Wednesday, March 11, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Cuarta Jornada.

La cuarta jornada, tras el obligado parón de mitad de competición ofrecía tres intensos duelos con dos partidazos y un primer enfrentamiento con un claro candidato a la victoria. 
Francia llega a la cuarta jornada en cabeza con 15 puntos, claro candidato al trofeo y una clara ventaja de cuatro sobre Escocia y de seis sobre Irlanda, los dos todavía con posibilidades. Con cinco puntos y sin ninguna posibilidad figuran Inglaterra e Italia y en última posición con un punto consta Gales, que si no ocurre una fenomenal sorpresa volverá a recoger la Cuchara de Madera. 
El viernes 6, con el habitual partido adelantado, en este caso abría la jornada el 
Irlanda 27 Gales 10. Irlanda recibía a Gales en el Aviva Stadium dublínes en el partido destinado al viernes de la cuarta jornada. Una Gales rocosa (con 78 kg más de peso en la melé), cuya intención de partido estriba en ensuciar el del rival, y a eso viajaron exactamente los del Dragón a Irlanda. Ayuda en la empresa el crecimiento de figuras como Botham, al que su buena segunda parte ante Escocia le compraba una titularidad para esta jornada, luego bien aprovechada y que fue un dolor de cabeza constante en los puntos de encuentro para la delantera irlandesa, maltrecha por las bajas, y en la que Andy Farrell se vio obligado a mover a Kelleher al 2 y dar entrada a O’Toole en el 1 y a Timoney en el 7, mientras atrás optaba por mantener a McCloskey y Ringrose, como pareja de centros (el pan y la sal del Trébol en su victoria en Londres), aunque ya tuviera luz verde para alinear a Aki y Henshaw, su pareja fetiche. Con el antecedente de cuatro victorias consecutivas irlandesas previas, comenzaba el partido bien cerrada la noche, siendo precisamente de McCloskey del que partía la descarga que dejaba expedito el camino a Stockdale hacia la zona de marca galesa en el primer posado de la noche (7-0) min 5. Tan solo cinco minutos y parecía el anuncio de otra derrota ominosa en las filas del principado, cuando poco después un nuevo posado ilusionaba a la parroquia del Trebol. Finalmente anulado, la delantera Irlandesa seguía dibujando fases de ataque muy largas. Pero lejos de la realidad en el campo, en el luminoso era el Puerro el que sumaba. Tapando las vías de agua, se acercaba gracias al pie de Edwards, (7-3) min 15, rescatado para el 10 por la lesión de Costelow ante Escocia. Luego a punto estuvieron de conseguir su ensayo, pero les faltó posarlo, lesionándose con sangre en esa jugada Gibson-Park, debíendo marchar a vestuarios a curarse. Sería a su regreso cuando Crowley, en una ofensiva a pico y pala de Irlanda, encontraba el segundo ensayo, pero que no conseguía transformar (12-3) min 37. Menos era nada para lo visto en el campo, pero se le amargaba la fiesta a los locales cuando poco después una incursión poderosa de Carré en la 22 local, quitándose de encima a Baloucoune, como el que mata una mosca, posaba y dejaba a Gales a tan solo dos puntos de diferencia, llegado el descanso (12-10). A Irlanda no le valía con ganar, además necesitaba el bonus para arrimarse todo lo posible a Francia antes del desenlace de la última jornada. Por tanto nada más comenzar la segunda mitad se ponía manos a la obra, obteniendo su premio enseguida con un posado de Conan como broche a su gran partido (19-10) min 43. A un ensayo de conseguirlo, tampoco era ese el golpe que noqueaba a Gales. Con una fea agarrada previa entre Furlong y Smith, que no iba a mayores, la respuesta galesa llegaba de manos de Botham, que con la transformación de Edwards subía la amenaza (en esta ocasión blanca en honor a los daltónicos) hasta el (19-17) min 62. A menos de 20 minutos del final del partido, el Puerro se situaba a un golpe de castigo de la sorpresa. Pero es sabido que la alegría dura poco en casa del pobre, y casi a continuación Osborne culminaba por el centro una precisa transmisión de su línea aprovechando la acumulación de fuerzas galesas en los alrededores de una abierta (24-17) min 67, con nuevo error en la transformación de Crowley. La amarilla inmediatamente posterior a T. Williams minimizaba un tanto el peligro y una nueva infracción galesa pasada entre palos por Crowley, casi sobre la bocina (27-17) min 76, permitía respirar con calma a un Aviva Stadium, que Gales, en su lento despertar, le negaba durante muchos minutos.  
Si Irlanda gana a Escocia en la última jornada, tendrá opciones de ser campeona salvo que Francia gane con bonus al Cardo este sábado, y además se llevará la Triple Corona. 
Por su parte en Gales, a falta de argumentos sólidos en ataque por ahora, parece que el proyecto inmediato de Steve Tandy pasa en esta fase inicial por hacer del Puerro una roca en defensa. “Si hay que perder, que al menos el triunfo se le haga indigesto al rival”, es el leitmotiv del grupo que trata de armar. Un grupo que vuelva a ser capaz de plantar cara a las mejores selecciones del mundo. Lo consiguió en la anterior jornada del Seis Naciones, cuando mereció el triunfo ante Escocia, y de nuevo este viernes ante Irlanda. De las 15 derrotas seguidas de Gales en el Seis Naciones, esta no será de las más recordadas, y eso es una buena noticia. 

IRLANDA (12+15): O'Toole, Kelleher, Furlong, Ryan, Beirne, Conan, Timoney, Doris, Gibson-Park, Crowley, Stockdale, McCloskey, Ringrose, Baloucoune y Osborne. También jugaron Stewart, Milne, Clarkson, McCarthy, Van der Flier, Doak, Farrell y Frawley.
Marcador: 4 ensayos: Stockdale (5'), Crowley (36'), Conan (43') y Osborne (67'), 3 transformaciones Crowley (6’, 44' y 68') y 1 golpe de castigo Crowley (77'). 
GALES (10+7). Carre, Lake, Francis, Jenkins, Carter, Mann, Botham Wainwright, T. Williams, Edwards, Adams, Hawskin, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Smith, Griffin, Beard, Cracknell, Hardy, Ewans y Hennessey. 
Marcador: 2 ensayos Carre (40’) y Botham (62'), 2 transformaciones Edwards (40’ y 63’) y 1 golpe de castigo Edwards (16’). 
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra). Amarilla al galés T. Williams en el 68'. 

Comenzaba la jornada sabatina con el 
Escocia 50 Francia 40. Con los antecedentes de dos victorias galas aquí en el 22 y el 24, y con cinco cambios en cada equipo respecto a la última jornada, Francia llegaba a Edimburgo con la posibilidad de proclamarse campeona por adelantado en caso de victoria con bonus. En un estadio de Murrayfield a reventar, y en una de esas tardes en las que el estadio luce especialmente bello, con una tribuna centelleando al agradable sol y el resto en penumbra, quedaba descorchado el espectáculo nada más terminar de sonar los últimos acordes del Flower of Scotland. Graham veía un hueco donde a simple vista solo se apreciaba una jauría de camisetas blancas y se colaba con gran desparpajo camino a la zona de marca (7-0) min 4, con la transformación de Russell. Se puso celoso su homólogo francés, Bielle-Biarrey, que en el cuarto de hora siguiente fabricaría dos ensayos: primero hizo buena junto al banderín una transmisión de su línea y después asistió a Attisogbe con un toquecito sedoso con la puntera de la bota izquierda una fracción de segundo antes de que Kinghorn se le llevara por delante (7-14) min 21, con sendas transformaciones de Ramos. Fue un pequeño paréntesis en otra demostración de la potencia de fuego que atesora Escocia cuando juega con su cara A. Poco después Steyn le quitaba de nuevo la tapa al ketchup con una diagonal imparable (12-14) min 26, sin transformación, y Schoeman, sin solución de continuidad, hurgaba en la herida (19-14) min 32, esta vez con premio de Russell, y amarilla para Jalibert, yéndose los dos equipos a vestuarios sin que los caledonios pudieran aprovechar la superioridad, con ese mismo luminoso. 

Para la segunda mitad, y justo con Francia de nuevo en igualdad numérica tras recuperar a su expulsado, White lograba el cuarto posado del Cardo (26-14) min 43, con Russell transformando, asegurando así el punto extra y amarrando prácticamente el triunfo. Ni por esas bajaron el pistón y Steyn, en un error de Dupont (33-14) min 50 y tras otra exclusión en el bando rival, esta vez a Nouchi, que facilitaba las marcas de Graham (40-14) min 58, y de Jordan, tras un nuevo error de Dupont ((47-14) min 62. Los últimos minutos sirvieron para que el Gallo al menos salvara un punto, el bonus ofensivo, con cuatro ensayos en 15 minutos, obra de Dupont redimiéndose, Jegou y Ramos, este por partida doble y que con un golpe a palos por medio, configurando un abultado luminoso final de (50-40) y en el único debe de una Escocia que el próximo sábado podría acabar con la mayor sequía activa entre las cuatro naciones anglófonas que forman parte de este torneo. La cuarta jornada del Seis Naciones había cambiado el guion de peli alemana de sobremesa el viernes a una de Hitchcock este sábado. Escocia se colocaba ahora de colíder del torneo, y tanto caledonios como franceses e irlandeses mantienen opciones llegado el desenlace el próximo fin de semana y a la espera del último duelo. El Cardo lleva un cuarto de siglo esperando. Tiempos en los que Italia aún no formaba parte del tinglado y nombres como Doddie Weir o Gregor Townsend, (el hombre que hoy dirige al equipo desde 2017) aún poblaban el XV. Rozando la década en el cargo, con un proyecto que ha ido quemando etapas paulatinamente pero que nunca termina de dar el salto adelante definitivo (cuatro victorias en un Seis Naciones, la frontera que separa la paja del grano), Escocia tendrá ante sí la oportunidad de cuadrar el círculo: de campeón en el césped a campeón en la grada. Se lo ha puesto en bandeja (no una de plata precisamente, pues el título pasa ahora por ganar en Dublín) un grupo madurado con los años, que fue encajando las piezas del puzzle alrededor de Finn Russell, el talento generacional que había que aprovechar. En torno a él se construyó una línea mortífera con Tuipulotu y Jones, una de las mejores parejas de centros del mundo, un zaguero sofisticado como Kinghorn y una mezcla indescifrable de velocidad y contundencia en las alas con tipos como Van der Merwe, Graham, Steyn...; ayudando la relajación en las normas de elegibilidad de World Rugby, pero la pregunta ahí sería quién no se ha beneficiado de ello. 
ESCOCIA (19+31). Schoeman, Turner, Rae, Brown, Cummings, M. Fagerson, Darge, Dempsey, White, Russell, Steyn, Tuipulotu, Jones, Graham y Kinghorn. También jugaron Ashman, Sutherland, Z. Fagerson, Gilchrist, Douglas, Bayliss, Horne y Jordan. 
Marcador: 7 ensayos, Graham (4’,58’), Steyn (26’, 50’), Schoeman (31’), White (43') y Jordan (62'), 6 transformaciones Rusell (5’,33’, 44’,51',59’,63’) y 1 golpe de castigo Rusell (77’). 
FRANCIA (14+26): Gros, Marchand, Aldegheri, Ollivon, Guillard, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Depoortere, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Bamba, Flament, Meafou, Nouchi, Serin y Barassi. 
Marcador: 6 ensayos, Bielle-Biarrey (17'), Attissogbe (21’), Dupont (65’), Ramos (73’,80’) y Jegou (78') y 5 transformaciones Ramos (18', 22',66’,78’,81'). 
Árbitro: Angus Gardner (Australiano). Expulsó 10’ a los franceses Jalibert (32’) y a Nouchi (54’), por tarjeta amarilla. 
Quedaba por disputar el 
Italia 23 Inglaterra 18. Nunca había vencido Italia e Inglaterra, pero el entorno del XV de la Rosa parecía preocupado ante este este nuevo duelo. El equipo dirigido por Steve Borthwick se estaba mostrando alarmantemente errático a domicilio mientras que los 'azurri', dirigidos por el argentino Gonzalo Quesada, parecían un equipo cada vez más sólido. Con nueve cambios en la formación inglesa apenas había cambios en los locales, en el partido que cerraba la cuarta jornada en un Olímpico de Roma casi lleno y ante unos 65.000 espectadores. Y era un golpe de castigo de P. Garbisi el que inauguraba el marcador (3-0) min 20, cuando ya se había superado el ecuador de la primera mitad en medio del tedio, ya que ambos equipos desperdiciaban sus posesiones con patadas llovidas sobre la retaguardia del adversario, con la esperanza de sacar rédito de los errores de recepción. Pero era el XV de la Rosa el que antes posaba, en la primera ocasión que la tercera línea inglesa se decidía a acarrear el oval; Earl penetraba en la defensa ‘azzurra’ y el balón, rápidamente reciclado, viajó hasta Freeman, anotando por el costado derecho tras recoger un pase largo de Coles. Con error en la transformación los ingleses se ponían por delante (3-5) min 25. Los locales replicaron con una marca de Menoncello, servido en el intervalo por A. Garbisi en una magnífica carrera hacia el portador (10-5) min 33, pero no pudieron irse ganando al descanso, ya que una posterior patada cruzada de F. Smith hacia Roebuck propiciaba en la prolongación el segundo ensayo isleño (10-12), en esta ocasión bien transformado. 

