En sus tradicionales fechas veraniegas y sobre la cuidada hierba del All England Lawn Tennis and Croquet Club, de Wimbledon, el tercer Grand Slam del año, único que se disputa sobre esta superficie y el más clasista de todos, disputaba su 138ª edición entre el 30 de junio y el 13 de julio.
Con una importante novedad respecto a ediciones anteriores, por primera vez todas las pistas contaban con arbitraje electrónico para cantar las bolas, algo que hasta entonces recaía sobre los hombros de los jueces de línea.
El Grand Slam británico también aumentaba su prize money en un 7% en general con un reparto total de 53,5 millones de libras. Los ganadores recibirán 3 millones de libras cada uno, lo que supone una subida del 11%, mientras que quienes pierdan la primera ronda de individuales se llevarán 66.000 libras, aumento del 10%. Relevancia máxima previa para el sorteo del cuadro que en esta edición se celebraba el viernes 27 de junio a partir de las 10:oo hora local, y donde se conocía el orden de cabezas de serie y los contrincantes potenciales ronda a ronda para los máximos favoritos. En el cuadro masculino Carlos Alcaraz, defensor de título, no se enfrentaría a Novak Djokovic, al que sí le tocaría encontrarse en todo caso al nº 1, Jannik Sinner y partiendo Alcaraz y Sinner como máximos favoritos en las quinielas, y en ese orden. El estado físico de Novak Djokovic, tercero en discordia, sería determinante para ver entre quienes estaría realmente la lucha.
En el torneo femenino, Aryna Sabalenka es la gran favorita, con Swiatek como alternativa pero las candidatas son múltiples en la hierba, con Paolini, Vondrousova o Krejcikova optando a cosas importantes, más que en otros eventos.
Empezando por el cuadro femenino, estaban todas las mejores raquetas del mundo fallando solo la lesionada ucraniana Anhelina Kalinina.
La representación española contaba con la presencia de Paula Badosa, Jessica Bouzas y Cristina Bucsa en el cuadro principal, teniendo que disputar la clasificación previa Guiomar Maristany, Andrea Lázaro, Carlota Martínez, Leyre Romero, Marina Bassols y Nuria Parrizas y sin que ninguna lograra acceder al cuadro principal.
En el cuadro clasificatorio y en primera ronda caían Guiomar, Andrea y Carlota, Guiomar ante la suiza Kung, G. Maristany - L. Kung (1-6, 6-3, y 6-7); Andrea ante la australiana Gibson, T. Gibson - Andrea Lázaro (6-3 y 6-3) y Carlota ante la bielorusa Sasnovich, A. Sasnovich - C. Martínez - (6-0 y 6-0); mientras seguían hasta segunda Nuria, Marina y Leyre donde eran eliminadas. Así Nuria cedía ante la checa Fruhvirtova, N. Parrizas - L. Fruhvirtova (3-6 y 1-6) después de haberse impuesto a la lituana Mikulskyte, N. Parrizas - J. Mikulskyte (6-1 y 6-1); Marina frente a la japonesa Shibahara en tres disputados sets, M. Bassols - E. Shibahara (6-7, 7-6 y 5-7) y tras eliminar en primera a su compatriota Saito, M. Bassols - S. Saito (6-2 y 7-6); y por último Leyre lo hacía frente ante la argentina Sierra, S. Sierra - L. Romero (6-4 y 6-4) después de eliminar a la británica Swan, L. Romero - K. Swan (7-6 y 7-6) en primera ronda.
Por lo tanto ninguna accedía al cuadro principal donde sí tenían asegurada su presencia Paula Badosa, Cristina Bucsa y Jesica Bouzas.
Paula Badosa sorpresivamente cedía en la primera ronda ante la británica Boulter, P. Badosa - K. Boulter (2-6, 6-3 y 4-6) en 1h54 mientras Cristina Bucsa y Jéssica Bouzas seguían en competición.
Cristina Bucsa ganaba en primera ronda a la rumana Todoni en dos sets A. Todoni - C. Bucsa (4-6 y 4-6) pasando a cruzarse en segunda con la croata Vekic a la que derrotaba de forma contundente, C. Bucsa - D. Vekic (6-1 y 6-3) para después caer eliminada en tercera ronda frente a la verdugo de Badosa, la argentina Sierra, S. Sierra - C. Bucsa (7-5, 1-6 y 6-1) en 2h02 de partido.
En el caso de Jessica Bouzas era la que más lejos llegaba y tras imponerse en primera a la alemana Seidel J. Bouzas - E. Seidel (6-3 y 3-2ret) por retirada de la tenista alemana, en segunda ronda repetía victoria ante la norteamericana Kenin ,S. Kenin - J. Bouzas (1-6 y 6-7). En tercera le tocaba enfrentarse a la tenista ucraniana Yastremska y resolvía favorablemente el partido J. Bouzas - D. Yastremska (6-1, 2-6 y 6-3) pasando a octavos de final donde se cruzaba con la rusa Samsanova. L. Samsanova - J. Bouzas (7-5 y 7-5) y desgraciadamente cedía ante la tenista rusa en dos igualados sets que Samsonova gestionaba mejor en los momentos cruciales y tras 1h43 de partido.
