Saturday, March 21, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Y 5ª J. Francia retiene el título.

La quinta jornada, reconvertida desde hace varias temporadas en el Super Saturday, cerraba de manera tan especial la competición otra temporada más. 
Disputándose los tres partidos consecutivamente ocupando toda la tarde del sábado, el atracón de rugby ofrecía tres espectaculares partidos, dos de ellos con el título en juego y tres posibles candidatos.
Acudían liderando Francia y Escocia con 16 puntos mientras Irlanda figuraba tercera con 14 y todavía posibilidades de Trofeo en caso de ganar y darse luego un resultado favorable en París, donde la selección francesa de rugby se enfrentaba a Inglaterra. 
Una victoria francesa debería bastar para revalidar el título, al que todavía optan Escocia, segunda, en la tabla, e Irlanda, tercera, que juegan entre ellas en Dublín. 
El XV del Cardo, tiene opciones de llevarse el título, si además de ganar logra un punto bonus ante Irlanda. puede meter en serios problemas al XV del Gallo. 
Mientras que todo apunta a que Irlanda volverá a ser la tercera en discordia entre franceses y escoceses salvo que consiguiendo vencer a los caledonios, Francia sufriera un inesperado desastre en su casa. Los de Andy Farrel han encontrado resquicios de esperanza en su juego, pero aún están lejos de su mejor nivel. 
En cuanto a la "azzurra" de Gonzalo Quesada buscará poner el broche final a uno de los mejores torneos que han realizado desde que empezara a competir en 2.000. Tercera con 9 puntos, tres más que Inglaterra a la que doblegaba por primera vez en 26 años y único rival al que faltaba por derrotar. 
Por su parte, Inglaterra, favorita en las primeras instancias del torneo, probablemente sea la gran decepción del campeonato. Su seleccionador, Steve Borthwick, tendrá que mostrar otra cara del XV de la Rosa en el Stade de France de París si no quiere que su puesto se siga viendo comprometido por el mal nivel mostrado. 
Por último, Gales, última con 1 punto y que ya ve imposible escalar puesto en la clasificación, tratará de caer con la cabeza alta después de un inicio desastroso de los pupilos de Steve Tandy, y una victoria ante Italia impediría que se llevasen la "cuchara de madera" por tercer año consecutivo. 
El primero de todos los duelos se celebraba en Dublín enfrentando a la titular frente a otra aspirante al trofeo 
Irlanda 43 Escocia 21. Irlanda recibía a Escocia en el Aviva Stadium dublínés en un día soleado y un Aviva Stadium al completo. Con la Triple Corona en juego y la posibilidad de Trofeo, Irlanda y Escocia cruzaban armas sin concesiones y sin pensar en el partido de París. El encuentro empezaba con los jugadores contagiados por el solemne ambiente que acababan de vivir en la interpretación de sus himnos nacionales. La emoción de las gradas y tribunas del coliseo de la capital de la Isla Esmeralda se sentía también en el terreno de juego con ambas selecciones brindando unos primeros veinte minutos de gran rugby ofensivo con Irlanda pegando primero y muy pronto (7-0) min 3, con Osborne y Crowley como intérpretes. Ensayo y transformación que se veía replicado muy pronto por el XV del Cardo empatando (7-7) min 7, gracias a Graham y Russell, y dos consecutivos más Del Trebol por medio de Sheehan y Baloucoune, este sin transformación para poner en el marcador un (19-7) min 19, a favor de Irlanda. El ritmo decaía ligeramente tras la tercera marca verde, pero el eje Gibson-Park, Crowley, más el acierto de McCloskey, Furlong, Doris y Sheehan mantuvieron por delante a los suyos llegando al descanso con ese mismo resultado. 

