Wednesday, April 1, 2026

SBK 2026 2ª Portimao (POR)

Regresaba el campeonato con las Superbikes estrenando el continente europeo y un mes después de su comienzo en Australia para disputar la segunda de las doce citas programadas para esta temporada ya con todas las categorías en liza.  
Con la novedad del inicio de la competición femenina, WCR y del estreno de la sucesora del SSP 300, la nueva categoría Sportbike, SPB, los cambios en cuanto a pilotos eran en SBK, el regreso de los recuperados S. Chantra sobre la Honda Oficial y S. Lowes sobre su Ducati y la presencia de J. Rea como sustituto del lesionado J. Dixon con la segunda Honda, además del británico D. Bridewell con Ducati. En SSP era el piloto local Martin Jesus con una Honda. En relación a SPB la presencia como wild card del francés Diego Poncet sobre una Honda y en cuanto al WCR la única novedad era la thailandesa Muklada Sarapuech. 
La cita comenzaba el sábado con la primera de las carreras de la categoría femenina 
WCR 1ª. La primera cita del campeonato femenino de la temporada 2026, ofrecía una parrilla de 25 pilotos con muchas repetidoras de la última carrera de la temporada anterior en Jerez, en sus dos primeras filas. Así repetía pole la vigente campeona, la española M. Herrera compartiendo la primera fila de parrilla junto a la rookie P. Ramos y R. Ponziani, partiendo desde la segunda la subcampeona B. Neila, la debutante Y. Cerpa y T. Relph y saliendo el resto de nacionales, S. Sánchez 8ª, P. Ruiz 9ª y N. Rivera 10ª. Con 11 vueltas por delante y con Jones y Guarino sancionadas con seis posiciones en el warm up, por conducción irresponsable, las de delante salían bien, en especial, Herrera que como un tiro se despegaba del resto de favoritas de tal manera que al primer paso por meta encabezaba la toledana con casi 1” sobe Ramos, Neila, Ponziani, Sánchez, Boudesseul, Cerpa, Ruiz, Relph y Rivera completando el top ten, con caída de Dobbs y con Jones ya 12ª . Con el paso de las vueltas las cuatro primeras se escapaban y en el ecuador de la prueba Herrera aumentaba a 2” su renta sobre las otras dos españolas mientras Ponziani perdía fuelle. En el ecuador de la prueba, sin cambios delante, había caído la británica Hand y Ponziani era alcanzada por el grupo perseguidor donde transitaban el resto de españolas. 
Al paso de la penúltima, también había caído la francesa Bondi y Herrera seguía al mando con solvencia, mientras por detrás iban a completar el podio Ramos y Neila, en ese orden, estando la emoción en el resto de posiciones con un grupo muy apretado de seis corredoras, que encabezaba Cerdá, gracias a una conducción irresponsable sancionada con LL y que no llegaba a cumplir. En meta se imponía cómodamente Herrera con casi 5” sobre Ramos y más de 7” sobre Neila. Cuarta finalizaba Boudesseul, que adelantaba en la última vuelta a la 5º Sánchez, mientras 6ª finalizaba Ponziani, 7ª Cerdá, 8ª Ruiz y 9ª Rivera, todas en el mismo segundo con Relph 10ª. Finalmente dirección de carrera dictaminaba sanción de 3” para Cerdá por incumplir la LL, perdiendo por ello dos posiciones y bajando a la 9ª. 

SPB 1ª. La nueva categoría que acogía a pilotos de otras pero sobre todo a antiguos SSP 300, se estrenaba en Portugal con 34 pilotos en pista y con la primera pole para el italiano M. Vanucci, que junto al belga F. Fleerackers y D. Salvador partían desde primera fila de parrilla mientras que desde la segunda lo hacían los holandeses Beekmans, Buis y Veneman saliendo el resto de españoles 11º Torres, 12º Artigas, 13º Fuertes, 17º Sánchez, 20º Risueño, 21º Fernández y 26º Osuna. En parrilla y con once vueltas por delante, Salvador, Torres y Gonzalo eran sancionados con 6 posiciones por conducción irresponsable en entrenamientos. Sin problemas en la salida, caída de Sánchez y los primeros manteniendo posiciones el primer paso por meta era Fleerackers, Buis, Vannucci, Beekmans, Artigas, Ieracci, Veneman, Salvador remontando, Bartolini y Torres en el top ten de un numeroso grupo que rodaba en un pañuelo. Con sanción por saltarse la salida para Veneman y Seabright, las sucesivas caídas en el mismo sitio de Mulya, Dessoy, Osuna, Sevicka, Bennetti, Beekmans y Seabright hacían que dirección de carrera parara la carrera con bandera roja en la quinta vuelta. 

Solucionado el problema, minutos después la carrera se retomaba a 5 vueltas sin los implicados y con nueva parrilla según las posiciones de la última vuelta. Así desde la primera línea partían Ieracci, Buis y Salvador y desde la segunda, Vannucci, Artigas y Fleerackers con solo 26 pilotos en pista. Se repetía la salida sin problemas de la vez anterior y siendo en esta ocasión Buis el que encabezaba el grupo al primer paso por meta con Artigas, Ieracci, Fleerackers, Salvador, Bartolini, Veneman, Torres, Vanucci y Fuertes en las diez primeras posiciones. 
Con el grupo muy estirado, Veneman debiendo cumplir una LL, y caídas de Bartolini, y Vannucci, la corta carrera pronto desembocaba en una última vuelta que encabezada Buis, Salvador a su rueda y ocho pilotos en 1”, de tal manera que en meta y el más listo utilizando los rebufos era Torres, con Salvador y Fleerackers completando el podio a 55 milésimas, mientras cuarto terminaba Buis, 5º Artigas, 6º Ieracci, 7º Poncet, 8º Fuertes, 9º Veneman a 1” y 10 º Gaggi a 3”. 13º finalizaba Beñat Fernández y 16º Risueño. Beñat y su compañero Tonn, tienen pendientes los resultados de la homologación de sus respectivas Kove. 

SSP 1ª. La categoría intermedia masculina arrancaba con pole y record para Oncu, al que acompañaban en la primera línea Debise y Mahias, mientras que desde la segunda partían Arenas Oetltl y Masiá. Con García 8º y Cardelus 19º, Carrasco partía 22ª, Jíménez 29º y Alcoba último y 33º sancionado pos saltarse una bandera amarilla. Con Kofler sancionado con tres posiciones, y con 17 vueltas por delante, salían los de delante sin problemas encabezando Oncu el grupo al primer paso por meta con Debise, Mahías, Masía, Arenas, Perolari, García, Oettl, Zaccone y Jaspersen en las primeras 10 plazas y con Cardelús 16º mientras Alcoba ya rodaba 21º, Jiménez 28º y Carrasco 29ª. El fuerte ritmo que estaba imprimiendo el piloto turco daba con él en el piso (aunque seguía en carrera en la última posición) y en la siguiente vuelta era Debise el que estiraba el grupo sin grandes cambios y con Alcoba 17º. Para la 5ª vuelta se había distanciado Debise, con 1” sobre Masía, Arenas, Mahias, García, Perolari y Oettl muy estirados con Zaccone con la lengua afuera mientras Jesperssen, Booth Amos y Caricasulo ya rodaban a 7” y Alcoba entraba en los puntos. 
Con caída de Jesus, Debise se distanciaba más a cada vuelta debido a su ritmo y la lucha generada por detrás. De tal manera que sin grandes cambios en carrera para la última vuelta la distancia de Debise era de 3,7” sobre el grupo que encabezaba Masía con Arenas, García, Mahias y Oettl, mientras 7º y a 11” rodaba Perolari, a 13” Zaccone y a 17” Alcoba en un apretado grupo con Caricasulo, Aegerter y Booth Amos. Bajo la bandera, primera victoria para una moto china a los mandos de Debise, mientras la segunda plaza era para Masía que defendía con uñas y dientes su segunda plaza, con Mahias completando el podio. 4º García por 19 centésimas sobre el 5º Arenas, 6º Oettl, 7º Perolari, 8º Zaccone, 9º Caricasulo, que superaba al 10º Alcoba con Cardelús 19º, Carrasco finalizaba 28ª y Jiménez 29º. 
Terminaba la jornada con la categoría mayor 
SBK 1ª. Para la primera carrera, la primera línea era para un N. Bulega dominador de todos los entrenos, con su compañero I. Lecuona y Y. Montella a su lado, partiendo desde la segunda el ídolo local M. Oliveira junto a S. Lowes y X. Vierge con A. Bautista partiendo 11º . 
Con 20 vueltas por delante y sin sancionados en esta ocasión, los 22 pilotos salían sin problemas, con la primera línea por delante, marcando el ritmo Bulega y Montella superando a Lecuona. Al primer paso por meta las diez primeras posiciones eran Bulega, Montella, Lecuona, Oliveira, A. Lowes, Vierge, S. Lowes, Bautista, Petrucci y Bassani. Forzando el ritmo Búlega, intentando repetir las carreras de Australia, en cada vuelta se separaba más de Montella, y que en su afán de seguirle se iba al suelo en la cuarta vuelta, aunque regresaba a pista el último. Coincidiendo con ello también Bautista tenía un error en la primera curva que le hacía descender a la 13ª plaza, mientras el resto de posiciones se mantenían. Para entonces Bulega disponía de una cómoda renta de 1,5” sobre Lecuona y de más de 3” sobre el tercero Oliveira. Sobre el ecuador de la prueba se retiraba Bridewell cuando rodaba 17º. Estabuladas las posiciones, todos esperaban al final de carrera para ver como aguantaban los neumáticos y establecer una estrategia. Detrás del podio rodaban los hermanos Lowes con Alex delante, luego Basani y Gerloff, que habían superado a Vierge y luego un cuarteto con Petrucci, Bautista, Baldasarri y Locatelli. De tal manera que Gerloff llegaba sobre Vierge y a Bassani le alcanzaba el cuarteto perseguidor. Y en la última vuelta con el podio muy establecido, Alex aguantaba a Sam y Vierge adelantaba a Gerloff en un gran final de carrera mientras que.Bautista no podía alcanzar a Bassani. 
En meta no variaban las posiciones y se imponía con claridad Bulega sobre el 2º Lecuona y el 3º Oliveira. Cuarto a 9” finalizaba A. Lowes, 5º S. Lowes, 6º Vierge, 7º Gerloff, 8º Bassani, 9º Bautista y 10º Petrucci. 

