Wednesday, January 31, 2018

VI Naciones 3ª Jornada

Después del parón habitual entre la primera parte de la competición y la segunda se celebró entre viernes y sábado la tercera jornada con la sorpresa de la primera derrota de Inglaterra. Ahora comanda la tabla Irlanda en solitario, con Inglaterra y Escocia todavía con opciones matemáticas.

Francia 34 Italia17. Esta vez en el Vélodrome de Marsella ante una muy buena entrada, el Gallo evitó una tragedia histórica (nunca había sido último en el 6 Naciones) con un triunfo relativamente amplio en el marcador y ramplón en su juego. Es más, a Francia le costó deshacerse de la limitada Italia y no fue hasta los últimos 20 minutos cuando la balanza se inclinó para los locales. Hasta entonces, los galos no ofrecieron prácticamente nada con una dependencia excesiva del pateo de Machenaud. Un ensayo de Gabrillagues a los cinco minutos inauguraba lo que debía ser una fiesta francesa. Tenían la iniciativa los locales, pero es que ante Italia tampoco es mucho mérito. Con todo, los Azzurri se pusieron por delante tras una touch convertida en maul y que los franceses hundieron de forma ilegal. Ensayo de castigo y los de O'Shea por delante. Se mascaba la tragedia en el Vélodrome. El cuadro de Brunel rozaba el ensayo, pero perdía continuamente el oval a escasos metros o centrímetros. Fallaba a la mano y tuvo que tirar de pateo. Machenaud hizo dos antes del descanso para el 11-7.
Italia seguía a tiro de remontada. Beauxis se lanzó al ataque en la primera jugada de la segunda mitad, pero su lentitud provocó que Benvenuti forzase un avant en el pase. Machenaud pasaría otro golpe minutos más tarde y Allan haría el 14-10 con el que inquietar a Francia. No se despegaba el Gallo, atenazado y sabiendo que un error supondría un ensayo visitante y con ello posiblemente una derrota históricamente terrible. Mbanda lo intentaba para los Azzurri, pero era frenado. Bonneval, como hace dos años en Paris, volvía a posar en la zona de ensayo italiana tras la única jugada de mérito del encuentro: descarga de Bastareaud y combinación entre Grosso y el zaguero. Luego Machenaud pasaba otro par de golpes de castigo. Con 24-10 incluso el público marsellés pedía más ante el conformismo local y pitaba al medio melé. Bastareaud percutió con fuerza para la tercera conquista local y dejar el bonus ofensivo a tiro. Lo intentó Francia, pero se encontró con que la guinda la puso el emergente Minozzi en el campo contrario. En la última acción, ya en el añadido, y a escasos centímetros del cuarto posado, Francia volvió a fallar. No podía ser de otra manera. Esquivo la Cuchara de Madera, pero no los fantasmas.
FRANCIA (11-23). Poirot (Priso 61'), Guirado (Pelissie 70'), Slimani (Gomes Sa 70'), Gabrillagues, Vahaamahina (Taofifenua 65'), Lauret, Camara (Galletier 56'), Tauleigne; Machenaud (Coilloud 70'), Beauxis (Trinh-Duc 70'), Grosso, Doumayrou (Fickou 65'), Bastareaud, Fall y Bonneval.
Marcador: 3 Ensayos: Gabrillagues (5'), Bonneval (59') y Bastareaud (72'), 2 Conversiones: Machenaud (60') y Trinh-Duc (73' y 4 Penaltis: Machenaud (28', 39', 65' y 70').
ITALIA (7-10). Lovotte (Quaglio 56'), Ghiraldini (Bigi 67'), Ferrari (Pasquali 61'), Zanni, Budd (Biagi 33'), Negri (Ruzza 70'), Mbanda, Parisse; Violi (Gori 48'-79'), Allan (Canna 70'), Bellini, Castello, Boni (Hayward 63'), Benvenuti y Minozzi.
Marcador: 2 Ensayos: De castigo (9') y Minozzi (78') 1 Conversión: Canna (78') y 1 Penalti: Allan (49').
Árbitro: W. Barnes (Inglaterra). Amarilla a Bigi (82'). 

Irlanda 37 Gales 27. Con un lleno hasta la bandera en el Aviva Stadium de Dublín, el duelo de pateadores se mostró ya en los primeros compases de encuentro. Halfpenny golpeó primero y Sexton intentaba responder con un chut centrado que se iba al palo. El Dragón no aprovechó bien el rebote, cometió un avant, y en la acción siguiente, tras melé y ruck, el apertura veía la carrera de Stockdale junto a la cal para que el ala de Ulster hiciera el primer ensayo. Sexton fallaría otro golpe de castigo y el Dragón no perdonó. Su medio melé, Gareth Davies rompía a la línea con su habitual descaro y posaba bajo palos. Halfpenny transformaba y, en una de muchas imprecisiones, el zaguero se probaba desde campo propio, pero su penalti se quedaba corto. Sí pasaría uno más cercano minutos después. Con el 5-13 y habiéndose acercado lo justo, mandada la Gales de Gatland, pero el Trébol no había dicho su última palabra. Irlanda daba la sensación de tener algo más. Se aproximaba al ensayo pero tras varias fases cerca de los postes sumaba una infracción a favor y Sexton recortaba distancias con otro golpe de castigo. Había tiempo para más y en el añadido del primer período Irlanda remontaba gracias a un ensayo de Aki a la salida de un ruck. Sexton convertía esta vez y con el 15-13 los protagonistas se marchaban a los vestuarios.
Metió Irlanda un plus de intensidad, adelantó su presión y, Gales comenzó a sufrir. Leavy posaba bajo palos tras varias fases (transformaba Sexton). El Dragón se veía superado por el empuje de la segunda y la tercera línea del Trébol y Moriarty incluso era placado dentro de su propia zona de ensayo. Más riñones y más metros ganados por los de Joe Schmidt, que firmaban el bonus ofensivo con el posado de Healy en la esquina. Con el 27-13 comenzó el carrusel de cambios de Gatland, y el juego dio la razón a aquellos que reclaman un cambio de identidad, el que ya se vio ante Inglaterra y Escocia. Sin Biggar, el oval corrió más y tras una jugada que inició Evans en un costado acabó posando Shingler en el lado opuesto a base de pases. Varios adelantados de uno y otro equipo mantenían la emoción en el marcador, aunque a cinco minutos del final Murray, como improvisado pateador, incrementaba la renta al 30-20. Arriesgó el conjunto visitante y Evans ensayó pocos segundos después. Estaba en su mano firmar la remontada definitiva pero, ya con el tiempo cumplido, Anscombe arriesgó más de la cuenta y Stockdale sentenció para el 37-27 final y bonus ofensivo.
IRLANDA (15-22). Healy (J. McGrath 62'), Best (S. Cronin 70'), Porter (Jo. Ryan 66'), Ja. Ryan, Toner (Roux 73'), O'Mahony (Conan 66'), Leavy, Stander; Murray (Marmion xx'), Sexton (Carbery 76'), Stockdale, Aki, C. Farrell, Earls (McFadden 62') y R. Kearney.
Marcador: 5 Ensayos: Stockdale (6' y 80'), Aki (40'), Leavy (45') y Healy (53') 3 conversiones: Sexton (40' y 46') y Carbery (80') y 2 penaltis: Sexton (34') y Murray (75').
GALES (13-14). R. Evans (W. Jones 56'-73'), Owens (Dee 56'), Lee (Francis 56'), Hill (B. Davies 62'), A. W. Jones, Shingler, Navidi, Moriarty (Tipuric 62'); G. Davies, Biggar (Anscombe 62'), S. Evans, Parkes, S. Williams, L. Williams (North 64') y Halfpenny.
Marcador: 3 Ensayos: G. Davies (20'), Shingler (62') y Evans (76'), 3 conversiones: Halfpenny (20', 63' y 76') y 2 penaltis: Halfpenny (2' y 30').
Árbitro: G. Jackson (N. Zelanda).
Irlanda continúa firme en su carrera a lo que parece una finalísima ante Inglaterra y Gales quedará relegado a pelear por la tercera plaza.