Con esa mínima ventaja, Inglaterra aprovechaba su dominio en la melé para sumar, en el arranque del segundo periodo, mediante sendos golpes a palos de F. Smith seis nuevos puntos (10-18) min 52. (el segundo por la amarilla a Nicotera por un codazo). Serían los últimos anotados en Roma por los blancos, cuya indisciplina puso en bandeja la reacción a una Italia desenfrenada en el tramo decisivo. Underhill e Itoje, con dos faltas seguidas, impropias de delanteros de su experiencia, dejaban a Inglaterra en inferioridad numérica y a los pies de los caballos, regalando sendos golpes de castigo en posición favorable que P. Garbisi, no dudaba en transformar para volver a apretar el tanteo (16-18). En los minutos finales, después de que la delantera inglesa defendiese heroicamente una touche a 5 metros, Ioane conquistaba un balón aéreo, Menoncello cortaba a la defensa inglesa por el pasillo exterior izquierdo y fijanjdo al zaguero Daly, servia a Marin el ensayo de la victoria, que con la transformación correspondiente sumaba el definitivo (23-18) min 71. Todavía quedaba tiempo, sin embargo, para un postrer ataque inglés, de nuevo con 15 sobre el césped, pero el capitán italiano, Lamaro, placaba a Van Poortvliet y amarraba el oval, anulando así las ilusiones visitantes y permitiendo a La Azzurra imponerse por primera vez en la historia a Inglaterra tras 33 enfrentamientos. 
Italia derrumbaba su penúltimo techo y ahora, la única gran selección que le queda por batir es Nueva Zelanda. 
ITALIA (10+13): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone, A. Garbisi, P. Garbisi, Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Pani Capuozo. También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Hasa, Ruzza, Favretto, Fusco, Marin y Allan. 
Marcador: 2 ensayos Menoncello (33') y Marin (71’), 2 transformaciones P. Garbisi (34’,72’) y 3 golpes de castigo P. Garbisi (20',56’,60’). 
INGLATERRA (12+6). Genge, George, Heyes, Itoje, Coles, Pepper, Underhill, Earl, Spencer, F. Smith, Murley, Atkinson, Freeman, Roebuck y Daly. También jugaron Cowan-Dickie, Rodd, Davison, Chessum, Cunninham-South, Pollock, Van Poortvliet y M. Smith. 
Marcador: 2 ensayos, Freeman (25’) y Roebuck (41’), 1 transformación F. Smith (42’) y 2 golpes de castigo F. Smith (44’,53’). 
Árbitro: Luc Ramos (Francia). Excluyó temporalmente por amarillan al local Nicotera (53’) y a los visitantes Underhill (57’) e Itoje (65’). 
Los augurios se cumplieron, Inglaterra jugó un partido tristón, plano y con malas decisiones, culminadas en una amarilla justa, pero incomprensible, provocada por su capitán, mientras Italia jugó con fe, con aplomo y leyendo muy bien el ritmo del partido. El resultado, un justo e histórico triunfo. 

La quinta y decisiva jornada, el Super Saturday, se disputa el próximo día 14 comenzando los partidos programados con el Irlanda & Escocia, continuando con el Gales & Italia y terminando por la noche con el Francia & Inglaterra.

Friday, February 27, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Tercera Jornada.


La tercera jornada ofrecía tres intensos duelos con dos partidazos y un tercer enfrentamiento con un claro candidato a la victoria. 
Francia llega a la tercera jornada en cabeza con 10 puntos y una “cómoda” ventaja de cuatro sobre Escocia, de cinco sobre Inglaterra e Italia y de seis sobre Irlanda, que se lo juega todo en esta tercera jornada, en su partido frene a La Rosa en Twickenham. 

Precisamente este era el primer partido en disputarse 
Inglaterra 21 Irlanda 42. Inglaterra volvía a mostrar este sábado, en Londres, en un Twickenham a reventar, el abismo que existe entre su rugby y el del que fuera uno de sus grandes e históricos rivales, las dos escuadras presentando cambios en sus quince. 
El choque comenzaba a un ritmo frenético y, tras el golpe de castigo anotado por Crowley (0-3) min 8, Irlanda se ponía por delante, anunciando lo que podía ocurrir, pues poco más tarde la estrella de la tarde, Gibson-Park anotaba con picardía el primer ensayo de la tarde. Curry había sido penalizado por entrar por la banda y el medio melé irlandés, sorprendiendo lanzaba el penalti en la esquina con rapidez y cruzaba la línea. Crowley añadió los puntos extra para poner el (0-10) min 19. Inglaterra dominaba pero no definía y eso le costaba caro ante una Irlanda muy efectiva. El XV del Trébol empezó a dominar a un rival que no reaccionaba, equivocando los caminos: en lugar de jugar frontal para comprimir a la defensa rival, se lanzaba a un juego que no está en su ADN. Para intentar llevar la pelota a la punta, hay que ganarse el derecho, y los locales no lo hacían. Además, Ford, su estratega, tuvo una tarde errática y el line fue una pesadilla: sacaron muy pocas pelotas de calidad para tirarle la artillería a Irlanda. Con orden y criterio el XV del Trébol se animó ante una defensa rival endeble y descoordinada, con un nuevo centro del campo con Dingwall y Lawrece. En el segundo ensayo, el que definió Baloucune, falló el 13, y en el siguiente de O´Brien erraba el 12, que se cerró dejando espacios. (0-22) min 29, en un abrir y cerrar de ojos ante un público perplejo. Hay que aclarar que entre medias Inglaterra se quedaba con 14 por amarilla a Steward y el arbitro inicial italiano Piardi se lesionaba, teniendo que dejar su puesto al asistente francés Brousset. Ocho días atrás, Inglaterra acumulaba 12 triunfos consecutivos, con un quince que lucía afianzado, maduro y ganador. Todo se desmoronaba en pocos días, con una categórica caída ante Escocia en Murrayfield y una contundente goleada ante un rival que en los papeles era inferior. El hecho de ser local también resta en la ecuación. Con la entrada de Smith por Steward tras su sanción y su pase retrasado a Dingwal, un ensayo de fuerza en la última jugada del primer tiempo permitía soñar en una remontada (7-22), pero esta nunca llegó. 