Mal papel por tanto de las tenistas españolas de las que sólo se salvaba de la quema Jessica Bouzas a punto de acceder a cuartos, pero que acusaba el cansancio del partido con Yastremska.
Cuartos de Final. Extraña edición para el cuadro femenino, quedándose en el camino a cuartos de final muchas de las primeras figuras del ranking, como las norteamericanas Gauff o Pegula que sucumbían en primera ronda, la italiana Paolini o la rusa Schnaider en segunda; la norteamericana Keys o la kazaja Rybakina en tercera ronda, o la norteamericana Navarro y la rusa Alexandrova, que lo hacían en la cuarta ronda.
De tal manera que de las ocho jugadoras que accedían a cuartos, tan solo tres eran top ten, dándose la curiosidad de que cuatro de ellas eran tenistas sin bandera,
la nº uno la bielorusa A. Sabalenka, y las rusas M. Andreeva, L. Samsonova y A. Pavlyuchenkova; completando el cuadro la polaca I. Swiatek, la suiza B. Bencic, la norteamericana A. Anisimova y la alemana L. Siegemund, dándose el caso de que ninguna de las “rusas” se enfrentaba entre sí, pudiendo llegar a jugarse una final de jugadoras sin bandera representativa.
Comenzaban los emparejamientos con el enfrentamiento entre la número uno y la jugadora alemana,
A. Sabalenka - L. Siegemund (4-6, 6-2 y 6-4) y donde la número uno del mundo superaba el desafío tenístico y mental que le impuso Siegemund, y que en sus primeros cuartos en Londres, la desquiciándola para llevándola al límite, hacerse con el primer set. Afortunadamente para la bielorusa conseguía escapar a tiempo del entramado de la alemana para remontar y meterse en sus segundas semifinales en el grande londinense tras 2h54 de partido.
A diferencia del siguiente duelo
A. Anisimova - A. Pavlyuchenkova (6-1 y 7-6) donde no había color y la norteamericana accedía a semifinales en 1h39 de juego, y tras un agobiante desenlace final. Anisimova se encontraba a un juego de la victoria más sencilla cuando se encallaba y desde el 2-5, Pavlyuchenkova, remontaba para llevar el set a un tenso break. La 50 del mundo tuvo cinco oportunidades de forzar un set decisivo. Pero con 10-9 en el luminoso, Anisimova encontró una magnífica devolución para en su cuarto punto de partido terminar con el martirio.
El tercer partido enfrentaba a la joven sorpresa rusa frente a la jugadora suiza
M. Andreeva - B. Bencic (6-7 y 6-7), se resolvía favorablemente para la suiza, que tirando de experiencia en los momentos claves ante la pupila de Conchita Martínez conseguía imponer su ritmo y juego sobre la Central del All England Club, y en 2h08 acabar con el sueño de la joven Mirra para medirse en el penúltimo escalón del torneo a la polaca Swiatek.
Y para el último partido
I. Swiatek - L. Samsonova (6-2 y 7-5) se inclinaba para la polaca tras 1h49. El partido comenzaba igualado, pero a partir del 2-2 inicial Swiatek mostró una notable superioridad, cerrando el parcial en apenas 38’. En el segundo set, la polaca tomaba rápidamente la delantera rompiendo a su rival (3-0) y aunque Samsonova lograba remontar y complicar el desenlace, la ex uno del mundo mantenía la calma para terminar de asegurarse la victoria y enfrentarse a su primera semifinal en Londres.
Con la única sorpresa de la eliminación de Andreeva por la nº 35, el acceso a semifinales lo lograban las favoritas.
Semifinales. La competición continuaba con la nº uno además de la norteamericana, la suiza y la polaca enfrentándose por ese orden y comenzando con el partido entre
A. Sabalenka - A. Anisimova (4-6, 6-4 y 4-6) en 2h28 y donde el duelo se iniciaba sin sorpresas, con ambas tenistas asegurando sus servicios y con un parón de cinco minutos por una emergencia médica en la grada por el duro calor que azotaba la Pista Central. A partir de ese momento ambas se soltaban y empezaron a llegar bolas de break. Primero Anisimova, que no aprovechaba dos, y luego Sabalenka que no convertía ninguna de sus tres opciones. De esta manera, los servicios se iban sucediendo, y la tensión aumentando, porque se llegaba a la recta final del set y cualquiera error llevaría a la rival a hacerse con el botín. Anisimova creaba más peligro a base de restos profundos y agresivos que incomodaban a la número uno. Sin embargo, Sabalenka tirando de galones y con más oficio que juego sacaba adelante sus saques. Pero tanto iba el cántara a la fuente que la de Minsk, que con una doble falta cedía su servicio y también el primer set en favor de la estadounidense (4-6).
La igualdad era manifiesta, pareciendo Anisimova más efectiva al resto mientras que las sensaciones de Sabalenka no parecían las mejores, con el patrón de los últimos partidos: malhumorada, sin alternativas y fiándolo todo a su instinto. La estadounidense parecía tener todo bajo control, pero se enredaba en el séptimo juego con tres errores no forzados seguidos y una doble falta para regalarle el primer break a la número uno del mundo, que se encontraba con un inesperado premio hasta para ella. (6-4) final, al Anisimova bajar el pistón cuando tenía el partido donde quería.