Para el domingo 29, la jornada comenzaba como es costumbre con la disputa de la  
SBK Superpole. Programada a 10 vueltas y misma parrilla de la anterior primera carrera, la novedad era la buena salida de Oliveira sorprendiendo a Lecuona y Montella y la mala de Bautista que perdía posiciones. De tal manera que al primer paso por meta encabezaba Bulega con Oliveira, A. Lowes, Lecuona S. Lowes, Montella, Vierge, Locatelli, Bassani y Gerloff, con Bautista 13º a 3,4” de la cabeza. Dos vueltas más tarde Lecuona había superado a A. Lowes y se iba a por los de delante, mientras por detrás, Montella y Vierge habían superado a S. Lowes. Con el paso de las vueltas Bulega a ritmo de vueltas rápidas, se separaba de sus perseguidores y en el ecuador la diferencia sobre el segundo, Lecuona era de 2,3” con Oliveira y A. Lowes a su estela. Más lejos Montella encabezaba en grupo ya a 5” junto a Vierge, S. Lowes y Bassani. Luego caían sucesivamente y en el mismo sitio Sofuoglu y Chantra y con las posiciones muy establecidas, a la bandera a cuadros pasaba primero Bulega, con Lecuona y Oliveira, nuevamente en el podio. Cuarto finalizaba A. Lowes, 5º S. Lowes, 6º Montella 7º Vierge, 8º Bassani y 9º Bautista obteniendo el último punto. 


WCR 2ª. Para la segunda carrera también a 11 vueltas, manteniendo la pole Herrera variaban el resto de posiciones, partiendo ahora segunda Neila y tercera Ramos, y saliendo desde la segunda Ponziani, Rivera y Cerpa con Ruiz 7ª y Sánchez 12ª. Con más viento que el día anterior y sin sancionadas en esta ocasión al apagarse los semáforos, Herrera volvía a encabezar con Ramos, Neila, a su caza para encabezar la primera vuelta sin las diferencias de la otra carrera y Rivera y Ponziani por detrás, junto a Cerpa, Ruiz, Boudesseul, la rookie Sarapuech y Madrigal, con Sánchez 12ª y sanción para Jones por saltarse la salida, con 2LL. 

Con el paso de las vueltas las tres españolas se escapaban, siempre con Herrera delante y Ramos y Neila por detrás sin molestarse. De tal manera que en el ecuador de la prueba, con caídas de Madrigal y Ourednickova, la ventaja del trío cabecero era de más de 10” sobre el grupo perseguidor encabezabo con Ponziani y Ruiz, Rivera y Cerpa a su estela. También caía Boudesseul, y sin apenas movimiento en las posiciones de carrera las corredoras iniciaban la última vuelta con Ramos adelantando a Herrera en la última curva y manteniendo la cabeza hasta meta sin que la toledana encontrara el modo de superarla y con Neila asumiendo la tercera plaza. 
En el grupo perseguidor se imponía 4ª Ponziani, 5º Ruiz, 6ª Cerpa y 7ª Rivera, todas en medio segundo y con 8ª Relph, 9ª Sánchez y 10ª Sarapuech, también en un pañuelo. 
Empiezan encabezando la clasificación Paola Ramos y María Herrera con los mismos 45 puntos. 3ª es Beatriz Neila con 32 y 4ª Roberta Ponziani con 23. Después figuran las otras cuatro españolas y en orden de clasificación Ruiz, Sánchez, Cerpa y Rivera. 

SPB 2ª. Para la segunda carrera, la nueva parrilla estaba conformada por una primera línea de la que partían Veneman, Torres y Fleerackers, haciéndolo desde la segunda, Salvador, Poncet y Buis con Fuertes 7º, Artigas 8º, Sánchez 16º, Risueño 19º, Fernández 20º y Osuna 25º. Con 11 vueltas por delante con la baja de Seabright y Fuertes y Beekmans sancionados con 3 posiciones, se repetía la salida sin problemas de la vez anterior y siendo en esta ocasión el belga Fleerackers el que encabezaba el grupo al primer paso por meta con Torres, Salcador y Artigas a su estela y Veneman, Bartolini, Vanucci, Fuertes, Poncet y Ieracci en las diez primeras posiciones, y el resto de españoles en el grupo perseguidor a 3”. Con el grupo muy estirado y Beekmans debiendo cumplir 2LL por saltarse la salida, un toque de Buis le mandaba al fondo del grupo delantero. Con Vannucci muy incisivo, en la cuarta vuelta ya disponía de 0,6” sobre el resto, encabezado por Veneman y Fleerackers. Con caída de Sánchez en el ecuador de la prueba, Vannucci se iba largo y asumía la cabeza Veneman con los españoles a continuación todos en un pañuelo. Y en ese sinvivir para la última vuelta diez pilotos rodaban en 1,5”, todos con posibilidades de triunfo y encabezado por Veneman y Buis, con los españoles esperando acontecimientos, que en la última vuelta no se producían y Veneman defendiendo bien su privilegiada posición se hacía con el triunfo, escoltado por Salvador y Torres a milésimas, en el podio y Artigas cuarto, fuera de él.Quinto finalizaba Bartolini, 6º Buis, 7º Poncet, 8º Vannucci, 9º Fleerackers y 10º Ieracci con Fuertes 11º, Fernández 13º en los puntos y Osuna 20º y Risueño 29º fuera de ellos. La clasificación comienza encabezada por españoles; Antonio Torres es primero con 41 puntos y 2º, David Salvador con 40, mientras Loris Veneman es 3º con 32. Cuarto es Xavi Artigas con 24, y Alvaro Fuertes con 13º Mientras Risueño es 19º con un punto. 




SSP 2ª. Para la segunda carrera había variado la parrilla ahora encabezada por Debise, acompañado de Mahias y García, partiendo desde la segunda fila Masiá, Arenas y Oettl, con Alcoba 9º, Cardelús 19º Carrasco 26ª y Jiménez 29º. Al apagarse los semáforos salía muy bien Mahias que asumía el mando del grupo con Debise, García, Arenas y Oettl, a continuación y al primer paso por meta esas eran las posiciones con los dos franceses, en ese orden y abriendo hueco sobre Arenas, Oettl, García, Oncu, Perolari, Masía, Zaccone y Alcoba en las diez primeras posiciones y con el resto de españoles más atrás. En la vuelta siguiente Debise asumía el mando y Mahias se ponía a rueda dejándole hacer adquiriendo cada vez más ventaja sobre el grupo mientras Bayliss se retiraba. Con 2” de ventaja en la vuelta tres, la lucha por detrás cesaba y con García y Arenas al comando la diferencia comenzaba a reducirse dos vueltas después. Incapaz el resto del grupo de seguir el ritmo de las dos Yamahas, a falta de 10 vueltas seguían delante Debise y Mahias, con García y Arenas a 1,5” y el grupo a 3”, en la disputa por encabezarlo y en la que no participaban ni Zacone ni Alcoba. Con la retirada de Mahendra y de Cretaro, a falta de siete vueltas, la situación en carrera apenas había variado, con los dos franceses delante y los dos españoles detrás, pero con Arenas incapaz de mantener el ritmo de García, y el grupo transitando a 4”. Entonces un despiste de García hacia que perdiera comba con su compañero y además Mahias aumentando el ritmo, se separaba de sus compañeros y se iba a por García. A falta de cinco, detrás de los franceses se mantenía Arenas a 1”, García a 2,5” y Masiá a 3,5”, con el grupo a más de 5” encabezado por Oncu y con Alcoba 9º sin perder comba. Con caída de Tacchini en la siguiente, Arenas había recortado a menos de 1” y el grupo esta a 6”. A falta de tres un error de Debise le suponía ser superado por Mahias y también por Arenas, pero en la siguiente, con mejor ritmo, recuperaba su privilegiada posición con García a 1” y Masiá a 2”. Para la última vuelta los cinco de delante se habían juntado en siete decimas y no apta para cardiacos, bajo la bandera se volvía a imponer Debise, con Masiá segundo y Arenas completando el podio al superar sobre la línea a Mahias y García, en ese orden. Sexto finalizaba Oettl, 7º Alcoba, 8º Oncu, 9º Perolari y 10º Zaccone. Cardelús finalizaba 20º, Jiménez 23º y Carrasco 27ª. 

Con esos resultados, pasa a encabezar la clasificación Jaume Masiá con 71 puntos, segundo es Albert Arenas con 65 puntos, y tercero y gracias a su doble victoria Valentin Debise con 50. Roberto García asciende al 5º con 41 y Jeremy Alcoba es 9º con 28. 