Escocia 25 Inglaterra 13. La Calcutta Cup vuelve a Escocia. Diez años después, el Cardo pudo vencer al actual campeón del 6 Naciones, y lo hizo mostrando todo ese rugby que en el pasado año le sirvió para ganar a Australia y rozar la victoria ante los All Blacks. El conjunto de Townsend con este resultado se mete en la lucha por el título. Escocia en un Murrayfield abarrotado, salió a vida o muerte en cada posesión y a los pocos segundos ya mandaba con un golpe de castigo que pasaba Laidlaw. Robshaw evitaba en un ruck el primero ensayo local y Farrell hacía la igualada con otro pateo. Con algo de fortuna, Huw Jones firmaba el primer ensayo tras un pase que botaba y le dejaba en posición franca para el posado. Farrell recortaría distancias a continuación y con el 10-6 se le hizo de noche al campeón. El Cardo comenzó a destrozar a su rival en cada acción, ganando metros, provocando adelantados y, sobre todo, pescando en los rucks. Una carrera de Huw Jones y Seymour al contragolpe acababa, tras varios pases, con Maitland posando en el costado contrario a la media hora de partido. Y Huw Jones, en una gran carrera, rompía la línea del XV de la Rosa ante la pasividad defensiva de Watson y Mike Brown. Murrayfield vibraba con ese 22-6 que hacía soñar incluso con el bonus ofensivo.
Inglaterra salió a por todas en la segunda mitad, intentando remontar, pero en la primera carrera de May, rozando el ensayo, robaba de nuevo Escocia en un ruck. No pudo evitar el Cardo, en la siguiente acción, que Farrell se escapara de Gilchrist en su diagonal y firmara la única conquista visitante. Hogg se probaba con un golpe de castigo desde el centro del campo, pero el oval se marchaba desviado. Casi logra un ensayo Inglaterra, de hecho lo hizo Farrell, pero el juez de vídeo TMO destapó que había adelantado de Lawes en el placaje previo. Laidlaw perdía una buena opción en un ruck por avant propio, pero en defensa Escocia se mantenía firme. Inglaterra se estrellaba una y otra vez y, para colmo, Underhill veía amarilla por percutir contra un rival. Con uno más, el Cardo lo tuvo algo más fácil. WP Nel recuperaba una melé mientras que Barclay, Gray y McInally seguían pescando a ras de césped. Cayó el campeón, cayó Inglaterra y Escocia, como auguraban las previas (y no pudo demostrar en Cardiff) presenta candidatura seria para pelear el torneo, aunque no dependen de sí mismos. Le quedan Irlanda e Italia. En cambio Inglaterra sufre su primera derrota y genera las primeras dudas.
ESCOCIA (22-3). Reid (Bhatti 55'), McInally, Berghan (WP Nel 68'), Gilchrist (Swinson 55'), J. Gray, Barclay, Watson, Wilson (Denton 68'); Laidlaw (Price 62'), Russell, Maitland, Horne (Grigg 71'), H. Jones, Seymour (Kinghorn 64') y Hogg.
Marcador:3 ensayos: H. Jones (15' y 37') y Maitland (30'), 2 conversiones: Laidlaw (16' y 38') y 2 penaltis: Laidlaw (2') y Russell (66').
INGLATERRA (6-7). M. Vunipola (Marler 68'), Hartley (George 55'), Cole (H. Williams 64'), Launchbury (Kruis 71'), Itoje, Lawes, Robshaw, Hughes (Underhill 53'); Care (Wigglesworth 71'), Ford (Te'o 64'), May, Farrell, Joseph, Watson y M. Brown (Nowell 55')
Marcador: 1 ensayo: Farrell (43') 1conversion: Farrell (43') y 2 penaltis: Farrell (12' y 17').
Árbitro: N. Owens (Gales). Amarilla a Underhill (65').
En la cuarta jornada, que se disputará los días, 10 y 11 de Marzo, el sábado a las 15:15 h, Escocia rendirá visita a Dublín y a las 17.45 h Francia jugará contra Inglaterra. El domingo a las 16:00 h, Gales recibirá la visita de Italia.

Campeonato de Europa de Balonmano masculino. Croacia 2018 España, por fin Campeón