Tardaba en recuperarse la estadounidense del bajón y cedía en blanco su servicio en el primer juego del tercero, pareciendo que el partido se encarrilaba para la de Minsk. Pero despertaba de su letargo Anisimova y devolvía el quiebre. Ninguna de las dos terminaba de estar cómoda y la tensión las superaba. Y en esta anarquía de dominio, volvía el mejor tenis de Anisimova. Reconectaba con su primer servicio, el mismo que le abandonaba en el segundo set, y rompía el saque de Sabalenka para ponerse 4-1, a solo dos juegos de su primera final de Grand Slam. Era el momento de demostrar que la nueva Amanda había llegado para quedarse, pero volvía a complicarse tras no cerrar el duelo con su servicio. Con el partido en el alero, en el siguiente juego, al resto, quebraba para eliminar a una Sabalenka que siempre fue a remolque, tanto en este partido (4-6) como durante el resto del torneo.
La estadounidense se convertía en la primera finalista de Wimbledon y se colocaba a un solo paso de inscribir su historia en los anales del tenis.
Mientras que en la segunda semifinal
B. Bencic - I. Swiatek (2-6 y 0-6), en 1h 12, la jugadora polaca no tenía misericordia con la suiza y le endosaba un contundente resultado ante la incapacidad manifiesta de una cada vez más hundida tenista helvética. La tenista polaca, en busca de su primer título en 2025, desplegaba su mejor tenis sobre hierba para alcanzar semis por primera vez. Enfrente, la suiza pisaba por segunda vez las semifinales de un Grand Slam pero debutaba en esta ronda en el All England, tras un trabajado triunfo ante Andreeva. El historial se encontraba 4-1 a favor de Swiatek, aunque en Majors estaban igualadas 1-1.
Comenzaba Swiatek intensa, con acciones rápidas para conseguir un quiebre inmediato. Acto seguido, la polaca se hizo cargo del servicio, dominando en los intercambios para ubicarse 3-0 en el marcador. La suiza pudo sumar en el cuarto game, cobrando confianza en el duelo, pero no conseguía doblegar el tenis de su contrincante. Después de conseguir el quiebre, Iga se afirmó en el terreno y desplegando sus virtudes, consolidaba la diferencia. Posteriormente, Swiatek ejerciendo presión desde el resto, e imprimiendo profundidad concretaba otra ruptura para ganar el primer set (2-6).
En el segundo parcial, la suiza se mostraba fuerte desde el resto, respondiendo ante los saques de su oponente para crear situaciones de break, pero que la polaca resolvía con inteligencia. Luego Swiatek, contraatacando en el resto cosechaba otra ruptura, rompiendo la sólida defensa de Bencic. Segura en su turno de saque, Iga validaba el quiebre, colocándose 3-0 en el marcador para ,siguiendo con la presión, descomponer el tenis de la suiza y terminar sentenciando su pase a la final con un contundente (0-6).
Con la inédita final, el triunfo, significaba un hito muy importante para cualquiera de las dos tenistas, pues les supondría lograr su primer Grand Slam de hierba y para la estadounidense, el primero en cualquier superficie.
A. Anisimova - I. Swiatek (0-6 y 0-6), en 57’. Primera final aquí para ambas, Iga Swiatek y Amanda Anisimova además se veían las caras también por primera vez en competición. Con la jugadora polaca llegando en su mejor estado de forma y partiendo como favorita, arrasaba en semifinales a la suiza Bencic mostrando su mejor versión y en el camino, vencía a Tauson en octavos con claridad (6-4 y 6-1), en tercera doblegaba a Collins (6-2 y 6-3), en segunda a McNally (5-7, 6-2 y 6-1) y en su debut a Kudermetova (7-5 y 6-1). Por tanto, solo cedía un set hasta la final. Por su parte, Amanda Anisimova, se metía en la gran final tras doblegar en semifinales a la número uno del ranking, Sabalenka (6-4, 4-6, 6-4), derrotando previamente en cuartos a Pavlyuchenkova (6-1 y 7-6), en octavos de final, a la checa Noskova (6-2, 5-7 y 6-4) y antes tuvo que batallar con Galfi (6-3, 5-7, 6-3), vencía con claridad a Zarazua (6-4, 6-3) y barría a Punintseva (6-0, 6-0) en la primera ronda. Si bien tenía más trabajo que Swiatek, el camino de Anisimova también había sido más reconfortante.Sin enfrentamientos previos entre ellas, su cara a cara se estrena en esta final de Wimbledon, donde Iga cuenta con la experiencia a su favor de contar con 5 títulos previos de Grand Slam (4 Roland Garros y 1 USA open). En Londres sólo había conseguido llegar hasta cuartos.