El Gran Premio finalizaba con la carrera  
SBK 2ª. Programada también a 20 vueltas, la parrilla ahora estaba formada por Bulega, Lecuona y Oliveira en primera línea, junto a A. Lowes, S. Lowes y Bassani en la segunda y con Vierge partiendo 8º y Bautista 9º. Bulega, tomaba el mando por delante de A. Lowes que salía muy bien y de sus compañeros de parrilla y al primer paso por meta las posiciones apenas habían variado y el italiano lideraba con Oliveira, A. Lowes, Lecuona, Montella, S, Lowes, Vierge, Bassani, Locatelli, Baldasarri y Bautista. Pero con más viento, y la pista en condiciones más complicadas, ahora la escapada de Bulega no se producía y el italiano se iba separando poco a poco, de tal manera que con caídas de Montella y Vierge, en la 4ª vuelta disponía de menos de 1” sobre Lecuona, Oliveira y A. Lowes, muy estirados y con Bautista 8º. 
Luego los que caían sucesivamente eran Surra, Sofuoglu, Mackenzie, y pasado el ecuador de la prueba Bautista, cuando marchaba 7º. De tal manera que a falta de 7 vueltas, en pista quedaban 17 pilotos las posiciones se habían estabilizado y la diferencia entre las Ducati cabeceras era de 1,7”, con Oliveira y A. Lowes a 5”, S. Lowes a 7” y el resto, encabezado por Bassani a 12”. A falta de 4 el que se caía era Rato y sin más novedades que la retirada de Gerloff en la última, al paso por la bandera de cuadros era Bulega el primero destacado, con 2” sobre Lecuona y 7” sobre Oliveira, que aguantaba la embestida final de A. Lowes cuarto. 5º S. Lowes a 10” y 6º ya a 15” Baldasarri, 7º Petrucci, 8º Bassani, 9º Locatelli y 10 Gardner con Vierge 14º en los puntos, de los quince pilotos que consiguieron terminar. 
El segundo triplete de Bulega le permite encabezar cómodamente la clasificación general con 124 puntos, seguido ahora por Lecuona con 68 y de Bassani con 60. Bautista es 10º con 27 y Vierge 14º con 15 . La próxima cita será dentro de tres semanas en el circuito holandés de Assen, los días 18 y 19 de abril nuevamente con las cuatro categorías, en liza.

Saturday, March 21, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Y 5ª J. Francia retiene el título.

La quinta jornada, reconvertida desde hace varias temporadas en el Super Saturday, cerraba de manera tan especial la competición otra temporada más. 
Disputándose los tres partidos consecutivamente ocupando toda la tarde del sábado, el atracón de rugby ofrecía tres espectaculares partidos, dos de ellos con el título en juego y tres posibles candidatos.
Acudían liderando Francia y Escocia con 16 puntos mientras Irlanda figuraba tercera con 14 y todavía posibilidades de Trofeo en caso de ganar y darse luego un resultado favorable en París, donde la selección francesa de rugby se enfrentaba a Inglaterra. 
Una victoria francesa debería bastar para revalidar el título, al que todavía optan Escocia, segunda, en la tabla, e Irlanda, tercera, que juegan entre ellas en Dublín. 
El XV del Cardo, tiene opciones de llevarse el título, si además de ganar logra un punto bonus ante Irlanda. puede meter en serios problemas al XV del Gallo. 
Mientras que todo apunta a que Irlanda volverá a ser la tercera en discordia entre franceses y escoceses salvo que consiguiendo vencer a los caledonios, Francia sufriera un inesperado desastre en su casa. Los de Andy Farrel han encontrado resquicios de esperanza en su juego, pero aún están lejos de su mejor nivel. 
En cuanto a la "azzurra" de Gonzalo Quesada buscará poner el broche final a uno de los mejores torneos que han realizado desde que empezara a competir en 2.000. Tercera con 9 puntos, tres más que Inglaterra a la que doblegaba por primera vez en 26 años y único rival al que faltaba por derrotar. 
Por su parte, Inglaterra, favorita en las primeras instancias del torneo, probablemente sea la gran decepción del campeonato. Su seleccionador, Steve Borthwick, tendrá que mostrar otra cara del XV de la Rosa en el Stade de France de París si no quiere que su puesto se siga viendo comprometido por el mal nivel mostrado. 
Por último, Gales, última con 1 punto y que ya ve imposible escalar puesto en la clasificación, tratará de caer con la cabeza alta después de un inicio desastroso de los pupilos de Steve Tandy, y una victoria ante Italia impediría que se llevasen la "cuchara de madera" por tercer año consecutivo. 
El primero de todos los duelos se celebraba en Dublín enfrentando a la titular frente a otra aspirante al trofeo 
Irlanda 43 Escocia 21. Irlanda recibía a Escocia en el Aviva Stadium dublínés en un día soleado y un Aviva Stadium al completo. Con la Triple Corona en juego y la posibilidad de Trofeo, Irlanda y Escocia cruzaban armas sin concesiones y sin pensar en el partido de París. El encuentro empezaba con los jugadores contagiados por el solemne ambiente que acababan de vivir en la interpretación de sus himnos nacionales. La emoción de las gradas y tribunas del coliseo de la capital de la Isla Esmeralda se sentía también en el terreno de juego con ambas selecciones brindando unos primeros veinte minutos de gran rugby ofensivo con Irlanda pegando primero y muy pronto (7-0) min 3, con Osborne y Crowley como intérpretes. Ensayo y transformación que se veía replicado muy pronto por el XV del Cardo empatando (7-7) min 7, gracias a Graham y Russell, y dos consecutivos más Del Trebol por medio de Sheehan y Baloucoune, este sin transformación para poner en el marcador un (19-7) min 19, a favor de Irlanda. El ritmo decaía ligeramente tras la tercera marca verde, pero el eje Gibson-Park, Crowley, más el acierto de McCloskey, Furlong, Doris y Sheehan mantuvieron por delante a los suyos llegando al descanso con ese mismo resultado. 

Tras la charla del descanso, Escocia en la reanudación y con Russell a los mandos, tomaba la iniciativa, volviendo a ser por instantes el XV de una semana antes, cuando doblegaba a Francia en Edimburgo. Con un ensayo del propio apertura, presionaba a los jugadores del XV del Trébol (19-14) min 52 para iniciar un toma y daca, como al inicio del choque, con marcas de Murray, Darge y 0'Brien que junto a un golpe de castigo del casi infalible Crowley, a poco del final (36-21) min 73, situaban a los locales a más de dos ensayos de distancia de sus rivales. O'Brien, ya en el minuto 80, sentenciaba a Escocia para situar el definitivo (43-21) en el luminoso, resultado que concedía la Triple Corona al XV del Trébol, merito que se le vuelve a escapar a Escocia (no la consigue desde 1990). Un trofeo que se lleva el que vence a todos los restantes rivales entre los antiguos componentes del V Naciones (Inglaterra, Irlanda, Escocia y Gales). 
Con su triunfo de esta tarde, el XV del Trébol, aparte de ansiado Trofeo, permite de momento, situar a Irlanda al frente de la clasificación, tres puntos por delante de los galos y a la espera del encuentro de la capital francesa. Ahora, y paradojas del deporte, los irlandeses desearán que su eterno enemigo, Inglaterra, gane o empate frente al XV del Gallo. Algo que, a priori, resulta bastante improbable dado el caminar de Francia en el Torneo, sumando tres victorias y una derrota, y de Inglaterra, que solo tiene una. 
Penalizado a lo largo del campeonato por haber caído en la primera jornada, en Roma, ante Italia, Escocia llegaba a Dublín empatada a puntos con Francia en lo alto de la tabla y con más opciones de pelar por el título absoluto con los galos. Sin embargo, este sábado el XV del Cardo, a pesar de que tuvo fases brillantes de juego, se vio superado por el juego del Trébol y relegado a la tercera posición.

IRLANDA (19+24): O'Toole, Sheehan, Furlong, McCarthy, Beirne, Conan, Van der Flier, Doris, Gibson-Park, Crowley, O’Brien, McCloskey, Ringrose, Baloucoune y Osborne. También jugaron Kelleher, Milne, Bealhan, Murray, Timoney, Casey, Frawley y Aki. 
Marcador: 5 ensayos: Osborne (2’), Sheehan (10’), Baloucoune (18’), Murray (55’) y O’Brien (67’) y 4 transformaciones Crowley (3’,10’,56’, 68'). 
ESCOCIA (7+14). Schoeman, Turner, Z. Fagerson, Williamson, Gilchrist, M. Fagerson, Darge, Dempsey, White, Russell, Steyn, Tuipulotu, Jones, Graham y Kinghorn. También jugaron Ashman, Sutherland, Rae, Craig, Bradbury, Horne, Rowe y Jordan. 
Marcador: 3 ensayos, Graham (6’), Rusell (51’) y Darge (60') y 3 transformaciones Rusell (7’,52’,61’).
Árbitro: Luke Pearce (Inglaterra). 

A continuación se disputaba el
Gales 31 Italia 17. En un Principality Stadium con las gradas repletas, se presentaba el 'XV del Dragón' intentando ofrecer un triunfo delante de su afición para despedirse el Torneo. Gales no ganaba desde el 11 de marzo de 2023, cuando derrotó por 17-29 en el Olímpico de Roma a la selección anfitriona. Un conjunto italiano que llegaba como cuarto clasificado y 9 puntos como favorito a la cita de este sábado en Cardiff. Mientras que los galeses no dejaban de acumular, pese a algún que otro brote verde mostrado en las últimas jornadas, decepciones en el torneo, los 'azzurri' llegaban Cardiff dispuestos a hacer historia y sumar por primera vez tres triunfos en una misma edición, tras vencer previamente a Escocia e Inglaterra. Tras la interpretación de los respectivos himnos, partía Gales con un hambre de ensayo que pilló desprevenida a la Azzurri. Desde los primeros compases, los locales dictaron el ritmo, con la delantera conjuntada, proporcionando una base que permitió a la línea de tres cuartos brillar. El número ocho y finalmente MVP del partido, Wainwright, se convertía con el correr del crono en el jugador más destacado del mediocampo, anotando dos ensayos que con las consiguientes transformaciones de Edwards situaban a los anfitriones claramente por delante (14-0) min 25. El Principality Stadium vibraba a la media hora de juego cuando el capitán Lake culminaba una magnífica acción individual, liderando un potente maul para cruzar la línea de ensayo. Con la conversión de Edwards el castigo a los italianos se iba a los (21-0). Con el primer reemplazo, Francis por Griffin, la parte llegada a su término con esa luminoso en medio de una incredulidad generalizada ante el juego local.