En una de las primeras acciones de la segunda mitad, Sheehan estiraba la diferencia y Pollock se iba amonestado en su primer encuentro como titular (7-29) min 42. Irlanda creció y siguió su plan a rajatabla, guiado siempre por Gibson-Park y acompañado por jugadores que dieron la talla. Doris volvió a ser ese férreo tercera línea todoterreno; Beirne y McCarthy batallaron en el pack de forwards y los wingers Baloucoune y O´Brien respondieron bien en cada intervención. Además McCloskey se afianza como la gran revelación de este Seis Naciones. Relegado durante muchos años por la presencia de Aki y Henshaw, el jugador de 33 años terminaba siendo el jugador más regular del Trébol en las tres primeras citas. Con su fortaleza física y su destreza para pasar la pelota en el contacto, se convirtió en una de las piezas fundamentales para avanzar en la cancha. El ingreso de Crowley también le daba resultado a Andy Farrell. Más maduro y aplomado que S. Prendergast, el joven apertura de gran proyección, pero irregular actualidad e inseguro cuando toma el control. La melé sigue siendo la gran deuda de esta Irlanda, que al igual que en las dos primeras fechas volvió a sufrir en demasía en esa formación. Para volver a ser un equipo contendiente a luchar por el Mundial, deberá evolucionar en esa faceta que le viene trayendo dolores de cabeza en los últimos años. 
El (21-42) final es la mayor goleada de Irlanda ante Inglaterra en Twickenham. Un resultado inesperado por los antecedentes, pero justificado desde el rendimiento y la postura de ambos. El local no pudo celebrar con una victoria los 100 partidos internacionales de Mario Itoje, su capitán, que otra vez fue reemplazado temprano. Ahora y durante dos semanas Steve Borthwick estará bajo presión; y cuando se reanude el torneo, la Rosa visitará a Italia, un rival en alza contra el que nunca perdió en su historia. Del templo del Twickenham Stadium salieron este sábado un equipo resucitado y otro totalmente hundido, en la lona. Irlanda, que llegaba en un mar de dudas tras sus dos primeros partidos en este Seis Naciones, dio por fin con la tecla y asaltó el legendario estadio inglés, asestando a la Rosa su segunda derrota consecutiva en el torneo y haciendo que prácticamente se despida de sus opciones de título. El Seis Naciones que se presentaba como una batalla de tú a tú entre Francia e Inglaterra ya no cuenta con uno de esos dos contendientes. Dulce victoria para el Trébol, que hundió a su eterno rival y salió plenamente reforzado tras los cambios de Andy Farrell en la alineación, que surgieron efecto de lo lindo. Irlanda tras el duro correctivo recibido por Francia en la primera jornada y la sangre, sudor y lágrimas que tuvieron que arrojar para vencer a Italia en casa en la segunda cita, a Andy Farrell no le quedó otra que agitar el árbol para cambiar la dinámica de un gigante en horas bajas, atizado por numerosas ausencias. Saltaba a la vista que S. Prendergast no tenía lo necesario para ser el apertura titular del Trébol, y por ello ante Inglaterra tomó el timón del equipo Crowley, como ya hiciese en 2024 sucediendo a Sexton y llevando a Irlanda al título. El de Cork dio la razón a su técnico con una excelsa actuación en Twickenham, perfectamente ayudado por el veterano Gibson-Park, que a sus 33 años era otra de las novedades de Irlanda. 
Una Irlanda que asegurando el bonus ofensivo pasa a tener 9 puntos y no está en absoluto muerta.
INGLATERRA (7+14). Genge, Cowan-Dickie, Heyes, Itoje, Chessum, Curry, Earl, Pollock, Mitchell, Ford, Arundell, Dingwall, Lawrence, Freeman y Steward. También jugaron George, Rodd, Davison, Coles, Pepper, Underhill, Van Poortvliet y Smith. 
Marcador: 3 ensayos, Dingwall (40’), Lawrence (53’) y Underhill (75’); y 3 transformaciones Ford (41’, 54’ y 76’). 
IRLANDA (22+20): Loughman, Sheehan, Furlong, McCarthy, Ryan, Beirne, VD Flier, Doris, Gibson-Park, Crowley, Lowe, McCloskey, Ringrose, Baloucoune y Osborne. También jugaron Kelleher, O’Toole, Bealhan, Timoney, C. Prendergast, Casey, Frawley y O'Brien. 
Marcador: 5 ensayos: Gibson-Park (19’), Baloucoune (26’) O’Brien (29'), Sheehan (42’) y Osborne (69'), 4 transformaciones Crowlwy (20’, 30’, 43' y 70') y 3 golpes de castigo Crowley (8’, 58' y 65'). Árbitro: Andrea Piardi (Italia). Mostró amarilla a los ingleses Steward en el 27’ y Pollock en el 42’ y al irlandés Osborne, en el 53’. 

Gales 23 Escocia 26. En un Millenium Stadium a reventar y tras la interpretación de los respectivos himnos, los locales salieron impelidos por una inusitada energía intentando dar a su afición la primera victoria en el Seis Naciones desde marzo de 2023. Con cambios radicales en el XV de Gales, Steve Tandy trataba de encontrar algo para que su selección funcionara en las horas mas bajas de su historia reciente. Con nuevos nombres y, sobre todo, diferente actitud comenzaba el partido con el equipo galés saliendo a por todas. También muchos cambios en el XV del Cardo, que se las veía y deseaba de entrada, para contener a su rival. No obstante era Escocia la primera en estar cerca de ensayar con VD Merwe, Jones y Steyn, momento en que se lesionaba el local Hamer-Webb y era sustituido por Murray. Pero era Gales, ya con 14 tras la amarilla a Hawkins por una entrada alta a Brown, la que se adelantaba con Carre ensayando por acoso y derribo y Costelow añadiendo el extra (7-0) min 9. Recuperado Hamer-Webb se revertía el cambio y Gales aprovechaba para cambiar también a Plumtree por Botham. Los visitantes respondían rápido al acoso galés con un ensayo sencillo de Steyn, desde la esquina y después de una buena combinación de izquierda a derecha y que Rusell no transformaba (7-5) min 13. El dominio en Cardiff era rojo, y el posado de Steyn era rápidamente contrarrestado por otro de Adams, con James, Carre y Mann desempeñando un papel decisivo en la preparación y que transformaba Costelow, brillando como medio de apertura local, para subir el (14-5) min 18 al luminoso. Con un posterior golpe de castigo galés pasado nuevamente por Costelow, (17-5) min 30, el XV del Dragón se iba al descanso con 12 puntos de ventaja, (tercera ocasión en 18 partidos anteriores), haciendo soñar a los parroquianos galeses, largo tiempo huérfanos de alegrías. 

No comenzaba mal la segunda mitad para los locales, con otro nuevo golpe de castigo transformado por Costelow (20-5) min 48, pero la gasolina se le iba agotando poco a poco. Escocia, que venía de pasar por encima de Inglaterra el pasado fin de semana, y con mucha fe en si misma, subía sus prestaciones en el segundo tiempo, consciente de que no se le podía escapar esta dorada oportunidad. Con más de dos ensayos de desventaja, Escocia tuvo una primera oportunidad clara de reducir distancias, pero Jones, inexplicablemente, no pudo atrapar el pase de VD Merwe. No obstante el equipo de Gregor Townsend se mantuvo firme y, tras 27 fases, Russell aprovechaba la salida de Rees-Zammit desde su línea defensiva para lanzarse por encima del área, ensayar y posteriormente transformar (20-12) min 54. El Dragón trataba de resistir a base de golpes de castigo (23-12) min 57, ahora con Evans, que sustituía a Costelow, pero el encuentro volvió a la realidad reciente, momentos después, cuando los anfitriones se quedaron dormidos en los laureles, permitiendo que un Graham, recién incorporado, cazase un balón al aire que mandaba Russell en profundidad para reanudar el encuentro y gracias a un rebote útil, posará y transformara el propio Rusell (23-19) min 58. Ese fallo inadmisible en el rugby de élite le salía muy caro a Gales, mientras Tandy negaba con la cabeza ante tal distracción. A partir de entonces los momentos cruciales no favorecieron a Gales en su ansia de aliviar la presión que Escocia ejercía sobre ellos. Así un tiro de Evans se le escapó por poco a Rees-Zammit antes de que el árbitro revocara el penalti originalmente señalado a favor de los locales, tras una penalización de T. Williams por un giro de cocodrilo sobre Darge. Escocia se creció, aumentó la fuerza de su empuje y acabó derribando la muralla galesa en el tramo final. Turner culminaba un touch-maul imparable del Cardo, pasando a liderar en el marcador por primera vez (23-26) min 74 con la transformación de Rusell, a poco más de cinco minutos para el final. Encima esta anotación le daba el bonus ofensivo a Escocia. Tremendo jarro de agua fría en el Millenium Stadium, donde el partido acababa con Russell fallando desde el tee en los últimos minutos. Escocia resistía para asegurar dos victorias consecutivas y retener la Copa Doddie Weir y Gales al menos sumaba su primer punto de este torneo gracias al bonus defensivo. Setenta y cuatro minutos había durado la alegría en Cardiff. Ese es el tiempo durante el que se soñó Gales; el consuelo es que esta vez, al menos, compitió y plantó cara a una Escocia que venía lanzada. Un varapalo más para Gales, que no encuentra la manera de conocer la victoria, y un trampolín para Escocia, que continúa soñando con el título y que definitivamente deja atrás los fantasmas surgidos tras la derrota en la primera jornada contra Italia. 
GALES (17+6). Carre, Lake, Francis, Jenkins, Carter, Plumtree, Mann, Wainwright, T. Williams, Costelow, Adams, Hawkins, James, Hamer-Webb y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Smith, Griffin, Thomas, Botham, Hardy, Ewans y Murray. 
Marcador: 2 ensayos Carre (9) y Adams (18'), 2 transformaciones Costelow (9’ y 19’) y 3 golpes de castigo Costelow (30’ y 48’) y Ewans (57'). 
ESCOCIA (5+21). McBeth, Cherry, Z. Fagerson, Williamson, Cummings, Brown, Darge, M. Fagerson, White, Russell, VD Merwe, Tuipolotu, Jones, Steyn y Kinghorn Jordan. También jugaron Ashman, Turner, Schoeman, Millar-Mills, Gr. Gilchrist, Bayliss, Horne, Jordan y Graham. 
Marcador: 4 ensayos Steyn (13’), Rusell (54'), Graham (57’) y Turner (74') y 3 transformaciones Rusell (54', 58’ y 75’). 
Árbitro: Matthew Carley (Inglaterra). Expulsó 10’ al galés Hawkins con amarilla, en el minuto 4. 
Para el domingo 22 quedaba por disputar el 
Francia 33 Italia 8. Lo hacía en Lille, en el hoy techado y abarrotado Stade Pierre Mourray, (sigue en el ánimo de la FF de Rugby descentralizar los partidos de la selección nacional). Una semana después de sus anteriores compromisos las dos selecciones azules se medían en su 52º enfrentamiento, con balance positivo francés (47/1/3), siendo en 2013 la última vez que ganaba Italia. Por eso en la disputa de esta Copa Garibaldi y en homenaje al líder italiano los transalpinos vestían de rojo. El peligro que Gonzalo Quesada temía la víspera del partido, era que Les Bleus se afianzaran demasiado pronto: “si tras 10-15 minutos crean las ocasiones que suelen crear y logran contraatacar y marcar.., si encuentran su ritmo, como en los dos primeros partidos, será complicado detenerlos". Su predicción se cumplía, y a pesar de la baja de última hora de Jalibert, por unas molestias en la pantorrilla, siendo Ramos quien heredaba el puesto de ‘10′. El cronometro no había llegado a los 4’ cuando Attissogbe pasaba a Dupont, para que este enviara un largo chip-and-chase a la espalda de la defensa italiana. Desde allí, el galgo Bielle-Biarrey solo tuvo que esprintar para anotar en profundidad en la zona de portería. La consiguiente transformación de Ramos, permitía arrancar a los locales con ventaja (7-0) desde el inicio, con récord incluido para Bielle-Biarrey, convirtiéndose en el primer jugador en anotar ocho ensayos en sus primeros ocho partidos del Seis Naciones, totalizando el 24º en sus 25 presencias internacionales. Tres partidos en la presente edición de Seis Naciones y tres victorias para Francia, que empieza a desprender un fuerte olor a Grand Slam. El Gallo, el único equipo invicto en el torneo, marcha viento en popa, a toda vela, hacia el pleno de triunfos continental después de sumar uno más este domingo frente a una Italia (33-8) rocosa, pero que no le bastó con ello para desarmar a la selección más en forma de Europa, la cual se apuntó además el bonus ofensivo después de un largo trabajo. Escocia, dentro de dos semanas, e Inglaterra en la última jornada son los dos últimos equipos que pueden evitar el Grand Slam francés, que sería el 11º en su historia y el primero desde el logrado en 2022. Si la velocidad era el gran peligro de los franceses (junto a Bielle-Biarrey por la banda izquierda, debutaba Gaël Dréan, celebrando su titularidad por la derecha), no lo era menos su potencia, personificada en el segunda línea Meafou, que pronto tirando de tren inferior ensayaba pronto. Nombrado Jugador Guinness del Partido, conseguía su primer ensayo con Les Blue en 14 partidos internacionales para un (12-0) min 14 puesto que en esta ocasión Ramos no transformaba. La profecía de Quesada se estaba cumpliendo. Sin embargo, sus hombres no bajaban los brazos y, poniendo en práctica los valores de su ilustre antepasado “heroísmo y espíritu indomable” sobre el terreno de juego, alarmaron a la defensa francesa en dos ocasiones: la primera tras una intercepción del tercera línea Zuliani y la segunda tras una entrada fallida de Gailleton. Pero en ambas ocasiones, el balón moría a 10 m de la línea de marca. No era en absoluto mala la imagen de Italia, un equipo en clara ascensión y que tuvo tramos en los que plantó batalla al Gallo. Sería dos minutos después de un tercer ensayo francés, ahora de Ramos tras un balón largo al fondo del lineout, mal desviado por el pie de Bielle-Biarrey, y finalmente recuperado por Gailleton, que tras correr 60 m hacia la zona de anotación era atrapado a pocos metros de la línea, logrando pasar pasar al ex apertura Ramos quien superaba a dos defensores y transformado también por él (19-0) min 28 y que ponía el bonus ofensivo muy de cara, con casi una hora de partido por delante. Sería entonces cuando los italianos aprovecharon un mal despeje del mismo Ramos en su propia zona de portería para anotar gracias a Capuozzo, que regresaba a la acción ras una fractura de dedo sufrida a finales del año pasado. Sin transformar por Garbisi (19-5), la Azzurri despertaba y sacaba la bravura con la que se le empieza a reconocer. En tres ocasiones, Les Bleus se pusieron en apuros al excederse en el juego, lo que les recordó que los italianos se conformaban con cualquier migaja para anotar a la mínima oportunidad. En esa feroz batalla, (y donde el pilierr izquierdo Gros tuvo que ceder su puesto a Neti) los italianos transformaron un penalti tras una melé, desde casi 40 m ahora sí por Garbisi para marchar al vestuario metidos de lleno en el partido (19-8). 
Al descanso, las instrucciones de Fabien Galthié fueron clarísimas: ser más limpios y precisos con la posesión. Sin embargo, la reanudación inicialmente favoreció a los italianos, recordando su compromiso de la semana anterior en Dublín, donde perdieron por solo siete puntos. Esta vez, a falta de diez minutos para el final, se mantenían los once puntos de Les Bleus al descanso. Manteniendo los azzurri el marcador, imponían su ritmo a una selección francesa que parecía agotada. Dando un paso adelante el país mediterráneo en defensa, fue insuficiente para contener a una selección francesa. La igualdas en el campo se rompía a falta de 10’ para el final cuando una inoportuna acción francesa era sancionada con amarilla y Lynagh dejaba a los italianos con un hombre menos hasta el final del partido. Jugando 15 contra 14, Dréan celebró su gran debut internacional anotando el ensayo del punto bonus francés tras un saque largo y cruzado de Ramos (26-8) y aún hubo tiempo Francia para gustarse y anotar un quinto ensayo, a manos de Gailleton (33-8) con el tiempo concluido y sin transformación posterior. Resultado abultado, quizá injusto para el buen hacer de una Italia que, con todo, sigue un peldaño por debajo de las grandes potencias. 
FRANCIA (19+14): Gros, Marchand, Aldegheri, Flament, Meafou, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Ramos, Bielle-Biarrey, Brau Boirie, Gailleton, Drean y Attissogbe. También jugaron Mauvaka, Neti, Colombe, Ollivon, Guillard, Nouchi, Serin y Barassi. 
Marcador: 5 ensayos, Bielle-Biarrey (3'), Meafou (14'), Ramos (28’) Drean (71') y Gailleton (76') y 4 transformaciones Ramos (4', 29', 72’ y 77') 
ITALIA (8+0): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone, Fusco, P. Garbisi, Ioane, Marin, Menoncello, Lynagh y Capuozo. También jugaron Dimcheff, Spagnolo, Zilocchi, Ruzza, Favretto, Odiase, A. Garbisi y Odogwu. 
Marcador: 1 ensayo Capuozzo (31') y 1 golpe de castigo Garbisi (39').
Árbitro: Andrew Brace (Irlanda). Mostró cartulina amarilla al italiano Lynagh (70’). 