El XIII Campeonato Mundial de Balonmano Masculino se ha celebrado en Croacia entre el 12 y el 28 de enero bajo la organización de la Federación Internacional de Balonmano (IHF) y la Federación Croata de Balonmano.
La competición, con un total de dieciséis selecciones nacionales se celebró en cuatro sedes diferentes, Split, Porec, Varazdin y Zagreb. Los dieciséis equipos participantes se distribuían en cuatro grupos diferentes. Alemania, actual poseedora del título competía en el grupo C junto a Macedonia, Eslovenia y Montenegro. España lo hacía en el grupo D en compañía de Dinamarca, R. Checa y Hungría. En el grupo A competían los locales, junto a Suecia, Serbia e Islandia y finalmente el grupo B lo integraban Francia, Noruega, Bielorrusia y Austria.
El sistema de competición era el habitual de estos campeonatos; una fase de grupos previa, de liga todos contra todos, pasando los tres mejores de cada grupo a la fase final integrados en dos grupos y llevando cada uno los resultados obtenidos en la fase anterior. Los dos primeros de cada grupo final se enfrentarían, primeros contra segundos de forma cruzada continuando los vencedores a la final y los perdedores a la lucha por el bronce.
En el grupo A, empataron al frente de la clasificación y pasaron de fase, Suecia y Croacia, con dos partidos ganados y uno perdido (los croatas con Suecia y estos con Islandia). El tercer equipo en pasar a la siguiente fase fue Serbia, con los mismos puntos que Islandia (uno ganado y dos perdidos), pero mejor average (Serbia ganó a Islandia). Suecia pasaba con cuatro puntos, Croacia con dos y Serbia con cero puntos. Se quedó fuera Islandia, único equipo en hacerlo habiendo ganado un partido.
En el grupo B, pasaron Francia, que ganó sus tres partidos (único de las 16 selecciones en hacerlo), Noruega, que solo perdió ante Francia y Bielorrusia que perdió con las dos anteriores y solo ganó a Austria. Y esta quedó ultima, sin puntos y eliminada. Francia pasó con cuatro puntos, Noruega con dos y Bielorrusia con ninguno.
En el grupo C, el grupo de los empates, pasaron Macedonia, con dos victorias y un empate, Alemania una victoria y dos empates y Eslovenia con una victoria, un empate y una derrota; quedándose fuera Montenegro, incapaz de conseguir un solo punto. Macedonia pasó con tres puntos, Alemania con dos y Eslovenia con uno.
España englobada en el grupo D, pasó a la siguiente fase junto a Dinamarca y R. Checa, los tres con un partido perdido y dos ganados. No lo hizo Hungría, que perdió sus tres enfrentamientos.
España empezó muy bien arrasando a los checos, España-R. Checa (32-15). Con la baja de Angel Fernández y su sustitución por Aitor Ariño España sufrió hasta el último minuto para ganar el siguiente. España-Hungría (25-27) en un partido vital para el futuro, porque así se aseguraban pasar con dos puntos (por lo menos) a la siguiente ronda. Los magiares estaban en la misma tesitura, y por eso apostaron por un partido físico, en el que la Selección se dejó a los tres minutos a Aginagalde y antes del descanso a Guardiola. Resultó un partido trabado, en el que Hungría apostó por jugar en falta permanente, en cortar la continuidad de España evitando que metiese su quinta velocidad. El lanzamiento de Balogh hizo mucho daño, y luego Banhidi sacó partido a su fortaleza en los seis metros. En la segunda mitad, con 13-12 de inicio, con Gonzalo en la portería, con algunas acciones de mérito, con su gol desde la meta propia, con una defensa con corazón de todos los jugadores, con Dujsebaev tirando de galones para ser el hombre más importante en un ataque atascado ante la dureza de los húngaros, se mantuvo la igualdad, para llegar al último minuto con un gol de renta, balón para España, pero con la pasividad marcada. Al final victoria sufrida. Mención especial para Ariño: llegó, se entrenó una mañana, y marcó cuatro tantos sin fallo.
Y terminó la fase atascándose ante el poderío danés, España-Dinamarca (22-25). La Selección, a remolque todo el partido, se estrelló contra una sólida Dinamarca liderada por Landin y Hansen y no pudo cerrar el pase con victoria en un partido sin trascendencia para la clasificación pero sí para los puntos a aportar a la siguiente fase. España y Dinamarca controlaron su juego, no hubo contragolpes, y el debutante Balling resultó clave (ocho goles). A los de Jordi Ribera les faltó la aportación del contragolpe; cierto también que Dinamarca tampoco corrió, y ese factor lo controló España, pero los daneses tienen un poderío de lanzamiento superior (Mikkel Hansen y Rasmus Lauge) y de ahí la diferencia. Dinamarca siempre mandó en el marcador, con rentas variables entre uno y tres goles, y España no tuvo la capacidad de limar esa diferencia, ni de presionar, ni de dar la sensación de voltear el marcador.
España perdió su primer encuentro en el Europeo, aunque pasa como primera de grupo y con dos puntos, como Dinamarca y como la República Checa. Los dos grupos de la fase final quedaron integrados de la siguiente manera: al grupo I pasaban los mejores de los grupos A y B, esto es, Suecia, Croacia, Serbia, Francia, Noruega y Bielorrusia. Al grupo II llegaban los de los grupos C y D, es decir Macedonia, Alemania, Eslovenia, España, Dinamarca y R. Checa.
En el grupo I, Francia era la gran favorita junto a Suecia, pues las dos accedían con cuatro puntos. El resto del grupo lo completaban Croacia, Serbia, Noruega y Bielorrusia y todas tenían opciones. Francia al ganar los tres suyos, acabó primera con 10 puntos y una de las plazas de semis era suya. La otra plaza surgió de un cúmulo de resultados de los que salió beneficiada Suecia, con los mismos resultados que Croacia y Noruega pero mejor average que ellas.
En el grupo II a España le tocaba lidiar con Macedonia, Alemania y Eslovenia. En el primer partido contra Macedonia, los nuestros no tuvieron mayor problema Macedonia-España (20-31). Sin apenas margen para los titubeos, España superó su primer escollo en este Europeo tras borrar a Macedonia desde el minuto uno. El cuadro macedonio, que estaba haciendo un gran torneo, encajó una importante derrota. Importante por la diferencia de goles y también porque el equipo balcánico era el único que arrancaba esta segunda ronda con un punto más que los españoles. Nadie esperaba una superioridad tan clara ante uno de los rivales que mejor balonmano estaba cuajando en Croacia. Había bajado los brazos Macedonia nada más empezar el partido y en la segunda parte fue incapaz de acabar con la sangría. Se divirtieron Gurbindo (6 goles), Ferran Sole (5) y Figueras (5), corriendo todo el equipo, aunque errara ocho opciones de contraataque. Mermada Macedonia, con jugadores tocados como Lazarov, se deshinchó con las pérdidas, 21, y llegó a perder de 13 (14-27, máxima diferencia) antes de sellar el 20-31 final.
En el segundo partido, contra Eslovenia, Eslovenia-España (31-26), España se complicó la clasificación. En un mal día para jugar mal, un pésimo rival para andar despistado, una situación exigente que no se supo controlar, porque España no tuvo ante Eslovenia la calma suficiente para rentabilizar las muchas superioridades que tuvo en el encuentro, ni para llevar el balón por los lugares más cómodos desde conseguir el gol. Mucha guerra personal, mucha insistencia individual, y un portero que te anula, como es el caso de Kastelic. En la primera parte España, pese a todo, tuvo ligeras ventajas, aunque en la recta final empezó a derrumbarse el castillo. La velocidad eslovena aprovechó los dos cambios defensivos españoles, y por eso se fueron con ventaja al descanso. Lo que pasó después no es sencillo de explicar porque todo el grupo se vino abajo, jugadores curtidos, con experiencia y que han demostrado que saben jugar, es como si entrasen en una amnesia absoluta, y por eso era incapaces de dar la réplica, salvo Aitor Ariño, que todo el tiempo que jugó estuvo concentrado, preocupado de robar balones, de asistir a sus compañeros, y por él llegó una ligera reacción final, y todo se quedó en un doloroso 26-31, y eso que la selección logró cuatro tantos a portería vacía.
Y antes de disputar la última jornada, solo Dinamarca tenía la clasificación asegurada (terminaría 1ª o 2ª) y Macedonia la suya denegada, se diera el resultado que se diera en su partido. Las otras cuatro selecciones tenían opciones. España (4 puntos). Se clasifica si gana. Si empata, queda una opción con la que también se clasificaría, siempre que la República Checa empate con Eslovenia. Incluso en un cuádruple empate entre España, Alemania, Macedonia y la República Checa, España es segunda. Tiene todo a favor, salvo que se diera un triple empate con Alemania y Eslovenia, y en el que se quedaría fuera. A Alemania (4 puntos). Sólo le valía ganar a España. Cualquier otro resultado le dejaba fuera. La R. Checa (4 puntos). Si ganaba a Eslovenia ¡podría ser primera de grupo y clasificarse! siempre que Dinamarca perdiese, y España y Alemania empaten. Si ganan España o Alemania, haga lo que haga, se quedará fuera. Eslovenia (3 puntos). Su única posibilidad pasaba por ganar a la R. Checa, que Macedonia perdiese, y que España y Alemania empatasen, y entonces terminaría segunda.
 Así la situación, las dos selecciones necesitaban ganar para pasar a semifinales, Alemania-España (27-31). En la repetición de la final del último Europeo en Polonia, donde ganó Alemania con una facilidad pasmosa, España tenía ganas de revancha, de ganar un partido clave, como este, y lo hizo con 10 minutos en la segunda parte en los que logró un parcial de 8-0, y luego, pese a que los germanos jugaron a mil por hora, ya fue imposible. Posiblemente en el partido más serio de España en este Europeo, ha controlado todos los aspectos del juego. Una defensa activa en el 6-0, que pasó al 5-1 para acabar la primera parte, sin dejar a los alemanes entrar en juego. Sí, marcaban goles porque son altos, poderosos y fuertes, pero aquello era una guerra individual, no un juego colectivo. Con (14-13) al descanso en una jornada en la que Aginagalde, Corrales y Balaguer aparecieron en su mejor versión para echar una mano a los habituales. Pero el partido no lo ganaron unos hombres, lo ganó el equipo en la segunda mitad, cuando del 16-15 se pasó al 23-15 en el minuto 45, además rompiendo la mentalidad alemana, que había apostado por jugar con siete atacantes, y perdió tres balones seguidos, con tres tantos españoles a portería vacía. Y así la Selección se mete en su cuarta semifinal consecutiva en los Europeos, con la mentalidad de romper la racha francesa, que lleva siete victorias consecutivas ante los Hispanos. En la otra se enfrentaban Dinamarca y Suecia, mientras que para el quinto puesto lo hacían Croacia y la República Checa. 