Para la segunda mitad no variaba el guion y con Edwards dirigiendo el juego —con impecables patadas a palos, anotando un try y un impresionante drop goal— Gales sumaba para el (28-0) min 45, dejando a una atónita selección italiana preguntándose dónde había desaparecido su característica disciplina. Los dirigidos por el argentino Gonzalo Quesada, completamente superados por el equipo galés veían como Gales se gustaba, tal y como reflejaba el contundente (31-0) min 47 que figuraba en el marcador. El contundente marcador relajaba un tanto a las huestes locales y despertaba, por fin, a una desconocida Italia para el último cuarto de partido y cuando ya la victoria estaba decantada para el XV del Dragón. El equipo de Quesada finalmente rompió la línea galesa cuando el talonador suplente Di Bartolomeo culminó un maul, poco después de que el pilar derecho Griffin fuera expulsado temporalmente por una infracción deliberada (7-0) min 52. Los Azzurri disfrutaron de mayor doiminio en los últimos diez minutos, con el suplente Allan anotando un segundo try y P. Garbisi un tercero en el último acto. Sin embargo, este ensayo de Marin fue anulado tras la revisión del TMO, solo para que P. Garbisi anotara poco después para configurar un definitivo marcador de (31-17) min 80, sin transformación adicional. Si bien la reacción tardía de Italia aportó algo de dignidad al marcador, el resultado fue un triunfo merecido para un equipo galés que lució renovado. La actuación de Dan Edwards como apertura sentó las bases para una victoria que contribuirá en gran medida a recuperar la confianza en Cardiff. 
Para Gales, la espera ha terminado; para Italia, representa un final aleccionador para un torneo que prometía mucho. 
El XV del Dragón volvía a reencontrarse, tres años después, con la victoria en el Seis Naciones para poner fin este sábado en el último partido del la edición 2026 a una racha de quince derrotas consecutivas en el torneo. Aunque el farolillo rojo no se lo quite nadie al menos evita la cuchara de madera. 

GALES (21+10). Carre, Lake, Francis, Jenkins, Carter, Mann, Botham Wainwright, T. Williams, Edwards, Adams, Hawskin, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Smith, Griffin, Beard, Cracknell, Hardy, Ewans y Murray. 
Marcador: 4 ensayos Wainwright (14’,25’), Lake (28’) y Edwards (43') y 4 transformaciones Edwards (15’,25’,29’,44’). 
ITALIA (0+17): Fischetti, Nicotera, Hasa,Ferrari, N. Cannone, Ruzza, Lamaro, Zuliani, L. Cannone, A. GarbisiFusco, P. Garbisi, Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Pani También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Zilocchi, Favretto, Odiase, Varney, Marin y Allan. 
Marcador: 3 ensayos Di Bartolomeo (51'), Allan (68’) y P. Garbisi 80’) y 1 transformación P. Garbisi (52’). 
Árbitro: Christopher Ridley (Inglaterra) que expulsaba por amarilla al galés Griffin (51’). 

Finalizaba la competición ya entrada la noche y de la mejor manera posible, con el decisivo 
Francia 48 Inglaterra 46. Sin apenas cambios en las dos formaciones, el Stade de France presentaba un aspecto acorde a la ocasión, para recibir a su selección contra Inglaterra, en el decisivo y último partido de la edición. Enfrentadas 112 veces, 44 eran victorias francesas, 61 inglesas y en el resto quedaban empatadas (7) y en un sentido homenaje a su primer enfrentamiento, hace 130 años, el XV del Gallo vestía de azul celeste, rememorando la misma camisola de entonces y que en ocasiones (por el barro) conducía a confusión con el blanco del rival. Una Inglaterra, primitiva candidata a titulo y ahora en penúltima posición, que llegaba de ceder ante Escocia e Italia. Candidata perfecta, pronostico claro y el resultado obvio. Dado el resultado producido horas antes en Dublín, Francia necesitaba ganar para llevarse el título. Pero de perdidos, a la mar, el XV de la Rosa dolido por las derrotas, salía respondón y enfrentándose a su destino, no lo aceptaba. Crecido, con una delantera muy eficaz, no se dejaba amedrentar y presentando batalla, anotaba primero y muy pronto. El ensayo era anulado por avant, pero ya avisaba de sus intenciones y de lo complicado que sería una victoria francesa. Francia se adelantaba enseguida, por medio de sus particulares, galgo y pateador, para adelantarse (7-0) min 7. 

Pero la respuesta inglesa era inmediata, aunque el escorado ensayo no obtuviera recompensa (7-5) mi 9. Volvía a ensayar Francia (14-5) min 12, pero respondía La Rosa, aunque nuevamente sin transformar (14-10) min 18. La réplica francesa llegaba de la mano de Jalibert, pero anulado quedaba el consuelo de un golpe a palos de Ramos para aumentar la apuesta a (17-10) min 21. Nada de lo anterior valían ante del desparpajo de los blancos. Dos ensayos seguidos, Chessum y Coles con, esta vez sí, transformación de F. Smith volteaban el marcador (17-24) min 34, asegurando el punto bonus y que sumado a un siguiente drop a palos inglés colocaban un preocupante (17-27) min 37 con el descanso tocando a la puerta. Entonces llegaba el primer punto de inflexión con el crono marcando 44’, la amarilla al inglés Genge y el correspondiente ensayo de castigo para Francia, que permitía a los anfitriones tomar el mando del marcador (24-27) con la transformación de Ramos y jugar 10’ en superioridad desde el inicio de la segunda mitad. 
Con ese handicap y en ese lapso, los ingleses pasaban a perder (38-27) min 48, con dos ensayos franceses muy seguidos con sus trasformaciones correspondientes. Pero recuperado su jugador, tras la sanción, inmediatamente llegaban un nuevo ensayo pero sin transformación (38-32) min 50. Y con los cambios ingleses, incluido el talonador, era el recién incorporado Marcus Smith el que colocaba nuevamente a los de La Rosa por delante (38-39) min 56. En ese correcalles en que se había transformado el partido, con muchísimos nervios locales y también en el bando ingles, que no se terminaba de creer lo que estaba pasando. conseguía Francia pescar para anotar su sexto ensayo (45-39) min 65. (cuarto try de la noche para el ala galo, una hazaña asombrosa que lleva a Bielle-Biarrey a la impresionante cifra de 29 tries en 27 partidos con su selección). Y cuando la parroquia gala se empezaba a tranquilizar llegaba la amarilla a Bamba 72’ que devolvía la preocupación al graderío de Saint Denis. Inmediatamente ensayaba Inglaterra (45-46) min 76. Volviendo a bordear la derrota, Francia escapó, sobre todo gracias a creer siempre en la victoria aún jugando en inferioridad y con el oval en poder de sus rivales a falta de tres minutos. Con el título del torneo pendiendo de un hilo, los últimos instantes fueron puro teatro. Con un punto de desventaja, Francia presionó profundamente en territorio inglés. Bajo una intensa presión, Inglaterra concedió un penal por un placaje alto y un posterior balón suelto intencionado de Itoje. Con el tiempo en rojo, Ramos, considerado por muchos el mejor pateador de la historia, se preparó para lanzar. El Stade de France contuvo la respiración. Quizá Inglaterra no jugara bien esa posesión, pero había que estar allí para luchar por el oval y recuperarlo a tiempo de tener una última oportunidad. 
Y nuevamente el pie de un Ramos confiado, ya con el tiempo completado rubricaba el premio (48-46) min 81, haciendo pagar muy cara la falta de puntería de Fin Smith en el inicio del partido, cuando no logró transformar los dos primeros ensayos ingleses. Cuando el balón pasó entre los postes, el campeonato quedó decidido. Inglaterra quedó sumida en la desesperación, e Irlanda, que observaba desde la distancia, vio desvanecerse sus esperanzas de título. 
Francia finalizaba campeona una vez más, vencedora quizás, en uno de los partidos de rugby internacional más increíbles y dramáticos jamás disputados. 

FRANCIA (24+24): Gros, Marchand, Aldegheri, Flament, Meafou, Cros, Matiu, Ollivon, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Barassi, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Bamba, Auradou, Guillard, Brenann, Serin y Gailleton. 
 Marcador: 5 ensayos + 1 de castigo, Bielle-Biarrey (6’,12',41’,65’) (41’) y Attissogbe (48’), 5 transformaciones Ramos (7’,13',42',49’,65’) y 1 golpe de castigo Ramos (22’). 

INGLATERRA (27+19). Genge, George, Heyes, Itoje, Coles, Chessum, Pepper, Earl, Spencer, F. Smith, Murley, Atkinson, Freeman, Roebuck y Daly. También jugaron Cowan-Dickie, Rodd, Davison, Cunninham-South, Pollock, Van Poortvliet y M. Smith. 
Marcador: 7 ensayos, Roebuck (9’), Murley (18’), Chessum (25’,50’), Coles (33’), M. Smith (56’) y Freeman (76’), 4 transformaciones F. Smith (26’,34’), M. Smith (57’,77’) y 1 golpe de castigo F. Smith (37’). 
Árbitro: Nika Amashukeli (Georgia). Excluyó temporalmente por amarilla al visitante Genge (44’) y al local Bamba (72). 
Fueron muchos pequeños gestos: la conexión de Ramos y Dupont con un Bielle-Biarrey impresionante en la línea del ‘rugby champagne’; también la decisión de Galthie de reforzar su delantera de salida en el segundo tiempo, las tarjetas amarillas, o las furiosas defensas galas en ambas mitades a sucesivos picks and go británicos al borde de la línea de ensayo. Al final, sumado todo, lo que queda fue un partido entre dos grandes equipos en el que el orgullo inglés se vio superado por una Francia que se negó a perder. Fueron 13 ensayos. 6-7. 

