre las otras tres embarcaciones, Cabo ha sido la ganadora, imponiéndose por centésimas a la Esperantza y más de cuatro traineras a Ondárroa. Bogarán las tres en la primera tanda junto a Zierbena. 

En diferentes tandas, ocho segundos son mucho y poco a la vez. La espera se va a hacer larga para todo el mundo.

Thursday, February 9, 2023

VI Naciones 1ª Jornada

Comenzaba este fin de semana otra nueva edición (129ª) del Torneo de Rugby por antonomasia, en año de mundial y con un claro favorito en la figura de Francia, que precisamente es el país que lo organiza dentro de siete meses. 
Defiende título el mismo país que ejercerá de anfitrión en la Copa del Mundo, la Francia de Galthié, que tiene en esta cita la oportunidad de cerrar los últimos flecos de su candidatura a alzar por primera vez la Copa Webb Ellis. 
Si otros años había menos certidumbre en cuanto a los otros equipos que podrían permanecer en la pugna hasta el final, lo cierto es que en esta edición solo Irlanda parece una alternativa realmente sólida al Gallo, tanto por las sensaciones como por los resultados cosechados el año anterior. Inglaterra y Gales andan en un ambiente enrarecido tras cambiar de entrenador en otoño y con Escocia lo lógico es no contar y esperar a ver si sorprenden. Italia llega en su mejor momento de los últimos tiempos y debería dar más guerra sin grandes aspiraciones. 
Con jóvenes como Ange Capuozzo, Marcus Smith, Jamie Osborne, Cadan Murley, Rhys Davies o Ethan Dumortier, y consagradas estrellas como Finn Russell, Owen Farrell, Stuart Hogg, Antoine Dupont, Alun Wyn Jones, Josh van der Flier o Jonathan Sexton, se espera un torneo más igualado. El resto de ingredientes clave (las audiencias, el ambiente festivo, la solemnidad de los himnos cantados a viva voz, la cercanía del Mundial con lo que conlleva) sirven para hacer del VI Naciones uno de los grandes espectáculos deportivos del 2023. 