El Gallo, que marcha como un avión en este Seis Naciones, echó poco, o nada, de menos a una de sus grandes estrellas. Nada frena a este equipo francés que huele a Grand Slam y lidera con solvencia el Seis Naciones (15 puntos), cuatro de ventaja sobre, precisamente, su próximo rival, Escocia. No es fácil la tarea de ganar en Murrayfield, más si cabe si lo que está en juego realmente es el título. 
Eso será dentro de dos semanas, cuando regresará la acción, pues el próximo fin de semana, toca descanso, retomándose la competición el primer fin de semana de marzo con la cuarta jornada, el 7 y 8 de siendo los partidos programados el sábado el Irlanda & Italia y el Escocia & Inglaterra quedando para el domingo el Gales & Francia.

Thursday, February 26, 2026

SBK 2026 1ª Phillip Island (AUS)


Regresaban las Superbikes a competición, cuatro meses después de la última prueba en Jerez de la temporada pasada, en el circuito australiano de Phillip Island para disputar la primera de las doce citas programadas para esta temporada y con las dos mismas categorías con las que concluía la anterior en Jerez, las dos mayores.  
Se repite la misma corta temporada de 12 citas del anterior 2025, con todo un Campeonato del Mundo disputado en sólo dos continentes y ocho diferentes países europeos y uno de oceanía, a diferencia de todo un mundial de MotoGP que aumenta a 22 su número de pruebas, distribuidas por todo el orbe a excepción de Africa. 
En cuanto a reglamentación, pocos cambios en SBK con las mismas seis marcas de la temporada anterior con Bimota, BWM, Ducati, Honda, Yamaha y Kawasaki. En relación a SSP son ocho los fabricantes con Ducati, Honda, Yamaha, Kawasaki, Triumph, MV Agusta, QJ Motor y la nueva marca china ZXMoto, vinculada al Evan Bros Racing 
La cita comenzaba el sábado en la madrugada española con la primera de las carreras de la categoría intermedia  
SSP 1ª. La categoría intermedia arrancaba con más temperatura ambiente que en los entrenamientos y con una primera línea integrada por Masiá, Bayliss y Debise en las tres primeras plazas, después de dominar el español todos los entrenos, mientras que Oncu, Booth Amos y Oettl, partían desde la segunda. Arenas lo hacía 7º, García 11º, Jiménez 13º, Cardelús 17º y Alcoba 19º. Con Mahías sancionado con tres posiciones, Mahendra salía desde la última sin tiempo cronometrado, por su caída en entrenos. Con 18 vueltas por delante, salían sin problemas los de delante encabezando Oncu en las primeras curvas, pero al primer paso por meta ya era Masía el que comandaba, seguido de Oncu con Debise, Oettl, Booth Amos, Bayliss, Arenas, Ferrari, García y Mahías en las primeras plazas y con Cardelús 14º y Mahendra, ya 15º mientras Alcoba rodaba 21º y Jiménez último, con evidentes problemas de motor. Un fuerte susto de Debise, provocaba que el grupo se cortara, de tal manera que en el siguiente paso por meta, Masía sacaba al grupo casi 1” y se certificaba el abandono de Jiménez. Además una caída de Booth Amos, en su afán de recortar a Masía, provocaba que dos vueltas después, la diferencia de este con Oettl ascendiera a 2”, y de este con el resto otro segundo más, con Arenas 4º. García pasaba 12º con Mahendra detrás, Cardelús 15º y Alcoba 16º. 
Con caídas posteriores de Casadei y Debise, en el ecuador de la prueba la ventaja de Masía sobre Oettl había aumentado unas décimas, y de este con el grupo varios segundos, de tal manera que Bayliss y Oncu, rodaban por delante de Arenas, Mahias y Ferrari y a 11” de la cabeza lo hacían Vostatek, García y Alcoba, con Mahendra estabilizado en la 13ª plaza. Con susto de Bayllis, retirada de Mahías y poco cambios en las posiciones restantes, para la última vuelta seguía encabezando tranquilamente Masía con Oettl a casi 6”, Bayliss, Arenas y Oncu a más de 8” y Ferrari 6º a 12”. Bajo la bandera, cómoda victoria de Masía completando el podio Oettl y Bayliss, mientras cuarto finalizaba Arenas que le robaba la posición en la última vuelta a Oncu, quinto. 6º entraba Ferrari, 7º Vostatek, 8º Zaccone, 9º García y 10º Alcoba con Mahendra 13º y Cardelús 16º. 


SBK 1ª. La primera carrera de la categoría mayor comenzaba también con mas calor y más viento y complicadas condiciones para competir. Con la ausencia de J. Dixon lesionado en los test, la anécdota era la ausencia de homologación de algunos cascos y por tanto mucho casco blanco y negro. La primera linea, era para un Bulega dominador de todos los entrenos y sin rival a la vista (repitiendo la pole de 2025), con Montella y S. Lowes a su lado, partiendo desde la segunda su hermano Alex, junto a Bassani y Petrucci y con los españoles Vierge 9º, Bautista 12º y Lecuona 13º. Con 22 vueltas por delante y con Oliveira partiendo desde el fondo de la parrilla, sin marcar tiempo en entrenos por una caída, cuando se apagaban los semáforos los primeros salían muy bien con Bulega por delante metiendo metros a Montella y al resto, de tal manera que al primer paso por meta la carrera la encabezaba el #11 con medio segundo sobre Montella y los dos Lowes, con Sam por delante, Baldasarri, Bassani, Vierge, Surra, Gerloff, Petrucci, Bautista y Lecuona con Oliveira 17º a 4” de la cabeza. Forzando Bautista por recuperar posiciones cuanto antes, se iba al suelo, de tal manera que dos vueltas más tarde, lideraba Bulega con más de 1” de ventaja sobre Montella y 2” sobre el resto, con Oliveira 15º y S. Lowes descolgándose de los puestos cabeceros. Con Baldasarri asentado en la tercera plaza, sin poder contactar con los dos de delante, y ampliándose las diferencias entre los diferentes grupos, a mitad de carrera, la ventaja de Bulega era de 3” sobre Montella y de 5” sobre Baldasarri, de 6” sobre Bassani y de 7” sobre los Lowes, con Lecuona y Vierge a continuación y Oliveira 12º, mientras que Manzi se había retirado.