Francia ganaba el VI Naciones 2026 en un partido que ya es histórico, reteniendo el titulo. Los 98 puntos anotados llegan una semana después de los 90 del Escocia-Francia (50-40) y es la segunda máxima anotación conjunta de la historia del torneo, tras el 80-23 de Inglaterra a Italia en 2001. También es la mayor anotación de un equipo perdedor y los 13 ensayos anotados se quedan a uno del récord del torneo. Pero ese fue un 3-11 entre Italia y Francia el año pasado. 



Si el Seis Naciones Masculino Guinness 2026 está destinado a ser recordado como el mejor campeonato de la historia, su final fue una obra maestra caótica y emocionante en un encuentro que será recordado con reverencia durante décadas.

Wednesday, March 11, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Cuarta Jornada.

La cuarta jornada, tras el obligado parón de mitad de competición ofrecía tres intensos duelos con dos partidazos y un primer enfrentamiento con un claro candidato a la victoria. 
Francia llega a la cuarta jornada en cabeza con 15 puntos, claro candidato al trofeo y una clara ventaja de cuatro sobre Escocia y de seis sobre Irlanda, los dos todavía con posibilidades. Con cinco puntos y sin ninguna posibilidad figuran Inglaterra e Italia y en última posición con un punto consta Gales, que si no ocurre una fenomenal sorpresa volverá a recoger la Cuchara de Madera. 
El viernes 6, con el habitual partido adelantado, en este caso abría la jornada el 
Irlanda 27 Gales 10. Irlanda recibía a Gales en el Aviva Stadium dublínes en el partido destinado al viernes de la cuarta jornada. Una Gales rocosa (con 78 kg más de peso en la melé), cuya intención de partido estriba en ensuciar el del rival, y a eso viajaron exactamente los del Dragón a Irlanda. Ayuda en la empresa el crecimiento de figuras como Botham, al que su buena segunda parte ante Escocia le compraba una titularidad para esta jornada, luego bien aprovechada y que fue un dolor de cabeza constante en los puntos de encuentro para la delantera irlandesa, maltrecha por las bajas, y en la que Andy Farrell se vio obligado a mover a Kelleher al 2 y dar entrada a O’Toole en el 1 y a Timoney en el 7, mientras atrás optaba por mantener a McCloskey y Ringrose, como pareja de centros (el pan y la sal del Trébol en su victoria en Londres), aunque ya tuviera luz verde para alinear a Aki y Henshaw, su pareja fetiche. Con el antecedente de cuatro victorias consecutivas irlandesas previas, comenzaba el partido bien cerrada la noche, siendo precisamente de McCloskey del que partía la descarga que dejaba expedito el camino a Stockdale hacia la zona de marca galesa en el primer posado de la noche (7-0) min 5. Tan solo cinco minutos y parecía el anuncio de otra derrota ominosa en las filas del principado, cuando poco después un nuevo posado ilusionaba a la parroquia del Trebol. Finalmente anulado, la delantera Irlandesa seguía dibujando fases de ataque muy largas. Pero lejos de la realidad en el campo, en el luminoso era el Puerro el que sumaba. Tapando las vías de agua, se acercaba gracias al pie de Edwards, (7-3) min 15, rescatado para el 10 por la lesión de Costelow ante Escocia. Luego a punto estuvieron de conseguir su ensayo, pero les faltó posarlo, lesionándose con sangre en esa jugada Gibson-Park, debíendo marchar a vestuarios a curarse. Sería a su regreso cuando Crowley, en una ofensiva a pico y pala de Irlanda, encontraba el segundo ensayo, pero que no conseguía transformar (12-3) min 37. Menos era nada para lo visto en el campo, pero se le amargaba la fiesta a los locales cuando poco después una incursión poderosa de Carré en la 22 local, quitándose de encima a Baloucoune, como el que mata una mosca, posaba y dejaba a Gales a tan solo dos puntos de diferencia, llegado el descanso (12-10). A Irlanda no le valía con ganar, además necesitaba el bonus para arrimarse todo lo posible a Francia antes del desenlace de la última jornada. Por tanto nada más comenzar la segunda mitad se ponía manos a la obra, obteniendo su premio enseguida con un posado de Conan como broche a su gran partido (19-10) min 43. A un ensayo de conseguirlo, tampoco era ese el golpe que noqueaba a Gales. Con una fea agarrada previa entre Furlong y Smith, que no iba a mayores, la respuesta galesa llegaba de manos de Botham, que con la transformación de Edwards subía la amenaza (en esta ocasión blanca en honor a los daltónicos) hasta el (19-17) min 62. A menos de 20 minutos del final del partido, el Puerro se situaba a un golpe de castigo de la sorpresa. Pero es sabido que la alegría dura poco en casa del pobre, y casi a continuación Osborne culminaba por el centro una precisa transmisión de su línea aprovechando la acumulación de fuerzas galesas en los alrededores de una abierta (24-17) min 67, con nuevo error en la transformación de Crowley. La amarilla inmediatamente posterior a T. Williams minimizaba un tanto el peligro y una nueva infracción galesa pasada entre palos por Crowley, casi sobre la bocina (27-17) min 76, permitía respirar con calma a un Aviva Stadium, que Gales, en su lento despertar, le negaba durante muchos minutos.  
Si Irlanda gana a Escocia en la última jornada, tendrá opciones de ser campeona salvo que Francia gane con bonus al Cardo este sábado, y además se llevará la Triple Corona. 
Por su parte en Gales, a falta de argumentos sólidos en ataque por ahora, parece que el proyecto inmediato de Steve Tandy pasa en esta fase inicial por hacer del Puerro una roca en defensa. “Si hay que perder, que al menos el triunfo se le haga indigesto al rival”, es el leitmotiv del grupo que trata de armar. Un grupo que vuelva a ser capaz de plantar cara a las mejores selecciones del mundo. Lo consiguió en la anterior jornada del Seis Naciones, cuando mereció el triunfo ante Escocia, y de nuevo este viernes ante Irlanda. De las 15 derrotas seguidas de Gales en el Seis Naciones, esta no será de las más recordadas, y eso es una buena noticia. 

IRLANDA (12+15): O'Toole, Kelleher, Furlong, Ryan, Beirne, Conan, Timoney, Doris, Gibson-Park, Crowley, Stockdale, McCloskey, Ringrose, Baloucoune y Osborne. También jugaron Stewart, Milne, Clarkson, McCarthy, Van der Flier, Doak, Farrell y Frawley.
Marcador: 4 ensayos: Stockdale (5'), Crowley (36'), Conan (43') y Osborne (67'), 3 transformaciones Crowley (6’, 44' y 68') y 1 golpe de castigo Crowley (77'). 
GALES (10+7). Carre, Lake, Francis, Jenkins, Carter, Mann, Botham Wainwright, T. Williams, Edwards, Adams, Hawskin, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Smith, Griffin, Beard, Cracknell, Hardy, Ewans y Hennessey. 
Marcador: 2 ensayos Carre (40’) y Botham (62'), 2 transformaciones Edwards (40’ y 63’) y 1 golpe de castigo Edwards (16’). 
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra). Amarilla al galés T. Williams en el 68'. 

Comenzaba la jornada sabatina con el 
Escocia 50 Francia 40. Con los antecedentes de dos victorias galas aquí en el 22 y el 24, y con cinco cambios en cada equipo respecto a la última jornada, Francia llegaba a Edimburgo con la posibilidad de proclamarse campeona por adelantado en caso de victoria con bonus. En un estadio de Murrayfield a reventar, y en una de esas tardes en las que el estadio luce especialmente bello, con una tribuna centelleando al agradable sol y el resto en penumbra, quedaba descorchado el espectáculo nada más terminar de sonar los últimos acordes del Flower of Scotland. Graham veía un hueco donde a simple vista solo se apreciaba una jauría de camisetas blancas y se colaba con gran desparpajo camino a la zona de marca (7-0) min 4, con la transformación de Russell. Se puso celoso su homólogo francés, Bielle-Biarrey, que en el cuarto de hora siguiente fabricaría dos ensayos: primero hizo buena junto al banderín una transmisión de su línea y después asistió a Attisogbe con un toquecito sedoso con la puntera de la bota izquierda una fracción de segundo antes de que Kinghorn se le llevara por delante (7-14) min 21, con sendas transformaciones de Ramos. Fue un pequeño paréntesis en otra demostración de la potencia de fuego que atesora Escocia cuando juega con su cara A. Poco después Steyn le quitaba de nuevo la tapa al ketchup con una diagonal imparable (12-14) min 26, sin transformación, y Schoeman, sin solución de continuidad, hurgaba en la herida (19-14) min 32, esta vez con premio de Russell, y amarilla para Jalibert, yéndose los dos equipos a vestuarios sin que los caledonios pudieran aprovechar la superioridad, con ese mismo luminoso. 