Semifinales. Con la decisoria convocatoria de Sterbik ante la lesión de Gonzalo Pérez de Vargas, España-Francia (23-27). España acabó con la marcha imparable de Francia en este Campeonato de Europa, única invicta hasta esta semifinal, que ganaba los Europeos cada cuatro años, y que llevaba siete victorias seguidas sobre la Selección. En el partido soñado por los veteranos de la Selección, manteniendo a raya a Francia alejada de la portería, sólo con la solución de jugar con el pivote. Porque en la primera parte no existió el lanzamiento exterior galo, porque Karabatic parecía, y lo fue durante toda la hora, un jugador terrenal y no el de otra galaxia de siempre. Corrales en la portería, animado por Sterbik en el banquillo, fue cogiendo confianza, se asentó, y le fue sacando balones a genios, como al extremo Abalo, al que amargó la tarde. Todo partía de la defensa. El 6-0 español estuvo pletórico. Concentración, solidaridad, compañerismo en todas las acciones. Ninguno se escondió, y eso es importante ante una primera línea como la francesa. Sterbik salió a parar tres penaltis en la primera parte; atajó dos. Con 15-9 al descanso, en la segunda mitad, siguió la misma tónica, hasta el 23-14, máxima diferencia, cuando España entró en un bache, nueve minutos sin marcar, y los franceses tocando generala. Fue un parcial de 0-5, pero España ya tenía una amplia ventaja y era el tiempo de congelar el juego, de buscar las opciones de dominar, de marcar goles decisivos, de forzar penaltis, y aunque no se marcaron todos, sí los suficientes para mantener la renta hasta el final.
Y en la otra a Dinamarca-Suecia (34-35 con prórroga). Las paradas de Palicka permitieron alcanzar a los suecos una ventaja de hasta cinco goles (15-20). Pero los daneses, de la mano de un inspiradísimo Rasmus Lauge, autor de once goles, lograron igualar la contienda (25-25) a cinco minutos para la conclusión. Suecia pareció dar un golpe definitivo al duelo tras situarse con un ventaja de tres tantos (25-28) a poco más de dos minutos para el final. Pero los daneses, con un gol en el último segundo del extremo Svan a pase largo de Hansen, lograron forzar la prórroga (28-28). El tiempo extra se convirtió por momentos en un intercambio de goles entre Lauge y el sueco Gottfridsson, sólo interrumpido por las paradas de Palicka. Con Suecia recuperando la iniciativa en el marcador logró sellar su pase a la final. Los duelos entre los equipos nórdicos en balonmano siempre son impredecibles. Y en esta ocasión le tocó a Suecia, que perdió el primer partido del Europeo frente a Islandia, y en la segunda fase contra Noruega, pero se impuso sin embargo en semifinales a Dinamarca, campeona olímpica, convirtiéndose en el rival de España.

A la final, España llegaba con dos mundiales ganados (2005 y 2013), ambos con suficiencia, pero ningún europeo. Ha jugado cuatro finales continentales y en las cuatro se ha colgado la plata: 1996, 1998, 2006 y 2016. Malos antecedentes, pero había detalles que invitaban al optimismo. El principal es la inercia positiva. Después de perder ante Eslovenia, los Hispanos se han venido arriba y la llegada de Sterbik ha supuesto una inyección de moral.
España Suecia (29-23). Y a la quinta fue la vencida ¡campeones de Europa! Aunque no fue fácil. El portero Appelgren, en una enorme primera mitad, (12-14) mantuvo al ataque español a la deriva. Y no sólo eso, sino que de sus paradas llegaban los contragolpes suecos, su arma más seria: no marcaban en juego posicional, pero aprovechaban las carreras. Capeó España aquellos malos momentos, cambió la defensa y de un 6-0 apostó por el 5-1 con Dujsebaev de avanzado, y cambió el escenario. En el minuto 41 el marcador había virado a 20-15. Para entonces Sterbik estaba en la portería, y Suecia se estrellaba con él, o con su imagen imponente que intimida incluso a las sombras.