Tras la charla del descanso, Escocia en la reanudación y con Russell a los mandos, tomaba la iniciativa, volviendo a ser por instantes el XV de una semana antes, cuando doblegaba a Francia en Edimburgo. Con un ensayo del propio apertura, presionaba a los jugadores del XV del Trébol (19-14) min 52 para iniciar un toma y daca, como al inicio del choque, con marcas de Murray, Darge y 0'Brien que junto a un golpe de castigo del casi infalible Crowley, a poco del final (36-21) min 73, situaban a los locales a más de dos ensayos de distancia de sus rivales. O'Brien, ya en el minuto 80, sentenciaba a Escocia para situar el definitivo (43-21) en el luminoso, resultado que concedía la Triple Corona al XV del Trébol, merito que se le vuelve a escapar a Escocia (no la consigue desde 1990). Un trofeo que se lleva el que vence a todos los restantes rivales entre los antiguos componentes del V Naciones (Inglaterra, Irlanda, Escocia y Gales). 
Con su triunfo de esta tarde, el XV del Trébol, aparte de ansiado Trofeo, permite de momento, situar a Irlanda al frente de la clasificación, tres puntos por delante de los galos y a la espera del encuentro de la capital francesa. Ahora, y paradojas del deporte, los irlandeses desearán que su eterno enemigo, Inglaterra, gane o empate frente al XV del Gallo. Algo que, a priori, resulta bastante improbable dado el caminar de Francia en el Torneo, sumando tres victorias y una derrota, y de Inglaterra, que solo tiene una. 
Penalizado a lo largo del campeonato por haber caído en la primera jornada, en Roma, ante Italia, Escocia llegaba a Dublín empatada a puntos con Francia en lo alto de la tabla y con más opciones de pelar por el título absoluto con los galos. Sin embargo, este sábado el XV del Cardo, a pesar de que tuvo fases brillantes de juego, se vio superado por el juego del Trébol y relegado a la tercera posición.

IRLANDA (19+24): O'Toole, Sheehan, Furlong, McCarthy, Beirne, Conan, Van der Flier, Doris, Gibson-Park, Crowley, O’Brien, McCloskey, Ringrose, Baloucoune y Osborne. También jugaron Kelleher, Milne, Bealhan, Murray, Timoney, Casey, Frawley y Aki. 
Marcador: 5 ensayos: Osborne (2’), Sheehan (10’), Baloucoune (18’), Murray (55’) y O’Brien (67’) y 4 transformaciones Crowley (3’,10’,56’, 68'). 
ESCOCIA (7+14). Schoeman, Turner, Z. Fagerson, Williamson, Gilchrist, M. Fagerson, Darge, Dempsey, White, Russell, Steyn, Tuipulotu, Jones, Graham y Kinghorn. También jugaron Ashman, Sutherland, Rae, Craig, Bradbury, Horne, Rowe y Jordan. 
Marcador: 3 ensayos, Graham (6’), Rusell (51’) y Darge (60') y 3 transformaciones Rusell (7’,52’,61’).
Árbitro: Luke Pearce (Inglaterra). 

A continuación se disputaba el
Gales 31 Italia 17. En un Principality Stadium con las gradas repletas, se presentaba el 'XV del Dragón' intentando ofrecer un triunfo delante de su afición para despedirse el Torneo. Gales no ganaba desde el 11 de marzo de 2023, cuando derrotó por 17-29 en el Olímpico de Roma a la selección anfitriona. Un conjunto italiano que llegaba como cuarto clasificado y 9 puntos como favorito a la cita de este sábado en Cardiff. Mientras que los galeses no dejaban de acumular, pese a algún que otro brote verde mostrado en las últimas jornadas, decepciones en el torneo, los 'azzurri' llegaban Cardiff dispuestos a hacer historia y sumar por primera vez tres triunfos en una misma edición, tras vencer previamente a Escocia e Inglaterra. Tras la interpretación de los respectivos himnos, partía Gales con un hambre de ensayo que pilló desprevenida a la Azzurri. Desde los primeros compases, los locales dictaron el ritmo, con la delantera conjuntada, proporcionando una base que permitió a la línea de tres cuartos brillar. El número ocho y finalmente MVP del partido, Wainwright, se convertía con el correr del crono en el jugador más destacado del mediocampo, anotando dos ensayos que con las consiguientes transformaciones de Edwards situaban a los anfitriones claramente por delante (14-0) min 25. El Principality Stadium vibraba a la media hora de juego cuando el capitán Lake culminaba una magnífica acción individual, liderando un potente maul para cruzar la línea de ensayo. Con la conversión de Edwards el castigo a los italianos se iba a los (21-0). Con el primer reemplazo, Francis por Griffin, la parte llegada a su término con esa luminoso en medio de una incredulidad generalizada ante el juego local.