Sin cambios en la clasificación y caídas de Vierge a falta de cinco y Gardner a falta de dos, en pista quedaban solamente 17 pilotos que entraban en meta en el siguiente orden: 1º Bulega consiguiendo su 21ª victoria, 2º Montella, 3º Baldasarri y 4º Bassani a centésimas del podio. Quinto S. Lowes, 6º Lecuona de menos a más, 7º A. Lowes, 8º Oliveira, 9º Surra y 10º Petrucci. 

En la madrugada del domingo, la segunda jornada comenzaban con la disputa de la  
SBK Superpole. Programada a 10 vueltas y misma parrilla de la anterior primera carrera, la novedad era la ausencia de Vierge, que no podía arrancar su Yamaha, con Oliveira nuevamente partiendo desde el fondo de la parrilla. Al apagarse los semáforos la ventaja inicial era para Montella con Bulega cometiendo un error y perdiendo posiciones y Lecuona cayendo a la última, de tal manera que al primer paso por meta la cabeza de carrera era para Montella con A. Lowes, S. Lowes, Bulega, Bassani, Gerloff, Baldasarri, Petrucci, Mackenzie, Surra y Bautista a continuación, con Oliveira 15º a 3,4” de la cabeza y Lecuona a continuación. Con Bulega recuperando plaza con cada vuelta, en la cuarta conseguía ponerse primero, coincidiendo con la aparición de las primeras gotas de lluvia en pista y las consiguientes banderas blancas en algunos sectores. Entonces Bassani forzaba y se situaba a rueda de Bulega mientras Bautista rodaba 7º a 3,4”, Oliveira 10º a 4,6” y Lecuona 13º a más de 6”. Con el paso de las vueltas se asentaban las posiciones y con mejoría de A. Lowes y Lecuona, en meta se presentaba primero nuevamente Bulega con casi 3” sobre Bassani y más sobre A. Lowes completando el podio y muy acosado por Montella que finalizaba cuarto. 5º terminaba S. Lowes, 6º Gerloff, 7º Bautista, 8º Baldasarri y 9º Lecuona, en los puntos. Problemas para Oliveira que bajaba de la 9ª hasta la 18ª por problemas técnicos en su BMW. 

Para la carrera de la categoría intermedia, había llovido 
SSP 2ª, y para la segunda carrera el piso estaba mojado y la incertidumbre de qué neumáticos utilizar, era la matraquilla en una parrilla que seguía encabezada por Masiá, pero ahora acompañado de Oettl y Booth Amos, partiendo desde la segunda Mahías, Oncu y Bayliss, con Arenas 7º, García 12º Jiménez 14º, Cardelús 17º y Alcoba 19º. Con carrera declarada en mojado, 18 vueltas por delante, la incógnita de haber acertado y mucha precaución, Arenas (con lisos) asumía el mando del grupo con Oncu, Oettl, Bayliss y Masiá a continuación de tal manera que al primer paso por meta Oncu encabezaba el estirado grupo on Oettl, Arenas, Mahendra (remontando desde la última, también con lisos), Masía, Bayliss, Debise, García, Booth Amos y Zaccone en las diez primeras posiciones y con la pista secándose vuelta a vuelta. Con los dos compañeros de Yamaha comandando la carrera y, Oncu encabezando el grupo perseguidor y cediendo cada vez más tiempo, en la quinta vuelta era el primer piloto en entrar a cambiar gomas, aguantando en pista los que llevaban slicks, esto es Arenas, Mahendra, Ferrari, Aegerter, Giombini, Cardelús y Debise.

 Cuando los primeros en cambiar se incorporaban, los cinco primeros estaban a minuto y medio por delante, produciéndose situaciones de intercalación de posiciones con pilotos con vuelta perdida y posible confusión. Era el caso de García, Alcoba o Masiá. Estabilizaba la clasificación, y con mejor ritmo los de neumáticos nuevos, Arenas, Mahendra, Ferrari, Aegerter y Giombini aguantaban sin problemas en las cinco primeras posiciones mientras Cardelús y Debise eran alcanzados por los perseguidores. 
Con margen de sobra, cuatro de los de delante mantenían sus posiciones hasta meta (Aegerter volvía a tener problemas y abandonaba a falta de dos), ganando Arenas su primera carrera en su primera cita con la categoría, con casi 5” sobre Mahendra y 13” sobre Ferrari, mientras 4º entraba Giombini a casi 50”. Quinto entraba Oncu a 1’23 y el resto con vuelta perdida siendo el siguiente y 6º García, 7º Zaccone, 8º Alcoba, 9º Mahias y 10º Masiá con Cardelús finalmente 14º. 
Con esos resultados, la clasificación comienza liderada por A. Arenas con 38 puntos, con J. Masíá 2º y 31 p y M. Ferrari 3º con 26. R. García figura 8º con 17 y J. Alcoba es 11º con 13. 

El Gran Premio finalizaba con la carrera  
SBK 2ª. Programada también a 20 vueltas, la parrilla ahora estaba formada por Bulega, Bassani y A. Lowes en primera línea, con Montella, S. Lowes y Gerloff, en la segunda y con Bautista 7º Lecuona 9º y Vierge 11º, partiendo nuevamente Oliveira desde el fondo de la parrilla. Considerada de agua, y todos con neumaticos de agua, cuando se apagaban los semáforos, Bulega, tomaba el mando por delante de sus compañeros de parrilla y empezaba a tomar distancia muy pronto, de tal manera que al primer paso por meta las posiciones apenas habían variado y el italiano ya disponía de 1,4” sobre Bassani y Montella y más al resto del grupo, encabezado por los dos Lowes, con Sam por delante, Bautista, Gerloff, Locatelli, Mackenzie, Baldasarri, Lecuona y Vierge, con Oliveira 19º. Con caída de Ratto y Baldasarri sancionado con 2LL por saltarse la salida, Bautista iba remontando vuelta a vuelta mientras Bulega controlaba desde la primera posición. 

De tal manera que con la retirada de S. Lowes por fallo en su Panigale, en el ecuador de la prueba las posiciones eran Bulega destacado, con 4,7” sobre Montella, 10” sobre Bassani y mucho más sobre el resto con Bautista 4º, Mackenzie, Lowes, Locatelli, Lecuona, Petrucci y Oliveira. Con caída también de Vierge poco después, a falta de 6 el que se iba al piso era Montella y dos vueltas más tarde A. Lowes, presionando en exceso al intentar superar a Mackenzie. Bajo la bandera Bulega lograba nuevamente el triplete con Montella y Buatista acompañandole en el podio. Mackenzie finalizaba cuarto, y 5º Locatelli, 6º Petrucci, 7º Oliveira, 8º Lecuona, 9º Baldasarri y 10º Gerloff, con tan solo 15 pilotos en pista. 

El triunfo del #11 le permite encabezar la clasificación general con 62 puntos, seguido de Bassani con 42 y Montella con 26. Baldasarri es cuarto con 25 y Bautista y Lecuona con 19 puntos, figuran a continuación. 
La próxima cita será dentro de un mes en Portimao, los días 28 y 29 ya con todas las categorías, incluida la nueva SPB, en liza.

Wednesday, February 18, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Segunda Jornada.


En la segunda jornada tocaba rotar de anfitriones, de tal manera que a Francia, Italia e Inglaterra les tocaba viajar. Italia lo hacía a Dublín en el primer enfrentamiento del sábado 14, Inglaterra a la vecina Edimburgo en el segundo y Francia se desplazaba a Cardiff en el ultimo partido del domingo 15. 
A Francia e Inglaterra les tocaba refrendar sus victorias de casa y a Italia reivindicarse frente a Irlanda, en Dublín en un difícil compromiso y donde el VI Naciones daba otro pasito más hacía la igualdad de genero, proponiendo un arbitraje femenino para la ocasión, por primera vez en su historia. 
Comenzaba la segunda jornada el sábado a las 14 h en la isla esmeralda con el primer partido, entre la selección anfitriona y la transalpina. 

Irlanda 20 Italia 13. Disputado en un Aviva Stadium dublinés a reventar, la noticia del día era el arbitraje por primera vez de una mujer en un partido del Seis Naciones masculino. Sonó el Ireland’s Call en el Aviva Stadium, nunca tan oportuno, pues los isleños necesitan apelar a la unión, al contar con un equipo huérfano de nombres como Mack Hansen, Hugo Keenan, Andrew Porter o Bundee Aki. Por lo menos volvieron los James, Ryan y Lowe, y Tadhg Furlong estuvo convocado. Tras el palo en París, Andy Farrell apostó nuevamente por Sam Prendergast en el 10, y, lejos de reivindicarse, salió incluso más cuestionado todavía. Cuando fue sustituido a los 55 minutos por Jack Crowley, Irlanda ganó en claridad y superó definitivamente un susto importante, teniendo en cuenta que al descanso el marcado reflejaba un (5-10). Lejos queda el dominio del Trébol de los últimos tiempos, y los de Andy Farrell atraviesan ahora una nueva realidad, plasmada en un partido en el que se llevaron un susto morrocotudo por parte de los Azzurri, bravos y que acariciaron sumar su segundo triunfo seguido tras abrir el campeonato con victoria sobre Escocia. Prevaleció Irlanda, que pudo olvidarse de algún modo de la sacudida que les metió Francia en la jornada inaugural, y que sigue buscando dar con la tecla en año de Mundial. Solo había ganado Italia uno de los 20 partidos de su historia en suelo irlandés, un amistoso en 1997, y cerca estuvieron de estrenarse en el Seis Naciones. En Italia era baja Nacho Brex, uno de los protagonistas en el triunfo de la primera jornada, ausente por motivos familiares. De inicio llamaba la atención el dominio italiano en las melés, como si los Monstars hubiesen absorbido los superpoderes irlandeses. La expulsión por diez minutos de Lynagh, en el 11’, perjudicó a los transalpinos, de tal forma que Osborne iniciaba la cuenta de los irlandeses poco después, culminando una jugada trenzada con señuelo aunque un inseguro Prendergast no pasaba entre palos una fácil conversión para los suyos (5-0) min 16’. Garbisi, sin embargo, sí lo hizo con el primer golpe con el que contó el apertura italiano (5-3) min 20’. Irlanda dominaba el marcador a los 30 minutos, pero la sensación era que Italia estaba mejor y que no tardaría en llegar su ensayo. Por si fuera poco, Casey vio la segunda amarilla del encuentro en un placaje alto, que tras el consiguiente golpe de castigo propició que Niccotera cruzara la línea de marca local empujado por todos los mediterráneos, que silenciaron Dublín con la transformación consecuente de Garbisi (5-10) min 31. Hasta dos melés robaron los Azzurri, sin titubeos. El músculo lo ponían los italianos, la lentitud y el errático juego a la mano de los de Andy Farrell, la superioridad de Fusco y Garbisi frente a Casey y Prendergast en el eje, y la agresividad y ambición de la delantera transalpina, que provocó una pelea tras su primer ensayo, valieron para que al descanso saltara la sorpresa y el conjunto de Quesada dominara el marcador (5-10), mientras en el césped jugadores de ambos conjuntos seguían litigando sin balón y con los puños en guardia. 