Y allí estaba Dujsebaev para asistir a los extremos, para cambiar el juego de lateral a lateral, para que Ariño marcase, para que Aginagalde forzase penaltis, para que se abriese tanto la defensa sueca que Entrerríos encontrase la manera de penetrar y plantarse delante del portero. Y entró un Balaguer eléctrico para recuperar balones y marcar a puerta vacía cuando Suecia arriesgó para jugar con siete atacantes. En el centro, con Gurbindo, Guardiola, Morros y Cañellas, España se había hecho impenetrable. La diferencia creció y, como en todos los oros que había ganado anteriormente, lo hizo con la holgura de quien se toma la revancha de todas las revanchas que tenía pendientes.
En el partido por el bronce Francia se impuso a Dinamarca en un gran partido (32-29), con alternancias en el marcador hasta el descanso (17-14) y que luego dominó en la segunda mitad teniendo a su estrella Karabatic (nueve dianas) como estandarte mientras que la estrella danesa, el lateral Hansen no estuvo a la altura y Dinamarca lo notó..

Tuesday, January 30, 2018

Tenis. Open Australia 2018. Federer consigue su 6º trofeo

Del 15 al 28 de de Enero se ha celebrado, en las instalaciones del Melbourne Park, el Abierto de Australia, en su 106ª edición. El primer Grand Slam de la temporada, sus tres pistas principales, Rod Laver Arena, Margaret Court Arena y Hisense Arena además de las pistas exteriores, contó con la presencia de las mejores raquetas del tenis mundial, con las bajas reseñables de Murray por la cadera y Nishikori por la muñeca, en el cuadro masculino o las de S. Williams y Kuznetsova en el femenino.

Empezando por las mujeres, la presencia española se limitaba a tres participantes,
Garbiñe Muguruza, la nº 3 del mundo que en este torneo podía reconquistar el número uno en caso de llegar a la final, se enfrentaba en primera ronda a la francesa J. Ponchet, y sin muchos problemas en 84´ y en un buen partido la derrotó (6-3 y 6-4) pasando a la siguiente ronda para cruzarse con la taiwanesa S. W. Hsieh. La española en un mal día perdió un partido muy ajustado que terminó 7-6 (7) y 6-4, después de dos horas de lucha. Muguruza se vino abajo anímicamente tras perder el tie break de la primera manga. Llegaba a Melbourne como la tercera favorita del circuito femenino y tiró de experiencia para intentar darle la vuelta al 5-2 que le endosó la taiwanesa. El set cayó del lado de Su-Wei Hsieh y después ya se limitó a terminar debido a los problemas físicos que presentaba. Este revés le provocará descender en el ranking mundial.
La segunda representante española, Lara Arruabarrena pasó la primera ronda ganando fácil a la holandesa R. Hogenkamp (6-1 y 6-2) pero cayó también en segunda ronda, frente a las checa B. Strykova (3-6 y 4-6).
A la canaria Carla Suarez le fueron las cosas mejor. Eliminó en primera ronda a la polaca M. Frech (7-5 y 6-3) en un gran partido. En segunda, a la húngara T. Babos en tres sets (6-4, 2-6 y 6-2) y en tercera a la estonia K. Kanepi (6-3, 1-6, y 3-6) en una gran remontada. En cuarta ronda el hueso que le tocaba roer era la otra estonia A. Kontaveit (6-4, 4-6 y 6-8) y en otro partido de menos a más pasaba a cuartos de final donde la esperaba la danesa Wozniacki.
 A cuartos pasaron además de la canaria, K. Pliskova que perdió frente a S. Halep (6-3 y 6-2), la estadounidense Keys que lo hizo frente a A. Kerber (6-1 y 6-2) y E. Martens que superó con holgura y sorprendentemente a E. Svitolina (6-4 y 6-0). Carla Suárez dio la cara y luchó como siempre hace cuando sale a una pista de tenis. Pero fue Wozniacki fue quien pasó a semifinales tras derrotar a la canaria en tres sets por 6-0, 6-7(3) y 6-2. A Carla, que fue de menos a más en el partido, le costó entrar en juego. Wozniacki, segunda favorita del cuadro, no le regalaba nada y devolvía cualquier ataque procedente del otro lado de la red. Sin embargo, la pupila de Marc Casabó fue poco a poco adueñándose del partido con su tenis de tiralíneas y se hizo con el segundo set. Tras más de dos horas de partido y muy avanzada la noche australiana, la danesa acabó ganando el tercer set y derrotando a la española. Pasaban a semifinales cuatro tenistas de cuatro nacionalidades diferentes, danesa, alemana, belga y rumana, pero todas centroeuropeas.
Los emparejamientos de semifinales enfrentaban a Halep y Kerber y a Mertens y Wozniacki. En la primera, la número uno mundial necesitó tres sets para desembarazarse de la alemana Kerber (6-3, 4-6 y 9-7) en un partido que se decidió en el cara o cruz y que finalmente cayó del lado de Simona en 2 horas y 20 minutos teniendo que levantar dos pelotas de eliminación mientras que en la segunda la danesa Wozniacki solo necesitó dos para hacerlo con Mertens (3-6 y 6-7). Simona Halep, número uno mundial y primera cabeza de serie, se medirá en la final con Caroline Wozniacki, segunda cabeza de serie y también la número dos en el escalafón mundial. Sin Serena Williams, vigente campeona, Australia tendrá la mejor final posible y en juego, además del título, estará el cetro de la WTA.
Y en la final, sorprendentemente Wozniacki se impuso a Halep en tres sets. La danesa, con 27 coronas en su currículo hasta hoy pero de menor categoría, se deshizo de Simona Halep por 7-6(2), 3-6 y 6-4, en 2 horas y 49 minutos, estrenando su casillero de grandes torneos a sus 27 años y después de haber perdido antes las finales del US Open, en 2009 y 2014. La flamante campeona de Australia regresa a lo más alto del circuito, exactamente seis años después de la última vez. Nunca antes había pasado tanto tiempo para que una jugadora recuperara el primer puesto del ranking mundial.  La presumida igualdad antes de empezar se trasladó a la pista central de Melbourne.
El desenlace de la manga inicial estuvo en el 'tie break'. Wozniacki se adelantó 3-0 y luego 5-2. Sin embargo, a la hora de servir para el set brindó las primeras oportunidades con su servicio a su rival y Halep las aprovechó. Llegaron así al tie-break, donde Wozniacki volvió a desequilibrar, sobre todo con su revés paralelo, para llevarse el primer parcial. En el segundo set, ambas siguieron corriendo de un lado a otro de la pista, y el intenso calor que se vivió comenzó a pasar factura. Si bien el partido se disputó entrando la noche, las altas temperaturas y sobre todo la humedad se seguían sintiendo durante la final. Mientras que Halep venía de un maratón con Kerber en las semifinales, más fácil había sido la semifinal entre la danesa y Mertens. Y Halep tuvo que pedir asistencia para tomarse la presión cuando servía 3-2. Poco después, sin embargo, la rumana lograba quebrar para ganar el set e igualar las acciones.
La juez dispuso entonces una pausa de diez minutos debido al calor (29 º). La decisión causó sorpresa, ya que durante el torneo llegaron a registrarse 39 grados sin que se parara el juego. Si alguien salía beneficiada por la decisión era Simona. Al regreso, el tercer set, como se esperaba, fue una montaña rusa. Wozniacki se adelantó 2-0 y luego 3-1. La final había pasado a ser un despropósito. Cada saque era una una invitación al 'break'. Y Halep fue la que más consiguió mientras Wozniacki se quejaba de la rodilla izquierda. Se le colocó un estabilizador rotuliano con un 3-4 en contra. Eran tres valiosos minutos para enfriar el partido y atajar el ritmo de la rival. Lo consiguió. Fue con un error no forzado de Halep, que estrello un revés a la red. La danesa en un alarde de coraje, había dado la vuelta al encuentro y aprovechando su primer match point para celebrar, tumbada en la pista, el final de muchas frustraciones.