Para la segunda mitad no variaba el guion y con Edwards dirigiendo el juego —con impecables patadas a palos, anotando un try y un impresionante drop goal— Gales sumaba para el (28-0) min 45, dejando a una atónita selección italiana preguntándose dónde había desaparecido su característica disciplina. Los dirigidos por el argentino Gonzalo Quesada, completamente superados por el equipo galés veían como Gales se gustaba, tal y como reflejaba el contundente (31-0) min 47 que figuraba en el marcador. El contundente marcador relajaba un tanto a las huestes locales y despertaba, por fin, a una desconocida Italia para el último cuarto de partido y cuando ya la victoria estaba decantada para el XV del Dragón. El equipo de Quesada finalmente rompió la línea galesa cuando el talonador suplente Di Bartolomeo culminó un maul, poco después de que el pilar derecho Griffin fuera expulsado temporalmente por una infracción deliberada (7-0) min 52. Los Azzurri disfrutaron de mayor doiminio en los últimos diez minutos, con el suplente Allan anotando un segundo try y P. Garbisi un tercero en el último acto. Sin embargo, este ensayo de Marin fue anulado tras la revisión del TMO, solo para que P. Garbisi anotara poco después para configurar un definitivo marcador de (31-17) min 80, sin transformación adicional. Si bien la reacción tardía de Italia aportó algo de dignidad al marcador, el resultado fue un triunfo merecido para un equipo galés que lució renovado. La actuación de Dan Edwards como apertura sentó las bases para una victoria que contribuirá en gran medida a recuperar la confianza en Cardiff. 
Para Gales, la espera ha terminado; para Italia, representa un final aleccionador para un torneo que prometía mucho. 
El XV del Dragón volvía a reencontrarse, tres años después, con la victoria en el Seis Naciones para poner fin este sábado en el último partido del la edición 2026 a una racha de quince derrotas consecutivas en el torneo. Aunque el farolillo rojo no se lo quite nadie al menos evita la cuchara de madera. 

GALES (21+10). Carre, Lake, Francis, Jenkins, Carter, Mann, Botham Wainwright, T. Williams, Edwards, Adams, Hawskin, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Smith, Griffin, Beard, Cracknell, Hardy, Ewans y Murray. 
Marcador: 4 ensayos Wainwright (14’,25’), Lake (28’) y Edwards (43') y 4 transformaciones Edwards (15’,25’,29’,44’). 
ITALIA (0+17): Fischetti, Nicotera, Hasa,Ferrari, N. Cannone, Ruzza, Lamaro, Zuliani, L. Cannone, A. GarbisiFusco, P. Garbisi, Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Pani También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Zilocchi, Favretto, Odiase, Varney, Marin y Allan. 
Marcador: 3 ensayos Di Bartolomeo (51'), Allan (68’) y P. Garbisi 80’) y 1 transformación P. Garbisi (52’). 
Árbitro: Christopher Ridley (Inglaterra) que expulsaba por amarilla al galés Griffin (51’). 

