La primera jornada de la 131ª edición de la bandera donostiarra presentaba unas buenas condiciones meteorológicas para la boga, viento sureste de 13 nudos, mar de fondo del noroeste con olas de 1,3 m cada 12”, y con la pleamar coincidiendo con la segunda tanda de la regata masculina. El coeficiente de dificultad de la regata era 3.
Regata Femenina.
Decimonovena edición para la regata femenina y como sigue siendo tradición desde su primera vez en 2008, eran las mujeres las que iniciaban la competición.
Los siete mejores botes de la clasificatoria más Donostia Arraun Lagunak, con plaza fija por mejor bote local, queban distribuidos de la siguiente manera tras la regata clasificatoria. Una primera manga con Donostiarra, Hibaika, Tolosaldea y Zarautz, traineras que han demostrado durante la temporada estar capacitadas para pelear por las primeras posiciones, con Tolosaldea como principal referencia y con Zarautz dispuesta a prolongar la sorpresa protagonizada en la clasificatoria. Mientras que la segunda tanda reunirá a buena parte de las grandes aspirantes al triunfo y Orio, San Juan, Donostia Arraun Lagunak y Astillero competirán juntas en una manga que, sobre el papel, concentra mayor potencial.
Arraun Lagunak, la gran protagonista de la temporada, tendrá que medir sus fuerzas desde el primer domingo, con San Juan y Astillero junto a Orio, que viene en un buen momento de forma. El sorteo evita, por tanto, que Tolosaldea y Arraun Lagunak se enfrenten entre sí desde el inicio, pero deja una segunda tanda especialmente atractiva.
En la primera tanda, el sorteo de calles deparaba que Hibaika remara por la calle uno, Zarautz por la dos, la embarcación local Donostiarra por la tres y Tolosaldea por la calle cuatro, que salía dispuesta a exprimirse al máximo por lo que pudiera pasar después.
Aunque era Hibaika la primera trainera en ponerse al mando de la regata. La 'Madalen' por la calle 1, completaba un muy buen primer largo y ajena a la lucha entre las otras tres, giraba por delante en la maniobra anotando un registro de 5:22, con las tolosarras prácticamente a la par, 5:23, con Donostiarra pegada con 5:24 mientras Zarautz se descolgaba con seis segundos de retraso y 5:28.
Con las olas de popa, las de Ramón Erostarbe volaron en el largo de vuelta, logrando el que sería mejor tiempo de la jornada en el regreso, 5:35, lo que las servía para ganar su manga con holgura bajando de los once minutos 10’58”86. Para una segunda plaza que diera derecho a la manga de honor, lucha titánica entre el bote local e Hibaika con menos de un segundo de diferencia entre ellas y 1’02”00 para la Madelen y 11’02”94 para la Torrekua, terminando a más de 9 segundos de la Zerkausia. Por su parte la Enbata finalizaba más descolgada con 11’07”76.
Para la segunda tanda las cuatro traineras bogaban por orden de calles, San Juan, Astillero, Orio y la segunda embarcación local Arraun Lagunak. Arrancaba muy fuerte Arraun, como era de esperar, marcando el ritmo desde las primeras paladas, ritmo imposible de mantener por su compañeras de viaje, y poniéndose en proa de regata desde las primeras paladas. La Lugañene no tardó en destapar sus cartas, querían romper la regata lo antes posible y a esta trainera, cuando se le pone algo entre ceja y ceja, no hay nada que se le resista. A la altura de la Isla Santa Clara, las donostiarras aventajaban en dos segundos a San Juan y Astillero y en cuatro a Orio y al entrar en mar abierto la renta aumentaba a los seis segundos sobre las aguiluchas y las bateleras y siete sobre las cántabras. En ese momento dinamitaban la regata, pues muy concentradas, efectuaron un giro perfecto anotando 5:13 para encarar la vuelta a la bahía con el viento en contra, con una clara ventaja de 6 segundos respecto a sus tres rivales en el agua y de 9 con Hibaika, que había completado el giro con mejor tiempo en la primera tanda, 5:22.