Para la segunda mitad, y justo con Francia de nuevo en igualdad numérica tras recuperar a su expulsado, White lograba el cuarto posado del Cardo (26-14) min 43, con Russell transformando, asegurando así el punto extra y amarrando prácticamente el triunfo. Ni por esas bajaron el pistón y Steyn, en un error de Dupont (33-14) min 50 y tras otra exclusión en el bando rival, esta vez a Nouchi, que facilitaba las marcas de Graham (40-14) min 58, y de Jordan, tras un nuevo error de Dupont ((47-14) min 62. Los últimos minutos sirvieron para que el Gallo al menos salvara un punto, el bonus ofensivo, con cuatro ensayos en 15 minutos, obra de Dupont redimiéndose, Jegou y Ramos, este por partida doble y que con un golpe a palos por medio, configurando un abultado luminoso final de (50-40) y en el único debe de una Escocia que el próximo sábado podría acabar con la mayor sequía activa entre las cuatro naciones anglófonas que forman parte de este torneo. La cuarta jornada del Seis Naciones había cambiado el guion de peli alemana de sobremesa el viernes a una de Hitchcock este sábado. Escocia se colocaba ahora de colíder del torneo, y tanto caledonios como franceses e irlandeses mantienen opciones llegado el desenlace el próximo fin de semana y a la espera del último duelo. El Cardo lleva un cuarto de siglo esperando. Tiempos en los que Italia aún no formaba parte del tinglado y nombres como Doddie Weir o Gregor Townsend, (el hombre que hoy dirige al equipo desde 2017) aún poblaban el XV. Rozando la década en el cargo, con un proyecto que ha ido quemando etapas paulatinamente pero que nunca termina de dar el salto adelante definitivo (cuatro victorias en un Seis Naciones, la frontera que separa la paja del grano), Escocia tendrá ante sí la oportunidad de cuadrar el círculo: de campeón en el césped a campeón en la grada. Se lo ha puesto en bandeja (no una de plata precisamente, pues el título pasa ahora por ganar en Dublín) un grupo madurado con los años, que fue encajando las piezas del puzzle alrededor de Finn Russell, el talento generacional que había que aprovechar. En torno a él se construyó una línea mortífera con Tuipulotu y Jones, una de las mejores parejas de centros del mundo, un zaguero sofisticado como Kinghorn y una mezcla indescifrable de velocidad y contundencia en las alas con tipos como Van der Merwe, Graham, Steyn...; ayudando la relajación en las normas de elegibilidad de World Rugby, pero la pregunta ahí sería quién no se ha beneficiado de ello. 
ESCOCIA (19+31). Schoeman, Turner, Rae, Brown, Cummings, M. Fagerson, Darge, Dempsey, White, Russell, Steyn, Tuipulotu, Jones, Graham y Kinghorn. También jugaron Ashman, Sutherland, Z. Fagerson, Gilchrist, Douglas, Bayliss, Horne y Jordan. 
Marcador: 7 ensayos, Graham (4’,58’), Steyn (26’, 50’), Schoeman (31’), White (43') y Jordan (62'), 6 transformaciones Rusell (5’,33’, 44’,51',59’,63’) y 1 golpe de castigo Rusell (77’). 
FRANCIA (14+26): Gros, Marchand, Aldegheri, Ollivon, Guillard, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Depoortere, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Bamba, Flament, Meafou, Nouchi, Serin y Barassi. 
Marcador: 6 ensayos, Bielle-Biarrey (17'), Attissogbe (21’), Dupont (65’), Ramos (73’,80’) y Jegou (78') y 5 transformaciones Ramos (18', 22',66’,78’,81'). 
Árbitro: Angus Gardner (Australiano). Expulsó 10’ a los franceses Jalibert (32’) y a Nouchi (54’), por tarjeta amarilla. 
Quedaba por disputar el 
Italia 23 Inglaterra 18. Nunca había vencido Italia e Inglaterra, pero el entorno del XV de la Rosa parecía preocupado ante este este nuevo duelo. El equipo dirigido por Steve Borthwick se estaba mostrando alarmantemente errático a domicilio mientras que los 'azurri', dirigidos por el argentino Gonzalo Quesada, parecían un equipo cada vez más sólido. Con nueve cambios en la formación inglesa apenas había cambios en los locales, en el partido que cerraba la cuarta jornada en un Olímpico de Roma casi lleno y ante unos 65.000 espectadores. Y era un golpe de castigo de P. Garbisi el que inauguraba el marcador (3-0) min 20, cuando ya se había superado el ecuador de la primera mitad en medio del tedio, ya que ambos equipos desperdiciaban sus posesiones con patadas llovidas sobre la retaguardia del adversario, con la esperanza de sacar rédito de los errores de recepción. Pero era el XV de la Rosa el que antes posaba, en la primera ocasión que la tercera línea inglesa se decidía a acarrear el oval; Earl penetraba en la defensa ‘azzurra’ y el balón, rápidamente reciclado, viajó hasta Freeman, anotando por el costado derecho tras recoger un pase largo de Coles. Con error en la transformación los ingleses se ponían por delante (3-5) min 25. Los locales replicaron con una marca de Menoncello, servido en el intervalo por A. Garbisi en una magnífica carrera hacia el portador (10-5) min 33, pero no pudieron irse ganando al descanso, ya que una posterior patada cruzada de F. Smith hacia Roebuck propiciaba en la prolongación el segundo ensayo isleño (10-12), en esta ocasión bien transformado. 

Con esa mínima ventaja, Inglaterra aprovechaba su dominio en la melé para sumar, en el arranque del segundo periodo, mediante sendos golpes a palos de F. Smith seis nuevos puntos (10-18) min 52. (el segundo por la amarilla a Nicotera por un codazo). Serían los últimos anotados en Roma por los blancos, cuya indisciplina puso en bandeja la reacción a una Italia desenfrenada en el tramo decisivo. Underhill e Itoje, con dos faltas seguidas, impropias de delanteros de su experiencia, dejaban a Inglaterra en inferioridad numérica y a los pies de los caballos, regalando sendos golpes de castigo en posición favorable que P. Garbisi, no dudaba en transformar para volver a apretar el tanteo (16-18). En los minutos finales, después de que la delantera inglesa defendiese heroicamente una touche a 5 metros, Ioane conquistaba un balón aéreo, Menoncello cortaba a la defensa inglesa por el pasillo exterior izquierdo y fijanjdo al zaguero Daly, servia a Marin el ensayo de la victoria, que con la transformación correspondiente sumaba el definitivo (23-18) min 71. Todavía quedaba tiempo, sin embargo, para un postrer ataque inglés, de nuevo con 15 sobre el césped, pero el capitán italiano, Lamaro, placaba a Van Poortvliet y amarraba el oval, anulando así las ilusiones visitantes y permitiendo a La Azzurra imponerse por primera vez en la historia a Inglaterra tras 33 enfrentamientos. 
Italia derrumbaba su penúltimo techo y ahora, la única gran selección que le queda por batir es Nueva Zelanda. 
ITALIA (10+13): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone, A. Garbisi, P. Garbisi, Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Pani Capuozo. También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Hasa, Ruzza, Favretto, Fusco, Marin y Allan. 
Marcador: 2 ensayos Menoncello (33') y Marin (71’), 2 transformaciones P. Garbisi (34’,72’) y 3 golpes de castigo P. Garbisi (20',56’,60’). 
INGLATERRA (12+6). Genge, George, Heyes, Itoje, Coles, Pepper, Underhill, Earl, Spencer, F. Smith, Murley, Atkinson, Freeman, Roebuck y Daly. También jugaron Cowan-Dickie, Rodd, Davison, Chessum, Cunninham-South, Pollock, Van Poortvliet y M. Smith. 
Marcador: 2 ensayos, Freeman (25’) y Roebuck (41’), 1 transformación F. Smith (42’) y 2 golpes de castigo F. Smith (44’,53’). 
Árbitro: Luc Ramos (Francia). Excluyó temporalmente por amarillan al local Nicotera (53’) y a los visitantes Underhill (57’) e Itoje (65’). 
Los augurios se cumplieron, Inglaterra jugó un partido tristón, plano y con malas decisiones, culminadas en una amarilla justa, pero incomprensible, provocada por su capitán, mientras Italia jugó con fe, con aplomo y leyendo muy bien el ritmo del partido. El resultado, un justo e histórico triunfo. 

La quinta y decisiva jornada, el Super Saturday, se disputa el próximo día 14 comenzando los partidos programados con el Irlanda & Escocia, continuando con el Gales & Italia y terminando por la noche con el Francia & Inglaterra.

Friday, February 27, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Tercera Jornada.


La tercera jornada ofrecía tres intensos duelos con dos partidazos y un tercer enfrentamiento con un claro candidato a la victoria. 
Francia llega a la tercera jornada en cabeza con 10 puntos y una “cómoda” ventaja de cuatro sobre Escocia, de cinco sobre Inglaterra e Italia y de seis sobre Irlanda, que se lo juega todo en esta tercera jornada, en su partido frene a La Rosa en Twickenham. 

Precisamente este era el primer partido en disputarse 
Inglaterra 21 Irlanda 42. Inglaterra volvía a mostrar este sábado, en Londres, en un Twickenham a reventar, el abismo que existe entre su rugby y el del que fuera uno de sus grandes e históricos rivales, las dos escuadras presentando cambios en sus quince. 
El choque comenzaba a un ritmo frenético y, tras el golpe de castigo anotado por Crowley (0-3) min 8, Irlanda se ponía por delante, anunciando lo que podía ocurrir, pues poco más tarde la estrella de la tarde, Gibson-Park anotaba con picardía el primer ensayo de la tarde. Curry había sido penalizado por entrar por la banda y el medio melé irlandés, sorprendiendo lanzaba el penalti en la esquina con rapidez y cruzaba la línea. Crowley añadió los puntos extra para poner el (0-10) min 19. Inglaterra dominaba pero no definía y eso le costaba caro ante una Irlanda muy efectiva. El XV del Trébol empezó a dominar a un rival que no reaccionaba, equivocando los caminos: en lugar de jugar frontal para comprimir a la defensa rival, se lanzaba a un juego que no está en su ADN. Para intentar llevar la pelota a la punta, hay que ganarse el derecho, y los locales no lo hacían. Además, Ford, su estratega, tuvo una tarde errática y el line fue una pesadilla: sacaron muy pocas pelotas de calidad para tirarle la artillería a Irlanda. Con orden y criterio el XV del Trébol se animó ante una defensa rival endeble y descoordinada, con un nuevo centro del campo con Dingwall y Lawrece. En el segundo ensayo, el que definió Baloucune, falló el 13, y en el siguiente de O´Brien erraba el 12, que se cerró dejando espacios. (0-22) min 29, en un abrir y cerrar de ojos ante un público perplejo. Hay que aclarar que entre medias Inglaterra se quedaba con 14 por amarilla a Steward y el arbitro inicial italiano Piardi se lesionaba, teniendo que dejar su puesto al asistente francés Brousset. Ocho días atrás, Inglaterra acumulaba 12 triunfos consecutivos, con un quince que lucía afianzado, maduro y ganador. Todo se desmoronaba en pocos días, con una categórica caída ante Escocia en Murrayfield y una contundente goleada ante un rival que en los papeles era inferior. El hecho de ser local también resta en la ecuación. Con la entrada de Smith por Steward tras su sanción y su pase retrasado a Dingwal, un ensayo de fuerza en la última jugada del primer tiempo permitía soñar en una remontada (7-22), pero esta nunca llegó. 