Finalizaba la competición ya entrada la noche y de la mejor manera posible, con el decisivo 
Francia 48 Inglaterra 46. Sin apenas cambios en las dos formaciones, el Stade de France presentaba un aspecto acorde a la ocasión, para recibir a su selección contra Inglaterra, en el decisivo y último partido de la edición. Enfrentadas 112 veces, 44 eran victorias francesas, 61 inglesas y en el resto quedaban empatadas (7) y en un sentido homenaje a su primer enfrentamiento, hace 130 años, el XV del Gallo vestía de azul celeste, rememorando la misma camisola de entonces y que en ocasiones (por el barro) conducía a confusión con el blanco del rival. Una Inglaterra, primitiva candidata a titulo y ahora en penúltima posición, que llegaba de ceder ante Escocia e Italia. Candidata perfecta, pronostico claro y el resultado obvio. Dado el resultado producido horas antes en Dublín, Francia necesitaba ganar para llevarse el título. Pero de perdidos, a la mar, el XV de la Rosa dolido por las derrotas, salía respondón y enfrentándose a su destino, no lo aceptaba. Crecido, con una delantera muy eficaz, no se dejaba amedrentar y presentando batalla, anotaba primero y muy pronto. El ensayo era anulado por avant, pero ya avisaba de sus intenciones y de lo complicado que sería una victoria francesa. Francia se adelantaba enseguida, por medio de sus particulares, galgo y pateador, para adelantarse (7-0) min 7. 

Pero la respuesta inglesa era inmediata, aunque el escorado ensayo no obtuviera recompensa (7-5) mi 9. Volvía a ensayar Francia (14-5) min 12, pero respondía La Rosa, aunque nuevamente sin transformar (14-10) min 18. La réplica francesa llegaba de la mano de Jalibert, pero anulado quedaba el consuelo de un golpe a palos de Ramos para aumentar la apuesta a (17-10) min 21. Nada de lo anterior valían ante del desparpajo de los blancos. Dos ensayos seguidos, Chessum y Coles con, esta vez sí, transformación de F. Smith volteaban el marcador (17-24) min 34, asegurando el punto bonus y que sumado a un siguiente drop a palos inglés colocaban un preocupante (17-27) min 37 con el descanso tocando a la puerta. Entonces llegaba el primer punto de inflexión con el crono marcando 44’, la amarilla al inglés Genge y el correspondiente ensayo de castigo para Francia, que permitía a los anfitriones tomar el mando del marcador (24-27) con la transformación de Ramos y jugar 10’ en superioridad desde el inicio de la segunda mitad. 
Con ese handicap y en ese lapso, los ingleses pasaban a perder (38-27) min 48, con dos ensayos franceses muy seguidos con sus trasformaciones correspondientes. Pero recuperado su jugador, tras la sanción, inmediatamente llegaban un nuevo ensayo pero sin transformación (38-32) min 50. Y con los cambios ingleses, incluido el talonador, era el recién incorporado Marcus Smith el que colocaba nuevamente a los de La Rosa por delante (38-39) min 56. En ese correcalles en que se había transformado el partido, con muchísimos nervios locales y también en el bando ingles, que no se terminaba de creer lo que estaba pasando. conseguía Francia pescar para anotar su sexto ensayo (45-39) min 65. (cuarto try de la noche para el ala galo, una hazaña asombrosa que lleva a Bielle-Biarrey a la impresionante cifra de 29 tries en 27 partidos con su selección). Y cuando la parroquia gala se empezaba a tranquilizar llegaba la amarilla a Bamba 72’ que devolvía la preocupación al graderío de Saint Denis. Inmediatamente ensayaba Inglaterra (45-46) min 76. Volviendo a bordear la derrota, Francia escapó, sobre todo gracias a creer siempre en la victoria aún jugando en inferioridad y con el oval en poder de sus rivales a falta de tres minutos. Con el título del torneo pendiendo de un hilo, los últimos instantes fueron puro teatro. Con un punto de desventaja, Francia presionó profundamente en territorio inglés. Bajo una intensa presión, Inglaterra concedió un penal por un placaje alto y un posterior balón suelto intencionado de Itoje. Con el tiempo en rojo, Ramos, considerado por muchos el mejor pateador de la historia, se preparó para lanzar. El Stade de France contuvo la respiración. Quizá Inglaterra no jugara bien esa posesión, pero había que estar allí para luchar por el oval y recuperarlo a tiempo de tener una última oportunidad. 
Y nuevamente el pie de un Ramos confiado, ya con el tiempo completado rubricaba el premio (48-46) min 81, haciendo pagar muy cara la falta de puntería de Fin Smith en el inicio del partido, cuando no logró transformar los dos primeros ensayos ingleses. Cuando el balón pasó entre los postes, el campeonato quedó decidido. Inglaterra quedó sumida en la desesperación, e Irlanda, que observaba desde la distancia, vio desvanecerse sus esperanzas de título. 
Francia finalizaba campeona una vez más, vencedora quizás, en uno de los partidos de rugby internacional más increíbles y dramáticos jamás disputados. 