En el cuadro masculino, significar la vuelta de Nadal a la competición para defender su número uno después que se borrara a finales de diciembre de la exhibición de Abu Dabhi y del Open 250 de Brisbane por molestias en la rodilla derecha. El resto de armada española, Pablo Carreño , David Ferrer, Roberto Bautista, Albert Ramos, Jaume Munar, Fernando Verdasco, Feliciano López y Guillermo García sufrieron diferente suerte a lo largo del torneo. En primera ronda cayeron David Ferrer, Roberto Bautista (que lo hizo a manos de F. Verdasco), Jaume Munar y Feliciano López. En segunda fue el turno para Guillermo García (perdió con Berdych) y Fernando Verdasco (perdió con Marterer). En tercera ronda fue eliminado Albert Ramos por Djokovic (6-2, 6-3 y 6-3) y en cuarta, Pablo Carreño lo hacía ante Cilic en cuatro sets (7-6, 3-6, 6-7 y 6-7).
De los nueve españoles iniciales, sólo Nadal pasaba a cuartos para enfrentarse al verdugo de P. Carreño, M. Cilic, tras ganar sus enfrentamientos previos. Al dominicano V. Estrella sin problemas (6-1, 6-1 y 6-1), con alguno más al argentino L. Mayer (6-3, 6-4 y 7-6), fácil ante el bosnio D. Dzumhur (6-1, 6-3 y 6-1) y en cuatro sets al argentino D. Schwartzman (6-3,6-7, 6-3 y 6-3), en el partido más complicado. Su parte del cuadro era relativamente fácil (Cilic, Tsonga, Dimitrov…) comparado con la otra (Djokovic, Federer, Thiem, Zverev, Berdych o Del Potro) y sus posibilidades, intactas. 


Cuartos de final. Y en el primer enfrentamiento serio, Rafael Nadal por primera vez sin rodaje, perdió el tren de las semifinales ante Cilic y ante el infortunio de una nueva lesión en tierras australianas. Un mal Cilic entregaba el primer set a un Nadal que no se creía los regalos del croata. En el segundo set Nadal consigue romperle el servicio en el quinto juego pero inmediatamente aguijoneado en su amor propio, respondió el croata de igual manera y consiguiendo ganar el set al hacerse con cuatro juegos seguidos. Máxima igualdad en el tercer set , ninguno cedía su saque y el desenlace se marchó a la muerte súbita y, como casi, siempre, la ganó el manacorí. Pero Nadal estaba tocado y el desenlace no podía ser otro que el abandono. Con 4-1 abajo en el cuarto set, el balear se vio obligado a pedir la presencia en pista del fisioterapeuta del torneo, sintiendo que algo no iba bien con su pierna derecha. Desde entonces, su movilidad fue reducida a la mínima expresión. Siguió luchando hasta el segundo juego de la quinta manga hasta ceder finalmente por 6-3, 3-6, 7-6(5), 2-6 y 0-2.
En el resto de partidos K. Edmund necesitó cuatro sets para imponerse a G. Dimitrov (4-6, 6-3, 3-6 y 4-6). El coreano H. Chung lo tuvo más fácil ante el norteamericano T. Sandgren (4-6, 6-7 y 3-6), lo mismo que R. Federer ante T. Berdych (6-7, 3-6 y 4-6).
Semifinales. En la primera Cilic ganó fácil a Edmund (6-2, 7-6 y 6-2) y en la otra, la sorpresa coreana Chung hubo de abandonar ante el suizo después de perder el primer set 1-6 y cuando hacía lo mismo en el segundo 2-5. Federer, a sus 36 años y 173 días, se cuela por séptima vez en su carrera en la final del Open de Australia, quedándose con el honor de ser el que más veces ha estado en la pista el último día de competición. En el otro lado de la red estará Marin Cilic, verdugo de Edmund el día anterior y que por tanto disfruta de un día más de descanso.
Y en la final, Federer se impuso al checo en cinco mangas (2-6, 7-6, 3-6, 6-3 y 1-6. Comenzó sin problemas imponiéndose en el primer set por 6-2 en tan solo 24 minutos ante un Cilic que se mostraba incluso inferior a un principiante. Pareciera que Su Majestad no necesitara demasiado para la conquista de su 20° título de Grand Slam.
Pero el croata decidió que podría hacer algo más y elevó su nivel, algo que además coincidió con un sorpresivo bajón de Federer para llevarse la segunda manga por 7-6 luego de un tie break de 7-5. El suizo apeló entonces a su talento y con notables ajustes en su primer saque y en los tiros ganadores, ganó el tercer set por 6-3.
Para el cuarto Cilic parecía entregado y Federer contaba además con el apoyo del público. Por si fuera poco logró una rotura y cuando todo estaba preparado para la celebración el n°6 del mundo no quiso sumarse a la fiesta. Se recuperó increíblemente y se llevó el cuarto por 6-3. "Me siento muy bien físicamente, aunque varios de mis partidos han superado las tres horas. Mi nivel de tenis ha sido muy bueno durante el torneo, he jugado mejor que el año pasado, soy más agresivo", había anticipado Cilic antes de la final. Y en el quinto set, Federer fue el que todos esperaban desde el inicio y dejó sin oportunidades a Cilic llevándose la última manga por 6-1 y sumando la edición 2018 a su colección de títulos anterior (2004, 2006, 2007, 2010 y 2017). "Estoy muy feliz, esto es increíble, comentaba, con el trofeo de campeón en sus manos y, pese a que es su 20° título de Grand Slam, notablemente emocionado. Ha sido un día largo, he pensado en este partido todo el día porque ganar este torneo es un sueño hecho realidad. Gracias Marin, has hecho un gran torneo, felicidades, has conseguido muchas cosas, sigue haciendo lo que estás haciendo y vas a lograr más.