La regata tomaba entonces aspecto de contrarreloj, con Arraun regresando a la bahía sin haber encontrado rival que le plantara cara en el agua. Palada a palada, con una exigencia máxima, terminaron solas la regata aumentando en un bote su renta y marcando el mejor crono de todos con 10’49”68. Por detrás San Juan, Astillero y Orio afrontaban la vuelta con la esperanza de ser cada una la beneficiada en meterse en la tanda de honor. Un apretado duelo del que las amarillas se descolgaban pronto.
El mano a mano entre santanderinas y sanjuandarras terminaba en una txanpa final espectacular, con las dos traineras parando el cronómetro a la par y los jueces debiendo recurrir a la foto-finish para decir la segunda plaza. Once minutos justo para las dos, 11’00”22 para la San José y 20 centésimas más, 11’00”42 para la Erreka, con la San Nikolas entrando ocho segundos después con 11’08”14, peor tiempo de los ocho barcos.
De cara al próximo domingo, Arraun Lagunak daba un paso de gigante para lograr la que sería su quinta victoria, cuarta consecutiva, en la Bandera de La Concha tras adjudicarse el mejor crono en la primera jornada pues 9” son una importante renta respecto a sus rivales de tanda San Juan y Astillero, que junto a Tolosaldea, las tres muy juntas, (en poco más de un segundo) son las que remarán en la tanda de honor pero con el hándicap de que Hibaika, con los mismos cronos junto a Donostiarra, bogaran en la otra junto a Zarautz y Orio, constituyendo un serio peligro al remar primero, de reunirse unas condiciones complicadas de mar.
En cuanto a la regata masculina arrancaba a las 12 h, tal como es tradición desde hace 131 años.
En la primera tanda remaban por orden de calles Ondarroa, Orio, Donostiarra y Getaria. Con una clara favorita, Iker Zabala presentaba seis cambios en su alineación respecto a la cuadrilla que remó el miércoles en la clasificatoria. Entraron Martxel Aldai, Jon Lizarralde, Diego Pérez, Aitzol Elu, Adur Tapia y Mikel Lizarralde por Aritz e Ibai Lizarralde, Ibai González, Oihan Gozategi, Joseba Aristi y Joseba Rodríguez, con Ander Zabala cambiando al puesto de proel e Iñaki Elorza retrasando su posición en la banda de estribor. Es decir, repetían 13 de los 14 remeros que el pasado año ganaron la Bandera de La Concha. Los hombres de confianza de Zabala. El posible problema para la San Nikolas es que remaba por la calle 2 que, como la 1, este domingo tenía el problema del rebote que había en la zona del Aquarium.
Por eso y, aunque como siempre, salió a romper la regata de inicio, metiendo dos segundos al resto de rivales en el primer minuto de regata, comenzó a sufrir conforme se fue acercando al escenario del Aquarium. La Torrekua II donostiarra se fue acercando a la trainera oriotarra y a 600 metros de la ciaboga el GPS situó durante unos segundos como proa de regata a la embarcación local mientras unas decepcionantes Getaria y, Ondarroa, iban cediendo segundos hasta quedarse sin opciones de pelear por nada.
Orio y Donostiarra, por calles contiguas, mantuvieron un enconado duelo, pero cerca de la ciaboga, los de Iker Zabala dieron otro arreón para girar primeros con 9:36, por los 9:39 de Donostiarra, 9:54 de Getaria y 10:07 de la Antiguako Ama.
Eso, unido a su excelente maniobra y a unos primeros metros en popare excepcionales, situaban a los amarillos con cinco segundos de ventaja sobre los de Igor Makazaga al iniciar el largo de vuelta. Un largo de vuelta donde Donostiarra podía haberse conformado con entrar en la tanda de honor, pero los hombres patroneados por Arkaitz Díaz tuvieron la virtud de agarrarse a la regata y no dejaron que la diferencia creciera más. La Torrekua II conseguía recortar un segundo y viendo que Orio se iba a estribor para evitar el rebote del Aquarium, la trainera local se iba a babor para defender su calle y obligar a los aguiluchos a tener que remar en peores condiciones hasta la entrada en la bahía.