FRANCIA (24+24): Gros, Marchand, Aldegheri, Flament, Meafou, Cros, Matiu, Ollivon, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Barassi, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Bamba, Auradou, Guillard, Brenann, Serin y Gailleton. 
 Marcador: 5 ensayos + 1 de castigo, Bielle-Biarrey (6’,12',41’,65’) (41’) y Attissogbe (48’), 5 transformaciones Ramos (7’,13',42',49’,65’) y 1 golpe de castigo Ramos (22’). 

INGLATERRA (27+19). Genge, George, Heyes, Itoje, Coles, Chessum, Pepper, Earl, Spencer, F. Smith, Murley, Atkinson, Freeman, Roebuck y Daly. También jugaron Cowan-Dickie, Rodd, Davison, Cunninham-South, Pollock, Van Poortvliet y M. Smith. 
Marcador: 7 ensayos, Roebuck (9’), Murley (18’), Chessum (25’,50’), Coles (33’), M. Smith (56’) y Freeman (76’), 4 transformaciones F. Smith (26’,34’), M. Smith (57’,77’) y 1 golpe de castigo F. Smith (37’). 
Árbitro: Nika Amashukeli (Georgia). Excluyó temporalmente por amarilla al visitante Genge (44’) y al local Bamba (72). 
Fueron muchos pequeños gestos: la conexión de Ramos y Dupont con un Bielle-Biarrey impresionante en la línea del ‘rugby champagne’; también la decisión de Galthie de reforzar su delantera de salida en el segundo tiempo, las tarjetas amarillas, o las furiosas defensas galas en ambas mitades a sucesivos picks and go británicos al borde de la línea de ensayo. Al final, sumado todo, lo que queda fue un partido entre dos grandes equipos en el que el orgullo inglés se vio superado por una Francia que se negó a perder. Fueron 13 ensayos. 6-7. 

Francia ganaba el VI Naciones 2026 en un partido que ya es histórico, reteniendo el titulo. Los 98 puntos anotados llegan una semana después de los 90 del Escocia-Francia (50-40) y es la segunda máxima anotación conjunta de la historia del torneo, tras el 80-23 de Inglaterra a Italia en 2001. También es la mayor anotación de un equipo perdedor y los 13 ensayos anotados se quedan a uno del récord del torneo. Pero ese fue un 3-11 entre Italia y Francia el año pasado. 



Si el Seis Naciones Masculino Guinness 2026 está destinado a ser recordado como el mejor campeonato de la historia, su final fue una obra maestra caótica y emocionante en un encuentro que será recordado con reverencia durante décadas.

Wednesday, March 11, 2026

Rugby. VI Naciones 2026. Cuarta Jornada.