SBK 1ª Phillip Island (AUS)

Regresa la competición y la primera prueba de la temporada, como dicta la tradición desde hace muchos años, es en tierras australianas. Después de tres meses sin competición, con muchos cambios en las parrillas y en esta primera prueba con horario nocturno y solo dos categorías, la tendencia a la igualdad en las mecánicas restringiendo las revoluciones de los motores y las características del circuito, aseguraban la emoción necesaria para levantarse a ver las carreras en directo.
Son novedades el paso de Jordi Torres de BMW a la MV Augusta de Camier, el regreso de Loris Baz a la BMW de Torres, el paso de Camier a Honda, la llegada de Jonny Hernández con una Kawasaki del equipo Pederchini y la ausencia de la tan anunciada Suzuki del equipo Grillini (por encarcelamiento de su propietario). En SSP la llegada de Cortese o Di Maglio también eran foco de atención.

SBK 1ª. Día soleado y ventoso en Phillip Island como suele ser norma y tras la superpole celebrada poco antes, figuran en primera línea de la parrilla Sykes, Laverty y Melandri con Lowes, Davis, y Rea en la segunda. Forés partía 7º, Torres 11º y Ramos 14º. La carrera, programada a 22 vueltas, ha visto inicialmente un apretado duelo a tres entre el poleman, Melandri y Rea, que salió muy bien. Sykes ha llevado la iniciativa al frente del grupo desde el momento en que se ha apagado el semáforo, pero la reacción de Rea desde la segunda fila ha sido fulminante y en muy poco tiempo se ha encontrado batallando con el italiano de Ducati por la segunda posición.
Por detrás la lucha en el grupo perseguidor ha sido igualmente intensa, con Forés peleando por la cuarta posición con Laverty y Davies. Después circulaban Lowes, VD Mark, Baz y Camier, con Torres 13ª y Ramos 14ª. Con el paso de las vueltas las posiciones se han estabilizado con Sykes, Rea y Melandri por delante y con Forés encabezando el grupo perseguidor en el que Laverty iba perdiendo posiciones mientras las recuperaban VD Mark y Camier. A falta de cuatro vueltas, Melandri se ha decidido a atacar superando al piloto de Kawasaki en una arriesgada frenada y se ha situado por primera vez como líder de la prueba. Por detrás Davies hizo lo propio con Forés. Los últimos giros han ofrecido varios duelos interesantes: la persecución de Sykes sobre un imparable Melandri o el ataque de Davies sobre un Rea con problemas y que no ha puesto impedimento a ser superado tanto por su compatriota como por Forés. A la entrada en meta primero era Melandri con 1,180 seg sobre Sykes y 9.265 sobre Davies. 4º Ha terminado Forés, 5º Rea, 6º Lowes, tras protagonizar un impresionante mano a mano con su compañero de equipo, 7º Camier, 8º Laverty, 9º VD Mark y, Mercado ha completado el top 10 de la carrera. Torres después de ir 10º mucha carrera al final ha debido abandonar (problema técnico), lo mismo que Hernández. Ramos finalizó 14º, consiguiendo sus primeros puntos.

Las carreras del domingo comenzaban con novedades en su concepción debido a los problemas surgidos el día anterior con el rendimiento de los neumáticos. Así, Dirección de carrera decidió que la categoría intermedia se acortara a 16 giros y con una parada obligatoria a nueve vueltas para cambiar el neumático trasero. Para las grandes la parada sería entre las vueltas 11 y 12.
SSP. La primera fila estaba formada por Mahias, Sofuoglu y un siempre sorprendente West y la segunda por Stapleford, Caricasulo y Krummenacher. Empezó la carrera con Mahias al frente tirando fuerte y seguido por Soguoglu, Caricasulo, Stapleford, Smith, Krummenacher, Cluzel, Badovini y un sorprendente Tuuli que salía desde la 15ª posición. Calero marchaba 20ª, cuando cae Okubo. Tres vueltas más tarde también cae West. Otra caída doble, sin embargo, en la que se han visto implicados Canducci y Soomer, ha obligado a parar la carrera y sacar la bandera roja. La segunda salida se ha fijado a sólo nueve vueltas sin necesidad de entrar a boxes a cambiar gomas. Todo quedaba fiado pues a un extraordinario sprint entre los pesos pesados de la categoría. Mahias ha arrancado de nuevo desde la pole, con Sofuoglu a su rueda, Caricasulo, Cresson, Cluzel, Smith, Stapleford, De Rosa y Okubo, que pudo volver a salir. Calero era 18º. 

El turco ha cometido un error de trazada tras adelantar al de Yamaha y posteriormente ha ido perdiendo posiciones en el grupo, acusando las consecuencias de su precaria condición física tras su dura caída en entrenos. Con Sofuoglu descartado, en las últimas vueltas se ha visto a un exultante Mahias; consolidándose al frente del grupo y siendo solo perseguido por Krummenacher, Caricasulo y Cortese. Mas lejos circulaba el grupo encabezado por Stapleford. El piloto galo no ha tenido problemas para defender su ventaja y cruzar la meta primero, con un margen de 1.274 seg sobre el suizo Krummenacher y 1.517 sobre Cortese que sobrepasaba a Caricasulo sobre la línea de meta, 5º Stapleford, 6º De Rosa, 7º Cluzel, 8º Smith, 9º Badovini y 10º Gradinger. Tuuli ha acabado 11º, Sofuoglu 13º y Calero 18º.