En una de las primeras acciones de la segunda mitad, Sheehan estiraba la diferencia y Pollock se iba amonestado en su primer encuentro como titular (7-29) min 42. Irlanda creció y siguió su plan a rajatabla, guiado siempre por Gibson-Park y acompañado por jugadores que dieron la talla. Doris volvió a ser ese férreo tercera línea todoterreno; Beirne y McCarthy batallaron en el pack de forwards y los wingers Baloucoune y O´Brien respondieron bien en cada intervención. Además McCloskey se afianza como la gran revelación de este Seis Naciones. Relegado durante muchos años por la presencia de Aki y Henshaw, el jugador de 33 años terminaba siendo el jugador más regular del Trébol en las tres primeras citas. Con su fortaleza física y su destreza para pasar la pelota en el contacto, se convirtió en una de las piezas fundamentales para avanzar en la cancha. El ingreso de Crowley también le daba resultado a Andy Farrell. Más maduro y aplomado que S. Prendergast, el joven apertura de gran proyección, pero irregular actualidad e inseguro cuando toma el control. La melé sigue siendo la gran deuda de esta Irlanda, que al igual que en las dos primeras fechas volvió a sufrir en demasía en esa formación. Para volver a ser un equipo contendiente a luchar por el Mundial, deberá evolucionar en esa faceta que le viene trayendo dolores de cabeza en los últimos años. 
El (21-42) final es la mayor goleada de Irlanda ante Inglaterra en Twickenham. Un resultado inesperado por los antecedentes, pero justificado desde el rendimiento y la postura de ambos. El local no pudo celebrar con una victoria los 100 partidos internacionales de Mario Itoje, su capitán, que otra vez fue reemplazado temprano. Ahora y durante dos semanas Steve Borthwick estará bajo presión; y cuando se reanude el torneo, la Rosa visitará a Italia, un rival en alza contra el que nunca perdió en su historia. Del templo del Twickenham Stadium salieron este sábado un equipo resucitado y otro totalmente hundido, en la lona. Irlanda, que llegaba en un mar de dudas tras sus dos primeros partidos en este Seis Naciones, dio por fin con la tecla y asaltó el legendario estadio inglés, asestando a la Rosa su segunda derrota consecutiva en el torneo y haciendo que prácticamente se despida de sus opciones de título. El Seis Naciones que se presentaba como una batalla de tú a tú entre Francia e Inglaterra ya no cuenta con uno de esos dos contendientes. Dulce victoria para el Trébol, que hundió a su eterno rival y salió plenamente reforzado tras los cambios de Andy Farrell en la alineación, que surgieron efecto de lo lindo. Irlanda tras el duro correctivo recibido por Francia en la primera jornada y la sangre, sudor y lágrimas que tuvieron que arrojar para vencer a Italia en casa en la segunda cita, a Andy Farrell no le quedó otra que agitar el árbol para cambiar la dinámica de un gigante en horas bajas, atizado por numerosas ausencias. Saltaba a la vista que S. Prendergast no tenía lo necesario para ser el apertura titular del Trébol, y por ello ante Inglaterra tomó el timón del equipo Crowley, como ya hiciese en 2024 sucediendo a Sexton y llevando a Irlanda al título. El de Cork dio la razón a su técnico con una excelsa actuación en Twickenham, perfectamente ayudado por el veterano Gibson-Park, que a sus 33 años era otra de las novedades de Irlanda. 
Una Irlanda que asegurando el bonus ofensivo pasa a tener 9 puntos y no está en absoluto muerta.
INGLATERRA (7+14). Genge, Cowan-Dickie, Heyes, Itoje, Chessum, Curry, Earl, Pollock, Mitchell, Ford, Arundell, Dingwall, Lawrence, Freeman y Steward. También jugaron George, Rodd, Davison, Coles, Pepper, Underhill, Van Poortvliet y Smith. 
Marcador: 3 ensayos, Dingwall (40’), Lawrence (53’) y Underhill (75’); y 3 transformaciones Ford (41’, 54’ y 76’). 
IRLANDA (22+20): Loughman, Sheehan, Furlong, McCarthy, Ryan, Beirne, VD Flier, Doris, Gibson-Park, Crowley, Lowe, McCloskey, Ringrose, Baloucoune y Osborne. También jugaron Kelleher, O’Toole, Bealhan, Timoney, C. Prendergast, Casey, Frawley y O'Brien. 
Marcador: 5 ensayos: Gibson-Park (19’), Baloucoune (26’) O’Brien (29'), Sheehan (42’) y Osborne (69'), 4 transformaciones Crowlwy (20’, 30’, 43' y 70') y 3 golpes de castigo Crowley (8’, 58' y 65'). Árbitro: Andrea Piardi (Italia). Mostró amarilla a los ingleses Steward en el 27’ y Pollock en el 42’ y al irlandés Osborne, en el 53’. 

Gales 23 Escocia 26. En un Millenium Stadium a reventar y tras la interpretación de los respectivos himnos, los locales salieron impelidos por una inusitada energía intentando dar a su afición la primera victoria en el Seis Naciones desde marzo de 2023. Con cambios radicales en el XV de Gales, Steve Tandy trataba de encontrar algo para que su selección funcionara en las horas mas bajas de su historia reciente. Con nuevos nombres y, sobre todo, diferente actitud comenzaba el partido con el equipo galés saliendo a por todas. También muchos cambios en el XV del Cardo, que se las veía y deseaba de entrada, para contener a su rival. No obstante era Escocia la primera en estar cerca de ensayar con VD Merwe, Jones y Steyn, momento en que se lesionaba el local Hamer-Webb y era sustituido por Murray. Pero era Gales, ya con 14 tras la amarilla a Hawkins por una entrada alta a Brown, la que se adelantaba con Carre ensayando por acoso y derribo y Costelow añadiendo el extra (7-0) min 9. Recuperado Hamer-Webb se revertía el cambio y Gales aprovechaba para cambiar también a Plumtree por Botham. Los visitantes respondían rápido al acoso galés con un ensayo sencillo de Steyn, desde la esquina y después de una buena combinación de izquierda a derecha y que Rusell no transformaba (7-5) min 13. El dominio en Cardiff era rojo, y el posado de Steyn era rápidamente contrarrestado por otro de Adams, con James, Carre y Mann desempeñando un papel decisivo en la preparación y que transformaba Costelow, brillando como medio de apertura local, para subir el (14-5) min 18 al luminoso. Con un posterior golpe de castigo galés pasado nuevamente por Costelow, (17-5) min 30, el XV del Dragón se iba al descanso con 12 puntos de ventaja, (tercera ocasión en 18 partidos anteriores), haciendo soñar a los parroquianos galeses, largo tiempo huérfanos de alegrías. 