La cuarta jornada, tras el obligado parón de mitad de competición ofrecía tres intensos duelos con dos partidazos y un primer enfrentamiento con un claro candidato a la victoria. 
Francia llega a la cuarta jornada en cabeza con 15 puntos, claro candidato al trofeo y una clara ventaja de cuatro sobre Escocia y de seis sobre Irlanda, los dos todavía con posibilidades. Con cinco puntos y sin ninguna posibilidad figuran Inglaterra e Italia y en última posición con un punto consta Gales, que si no ocurre una fenomenal sorpresa volverá a recoger la Cuchara de Madera. 
El viernes 6, con el habitual partido adelantado, en este caso abría la jornada el 
Irlanda 27 Gales 10. Irlanda recibía a Gales en el Aviva Stadium dublínes en el partido destinado al viernes de la cuarta jornada. Una Gales rocosa (con 78 kg más de peso en la melé), cuya intención de partido estriba en ensuciar el del rival, y a eso viajaron exactamente los del Dragón a Irlanda. Ayuda en la empresa el crecimiento de figuras como Botham, al que su buena segunda parte ante Escocia le compraba una titularidad para esta jornada, luego bien aprovechada y que fue un dolor de cabeza constante en los puntos de encuentro para la delantera irlandesa, maltrecha por las bajas, y en la que Andy Farrell se vio obligado a mover a Kelleher al 2 y dar entrada a O’Toole en el 1 y a Timoney en el 7, mientras atrás optaba por mantener a McCloskey y Ringrose, como pareja de centros (el pan y la sal del Trébol en su victoria en Londres), aunque ya tuviera luz verde para alinear a Aki y Henshaw, su pareja fetiche. Con el antecedente de cuatro victorias consecutivas irlandesas previas, comenzaba el partido bien cerrada la noche, siendo precisamente de McCloskey del que partía la descarga que dejaba expedito el camino a Stockdale hacia la zona de marca galesa en el primer posado de la noche (7-0) min 5. Tan solo cinco minutos y parecía el anuncio de otra derrota ominosa en las filas del principado, cuando poco después un nuevo posado ilusionaba a la parroquia del Trebol. Finalmente anulado, la delantera Irlandesa seguía dibujando fases de ataque muy largas. Pero lejos de la realidad en el campo, en el luminoso era el Puerro el que sumaba. Tapando las vías de agua, se acercaba gracias al pie de Edwards, (7-3) min 15, rescatado para el 10 por la lesión de Costelow ante Escocia. Luego a punto estuvieron de conseguir su ensayo, pero les faltó posarlo, lesionándose con sangre en esa jugada Gibson-Park, debíendo marchar a vestuarios a curarse. Sería a su regreso cuando Crowley, en una ofensiva a pico y pala de Irlanda, encontraba el segundo ensayo, pero que no conseguía transformar (12-3) min 37. Menos era nada para lo visto en el campo, pero se le amargaba la fiesta a los locales cuando poco después una incursión poderosa de Carré en la 22 local, quitándose de encima a Baloucoune, como el que mata una mosca, posaba y dejaba a Gales a tan solo dos puntos de diferencia, llegado el descanso (12-10). A Irlanda no le valía con ganar, además necesitaba el bonus para arrimarse todo lo posible a Francia antes del desenlace de la última jornada. Por tanto nada más comenzar la segunda mitad se ponía manos a la obra, obteniendo su premio enseguida con un posado de Conan como broche a su gran partido (19-10) min 43. A un ensayo de conseguirlo, tampoco era ese el golpe que noqueaba a Gales. Con una fea agarrada previa entre Furlong y Smith, que no iba a mayores, la respuesta galesa llegaba de manos de Botham, que con la transformación de Edwards subía la amenaza (en esta ocasión blanca en honor a los daltónicos) hasta el (19-17) min 62. A menos de 20 minutos del final del partido, el Puerro se situaba a un golpe de castigo de la sorpresa. Pero es sabido que la alegría dura poco en casa del pobre, y casi a continuación Osborne culminaba por el centro una precisa transmisión de su línea aprovechando la acumulación de fuerzas galesas en los alrededores de una abierta (24-17) min 67, con nuevo error en la transformación de Crowley. La amarilla inmediatamente posterior a T. Williams minimizaba un tanto el peligro y una nueva infracción galesa pasada entre palos por Crowley, casi sobre la bocina (27-17) min 76, permitía respirar con calma a un Aviva Stadium, que Gales, en su lento despertar, le negaba durante muchos minutos.  
Si Irlanda gana a Escocia en la última jornada, tendrá opciones de ser campeona salvo que Francia gane con bonus al Cardo este sábado, y además se llevará la Triple Corona. 
Por su parte en Gales, a falta de argumentos sólidos en ataque por ahora, parece que el proyecto inmediato de Steve Tandy pasa en esta fase inicial por hacer del Puerro una roca en defensa. “Si hay que perder, que al menos el triunfo se le haga indigesto al rival”, es el leitmotiv del grupo que trata de armar. Un grupo que vuelva a ser capaz de plantar cara a las mejores selecciones del mundo. Lo consiguió en la anterior jornada del Seis Naciones, cuando mereció el triunfo ante Escocia, y de nuevo este viernes ante Irlanda. De las 15 derrotas seguidas de Gales en el Seis Naciones, esta no será de las más recordadas, y eso es una buena noticia. 