Francia, El Gallo parte como favorito para reeditar el título del año pasado. Le faltan, lesionados, piezas importantes como Woki, Danty o Mauvaka (y el ya retirado Vakatawa), pero mantiene el bloque ganador y Fabien Galthié ha llamado a ocho debutantes. Con su estrella el medio de melé Antoine Dupont, convertido en mariscal de campo hace tiempo, los blues bailan a su son. Obligados a ganar. 
Irlanda, la candidata. Ninguna llega a la cita con mejores sensaciones que Irlanda, con la fuerza que da haber ganado en 2022 a Sudáfrica, Nueva Zelanda (dos veces, y a domicilio) y Australia, además de su segundo puesto en un Seis Naciones en el que fue la única alternativa a Francia. Con Andy Farrell como entrenador, debuta Jamie Osborne y el resto de la lista no ha cambiado mucho del año pasado. Entran Byrne y Coombes y salen Carbery, Lowry y Baloucoune. Con Henshaw lesionado, su estrella el tercera Josh van der Flier, fue mejor jugador del año en 2022. Pero de lo que saca pecho el quince del trebol es de su delantera, seguramente la mejor del mundo ahora mismo con la amplitud y experiencia de una línea muy completa. Sería una sorpresa que no estuvieran en la pomada hasta la última jornada. 
En cuanto a Inglaterra. El despido de Eddie Jones en la ventana de otoño generaba un clima de incertidumbre en la Rosa. Su sustituto y mano derecha Steve Borthwick, ha recuperado a descartes de Jones como Dan Cole, Ben Earl y Ben Curry y ha prescindido de hombres importantes en la etapa anterior como May, Nowell y Billy Vunipola. El pobre bagaje de los ingleses en los años de la pandemia serían difícil de digerir por su afición una tercera vez. Borthwick, no tiene mucho margen de maniobra para experimentar. De momento retorna al capitán Owen Farrell, ausente en 2022 por lesión, pero que tendrá que compaginar labores con su sustituto natural Marcus Smith, que eclosionó cubriendo su baja el año pasado y no va a desaparecer de un plumazo de las alineaciones. 
Escocia, sobre el papel, parece tener mimbres suficientes para algo más que ganar una Copa Calcuta de vez en cuando y ser un equipo incómodo (sobre todo en casa). Tendente a desconexiones y cierta ingenuidad en momentos esenciales, los Gray, Ritchie, Watson, Russell, Van der Merwe, Kinghorn, Hogg, con los recuperados Fraser Brown y Richie Gray, más el ex de La Rosa Ruarid McConnochie, Stafford McDowall, Ben Healy y Cameron Henderson son los elementos conlos que cuenta Gregor Townsend. Pasan los años y esta generación escocesa puede pelear verdaderamente por un título que no ganan desde 1999. Dependerá de las artes de su entrenador Gregor Townsend y del talentoso Finn Russell, su estrella, manteniendo siempre una relación de amor/odio con Townsend, que ha censurado algunos de sus comportamientos pero sabe que no puede prescindir de él, y al que muchos cuestionan su capacidad para liderar el grupo. 
En Gales, la destitución de Pivac estaba cantada, ante los malos resultados en los últimos dos años. La solución ha sido una vuelta a lo conocido, al también neozelandés Warren Gatland, con el que el Puerro triunfó cuatro veces, tres con Grand Slam incluido. Y con él también regresan Leon Brown, Rhys Carré, Rhys Patchell, Aaron Wainwright, Rhys Webb y Owen Williams, que ahora capitaneará el experimentado talonador Ken Owens y cuya estrella es el eterno coloso, el segunda línea Alun Wyn Jones ya con 37 años y que puede superar las 160 apariciones con Gales. Su protagonismo sobre el campo va disminuyendo, pero será de gran ayuda para Gatland en estos momentos complicados para el vestuario de los Dragones. 
Finalmente Italia necesita urgentemente justificar su plaza en el torneo tras siete cucharas de madera consecutivas y parece que este puede ser el año. Con su nueva estrella, el zaguero Ange Capuozzo y el retornado Minozzi, Italia puede aspirar a ser competitiva. A falta del lesionado Garbisi y de Sisi, vuelve Polledri para dar más solidez a una delantera que ha ganado seriedad conforme acumulaban experiencia los Ferrari, Bigi, Fuser, Negri, Lamaro. En definitiva, hay estructura sobre la que construir crecimiento. Con el neozelandés Kieran Crowley al mando, da la impresión de que Italia, al fin, ha encontrado la senda buena. Con su presencia en el Seis Naciones cada vez más cuestionada, el año pasado ya dejaron buen sabor de boca, especialmente con la victoria ante Gales, y desde entonces han ganado cuatro de sus cinco partidos, incluido el de este otoño ante Australia. Ahora es un equipo más alegre, más dinámico y, sobre todo, mucho más sólido que puede dar más de una sorpresa. 

La primera jornada comenzaba el sábado 4 con el 
Gales 10 Irlanda 34. La selección de Irlanda presentó su clara candidatura al título en el torneo al derrotar con una tremenda autoridad al quince del Puerro a las orillas del Taff. Faltaba aún gente por tomar asiento en el Principality Stadium de Cardiff, cuando la delantera irlandesa tocaba a zafarrancho. Varias fases a la corta desembocaban en el ensayo de Doris, que anunciaba una tarde complicada a los incondicionales del Principality. El terremoto tuvo réplica poco después. Otra visita irlandesa a la 22, más oval para los ‘gordos’ del Trébol y cinco puntos para Ryan, convertidos en siete por Sexton, inmaculado en el pateo un día más. Para cuando Gales se intentó soltar, levantando rápido el balón en las fases de conquista para evitar que su oponente las embarrara, Keenan evitaba primero una marca de Dyer con una zambullida en su propia zona de anotación y después Lowe interceptaba una mala lectura en la transmisión local, lanzándose como un misil hacia el tercer ensayo irlandés de la tarde. Dos acciones defensivas determinantes, que demuestran que este grupo se mueve con soltura en cualquier escenario, tanto cuando es evidentemente superior como cuando le toca apretar los dientes. Con 3-10, Gales, en el retorno de su pastor, no se podía permitir el lujo de dejar una imagen tan pobre, especialmente en casa y a las primeras de cambio. 