Pinta que en el descanso los anfitriones merendaron arroz con voces pues nada más comenzar la segunda mitad pusieron la directa con un ensayo de Conan por acoso y derribo sobre la línea de anotación. Pero el segundo ensayo irlandés no se veía acompañado de transformación y Prendergast volvía a errar (10-10) en el minuto 43. Luego un pase adelantado de Menoncello sobre Lynagh provocó que el segundo ensayo de Italia fuera anulado para decepción de los miles de italianos que estaban en las gradas y tribunas del Aviva dublinés. Llegaban las sustituciones y Farrell cambiaba a sus dos medios Casey y Predergast, entrando Gibson Park y Crowley, que, además, despertarían a su afición. Las sustituciones dieron sus frutos, entre otras cosas porque el nuevo pateador y apertura mejoró sustancialmente a Prendergast y así, un siguiente ensayo de Baulocoune transformado por Crowley (17-10) min 57, más un golpe de éste pusieron el (20-10) en el marcador en el mintuo 63, neutralizado en parte porun siguiente golpe de Garbisi (20-13) min 66. Los visitantes no cedían, su delantera continuó siendo superior a la rival y los dirigidos por Quesada arriesgaron en dos golpes de castigo en la penúltima jugada para intentar empatar el choque. Sin embargo, era Lowe, tras cortar el pase de Ioane en la 22 propia, el que daba a los locales la última oportunidad, decidiendo jugar de lateral con el tiempo ya cumplido, en lugar de lanzar el balón fuera. Los de Farrell se fueron a por el ensayo que les habría dado el bonus ofensivo, pero no fue posible, la colegiada pitó el final del emocionante encuentro con los siete puntos de ventaja irlandesa. Pero sin bonus ofensivo. Por lo menos, y con susto, el Trébol ya tiene su primer triunfo en este Seis Naciones. Puede que lo que le pase a esta Italia, en claro crecimiento, sea que todavía no termina de creérselo del todo, o que en ocasiones le entre el vértigo, o que algún que otro error le cueste caro. Enfrente Farrell, sique con sus pruebas, como el debut de Edogbo, de 23 años o sentando a Prendergast (en una tarde para olvidar) habrá que ver si será Crowley el que pase a tomar la batuta del equipo el fin de semana que viene en Inglaterra.  
No es esta la Irlanda que dominaba en tiempos pretéritos, y en cambio sí que es esta, la Italia que no deja de crecer.
IRLANDA (5+15): Loughman, Sheehan, Clarkson, McCarthy, Ryan, Izuchukwu, Doris, Conan; Casey, Prendergast, Lowe, McCloskey, Ringrose, Baulocoune y Osborne. También jugaron Kelleher, O´Toole, Furlong, Edogbo, Beirne, Timoney, Gibson-Park y Crowley. 
Marcador: 3 ensayos: Osborne (16’), Conan (42’) y Baulocoune (56'); 1 transformación Crowley (57') y 1 golpe de castigo Crowley (62'). 
ITALIA (10+3): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone; Fusco, P. Garbisi; Ioane, Marin, Menoncello, Lynagh y Pani. También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Hasa, Ruzza, Favretto, Odiase, A. Garbisi y Odogwu. 
Marcador: 1 ensayo Nicotera (32’); 1 transformación Garbisi (33') y 2 golpes de castigo, Garbisi (20' y 66’).  
Árbitra: Hollie Davidson (Escocia) que mostraba amarilla al italiano Lynagh en el minuto 11, y al irlandés Casey, en el 32. 
En su primer partido de este Seis Naciones en el Aviva Stadium, esta Irlanda de circunstancias vivió 83 minutos agónicos frente a la selección transalpina para poder estrenar su casillero de victorias. 

Para el sábado 7 quedaba por disputar el restante partido. 
Escocia 31 Inglaterra 20. En un Murrayfield abarrotado, con la Princesa Ana pasando revista a los dos conjuntos y tras los acordes del Flower of Scotland desde la cubierta de la tribuna principal, comenzaba el esperado duelo anual entre las dos rivales. Tiene algo esta selección de Escocia que, independientemente de la dinámica que traiga en el Seis Naciones, se crece ante Inglaterra y da un plus ante su eterno rival. Nada satisface más a un escocés que batir a los ingleses; intentar cortar una racha de 12 triunfos ingleses consecutivos, para llevarse la Copa Calcuta (trofeo que cada año, desde 1879, dirimen las fundadoras de la competición más antigua del rugby mundial y que en la edición anterior se llevaba Inglaterra). No perdía un partido Inglaterra desde la primera jornada del pasado Seis Naciones, cuando sucumbió frente a Irlanda. Desde entonces, 12 triunfos seguidos para los de Steve Borthwick, que se sentían imparables. Mientras, los de Gregor Townsend, llegaban cuestionados después del tropiezo en la jornada inicial frente a Italia. Pero en Murrayfield, se juntaron las ganas que siempre le tienen los escoceses a los ingleses con la necesidad de redimirse después de su derrota inicial en Roma, algo que dejó en el alambre a Townsend. La respuesta de sus jugadores fue espléndida, con una salida arrolladora que quebrantó a una defensa que venía siendo potente como pocas. Los del XV del Cardo barrieron a sus vecinos superándolos en todas las fases del juego. Encima, Arundell, autor de tres ensayos ante Gales hace una semana, vio una tarjeta amarilla que le condujo 10’ al banquillo. El golpe de castigo de Rusell (3-0) min 3 iniciaba una cuenta que con un ensayo de Jones a los nueve minutos, surgida gracias a una genialidad de Russell, que se sacó de la manga un pase punteado al más puro estilo voleibol cuando recibía el dos contra uno, y otro posterior de Ritchie, completamente solo en un cambio de basculación, permitía que a los 15’, Escocia sumara tres ensayos, porque Ben White cazó un balón suelto que venía de una fantástica patada por el lado cerrado, de un Russell pletórico y por el que pasaba casi todo el peligro escocés y el luminoso mostrara un increíble, antes de comenzar el choque, (17-0). Se frotaban los ojos los presentes en Murrayfield, únicamente silenciados parcialmente con la anotación de Arundell, que abría la lata inglesa nada más regresar al juego, colándose entre la defensa rival, y plantar sobre la línea de ensayo (17-7). El mismo Arundell fue protagonista minutos más tarde, de la jugada crucial del partido. Pues al filo del descanso, midiendo desastrosamente mal, arrollaba a Steyn, en pleno salto, provocándole una dolorosa caída y que le costaba la segunda amarilla y sus consecuencias (la roja dejaba a la Rosa obligada a competir con 14 durante 20’). La fiesta era total en Escocia, con un 24-10 al descanso que indicaba la tremenda superioridad de los suyos. 

En la reanudación la reacción de Inglaterra, permitía recortar la diferencia con un golpe de castigo que pasaba Rusell (24-13). Aunque su pesadilla se recrudecía poco después, cuando un drop de Ford, era bloqueado por un omnipresente Jones, que corrió todo el campo hasta posar el oval y que además, proporcionaba el bonus ofensivo a Escocia (31-13) min 52. Ya con igualdad numérica, la Rosa nunca llegó a meter demasiado miedo al Cardo, que tenía todo controlado, y que puso el jaque mate con un balón volteado cuando los ingleses apuraban sus opciones. Se regocijaban en Escocia, a la que le salía todo en esta fantástica tarde de sábado, aunque cerrada Inglaterra con una anotación de Earl (31-20) min 77 y resultado con el que finalizaba el partido. Silenciaba así las dudas Townsend, que en su partido número 100 con la selección escocesa lograba su sexto triunfo sobre Inglaterra, y le daba al país la 49ª Copa Calcuta de su historia. 
ESCOCIA (24+7). McBeth, Turner, Fagerson, Brown, Cummings, Richie, Darge, Dempsey; White, Russell, Dobie, Tuipolotu, Jones, Steyn y Jordan. También jugaron Cherry, Schoeman, Millar-Mills, Williamson, Fagerson, Horne, Hastings y Graham. 
Marcador: 4 ensayos: Jones (9’,52’), Richie (13') y White (26'), 4 transformaciones Rusell (10,14',27’,53’) y 1 golpe de castigo Rusell (3').  
INGLATERRA (10+10). Genge, Cowan-Dickie, Heyes, Itoje, Chessum, Pepper, Underhill, Earl; Mitchell, Ford, Arundell, Dingwall, Freeman, Roebuck y Steward. También jugaron George, Rodd, Davison, Coles, Curry, Pollock, Spencer y Smith. 
Marcador:2 ensayos: Arundell (20’) y Earl (77’); 2 transformaciones Ford (21’,77’) y 2 golpes de castigo Ford (25’,44’). 

Árbitro: Nika Amashukeli (Georgia). Mostró amarilla en el 8’, y roja posteriormente por doble amarilla en el 38’ al jugador inglés Arundell.  
Escocia vuelve así a atormentar a Inglaterra y completando un partidazo en Murrayfield, con una primera parte arrolladora, se lleva su quinta Copa Calcuta de los últimos seis años para dinamitar la edición 2026 del Seis Naciones, impartieron una lección magistral ante un entregado Murrayfield para desarmar al XV de la Rosa. Se puede aprovechar Francia de este resultado, del que Inglaterra ni siquiera saca el bonus defensivo, si vence su partido a Gales. 
Para el domingo quedaba el restante partido, entre colíder y colista. 
Gales 12 Francia 54. Con un claro favorito, curiosamente, la goleada de esta tarde en Cardiff deshace un empate histórico de 51 victorias para cada uno de los contendientes en más de un siglo de rivalidad. Aunque ahora parezca mentira, y a la luz de una de sus peores rachas, el XV del Dragón se llevó el trofeo en 2021. No gana a Francia desde 2019 (siete derrotas consecutivas) y se ha llevado las dos últimas “cucharas de madera”. 
En un Principality techado y sin completar, el baño de Francia al XV del Dragón, en la capital de Gales, fue absoluto desde los primeros minutos con un festival de Ramos, muy certero en el pateo, Dupont y Jalibert, con ensayos de Attissogbe, Bierre-Biarrey y Jalibert. En quince minutos el partido quedaba casi resuelto (0-19). Un “entrenamiento” para los de Galthié. Ante ese marcador los locales tiraban de orgullo para cruzar la línea de marca rival por medio de Carre para despertar a unas gradas y tribunas que apenas recuerdan ya al que no hace tanto fuera un estadio inexpugnable para los Dragones. Con la transformación de Edwards el luminoso se maquillaba (7-19) min 19. Otra cosa, pero un espejismo, porque en el minuto 31 conseguía ensayar aunque se anulaba posteriormente la jugada aunque en el 38’, el ataque “bleu” volvió a partir la defensa roja para sumar el bonus ofensivo con el cuarto ensayo, y segundo de Jalibert, que con la transformación de Ramos subía el (7-26) al marcador, en el descanso. 