IRLANDA (12+15): O'Toole, Kelleher, Furlong, Ryan, Beirne, Conan, Timoney, Doris, Gibson-Park, Crowley, Stockdale, McCloskey, Ringrose, Baloucoune y Osborne. También jugaron Stewart, Milne, Clarkson, McCarthy, Van der Flier, Doak, Farrell y Frawley.
Marcador: 4 ensayos: Stockdale (5'), Crowley (36'), Conan (43') y Osborne (67'), 3 transformaciones Crowley (6’, 44' y 68') y 1 golpe de castigo Crowley (77'). 
GALES (10+7). Carre, Lake, Francis, Jenkins, Carter, Mann, Botham Wainwright, T. Williams, Edwards, Adams, Hawskin, James, Mee y Rees-Zammit. También jugaron Elias, Smith, Griffin, Beard, Cracknell, Hardy, Ewans y Hennessey. 
Marcador: 2 ensayos Carre (40’) y Botham (62'), 2 transformaciones Edwards (40’ y 63’) y 1 golpe de castigo Edwards (16’). 
Árbitro: Karl Dickson (Inglaterra). Amarilla al galés T. Williams en el 68'. 

Comenzaba la jornada sabatina con el 
Escocia 50 Francia 40. Con los antecedentes de dos victorias galas aquí en el 22 y el 24, y con cinco cambios en cada equipo respecto a la última jornada, Francia llegaba a Edimburgo con la posibilidad de proclamarse campeona por adelantado en caso de victoria con bonus. En un estadio de Murrayfield a reventar, y en una de esas tardes en las que el estadio luce especialmente bello, con una tribuna centelleando al agradable sol y el resto en penumbra, quedaba descorchado el espectáculo nada más terminar de sonar los últimos acordes del Flower of Scotland. Graham veía un hueco donde a simple vista solo se apreciaba una jauría de camisetas blancas y se colaba con gran desparpajo camino a la zona de marca (7-0) min 4, con la transformación de Russell. Se puso celoso su homólogo francés, Bielle-Biarrey, que en el cuarto de hora siguiente fabricaría dos ensayos: primero hizo buena junto al banderín una transmisión de su línea y después asistió a Attisogbe con un toquecito sedoso con la puntera de la bota izquierda una fracción de segundo antes de que Kinghorn se le llevara por delante (7-14) min 21, con sendas transformaciones de Ramos. Fue un pequeño paréntesis en otra demostración de la potencia de fuego que atesora Escocia cuando juega con su cara A. Poco después Steyn le quitaba de nuevo la tapa al ketchup con una diagonal imparable (12-14) min 26, sin transformación, y Schoeman, sin solución de continuidad, hurgaba en la herida (19-14) min 32, esta vez con premio de Russell, y amarilla para Jalibert, yéndose los dos equipos a vestuarios sin que los caledonios pudieran aprovechar la superioridad, con ese mismo luminoso. 