Partido sin historia, bueno la del monologo de la polaca, Swiatek era la primera jugadora desde Martina Navratilova en 1983, comenzando una final de Wimbledon con un 'rosco', su signo de identidad y logro mucho más fácil de conseguir en cualquier otra superficie que no sea la hierba. Pero entre los errores no forzados (14 en el primer parcial y otros 14 en el segundo) y los nervios de la estadounidense, lógicos al tratarse de su primera gran final, sumados a la efectividad de Swiatek, a la que solo le hacía falta mover de lado a lado a Anisimova para acabar saboreando el punto. La final duró un suspiro y fue de las más rápidas de la historia y lo cierto es que el partido tomó cierto tinte e crueldad, porque Anisimova no estaba preparada para enfrentarse a algo así y en varios momentos del encuentro parecía a punto de echarse a llorar, sobrepasada por la paliza que se estaba llevando y que presenciaban 15.000 personas en directo y millones por televisión. Simplemente no podía, Swiatek era mejor y a ella no le dejaba la tensión desplegar su mejor tenis, ese que le llevó con 19 años a unas semifinales de Roland Garros y a esta final de Wimbledon tras estar ocho meses parada por problemas de salud mental. “Esto me llega muy pronto”, aseguraba en la previa del encuentro, siendo consciente de que quizás nadie, seguramente ni ella misma, la esperaba en un partido como este.
A la estadounidense, aún muy joven a sus 23 años, le servirá como aprendizaje, a Swiatek, como impulso en una temporada que estaba siendo pobre para sus estándares, habiendo caído a la octava plaza del ranking y sin un solo título en más de un año. Tras años de exigencia para ganar en todos lados y de cuestiones sobre por qué no jugaba bien en hierba, Swiatek ya tiene Wimbledon, el cual se une en su palmarés a los cuatro entorchados en París y el US Open. La polaca se convierte en la tercera tenista en la historia en ganar sus seis primeras finales de Grand Slam, tras Margaret Court y Monica Seles. La derrota es la más abultada en un Grand Slam desde que Steffi Graff sonrojó a Natasha Zvereva en poco más de media hora en Roland Garros 1988 y el primer doble 'rosco' en Wimbledon desde 1911, cuando Dorothea Douglas batió a Dora Boothby. En la Era Abierta, desde 1968, la derrota más dura la sufrió Evonne Goolagong contra Billie Jean King por 6-0 y 6-1.
Nada puede darse por hecho en el circuito WTA y parte de su magia radica en ese carácter impredecible, merced a la enorme igualdad que impera y que provoca que muchas jugadoras hayan roto moldes en los últimos tiempos. Tanto es así que, en las nueve últimas ediciones en Wimbledon, las ganadoras han sido nueve diferentes tenistas.
El cuadro masculino, destacaba en esta edición por la eliminación en primera ronda de 13 de los 32 cabezas de serie. Contaba con la presencia de los mejores tenistas del mundo, faltando a la cita jugadores de la talla de Pablo Carreño, Borna Ćorić, Arthur Fils, Hubert Hurkacz, Sebastian Korda, Nick Kyrgios, Kei Nishikori, Casper Ruud, Emil Ruusuvuori, Juncheng Shang, Alejandro Tabilo, Zhizhen Zhang.
El interés de los aficionados estaba puesto en un posible duelo entre Djokovik y Alcaraz los numeros uno en la final, pues eso querría decir que el serbio habría eliminado al número uno italiano en semis y se repetiría la final del año anterior.
En cuanto a los nuestros con la baja a última hora de Pablo Carreño, el plantel de tenistas españoles lo integraban Carlos Alcaraz, Roberto Bautista, Roberto Carballés, Alejandro Davidovich, Pedro Martínez y Jaume Munar y que entraban de forma directa al cuadro principal, además de Martin Landaluce, Pol Martin, Pablo Llamas, Alejandro Moro, Carlos Taberner y Dani Rincón que tenían que disputar previamente
la fase clasificatoria, y que ninguno lograba superar. Sus resultados eran deprimentes y excepto Landaluce que llegaba hasta tercera ronda, el resto caían en primera. Así, Martín lo hacía ante el taiwanes Wong, Coleman Wong - Pol Martín (6-3 y 6-4); Llamas frente el georgiano Basilashvili, Nikoloz Basilashvili - Pablo Llamas 6-3, 4-6, 6-3; Moro ante el norteamericano Spizzirri, Eliot Spizzirri - Alejandro Moro (7-6, 6-7 y 6-4); Taberner contra el argentino Ficovich, Juan Pablo Ficovich - Carlos Taberner (7-6 y 6-3) y Rincón ante el francés Blanchet, Ugo Blanchet - Daniel Rincón (7-5 y 7-6).
En el caso de Martín Landaluce, después de derrotar al italiano Francesco Pessaro en primera, M. Landaluce - F. Passaro (6-2, 3-6 y 7-6) y al británico Ray Peniston en segunda R. Peniston - M. Landaluce (6-3, 4-6 y 4-6), cedía en tercera ronda ante el australiano Alex Bolt, A. Bolt - M. Landaluce (6-1, 6-2 y 6-4).
Dentro del cuadro central a excepción del número dos mundial, la competición de los españoles ha resultado floja por no decir mala y ninguno llegaba a octavos.
En primera ronda abandonaban la competición los dos robertos; Roberto Carballés cedía ante el 11º del mundo, el australiano De Miñaur en tres sets, A. De Miñaur - R. Carballés (6-3, 6-2 y 7-6) en 2h25 mientras que Roberto Bautista lo hacía frente al británico Norrie en cuatro sets, C. Norrie - R. Bautista (6-3, 3-6, 6-4 y 7-6) en 3h04.