Y tras la charla del descanso (Gatland debió hablar de orgullo en el vestuario), la cara del equipo cambió y el margen se estrechaba pronto con un posado de Liam Williams, que intentó evitar "in extremis" Porter desencadenando una pequeña tangana. Lo que siguió fue un acoso local y un endurecimiento de los contactos por parte de Irlanda, con Hansen aplicadísimo en su ala y McCloskey (un centro en el cuerpo de un segunda) haciendo retroceder rivales. La intentona galesa acababa en agua de borrajas por una temeridad de Williams, que fue a una disputa aérea demasiado fuerte y lo pagó con amarilla. Los Dragones se quedaron sin fuego e Irlanda aun tuvo reprís para alcanzar el ensayo que le daba el bonus ofensivo, con la firma de Van der Flier. Primer envite altamente satisfactorio para los hombres de la Isla Esmeralda, dejando la pelota en el tejado de Francia, que se enfrenta en Roma a Italia. 
GALES (3+7). Thomas, Owens, Francis, Beard, W. Jones, Morgan, Tipuric, Faletau, T. Williams, Biggar, Dyer, Hawkins, North, Adams y L. Williams. También jugaron Baldwin, Carré, Lewis, Jenkins, Reffell, Webb, O. Williams y Cuthbert. 
Marcador: 1 ensayo L. Williams (45'), 1 transformación Biggar (46') y 1 golpe de castigo Biggar (13').
IRLANDA (27+7). Porter, Sheehan, Bealham, Beirne, Ryan, O'Mahony, Van der Flier, Doris, Murray, Sexton, Lowe, McCloskey, Ringrose, Hansen y Keenan. También jugaron, Herring, Healy, O'Toole, Henderson, Conan, Murray, Byrne y Aki. 
Marcador: 4 ensayos Doris (2'), Ryan (8'), Lowe (20') y Van der Flier (72'), 4 transformaciones Sexton (3', 9' y 21') y Byrne (73') y 2 golpes de castigo Sexton (18' y 27').
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra). Amarilla a Liam Williams (65'). 

Inglaterra 23 Escocia 29. En un Twickenham abarrotado y tras perder el pasado año en Murrayfield ante los escoceses, Inglaterra se encomendaba a su nuevo entrenador para revertir la racha y llevarse la Calcuta. Escocia empezaba el partido por delante, con dos ensayos de Jones y Van der Merwe (5-12), aunque Inglaterra reaccionaba rápidamente, para irse por delante al descanso (13-12) con dos ensayos de Malins y un golpe de castigo de Farrell. 

 Sin embargo, la dinámica no continuó en el segundo tiempo. Aunque Inglaterra ampliaba de salida la diferencia, con ensayo de Genge transformado por Farrell (20-12) en el minuto 57, White y Russell recortaban pronto, para pegar a los del cardo en el marcador (20-19). Los de Borthwick empezaban a no tenerlas todas consigo aunque ampliaban la diferencia con un golpe de castigo (23-19) que era compensado enseguida (23-22). El dominio era local pero no se correspondía con el realidad y Escocia parecía peligrosamente cerca de romper una cortina defensiva inglesa que dejaba demasiados huecos. Finalmente lo lograba, de nuevo, con una trabajada acción colectiva coronada de nuevo por Van der Merwe a falta de tres minutos para el final, logrando el triunfo, con punto bonus incluido y además la Copa Calcuta. 
Es el tercer triunfo consecutivo de Escocia sobre Inglaterra y con él iguala su mejor racha histórica, que logró por última vez de 1925 a 1927 y antes, de 1894 a 96 y de 1903 a 05. La mejor inglesa es de nueve victorias consecutivas, de 1991 a 99. INGLATERRA (13+10). Genge, George, Sinckler, Itoje, Chessum, Ludlam, B. Curry, Dombrandt, V. Poortvliet, Smith, Hassell-Collins, Farrell, Marchant, Malins y Steward. También jugaron, Walker, Vunipola, Cole, Isiekwe, Earl, Youngs, Lawrence y Watson. 
Marcador: 3 ensayos Malins (23' y 37') y Genge (47') 1 transformación Farrell (47) y 2 golpes de castigo Farrell (42' y 64'). 
ESCOCIA (12+17). Schoeman, Turner, Nel, Gray, Gilchrist, Ritchie, Crosbie, Fagerson, White, Russell, Van der Merwe, Tuipulotu, Jones, Stein y Hogg. También jugaron: Brown, Bhatti, Berghan, Gray, Dempsey, Horne, Kinghorn y Harris. 
Marcador: 4 ensayos Jones (14'), Van der Merwe (28' y 73') y White (50'), 3 transformaciones Russell (15', 52' y 75') y 1 golpe de castigo Russell (68'). 
Árbitro: Paul Williams (Nueva Zelanda). No hubo exclusiones. 