En la reanudación, el mismo guion, tan solo cambiando la manera en la que los azules cruzaban la línea de marca galesa; a base del empuje de su delantera y su talonador Marchand para sumar su quinta marca no tardando Attissogbe en añadir una sexta, poco antes de que empezara el carrusel de cambios en ambos banquillos a 30’ del final. Para entonces la numerosa afición visitante convirtió, por momentos, el Principality en el Stade de France, mientras sus jugadores continuaban a lo suyo con nuevas marcas de Attissogbe y Ollivon (7-54) min 59. Gales volvía a la carga, como había hecho en la primera mitad durante algunos minutos, pero los errores en el juego a la mano penalizaron su ataque. Finalmente Grady conseguía el segundo ensayo local y aunque no fue transformado, los 5 puntos (12-54) min 77, servían para evitar convertir ese marcador en la mayor diferencia en la historia en los enfrentamientos entre ambas selecciones -(43-0) endosaba el XV del Gallo a los dragones hace un año en París -. GALES (7+5). Carre, Lake, Frances, Jenkins, Beard, Wainwright, Mann, Cracknell; Williams, Edwards; Adams, Hawkins, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Griffin, Smith, Carter, Plumtree, Evans y Grady. 
Marcador: 2 ensayos Carre (18') y Grady (77’) y 1 transformación Edwards (19'), FRANCIA (26+28): Gros, Marchand, Aldegheri, Ollivon, Guillard, Cros, Jegou, Jelonch; Dupont, Jalibert; Bielle-Biarrey, Brau-Boirie, Gailleton, Attissogbe y Ramos. También jugaron Lamothe, Neti, Montagne, Flament, Meafou, Nouchi, Serin, y Nene. 
Marcador: 8 ensayos, Gailleton (1’), Bielle-Biarrey (10'), Brau-Boirie 14'), Jalibert (38'), Marchan (43’), Attissogbe (48’ y 57') y Ollivon (60') y 7 transformaciones, Ramos (2’,15',39',44’,49',58’ y 61’). Árbitro: James Doleman (Nueva Zelanda). 
Francia pasó por encima de Gales en Cardiff, apostando por la juventud, acentuando la profunda crisis de los Dragones, que no ganan un partido del Seis Naciones desde marzo de 2023, para situarse al frente de la clasificación como única candidata a llevarse el Gran Slam (selección que consigue imponerse en todos sus partidos). Todas excepto Francia, han perdido ya algún partido en las dos jornadas disputadas. Italia e Inglaterra lo hicieron el sábado y Escocia, en la primera jornada. Gales, en ambas jornadas. 
Tras la derrota del XV de la Rosa en Edimburgo, el XV del Gallo asume el relevo de favorito de manos de sus eternos rivales ingleses, que además en la última jornada tendrán que viajar a París. 

El próximo fin de semana, llega el turno de la tercera jornada, el 21 y 22 de Febrero, y los partidos programados para el sábado son el Inglaterra & Irlanda y Gales & Escocia quedando para el domingo el restante Francia & Italia.

Tuesday, February 10, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Primera Jornada.

Como es tradicional, con la primera semana de febrero llegaba una nueva edición (132ª) del Torneo de Rugby por antonomasia, en una nueva edición premundial (Australia 2027) .
Vuelve el VI Naciones. Una mirada a otro mundo, un mundo cerrado, clasista, que sólo permite a los ajenos mirar, aplaudir y pagar por ello. 
El torneo exhibe buena parte del mejor rugby del mundo (la correspondiente al Hemisferio Norte). Monumento deportivo en si mismo, el concepto no debe ocultar que lo fundamental del torneo sigue siendo la lucha por la victoria. Y ese pequeño y gran detalle, en esta edición, ”sólo” disfruta de tres candidatos con opciones reales a alzar el trofeo. 
Ahora bien, las posibilidades de Francia, Inglaterra e Irlanda, las favoritas, quedan a un lado ante el hundimiento galés temporada tras temporada. Gales ganó seis títulos entre 2005 y 2021. Pero hace dos años que el XV del Dragón no gana un solo partido y sólo ha sumado dos triunfos, frente a18 derrotas (muchas más en partidos fuera del torneo) desde el último título. Su crisis tiene raíces económicas, de asfixia del rugby profesional y bien pudiera ser un aviso para el resto de británicos, que tampoco andan muy boyantes. Y, además tampoco ayuda el hecho de que en los últimos tiempos equipos de fuera del Olimpo del Rugby Championships y del VI Naciones hayan superado al mítico XV del Dragón, dando muestras de que en el rugby mundial, pese a quien pese, algo se esta moviendo. 
Si hablamos de favoritos hay que citar en primer lugar a Inglaterra. Lleva sin ganar el torneo desde 2020 pero ha conseguido, parece, superar un periodo irregular: en las ventanas de julio y noviembre sumó siete triunfos sin derrotas ante rivales como Argentina, Nueva Zelanda y Fiji (Australia está en su propia crisis) y Steve Borthwick y los suyos, liderados por George Ford, saben que sería conveniente empezar a marcar territorio antes del Mundial. 
Irlanda va a tener que lidiar con una renovación forzada, sobre todo en la delantera a cuenta de lesiones y sanciones de hombres como Aki, Hansen, Keenan o Furlong. Similares problemas tiene en Francia Fabien Galthie, acentuados por el infortunio de Uini Atonio. Pero puede contar con la vuelta de Dupont y un Bielle-Biarrey que nunca defrauda. 
Escocia e Italia están entre dos aguas. Los transalpinos han mejorado mucho en el último lustro pero en la pasada edición retrocedieron un tanto. Gonzalo Quesada, además, deberá resolver el problema de las lesiones de, entre otros, Capuozzo y Allan. Escocia, con un bloque que va madurando pero no despega, recibirá a Inglaterra y Francia. No gana un título desde el siglo XX. 
Y de Gales, está todo dicho. Eludir la tercera Cuchara de Madera consecutiva ya sería mejorar.  Hay que valorar también que la importancia de ser local en el torneo es grande: Inglaterra no pierde un partido en casa desde hace dos años (aunque aquella vez fue un 10-53 ante Francia). En los últimos cinco años, Francia e Inglaterra han ganado 9 de 13 partidos e Irlanda, 10 de 12. En ese sentido la ventaja teórica este año es francesa, pues recibirá a Irlanda e Inglaterra en el Stade de France. El XV del Trebol, en cambio, jugará siempre como vistante ante los favoritos pues también irá a Twickenham. 
Esto es lo que hay. Mucho y buen rugby. Sí: al ‘resto del mundo’ sólo se le deja aplaudir, pero es que hay mucho que aplaudir…  
Comenzaba la edición 2026, un atípico jueves día 5 (para no coincidir con la ceremonia de inauguración del viernes, de los JJOO de invierno en Italia), jornada lectiva y que no se daba desde 1948 con el partido más esperado de toda la jornada y en casa del vigente campeón. El 
Francia 36 Irlanda 14, se disputaba en un Stade de France abarrotado y con ligera lluvia inicial. Ambos equipos presentaban ausencias importantes, pero mientras en el equipo irlandés eran en buena parte forzadas, en el galo varias se debían a decisión técnica de Fabien Galthie y que decidía dejar fuera a jugadores como Damien Penaud (máximo anotador de ensayos histórico de Francia), Gäel Fickou o Gregory Alldrit, para dar protagonismo a otros como Matthieu Jalibert o Théo Attisogbe. En Irlanda las bajas se concentraban en la delantera y, en muchos casos, fueron forzadas: Hugo Keenan y Bundee Aki,por sanción, James Lowe, Mack Hansen, Andrew Porter y Tadhg Furlong, por lesión. Les Blues, claros favoritos antes del partido, no tardaron en imponer su autoridad, combinando velocidad, potencia y precisión para abrumar a una selección irlandesa que luchaba por consolidarse en el partido, aunque curiosamente, el primer disparo de advertencia era del irlandés Osborne. La replica francesa no tardaba en llegar. Con un ensayo de Bielle-Biarrey, el MVP de la edición 2025, abría el marcador con una brillante jugada individual, tras recuperar la posesión cerca del mediocampo, y acelerar por la banda izquierda, superando una entrada y posar en la esquina antes que la defensa. Ramos añadió la transformación para poner el (7-0) min 13. La presión francesa seguía aumentando. Un golpe de castigo lanzado rápidamente en territorio irlandés propiciaba una posesión francesa sostenida, y aunque el apertura S. Prendergast la interceptaba, su intento de salir desde detrás de su propia línea de gol le suponía a Francia una melé a cinco metros de la línea de ensayo. Una rápida salida de la melé constataba el buen entendimiento de la bisagra francesa, ya que Dupont buscó y encontró a Jalibert, para que este añadiese cinco puntos más al casillero de su equipo, pero que Ramos no transformaba, al estrellar el balón en el poste (12-0) min 21. El XV del trébol se veía sorprendido por el ritmo impuesto por los anfitriones, y sufrían en exceso cuando tenían el balón, lo que les relegaba a su campo para tratar de frenar allí los ataques y la claridad de ideas de los franceses. Estos no dejaban respirar a Irlanda, y su línea defensiva empezaba a acumular errores, lo que derivaba en una nueva infracción dentro de su propia área que permitía a Ramos ampliar la ventaja, con un golpe de castigo directo, (15-0) min 27. Francia protagonizaba entonces el momento más destacado de la primera parte, cuando Jalibert se adelantaba para aprovechar el espacio, y aunque el balón se le escapó ligeramente, Guillard siguió la jugada con potencia antes de pasar con habilidad a Ollivon, que posaba justo dentro de la portería irlandesa. El tercer ensayo y la conversión de Ramos suponía el (22-0) al descanso y resaltaba el dominio francés. 