Hasta tercera ronda llegaban Pedro Martínez, Jaume Munar y Alejandro Davidovich, con el siguiente recorrido previo. Martínez tenía la mala fortuna de cruzarse con el nº uno mundial y era eliminado claramente J. Sinner - P. Martínez (6-1, 6-3 y 6-1) en 1h55, después de haber eliminado al británico Loffhagen en cuatro sets en la primera, P. Martínez - B. Loffhagen (2-6, 6-2, 6-4 y 6-2), y al argentino Navone en tres sets P. Martínez - M. Navone (7-5, 7-5 y 7-6) en segunda ronda.
En el caso de Jaume, en primera se cruzaba con el kazajo Bublik, al que lograba eliminar en cinco disputados sets J. Munar - A. Bublik (6-4, 3-6, 4-6, 7-6 y 6-2) y 3h24 de partido; en segunda eliminaba al húngaro Marozsan de forma más sencilla F. Marozsan - J. Munar (2-6, 3-6 y 6-7) y era eliminado en tercera por el croata Cilic en cuatro, M. Cilic - J. Munar (6-3, 3-6, 6-2 y 6-4) en 3h06.
En cuanto a Alejandro, en primera se deshacía cómodamente del norteamericano Holt, B. Holt - A. Davidovich (2-6, 4-6 y 5-7), en segunda del holandés V.d Zandschulp, B. V.d Zandschulp - A. Davidovich (1-6, 6-4, 3-6 y 6-7) pero caía en tercera ante el norteamericano y nº 5 del mundo Fritz,
De tal manera que nuevamente la presencia española en
cuartos de final se limitaba a Alcaraz. Al tenista murciano le acompañaban dos italianos Jannik Sinner y Flabio Cobolli, dos norteamericanos, Taylor Fritz y Ben Shelton, un ruso, Karen Khachanov, un británico, Cameron Norrie y un serbio Novak Djokovic, repitiendo presencia en la ronda el español junto a Sinner, Fritz y Djokovic y siendo los emparejamientos los siguientes
El primer duelo enfrentaba al nº uno mundial, el italiano Jannik Sinner con el segundo norteamericano del ranking, el nº 10, y que no daba lugar a sorpresas, resolviendo el italiano a su favor en un magistral partido, en tres sets y 2h19 de pelea
J. Sinner - B. Shelton (7-6, 6-4 y 6-4) en una demostración de poderío y madurez a pesar de las muestras de dolor en su codo. Sinner sobrevivió durante un tramo, brilló en otro y despedazó a su rival en un visto y no vista durante esos instantes que determinan quién es un gran tenista y quién una leyenda en ciernes.
El italiano inabordable al servicio, perdía tan solo dos puntos al servicio en todo el primer set, forzando al norteamericano a hacerse fuerte con su servicio para, al menos, forzar el tiebreak. Allí, Shelton se adelantaba 2-0 para despertar a la fiera; todos los resortes del número 1 se activaron y encadenando siete puntos consecutivos, daba un golpe sobre la mesa espectacular (7-2) para conseguir el punto y llevarse la primera manga (7-6). Fuerte varapalo para el norteamericano que aun así intentó seguir jugando muy agresivo, buscando derechas paralelas que obligaran a Jannik a pegar en carrera con su golpe menos estable, y haciendo interesantes variaciones de ritmo con dejadas, golpes cortados y subidas a la red cuando estaba bien apoyado. Hubo un momento dado en que el de San Cándido dio evidentes muestras de dolor, pero pocos minutos después, conseguía el ansiado break que le permitía situarse con una sustancial ventaja (6-4). El tercer parcial era una clara demostración de cómo el nº uno es capaz de desesperar a los rivales. Jugando profundo y al centro, impedía que Shelton carburara encontrando tiros ganadores y punto a punto fue neutralizando su saque cada vez con mayor eficacia, para hacerse con la manga (6-4) y el pase a semifinales.
El segundo partido correspondía al duelo entre la sorpresa italiana Cobolli y el serbio Djokovic actual 6º del ranking, F. Cobolli - N. Djokovic (7-6, 2-6, 5-7 y 4-6). A sus 38 años, el serbio sabía perfectamente que iba a necesitar su mejor versión para vencer a Cobolli y quedaba demostrado en una excelsa primera manga, donde firmaban ambos contendientes más golpes ganadores que errores no forzados, buscándose mutuamente las cosquillas con intercambios largos, intensos y repletos de cambios de ritmo. Djokovic aguantaba las embestidas del italiano, muy preciso con su drive, y la igualdad era tal que fue inevitable desembocar en un tiebreak. Allí, el serbio jugó algo tensionado claudicando ante un Cobolli muy agresivo en los momentos cumbre (8-6) haciéndose con los puntos determinantes para el (7-6) definitivo. La resaca del éxito fue dura para el italiano en la segunda manga, topandose con la versión fría, serena y letal de Djokovic, concentrado en no dar tregua a su contrincante y aprovechando su experiencia para abrir brecha desde el inicio. Tuvo un punto más de consistencia el serbio, arrebatando la iniciativa de los puntos a un Flavio desconcertado ante la ausencia de cualquier atisbo de tregua en la refriega por parte del serbio, muy preciso con los segundos saques, asumiendo mucho riesgo y obteniendo grandes ventajas (2-6).