Fue en ese momento cuando ambas embarcaciones, separadas por unos pocos metros, obligaron al juez de mar a intervenir, avisando a Orio de que cambiara el rumbo a babor, aunque es cierto que quizás debió hacerlo un poco antes. Aranberri se resistió y apuró, pero tras ver la bandera azul se fue a babor, con Donostiarra ya a dos segundos. Así que de la bahía para adentro, ambas tripulaciones protagonizaron un sprint espectacular en el que Orio resistió los ataques de la 'Torrekua II' para imponerse en una taxnpa final demoledora con 19’51”60 y 3:10 de renta sobre Donostiarra que anotaba 19’54”70. Getaria, a 49:38 y Ondarroa, a más de un minuto llegaron muy alejadas. Orio ganó, pero hay partido.
Para la segunda tanda remaban Bermeo, Zierbena, Lekittarra y Hondarribia, alineadas en ese orden de calles y con Hondarribia dando la sorpresa de inicio siendo proa de regata hasta una vez superada la bahía. Entonces, y con Zierbena y Urdaibai siempre muy cerca, la Ama Guadalupekoa comenzaba a ceder y fueron los galipos quienes asumían la proa de regata en tiempos similares a los que había marcado Orio. En la ciaboga, era Zierbena la que viraba primera con un registro de 9:37, con la Bou Bizkaia a tres segundos, Hondarribia a 4 y Lekittiarra, descolgada, a 17. Para entonces el crono de los de Aitor Lazkano era sólo un segundo peor que el de los aguiluchos de la primera. Zierbena abrió hueco en popare y con todo el campo a su antojo, al bogar Lekittarra muy retrasada, buscaban la conveniencia de la bondad de las calles dos y uno. Para entonces, el viento del noroeste había ganado en intensidad dificultando la navegación de las cuatro embarcaciones de la segunda tanda. Con Urdaibai situada a su estela a seis segundos, los de Ioseba Amunarriz viajaban a siete sin moverse de su calle. Tanto Bou Bizkaia como Ama Guadalupekoa, lejos de la pelea por la victoria, se estaban jugando una plaza en la tanda de honor. Y con los bermeotarras remando tras la estela de Zierbena, cada vez más hacia estribor, invadían la calle de Hondarribia y de manera más acusada en los metros finales. Amunarriz, veterano en mil batallas y percatado al momento, forzaba su rumbo al filo de la calle para molestar a su rival.
Sin ceder Asier Zurinaga, tal fue la lucha entre ambas que llegaban a tocarse las palas prácticamente en la meta y poco después lo hacían los cascos, lo que provocaba que el bote vizcaíno fuera sancionado con tres segundos por interferir en la remada de la 'Ama Guadalupekoa', aunque desde Urdaibai aseguraban que los remeros no habían sido conscientes de los avisos del juez de mar. Esos tres segundos metieron a Hondarribia en la tanda de honor para enfado de los bermeotarras, que un año más vuelven a ser sancionados en Donostia.
Por delante Zierbena, que a 1.000 metros de meta bogaba a cuatro segundos del crono de Orio, se dejaba siete más en esas últimas paladas, y con un registro de 20’02”70 cedía 11”10 en meta, despidiéndose seguramente de cualquier opción de pelear por la Bandera de La Concha que es cosa de dos. Con Urdaibai entrado segunda por muy poco y anotando en meta 20’12”62, Hondarribia lo hacía en 20’14”94 y Lekittarra en 20’34”92.
Tras el resultado de la primera jornada y de esta peculiar manera, Hondarribia adelantaba en la general a los bizkaitarras y será la que reme en la tanda de honor junto con Orio, Donostiarra y Zierbena el próximo domingo, mientrás que en la primera tanda estarán Bermeo, Lekittarra, Getaria y Ondarroa.
Orio marcó el mejor tiempo del día, hasta ahí todo normal. Lo que se salía del guion esperado era la actuación de Donostiarra, llevando al límite a la San Nikolas y cediendo únicamente 3:10 segundos, lo que deja la regata muy viva de cara al próximo domingo, y donde Zierbena y Hondarribia completarán la tanda de honor.
El enfado de los de Bermeo, es fácil de imaginar. ¡Que no falte en La Concha una buena polémica!









