Para el domingo 5 quedaba el 
Italia 24 Francia 29. Italia, en el Olímpico de Roma, hizo justo lo que se le viene pidiendo desde hace años. Competir a pecho descubierto, apretar los dientes y aprovechar las oportunidades que le lleguen. Empezó ingenua, encajando un ensayo madrugador, de Flament, por un error grueso en la 22 propia. Una patada a la caja de Varney fue tapada y posada por el segunda toulousain. Después una temeridad de Pierre Bruno avanzando en carrera lateral antes de intentar una patada en la que prácticamente ni tocó el balón, acabó en otra marca francesa, esta de Ollivon, que el árbitro anuló porque al retornado tercera se le cayó la almendra en el último momento. Aparecería el flair de Ntamack, que se puso a repartir patadas quirúrgicas y así fabricó otras dos marcas. La primera, ayudada por un error de Capuozzo en la recepción forzado por Penaud, que aprovechó Ramos; la segunda, con un timing perfecto entre El Príncipe y Dumortier, el nuevo arma del Gallo en los costados. Todo parecía ir viento en popa para la vigente campeona camino a su 15º Trofeo Garibaldi, pero la cosa se empezó a torcer con la primera aparición relevante en ataque de Capuozzo, que recibió con carril por delante, bailó a un placador excelso como Alldritt y finalizó en el banderín. Los cinco puntos de renta con que llegó Francia al descanso (14-19) sugerían un acelerón del Gallo para espantar las ilusiones italianas. 

Y en lugar de eso, se comió un ensayo de castigo en un intento de Ollivon de parar por lo criminal un poderoso maul local, que le costó la amarilla. Con Francia en inferioridad, la parroquia azzurra asistió perpleja al golpe de castigo pasado por Allan que daba la ventaja a Italia (24-22). Quedaban 20 minutos para el final y la sorpresa cogía cuerpo. Sobre el césped y en las gradas se lo creían. Se palpaba el jolgorio. El sueño no duró mucho, porque cinco minutos después Jalibert coronó una ofensiva relámpago de Les Bleus asistido por una descarga de Taofifenua (24-29). Su grito de rabia le puso cara al sufrimiento del equipo. Desde 2013, año de la última victoria italiana ante Francia en un partido de rugby, el margen más exiguo por el que la Azzurra había caído ante el Gallo eran dos puntos, el 23-21 de Saint Denis en 2016. Este domingo los transalpinos se acercaron mucho a ese registro (24-29) y por momentos se permitieron soñar con un triunfo que habría sido el espaldarazo perfecto al progreso que ofrecieron el año pasado. No ocurrió, pero los de Kieran Crowley salen muy reforzados de su debut en el Seis Naciones 2023, que convirtieron en un vía crucis para Francia. La defensa del Grand Slam sigue vigente, y seguramente contra Irlanda se verá otra cara. Sea como sea, es de justicia atribuir buena parte del mérito de lo ocurrido este sábado en Roma a una Italia que ahora sí justifica su plaza. 
ITALIA (14+10). Fischetti, Nicotera, Ferrari, Ferrari, Cannono, Ruzza, Negri, Lamaro, Cannone, Varney, Allan, Menoncello, Morisi, Brex, Bruno y Capuozzo. También jugaron Bigi, Zani, Ceccarelli, Iachizzi, Pettinelli, Zuliani, Fusco y Padovani. 
Marcador: 1 ensayo Capuozzo (31') +1 de castigo (50'), 1 transformación Garbisi (17') y 4 golpes de castigo Allan (13', 22', 41' y 61'). 
FRANCIA (19+10). Baille, Marchand, Antonio, Flament, Willemse, Jelonch, Ollivon, Alldritt, Dupont, Ntamack, Dumortier, Moefana, Fickou, Penaud y Ramos. También jugaron Barlot, Wardi, Falatea, Taofifenua, Lavault, Macalou, Le Garrec y Jalibert. 
Marcador: 4 ensayos: Flament (4'), Ramos (18'), Dumortier (26') y Jalibert (66'), 3 transformaciones: Ramos (5', 27' y 67') y 1 golpe de castigo: Ramos (46'). 
Árbitro: Matthew Carley (Inglaterra). Amarilla a Ollivon (50'). 
La próxima jornada, 11 y 12 de Febrero los partidos programados son  Irlanda & Francia y Escocia & Gales el sábado y el domingo el Inglaterra & Italia.