Saltaban las alarmas para el joven italiano en el arranque del tercer parcial encajando un break y viendo cómo la maquinaria perfecta de Djokovic no se detenía. Reaccionaba a tiempo Cobolli, soltando el brazo y poniéndose duro de fondo de pista cuando más lo necesitaba, y encontrando de nuevo la clarividencia en el saque que le permitía jugar más cómodo y tomar buenas decisiones. La manga entraba en la fase más bonita e intensa del encuentro, abocada a otra muerte súbita, pero en ese momento emergieron con inusitada fuerza los intangibles de leyenda del balcánico y que rompiendo el saque en el undécimo juego cerraba con solvencia el set (5-7). La notable exigencia física de ambos jugadores al arranque de la cuarta manga conseguía que ambos buscaran acortar puntos con sus armas predilectas. El balcánico, hallando la manera de desbordar con tiros paralelos de gran precisión, mientras que el italiano aguantaba el tipo con un balance ideal entre agresividad y consistencia. Y así hasta el noveno juego. De nuevo ahí, Novak Djokovic demostraba por qué es una leyenda eterna y consiguiendo un break decisivo certificaba su victoria tras 3h11 de partido.
El serbio vuelve a darse la oportunidad de aumentar su historia dorada, situándose a tan solo dos partidos de su 25º título de Grand Slam. Y se cita en semifinales con Jannik Sinner.
En el tercer enfrentamiento, el mejor de los norteamericanos se medía al tenista ruso
T. Fritz - K. Khachanov ( 6-3, 6-4, 1-6 y 7-6) en 2h39.Era la tercera vez que se enfrentaban en el circuito profesional, con dos victorias previas para el ruso en el historial entre ambos, ahora el favorito era el norteamericano que utilizando su potente saque se adelantaba en el primer parcial para controlar el partido a placer. Así fue como todo se fue encaminando para Fritz, que no tuvo momentos de sorpresa a lo largo de la primera manga. El segundo set iba a tener un transcurso bastante similar. Fritz tenía las primeras oportunidades de quiebre para ponerse arriba en el marcador. Sin embargo, el estadounidense no aprovechaba sus chances y Khachanov rápidamente se ponía en igualdad. El ruso parecía estar más entero que en la primera manga, pero no encontraba la manera de romper a Fritz y así fue como el estadounidense, con el marcador 4-4, forzaba para encontrar la rotura y finalmente cerrar la manga con su saque. El tercer set, para sorpresa de todos, fue una absoluta paliza por parte del tenista ruso. Si bien Khachanov había aumentado su nivel en el segundo set, nadie esperaba que el ruso aprovechara todas sus oportunidades de quiebre ante un Fritz que parecía bajar su nivel para ponerse rápidamente 5-0 arriba y llevarse la manga (6-1). El cuarto parcial comenzaba bien para Khachanov, que se aprovechaba de que su rival no estaba al 100% por sus ampollas plantares y se colocaba 2-0. Sin embargo, Fritz reaccionaba y mandaba la manga al 4-4 manteniéndose la igualdad hasta llegar al tie break. En el desempate, Fritz aprovechando su servicio tomaba ventaja (4-1). Khachanov no se daba por vencido e igualaba (4-4), pero una serie de errores permitían al estadounidense llegar a sus primeros match points, donde con seguridad y tras un smash, Fritz terminaba cerrando la victoria (7-6).
Para finalizar la ronda, en el último partido de la tanda se veían las caras el tenista español y al tenista británico.
Y el choque entre Cameron y Carlos no daba lugar a sorpresas
C. Norrie - C. Alcaraz (2-6, 3-6 y 3-6), al igual que el partido de Sinner y después de 1h39 de pleno dominio español. Simplemente, magistral Alcaraz resolvía su duelo como si fuera un mero trámite administrativo, sometiendo al británico a un castigo inmisericorde con su tenis vertiginoso y ofreciendo un regalo a todos los amantes de este deporte con uno de esos partidos que sintetizan a la perfección todas sus virtudes como jugador y muestran su flagrante superioridad sobre la mayoría del resto del circuito. Desde los compases iniciales del primer set se manifestaba el estado de excelencia y máxima confianza en que estaba Alcaraz. El estilo de Norrie es propicio para que el murciano brille si está inspirado y este era el día. Adquiriendo ventaja pronto luego se encargó de mantenerla con solvencia, merced un mejor rendimiento al servicio y a un buffet libre de recursos técnicos. Ángulos imposibles, dejadas, cambios de altura, reveses paralelos que desarbolaban a su rival y unas derechas que rasgaban el aire de Londres. Todo eso es lo que puso sobre la mesa Carlos también en la segunda manga, en la que fue capaz de frenar todo intento de rebelión por parte del británico, que intentaba dominar con su drive y defenderse agresivamente con el revés, pero no era capaz de sacar de su zona de confort a un Alcaraz muy cómodo en todo momento. Con el partido ya encarrilado, no se relajaba un ápice el jugador español en el tercer parcial y puso tierra de por medio con pleno convencimiento de qué tenía que hacerlo, aunque el británico mantuvo su motivación, chocando una y otra vez con una pared impenetrable hasta el desenlace final.
Para semifinales, se volvían a encontrar dos de las mejores raquetas del mundo en el segundo enfrentamiento, quedando la restante eliminatoria para el duelo entre el norteamericano y el español.