SBK 2ª. Con la novedad de la carrera flag to flag y debiendo permanecer como mínimo 63 seg en boxes en el cambio de gomas, salían desde la primera línea Forés, Rea y Lowes con Camier, Laverty y VD Mark en la segunda. Esta segunda carrera del fin de semana ha tenido a Laverty como líder inicial, pero el irlandés sólo se ha mantenido delante tres vueltas antes de irse al suelo (se volvió a incorporar y terminó en los puntos) dejando a Davies al frente de la misma. Rea y Forés, peleaban por la segunda posición.
Por detrás VD Mark, Melandri, Camier, Sykes, Razgatlioglu, Lowes, Baz y Torres, Ramos era 14º. El valenciano no sólo ha podido con el norirlandés, sino que ha adelantado también a Davies en el séptimo giro para situarse al frente de un nervioso grupo en el que circulaban los mejores separados por menos de un segundo. En la vuelta 10, el grupo se ha empezado a deshacer al entrar Fores, Rea, Lowes, Camier y VD Mark por boxes para cambiar neumáticos. En la vuelta siguiente lo ha hecho el resto, lo que ha dejado al norteamericano Jacobsen provisionalmente al frente de la carrera.
La entrada en boxes no ha beneficiado a Davies, por desgracia para el galés, puesto que se ha ido al suelo cuando apenas reanudaba su velocidad de crucero tras salir de nuevo a la pista. El de Ducati no ha podido levantar la moto y se ha visto obligado a abandonar. Traspasado el ecuador de la prueba y con compuestos nuevos en todas las monturas, Forés ha recuperado el liderato de la carrera, con Rea y Sykes pegados a su rueda y Melandri encuadrado en el nuevo grupo. Por detrás Lowes, Camier, VD Mark y más lejos, Torres, Baz y Ramos. Rea ha lanzado un primer ataque a falta de cuatro vueltas y, tras una breve escaramuza con el español se ha afianzado en la primera posición. También Melandri ha superado a Forés en ese giro tras haber dado buena cuenta previamente de Sykes, dispuesto a no dejar escapar al otro piloto de Kawasaki. Faltaban dos giros para el final y todo estaba abierto para decidir las posiciones del podio. Al entrar en la vuelta final, el italiano ha adelantado a Rea, pero éste ha respondido inmediatamente y ha recuperado el primer puesto.
El duelo ha continuado curva a curva hasta enfilar la línea de meta con Rea por delante y Melandri perfectamente acoplado a su colín para en el momento oportuno salirse del rebufo y adelantarle sobre la línea por tan solo 21 milésimas de segundo. Forés completando un gran fin de semana se ha llevado un trabajado y meritorio podio (el primero desde Lausitzring 2016) 4º Sykes, 5º Lowes, 6º Camier, 7º VD Mark, 8º Torres, 9º Baz y 10º Razgatlioglu . Ramos, ha cruzado en undécima posición. La próxima cita será en Tailandia, los días 24 y 25 de marzo.

Thursday, January 25, 2018

Dakar 2018

Esta segunda edición del Dakar bajo la supervisión de Marc Coma, la 40ª, será recordada durante mucho tiempo por ser una de las más duras, sino la más dura de todas.
Disputada entre el 6 y el 20 de enero, por décima vez consecutiva en Sudamérica, tras la cancelación de la edición de 2008 en África por amenazas terroristas, en esta oportunidad la carrera ha transcurrido por Perú, Bolivia y Argentina.
La salida fue en Lima, el día 6, dirección sudeste, disputándose seis etapas y media en Perú, primero a través del desierto costero y sus gigantescas dunas, para luego subir al altiplano andino (promedio de 3800 m) hasta el limítrofe lago Titicaca.
En Bolivia se corrieron cuatro etapas, incluyendo un paso por el camino que bordea el ya clásico salar de Uyuni y tras descansar un día (12 de enero) en La Paz, a 3600 m y sin dejar la altura, cruzar a Argentina por su frontera noroeste a 4000 m, para disputar las últimas cinco etapas y media a través de los pasos y dunas de la parte argentina de la cordillera de los Andes, entre ellas el célebre "infierno de Belén", hasta finalizar en Córdoba el día 20.
Durante quince días y 14 etapas, los participantes han recorrido algo más de 8.000 kilómetros. El plan inicial programaba 4234 km de tramos cronometrados para las motos y quads, 4329 km para los coches y 4154 km para los camiones, (aproximadamente un 50 % del total) de los que solo pudieron completarse 3484 km, 4087 km y 4001 km, respectivamente.
En esta edición la inscripción fue de 525 participantes con 331 vehículos en carrera (139 motos, 49 quads, 90 coches, 42 camiones y 14 SxS, para acabar un poco más del 50 % 219 (85 motos, 32 quads, 43 coches, 19 camiones y 6 SxS).

En el apartado motos, el rally continúa con su esencia africana con mucha más dureza y navegación que la edición anterior y donde prima el pilotaje y poco el GPS. Con la cancelación de dos etapas (la 9ª y 12ª) y el acortamiento de otras, nos ha sabido a poco. El vencedor ha sido el austriaco Matthias Walkner, con KTM, logrando un hecho histórico para el deporte de su país. Desde que en 1979 se disputara la primera edición del, por entonces Paris-Dakar, ningún piloto austriaco había logrado coronarse como campeón en ninguna categoría. Con tres participaciones y dos abandonos, el año pasado acabó segundo. Este año era el tercer piloto en discordia del potente equipo KTM (junto a Price y Sunderland) pero tras el abandono de Sunderland en la 4ª etapa y el mal papel de Price lo convirtió en el número uno de KTM. Muy regular toda la carrera, a partir de imponerse en la 10ª etapa cogió el liderato y no lo soltó, controlando desde entonces la ventaja acumulada, beneficiándose de una serie de circunstancias (abandonos de Sunderland, Van Beveren, Barreda, equivocaciones de Price, …) que no le restan mérito al título.
Segundo finalizó el argentino Kevin Benavides (Honda) a 16´53" ganando la última etapa y llegando a liderar la prueba en la 6ª; y tercero acabó el australiano Toby Price (KTM) a 23´01" que se impuso en dos etapas (11ª y 13ª). Los españoles Gerard Farrés también con KTM quinto, Oriol Mena (Hero) séptimo y 9º Daniel Oliveras (KTM) terminaron entre los diez primeros. Fuera del top 10 acabaron Joan Pedrero (Sherco) 11º, Laia Sanz (KTM) 12º, Daniel Nosiglia (KTM) 13º, Armand Monleon (KTM) 14ª, Jonathan Barragan (Gas Gas) 15º y Marc Sola (KTM) 19º entre los veinte primeros.

En coches repite triunfo el español Carlos Sainz (Peugeot) otra vez con Lucas Cruz de copiloto. Ocho años después y con 55 años, marcó un tiempo de 49 h 16´ 18" y se convierte en el piloto más veterano en conseguirlo. Escoltado por el catarí Nasser Al-Attiyah a 43´40" y el francés Giniel de Villiers a 1h 16´41", ambos con Toyota, en la ocasión en que más diferencia ha conseguido el ganador. Del resto de españoles lograron acabar Isidre Esteve el 21º, Oscar Fuertes el 32º y Cristina Gutiérrez la 38º

En quads repitió el piloto chileno Ignacio Casale con Yamaha, (ya lo hizo en 2014) dominando la prueba de principio a fin, en su octava presentación en el Dakar.

En camiones también repitió victoria el ruso Eduard Nikolaev con Kamaz, acompañado por los navegantes Evgeny Yakolev y Vladimir Rybakov mientras que en SxS lo hizo el brasileño Reinaldo Varela, acompañado por el navegante Gustavo Gugelmin, con CAN AM.