Tras la reanudación, el equipo de Fabien Galthié no tardó en reforzar su dominio y en cuestión de minutos, Francia había asegurado el crucial punto bonus, con el segundo ensayo de Bielle-Biarrey, anotando de forma fortuita antes de que Ramos convirtiese el balón para ampliar la ventaja a (29-0) min 46’. Lo que siguió a continuación rozó el rugby de exhibición. Francia jugaba con libertad y confianza, moviendo el balón con facilidad en múltiples fases mientras Irlanda luchaba por disminuir el ritmo. Ramos propició otra jugada arrolladora momentos después, con una serie de audaces pases que llevaron a Francia hasta cerca de la linea de ensayo irlandesa y antes de que un fuera de juego accidental frenase la acción. Entrando el partido en su último cuarto, llegaba el momento de las sustituciones; Francia hacía debutar a varios suplentes, incluyendo a Gourgues, mientras que Irlanda respondía con cambios drásticos en busca de energía y orgullo y que servían al XV del Trebol para afianzarse en el partido y así, jugando con ventaja de golpes de castigo, S. Prendergast habilitaba a McCloskey por un hueco estrecho, dando este, un pase interior a Timoney, quien posaba bajo los postes el primer ensayo irlandés. La conversión de Prendergast redujo la desventaja (29-7) min 58. Irlanda sin dejar reaccionar a su rival sumaba una segunda anotación poco después, esta vez a través del pilier suplente, Milne, para que S. Prendergast volviera a sumar para poner el marcador en (29-14) min 61. Aunque sin alarmas, pues cualquier idea de una posible siguiente remontada, se disipaba rápidamente. Francia recuperó el control del territorio y la posesión, con dos intentos de Depoortere antes de que este fuera placado sobre la línea. Y la última palabra, también la tuvieron los locales por la banda derecha a manos de Attissogbe, quien remataba acrobáticamente en la esquina para culminar la contundente actuación del equipo (36-14). La decisión técnica de Fabien Galthie le había salido perfecta; en el caso del XV del Trébol las ausencias pesaron mucho; hasta mediada la segunda parte la delantera fue inofensiva, pese al incesante trabajo de Gibson-Park repartiendo juego. 
FRANCIA (22+14): Gros, Marchand, Aldegheri, Ollivon, Guillard, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Depoortere, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Montagne, Auradou, Meafou, Nouchi, Serin y Gourgues. 
Marcador: 5 ensayos, Bielle-Biarrey (12' y 46'), Jalibert (21'), Ollivon (33') y Attissogbe (80'); 3 transformaciones Ramos (13', 34', 47') y 1 golpe de castigo: Ramos (27'). 
IRLANDA (0+14): Loughman, Sheehan, Clarkson, McCarthy, Beirne, C. Prendergast, Van der Flier, Doris, Gibson-Park, S. Prendergast, Stockdale, McCloskey, Ringrose, O'Brien y Osborne. También jugaron Kelleher, Milne, Bealhan, Ryan, Conan, Timoney, Casy y Crowley. 
Marcador: 2 ensayos: Timoney (58'), Milne (61') y 2 transformaciones S. Prendergast (59', 62'). 
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra). 

Para el sábado 7 quedaban por disputar los restantes dos partidos. El
Italia 18 Escocia 15. En un Olímpico de Roma con muy buena entrada, a pesar de la pertinaz lluvia, y en un escenario más propio de Edimburgo o Glasgow, que de la “Ciudad Eterna”, quedó claro desde el inicio que la lluvia sería un factor decisivo. Italia se adaptó rápidamente, utilizando patadas inteligentes y fases controladas para poner a prueba a la defensa escocesa. Así, el ala Lynagh adelantaba a Italia con una definición inteligente tras una jugada de lineout bien trabajada, y que Garbisi desde el corner no terminaba de completar, fallando la transformación (5-0) min 7’. Poco después era Menoncello el que ampliaba la ventaja, corriendo por la banda izquierda para posar el oval, tras un preciso saque de área del medio melé Fusco para colocar a Italia en una posición privilegiada (12-0) min 14, al poco de comenzar. Curiosamente era Escocia la que tenía más dificultades para encontrar su ritmo en estas condiciones de lluvia, errando numerosas ocasiones a balón parado. Pero la mala racha cesaba cuando Dempsey rompía la defensa italiana tras repetidas fases cerca de la línea de 22 local, para posar, permitiendo al 10, Russell una conversión sencilla y reducir la desventaja (12-7) min 24. A pesar de la presión escocesa, los Azzurri mantenían la compostura, sus delanteros dominaban las zonas de contacto, y un golpe de castigo de Garbisi ampliaba la ventaja italiana (15-7) justo antes del descanso. 

En la segunda mitad, la lluvia se intensificaba, convirtiendo el césped en una superficie resbaladiza y desafiante. Los intentos de Escocia por recortar se veían obstaculizados por sus errores y faltas, mientras que la disciplina de Italia los mantenía por delante. Aún así el (15-10) min 46 subía al luminoso El momento clave del choque llegaba inmediatamente, cuando el tercera línea italiano Zuliani recibía una entrada alta de Turner, que derivaba en amarilla para el hooker suplente, aprovechando Italia la oportunidad del golpe de castigo lanzado por Garbisi para restablecer su ventaja de ocho puntos, (18-10) min 49. Con tiempo todavía por delante, Escocia lanzaba su ofensiva para remontar. Horne ensayaba por la esquina gracias al maul visitante en el line-out, pero la conversión fallada de Russell mantenía al XV del Cardo por debajo (18-15) min 67. En los minutos finales y a pesar de la presión constante y las múltiples fases dentro del área italiana, Escocia no conseguía abrirse paso entre la tenaz defensa local. Y un postrer intento de Williamson por llevar a Escocia a la línea de ensayo no conseguía alterar el marcador, por lo que los primeros tres puntos en juego se quedaban en Italia. El pitido final daba a los azzurri una nueva victoria contra los escoceses en Roma, tras haberlo hecho en 2024.
ITALIA (15+3): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone; Fusco, P. Garbisi; Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Marin. También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Hasa, Ruzza, Favretto, Garbisi, Da Re y Pani. 
Marcador: 2 ensayos Lynagh (7') y Menoncello (13'); 1 transformación Garbisi (14') y 2 golpes de castigo Garbisi (34' y 48’).  
ESCOCIA (7+8). Schoeman, Ashman, Z. Fagerson, Cummings, Gr. Gilchrist, M. Fagerson, Darge, J. Dempsey; White, Russell; Dobie, Tuipolotu, Jones, Steyn y Jordan. También jugaron Turner, McBeth, Millar-Mills, Williamson, Brown, Horne, Hastings y Graham. 
Marcador: 2 ensayos Dempsey (23') y Horne (66'), una transformación Rusell (24') y 1 golpe de castigo Rusell (46').  
Árbitro: Ben O´Keeffe (Nueva Zelanda). Expulsó 10’ al escocés Turner con amarilla, en el minuto 54. 

Inglaterra 48 Gales 7. Inglaterra volvía a mostrar este sábado, en Londres, en un Twickenham a reventar, el abismo que existe entre su rugby y el de el que fuera uno de sus grandes e históricos rivales, Gales, en el torneo más antiguo del mundo. Los locales, junto a Francia, son los favoritos para llevarse la presente edición del Seis Naciones y este sábado vapulearon sin piedad a sus vecinos con un 48-7. Y con el choque ya cerrado al descanso con 29-0. Dominadora en la década de los 70 con jugadores que son leyenda de este deporte, marcaron a generaciones de aficionados. Vencedora del Seis Naciones no hace tanto (2019 y 2021), el XV del Dragón ahora, sobre el césped de Twickenham ofreció una sombra de lo que fue, sin opción alguna sobre el XV de la Rosa. Ni el zaguero Rees-Zammit, que regresaba con la camisola roja (tras intentar triunfar en la NFL), ni el nuevo seleccionador, Steve Tandy, ofrecieron esperanzas a sus seguidores de cara al futuro, mejorando su papel de las últimas ediciones. Gales se ha estado llevando la cuchara de madera, (trofeo honorifico para la selección que pierde todos sus encuentros), en las dos últimas ediciones. Certificando el hecho, los datos y el cruel marcador. No habían pasado ni 10’ y los de la Rosa ya dominaban por 10-0 tras el ensayo de Arundell, transformado por Ford y un siguiente golpe de este mismo. Las dos expulsiones seguidas de los galeses Smith y del capitán, Lake, por repetir faltas en su línea de 22, no hacían sino echar más tierra sobre la tumba visitante. Con 13 jugadores y con Ford y Mitchell dirigiendo a los blancos a placer, Gales no pudo parar las marcas de Arundell, dos de nuevo, y un extraordinario Earl, (29-0) en el descanso.  

La tendencia siguió siendo la misma al inicio de la segunda mitad, no podía ser de otra forma a la vista de los primeros 40 minutos, y Roebuck hizo el quinto ensayo para los anfitriones momento que aprovechaba Steve Borthwick, para empezar entonces a mover el banquillo. Y ya fuera por cierto relajo de los ingleses, los cambios en ambas escuadras o el orgullo de los rojos, éstos se sacudieron el dominio local. Itoje, recién entrado, vio como monsieur Brousset le mostraba la amarilla en el minuto 51, y Adams sumó el primer y único ensayo para Gales en el 54 (36-7), pasado entre palos por Edwards. El controvertido Pollock, una de las jóvenes promesas inglesas, protagonizaba la sexta marca del XV de la Rosa. El polémico tercera local, que tan pronto manda callar a su grada como a la ajena, pisó fuera mientras se tiraba sobre la zona de marca rival, pero la acción de Plumtree sobre su cuello y cabeza al tratar de placarle hizo que el colegiado galo decretara ensayo de castigo y la expulsión de Plumtree. La cuarta de los visitantes a lo largo de los 80’. Para finalizar, Freeman, en el último minuto, sellaba la victoria inglesa con un nuevo ensalllo y subir el definitivo (48-7) al luminoso. Con esta nueva victoria Inglaterra amplia su record de victorias seguidas (no pierde en el Seis Naciones desde que lo hiciera en la primera jornada del torneo de 2025 frente a Irlanda). Por su parte Gales no gana en Londrés desde 2012. Con este marcador los de Borthwick se sitúan tras esta primera jornada al frente de la tabla por delante de Francia, la otra favorita, por la mayor diferencia entre los puntos logrados y encajados.
INGLATERRA (29+19). Genge, George, Heyes, Coles, Chessum, Pepper, Underhill, Earl; Mitchell, Ford; Arundell, Dingwall, Freeman, Roebuck y Stewart. También jugaron Rodd, Cowan-Dickie, Itoje, Curry, Pollock, Smith, Spencer y Davison. 
Marcador: 6 ensayos + 1 de castigo, Arundell (7’, 18’ y 35’), Earl (23’) Roebuck (44’) y Freeman (68’ y 80’); 4 transformaciones Ford (8’, 24’, 36’ y 45’) y 1 golpes de castigo Ford (2’) 
GALES (0+7). Smith, Lake, Griffin, Jenkins, Beard, Mann, Macleod, Wainright; T. Williams, Edwards; Adams, Thomas, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Carre, Belcher, Grady, Plumtree, Deaves, Francis, Carter y Hardy. 
Marcador: 1 ensayo Adams (51') y 1 transformación Edwards (52').
Árbitro: Pierre Brousset (Francia). Mostró amarilla a los galeses Smith, en el 16’; Lake, en el 17’; Thomas, en el 64’; Plumtree, en el 66’; y a los ingleses Itoje, en el 50’; y Curry, en el 75’. 

El próximo fin de semana, turno para la segunda jornada, el 14 y 15 de Febrero, y los partidos programados el sábado son el Irlanda & Italia y el Escocia & Inglaterra quedando para el domingo el Gales & Francia.