Con seis enfrentamientos anteriores (4/2 para Alcaraz), con ese ligero favoritismo comenzaba el
T. Fritz- C. Alcaraz (4-6, 7-5, 3-6 y 6-7), en 2h49 y donde un incontestable murciano, en su mejor día con el servicio, se deshacía del 5º del mundo y uno de los mejores sacadores del mundo, para regresar por tercer año consecutivo a la final en Londres. A pesar de ello el español necesitaba de cuatro mangas para vencer a Fritz, quien solamente ofrecía algo de resistencia cuando su rival se desconectó temporalmente en el segundo set. No fue fácil pero un Alcaraz ordenado en cada golpe, rapidísimo en cada intercambio y apoyado en un gran nivel con el saque, colocaba el (6-4) en la primera manga. Luego Fritz, sin hacer nada excepcional, simplemente ejerciendo de top5, mostrándose estable, seguro con sus turnos al saque, esperaba una desconexión rival para alzar el vuelo. Y esa desconexión llegaba de manera inoportuna, con Carlitos sacando para poner el 6-6. Un par de errores del murciano, permitían al americano lograr su primer quiebre que, le entregaba el segundo asalto (7-5) en . Con un set para cada lado, inmediatamente el murciano se ponía el mono de trabajo desde la primera bola, aceptando que tenía que subir una marcha de inmediato para que Taylor no empezara a construir más confianza de la que tocaba. Y una vez más sucede esa magia inexplicable, ese acelerón de tenis donde Carlos se escapa y no hay nada que le detenga, (6-3) de manual para volver a poner orden. Pero pese a dominar el marcador y la escena, quedaba todavía esa cuenta pendiente de haber fallado en los últimos compases del segundo set. El murciano no quería volver a pasar por ese túnel, así que apretaba los dientes para evitar que el tren llegara a un quinto parcial. Aun así, tuvo que sufrir y pasaba de un 4-1 a favor, a un 6-4 abajo; y salvar dos bolas de set, pero es que nada en el universo Alcaraz tendría sentido sin ese componente dramático. Tercera final consecutiva en la hierba de Wimbledon. Una vez estirada la racha hasta las 24 victorias consecutivas (desde abril solo ha perdido un encuentro, en la final de Barcelona ante Rune) ahora ya solo queda esperar para ver lo que sucedía entre Sinner y Djokovic.
En la otra semifinal repetían enfrentamiento un tenista italiano y un tenista serbio; la figura del serbio siete veces ganador aquí no variaba, sí lo hacía la presencia italiana, y para mejor; en vez del aquel Musetti nº 25, era el actual nº 1 Sinner. Y vaya si cambiaba el guion. El partido entre el nº 1 y nº 6 recreaba partidos anteriores, donde la ventaja ahora es del italiano 5/4, aunque en los dos enfrentamientos previos aquí, nunca le había ganado. Pero desde hace tiempo, el italiano le tiene tomada la medida. En las últimas cuatro veces que se vieron las caras acabó llevándose el triunfo, y en Londres, visto el torneo de cada uno, la diferencia es mucha y el número uno mundial tampoco encontraba especial resistencia en un tenista serbio mermado físicamente.
J. Sinner - D. Djokovik (6-3, 6-3 y 6-4) en 1h55, Sinner, intratable con sus saques, desde el primer set, Sinner imponía un ritmo alto, desestabilizando los restos del serbio cuando los juegos se ponían decisivos. Jugando desde el fondo de la pista, el italiano ganaba los puntos clave firmando dos breaks para cerrar un (6-3) en . En el siguiente, la diferencia fue en aumento, simplemente aprovechando las imprecisiones en el revés de Novak, y que el italiano forzaba con intercambios largos para cansar a su rival moviéndolo de lado a lado. El serbio, superado no veía manera de meterle mano al partido y el resultado era el mismo del primer set (6-3).
Antes de comenzar el tercero, Djokovic se veía obligado a recibir asistencia médica y el parón le servía para recuperarse por momentos y volver a la pelea. En menos de media hora se situaba con un 3-0 a favor, consiguiendo su primer break frente a un Sinner excesivamente relajado y que inmediatamente reaccionaba. Como en un partido cualquiera, respondía con la misma la contundente respuesta no se hizo esperar. Remontaba hasta el 4-3 para volver a llevar la iniciativa del partido. Djokovic intentando alargar lo inevitable, salvaba tres bolas de partido, pero la contundencia de Sinner dictaba sentencia (6-4).
Final. Se repetía la final de Roland Garros e italiano y español se volvían a ver las caras un mes después. Mismos protagonistas y situación similar a entonces, en principio, parecía más favorito Sinner por el tema de la velocidad de la pista. Alcaraz debía afrontar esa cuestión y frente a un nuevo rival, tras dos años encontrándose a Djokovic en ella.