No comenzaba mal la segunda mitad para los locales, con otro nuevo golpe de castigo transformado por Costelow (20-5) min 48, pero la gasolina se le iba agotando poco a poco. Escocia, que venía de pasar por encima de Inglaterra el pasado fin de semana, y con mucha fe en si misma, subía sus prestaciones en el segundo tiempo, consciente de que no se le podía escapar esta dorada oportunidad. Con más de dos ensayos de desventaja, Escocia tuvo una primera oportunidad clara de reducir distancias, pero Jones, inexplicablemente, no pudo atrapar el pase de VD Merwe. No obstante el equipo de Gregor Townsend se mantuvo firme y, tras 27 fases, Russell aprovechaba la salida de Rees-Zammit desde su línea defensiva para lanzarse por encima del área, ensayar y posteriormente transformar (20-12) min 54. El Dragón trataba de resistir a base de golpes de castigo (23-12) min 57, ahora con Evans, que sustituía a Costelow, pero el encuentro volvió a la realidad reciente, momentos después, cuando los anfitriones se quedaron dormidos en los laureles, permitiendo que un Graham, recién incorporado, cazase un balón al aire que mandaba Russell en profundidad para reanudar el encuentro y gracias a un rebote útil, posará y transformara el propio Rusell (23-19) min 58. Ese fallo inadmisible en el rugby de élite le salía muy caro a Gales, mientras Tandy negaba con la cabeza ante tal distracción. A partir de entonces los momentos cruciales no favorecieron a Gales en su ansia de aliviar la presión que Escocia ejercía sobre ellos. Así un tiro de Evans se le escapó por poco a Rees-Zammit antes de que el árbitro revocara el penalti originalmente señalado a favor de los locales, tras una penalización de T. Williams por un giro de cocodrilo sobre Darge. Escocia se creció, aumentó la fuerza de su empuje y acabó derribando la muralla galesa en el tramo final. Turner culminaba un touch-maul imparable del Cardo, pasando a liderar en el marcador por primera vez (23-26) min 74 con la transformación de Rusell, a poco más de cinco minutos para el final. Encima esta anotación le daba el bonus ofensivo a Escocia. Tremendo jarro de agua fría en el Millenium Stadium, donde el partido acababa con Russell fallando desde el tee en los últimos minutos. Escocia resistía para asegurar dos victorias consecutivas y retener la Copa Doddie Weir y Gales al menos sumaba su primer punto de este torneo gracias al bonus defensivo. Setenta y cuatro minutos había durado la alegría en Cardiff. Ese es el tiempo durante el que se soñó Gales; el consuelo es que esta vez, al menos, compitió y plantó cara a una Escocia que venía lanzada. Un varapalo más para Gales, que no encuentra la manera de conocer la victoria, y un trampolín para Escocia, que continúa soñando con el título y que definitivamente deja atrás los fantasmas surgidos tras la derrota en la primera jornada contra Italia. 
GALES (17+6). Carre, Lake, Francis, Jenkins, Carter, Plumtree, Mann, Wainwright, T. Williams, Costelow, Adams, Hawkins, James, Hamer-Webb y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Smith, Griffin, Thomas, Botham, Hardy, Ewans y Murray. 
Marcador: 2 ensayos Carre (9) y Adams (18'), 2 transformaciones Costelow (9’ y 19’) y 3 golpes de castigo Costelow (30’ y 48’) y Ewans (57'). 
ESCOCIA (5+21). McBeth, Cherry, Z. Fagerson, Williamson, Cummings, Brown, Darge, M. Fagerson, White, Russell, VD Merwe, Tuipolotu, Jones, Steyn y Kinghorn Jordan. También jugaron Ashman, Turner, Schoeman, Millar-Mills, Gr. Gilchrist, Bayliss, Horne, Jordan y Graham. 
Marcador: 4 ensayos Steyn (13’), Rusell (54'), Graham (57’) y Turner (74') y 3 transformaciones Rusell (54', 58’ y 75’). 
Árbitro: Matthew Carley (Inglaterra). Expulsó 10’ al galés Hawkins con amarilla, en el minuto 4. 
Para el domingo 22 quedaba por disputar el 
Francia 33 Italia 8. Lo hacía en Lille, en el hoy techado y abarrotado Stade Pierre Mourray, (sigue en el ánimo de la FF de Rugby descentralizar los partidos de la selección nacional). Una semana después de sus anteriores compromisos las dos selecciones azules se medían en su 52º enfrentamiento, con balance positivo francés (47/1/3), siendo en 2013 la última vez que ganaba Italia. Por eso en la disputa de esta Copa Garibaldi y en homenaje al líder italiano los transalpinos vestían de rojo. El peligro que Gonzalo Quesada temía la víspera del partido, era que Les Bleus se afianzaran demasiado pronto: “si tras 10-15 minutos crean las ocasiones que suelen crear y logran contraatacar y marcar.., si encuentran su ritmo, como en los dos primeros partidos, será complicado detenerlos". Su predicción se cumplía, y a pesar de la baja de última hora de Jalibert, por unas molestias en la pantorrilla, siendo Ramos quien heredaba el puesto de ‘10′. El cronometro no había llegado a los 4’ cuando Attissogbe pasaba a Dupont, para que este enviara un largo chip-and-chase a la espalda de la defensa italiana. Desde allí, el galgo Bielle-Biarrey solo tuvo que esprintar para anotar en profundidad en la zona de portería. La consiguiente transformación de Ramos, permitía arrancar a los locales con ventaja (7-0) desde el inicio, con récord incluido para Bielle-Biarrey, convirtiéndose en el primer jugador en anotar ocho ensayos en sus primeros ocho partidos del Seis Naciones, totalizando el 24º en sus 25 presencias internacionales. Tres partidos en la presente edición de Seis Naciones y tres victorias para Francia, que empieza a desprender un fuerte olor a Grand Slam. El Gallo, el único equipo invicto en el torneo, marcha viento en popa, a toda vela, hacia el pleno de triunfos continental después de sumar uno más este domingo frente a una Italia (33-8) rocosa, pero que no le bastó con ello para desarmar a la selección más en forma de Europa, la cual se apuntó además el bonus ofensivo después de un largo trabajo. Escocia, dentro de dos semanas, e Inglaterra en la última jornada son los dos últimos equipos que pueden evitar el Grand Slam francés, que sería el 11º en su historia y el primero desde el logrado en 2022. Si la velocidad era el gran peligro de los franceses (junto a Bielle-Biarrey por la banda izquierda, debutaba Gaël Dréan, celebrando su titularidad por la derecha), no lo era menos su potencia, personificada en el segunda línea Meafou, que pronto tirando de tren inferior ensayaba pronto. Nombrado Jugador Guinness del Partido, conseguía su primer ensayo con Les Blue en 14 partidos internacionales para un (12-0) min 14 puesto que en esta ocasión Ramos no transformaba. La profecía de Quesada se estaba cumpliendo. Sin embargo, sus hombres no bajaban los brazos y, poniendo en práctica los valores de su ilustre antepasado “heroísmo y espíritu indomable” sobre el terreno de juego, alarmaron a la defensa francesa en dos ocasiones: la primera tras una intercepción del tercera línea Zuliani y la segunda tras una entrada fallida de Gailleton. Pero en ambas ocasiones, el balón moría a 10 m de la línea de marca. No era en absoluto mala la imagen de Italia, un equipo en clara ascensión y que tuvo tramos en los que plantó batalla al Gallo. Sería dos minutos después de un tercer ensayo francés, ahora de Ramos tras un balón largo al fondo del lineout, mal desviado por el pie de Bielle-Biarrey, y finalmente recuperado por Gailleton, que tras correr 60 m hacia la zona de anotación era atrapado a pocos metros de la línea, logrando pasar pasar al ex apertura Ramos quien superaba a dos defensores y transformado también por él (19-0) min 28 y que ponía el bonus ofensivo muy de cara, con casi una hora de partido por delante. Sería entonces cuando los italianos aprovecharon un mal despeje del mismo Ramos en su propia zona de portería para anotar gracias a Capuozzo, que regresaba a la acción ras una fractura de dedo sufrida a finales del año pasado. Sin transformar por Garbisi (19-5), la Azzurri despertaba y sacaba la bravura con la que se le empieza a reconocer. En tres ocasiones, Les Bleus se pusieron en apuros al excederse en el juego, lo que les recordó que los italianos se conformaban con cualquier migaja para anotar a la mínima oportunidad. En esa feroz batalla, (y donde el pilierr izquierdo Gros tuvo que ceder su puesto a Neti) los italianos transformaron un penalti tras una melé, desde casi 40 m ahora sí por Garbisi para marchar al vestuario metidos de lleno en el partido (19-8). 
Al descanso, las instrucciones de Fabien Galthié fueron clarísimas: ser más limpios y precisos con la posesión. Sin embargo, la reanudación inicialmente favoreció a los italianos, recordando su compromiso de la semana anterior en Dublín, donde perdieron por solo siete puntos. Esta vez, a falta de diez minutos para el final, se mantenían los once puntos de Les Bleus al descanso. Manteniendo los azzurri el marcador, imponían su ritmo a una selección francesa que parecía agotada. Dando un paso adelante el país mediterráneo en defensa, fue insuficiente para contener a una selección francesa. La igualdas en el campo se rompía a falta de 10’ para el final cuando una inoportuna acción francesa era sancionada con amarilla y Lynagh dejaba a los italianos con un hombre menos hasta el final del partido. Jugando 15 contra 14, Dréan celebró su gran debut internacional anotando el ensayo del punto bonus francés tras un saque largo y cruzado de Ramos (26-8) y aún hubo tiempo Francia para gustarse y anotar un quinto ensayo, a manos de Gailleton (33-8) con el tiempo concluido y sin transformación posterior. Resultado abultado, quizá injusto para el buen hacer de una Italia que, con todo, sigue un peldaño por debajo de las grandes potencias. 
FRANCIA (19+14): Gros, Marchand, Aldegheri, Flament, Meafou, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Ramos, Bielle-Biarrey, Brau Boirie, Gailleton, Drean y Attissogbe. También jugaron Mauvaka, Neti, Colombe, Ollivon, Guillard, Nouchi, Serin y Barassi. 
Marcador: 5 ensayos, Bielle-Biarrey (3'), Meafou (14'), Ramos (28’) Drean (71') y Gailleton (76') y 4 transformaciones Ramos (4', 29', 72’ y 77') 
ITALIA (8+0): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone, Fusco, P. Garbisi, Ioane, Marin, Menoncello, Lynagh y Capuozo. También jugaron Dimcheff, Spagnolo, Zilocchi, Ruzza, Favretto, Odiase, A. Garbisi y Odogwu. 
Marcador: 1 ensayo Capuozzo (31') y 1 golpe de castigo Garbisi (39').
Árbitro: Andrew Brace (Irlanda). Mostró cartulina amarilla al italiano Lynagh (70’). 

El Gallo, que marcha como un avión en este Seis Naciones, echó poco, o nada, de menos a una de sus grandes estrellas. Nada frena a este equipo francés que huele a Grand Slam y lidera con solvencia el Seis Naciones (15 puntos), cuatro de ventaja sobre, precisamente, su próximo rival, Escocia. No es fácil la tarea de ganar en Murrayfield, más si cabe si lo que está en juego realmente es el título. 
Eso será dentro de dos semanas, cuando regresará la acción, pues el próximo fin de semana, toca descanso, retomándose la competición el primer fin de semana de marzo con la cuarta jornada, el 7 y 8 de siendo los partidos programados el sábado el Irlanda & Italia y el Escocia & Inglaterra quedando para el domingo el Gales & Francia.