El español sabe que, de las dos únicas derrotas que ha sufrido en hierba en su carrera, una fue precisamente ante Jannik en Wimbledon y sabe a lo que atenerse. Además el italiano llega encadenando cuatro finales de Grand Slam. Su recorrido había sido intachable e inmisericorde (6-4, 6-3 y 6-0) frente a su compatriota L. Nardi en primera ronda; en segunda contra el australiano A. Vukic (6-1, 6-1 y 6-3); en tercera frente a Pedro Martínez (6-1, 6-3 y 6-1); y contra G. Dimitrov en octavos y cuando estaba con verdaderos problemas, el búlgaro debía retirarse, cuando había ganado a Sinner los dos sets disputados (3-6, 5-7, 2-2r). En cuartos doblegaba al norteamericano B. Shelton (7-6, 6-4 y 6-4) y en semis lo hacía con Djokovic también en tres sets (6-3, 6-3 y 6-4). Excepto el traspiés con Dimitrov (la suerte del campeón le salvaba en última instancia) su concurso era inmaculado, a diferencia del español que hasta aquí solo había cosechado dos victorias contundentes en tres sets, en segunda ronda ante el británico O. Tarvet (1-6, 4-6 y 4-6) y en cuartos de final ante C. Norrie (2-6, 3-6 y 3-6), complicándose en el resto. Así a cinco sets le obligaba el italiano Fognini en primera ronda A. Fognini - C. Alcaraz (5-7, 7-6, 5-7, 6-2 y 1-6); y hasta cuatro sets le forzaban, en tercera ronda el alemán Struff, JL. Struff - C. Alcaraz (1-6, 6-3, 3-6 y 4-6), el ruso Rublev en octavos A. Rublev - C. Alcaraz (7-6, 3-6, 4-6 y 4-6), y el norteamericano Fritz en semis T. Fritz - C. Alcaraz (4-6, 7-5, 3-6 y 6-7).
J. Sinner - C. Alcaraz (4-6, 6-4, 6-4 y 6-4) en 3h04.
Sinner buscaba revancha tras lo sucedido en París, mientras que Alcaraz luchaba por sumar un nuevo título a su palmarés y agrandar su superioridad respecto al italiano en sus últimos duelos directos. A los compases iniciales del primer set de toma de contacto, enseguida daba el primer paso Sinner, con un juego al resto muy atinado aprovechando los segundos servicios de su rival para hacer el break. El tanto servía de revulsivo para el murciano, que incrementando la intensidad de piernas, aceleraba los golpes y lograba recuperarse pronto para igualar. Con 4-4 y pleno de confianza, Alcaraz daba continuidad a su reacción con dos juegos asombrosos, repletos de magia y aprovechando las dudas del italiano al servicio (4-6) en 40’.
Toda la adrenalina puesta en escena por Alcaraz para firmar esa remontada de cuatro juegos consecutivos, se desvanecía en el arranque de la segunda manga, encajando un break cuyas consecuencias a largo plazo fueron mucho más letales de lo esperable. Un mínimo despiste que intentó enmendar a posteriori, como hizo en el set inicial, con dos juegos al resto en los que estuvo cerca de conseguirlo. Escapaba de la trampa Sinner, entonándose con el servicio y metiendo una marcha más desde el fondo de pista que fue asfixiando poco a poco al español. Carlos aguantaba el envite y apostaba a ganador en el décimo juego, pero el italiano mostrando su mejor versión conseguía dos puntos antológicos que certificaban su triunfo parcial (6-4) en 51’.
Un bajo porcentaje de primeros saques, esa angustiosa sensación de asfixia desde el fondo de pista, el implacable dominio del italiano desde los primeros golpes y la falta de clarividencia táctica, hacían de Alcaraz una victima propiciatoria, durante el tercer parcial y en el que el marcador no reflejaba la evidente superioridad de Sinner. El servicio y la facilidad natural del español para maximizar situaciones favorables en los puntos, impidieron un desplome mayor, pero era evidente su incapacidad de respuesta ante el italiano, que rompía en el noveno juego y consolidaba luego su ventaja (6-4) en 47’.
Muy lejos en sensaciones y en actitud mental, Carlos al inicio del cuarto set daba evidentes muestras de su impotencia entregando el primer servicio. Ni siquiera encontraba ya consuelo en el saque, viendo cómo Sinner le quitaba tiempo con todos sus golpes e impedía que llevase la iniciativa. No hacía daño con sus golpes y el italiano conseguía desbordarlo sin remisión, minimizando sus errores no forzados a límites fuera de la lógica. Con 4-3 para el italiano, la Central de Wimbledon se convertía por un momento en una sede de El Palmar, con todos los amigos del español animándole sin rubor. Salía a pista con otra actitud Alcaraz, llegando a disponer de un prometedor 15-40. Sin embargo, Jannik encontraba la llave para despejar viejos fantasmas, sacando adelante un juego que podría haber sido punto de inflexión. Luego ganaba con su saque y el de San Cándido certificaba su triunfo (6-4) en 46’.
Jannik Sinner es el merecido campeón de Wimbledon 2025, tomándose la revancha de un Carlos Alcaraz que sufría su primer KO directo en una final de Grand Slam, y que debe olvidar cuanto antes para mirar ya hacia adelante.
Sinner, primer italian@ en conseguir el título aquí se embolsará la friolera de 3 millones de libras (3,5 millones de euros) por conseguirlo, el premio más grande otorgado de la historia de Wimbledon. Una edición, la 2025, que estrena campeón, Sinner que con 23 años, y su primero en Londres, consigue también su cuarto grande.
Le falta añadir Roland Garros, para subirse al carro de los grandes. Con los puntos acumulados por la victoria ahora son 12.030 lo que suma y 58 las semanas seguidas al frente del ranking. El duelo con Alcaraz, con 22 años y 5 Grandes, está servida.










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