Para la segunda mitad, y justo con Francia de nuevo en igualdad numérica tras recuperar a su expulsado, White lograba el cuarto posado del Cardo (26-14) min 43, con Russell transformando, asegurando así el punto extra y amarrando prácticamente el triunfo. Ni por esas bajaron el pistón y Steyn, en un error de Dupont (33-14) min 50 y tras otra exclusión en el bando rival, esta vez a Nouchi, que facilitaba las marcas de Graham (40-14) min 58, y de Jordan, tras un nuevo error de Dupont ((47-14) min 62. Los últimos minutos sirvieron para que el Gallo al menos salvara un punto, el bonus ofensivo, con cuatro ensayos en 15 minutos, obra de Dupont redimiéndose, Jegou y Ramos, este por partida doble y que con un golpe a palos por medio, configurando un abultado luminoso final de (50-40) y en el único debe de una Escocia que el próximo sábado podría acabar con la mayor sequía activa entre las cuatro naciones anglófonas que forman parte de este torneo. La cuarta jornada del Seis Naciones había cambiado el guion de peli alemana de sobremesa el viernes a una de Hitchcock este sábado. Escocia se colocaba ahora de colíder del torneo, y tanto caledonios como franceses e irlandeses mantienen opciones llegado el desenlace el próximo fin de semana y a la espera del último duelo. El Cardo lleva un cuarto de siglo esperando. Tiempos en los que Italia aún no formaba parte del tinglado y nombres como Doddie Weir o Gregor Townsend, (el hombre que hoy dirige al equipo desde 2017) aún poblaban el XV. Rozando la década en el cargo, con un proyecto que ha ido quemando etapas paulatinamente pero que nunca termina de dar el salto adelante definitivo (cuatro victorias en un Seis Naciones, la frontera que separa la paja del grano), Escocia tendrá ante sí la oportunidad de cuadrar el círculo: de campeón en el césped a campeón en la grada. Se lo ha puesto en bandeja (no una de plata precisamente, pues el título pasa ahora por ganar en Dublín) un grupo madurado con los años, que fue encajando las piezas del puzzle alrededor de Finn Russell, el talento generacional que había que aprovechar. En torno a él se construyó una línea mortífera con Tuipulotu y Jones, una de las mejores parejas de centros del mundo, un zaguero sofisticado como Kinghorn y una mezcla indescifrable de velocidad y contundencia en las alas con tipos como Van der Merwe, Graham, Steyn...; ayudando la relajación en las normas de elegibilidad de World Rugby, pero la pregunta ahí sería quién no se ha beneficiado de ello. 
ESCOCIA (19+31). Schoeman, Turner, Rae, Brown, Cummings, M. Fagerson, Darge, Dempsey, White, Russell, Steyn, Tuipulotu, Jones, Graham y Kinghorn. También jugaron Ashman, Sutherland, Z. Fagerson, Gilchrist, Douglas, Bayliss, Horne y Jordan. 
Marcador: 7 ensayos, Graham (4’,58’), Steyn (26’, 50’), Schoeman (31’), White (43') y Jordan (62'), 6 transformaciones Rusell (5’,33’, 44’,51',59’,63’) y 1 golpe de castigo Rusell (77’). 
FRANCIA (14+26): Gros, Marchand, Aldegheri, Ollivon, Guillard, Cros, Jegou, Jelonch, Dupont, Jalibert, Bielle-Biarrey, Moefana, Depoortere, Attissogbe y Ramos. También jugaron Mauvaka, Neti, Bamba, Flament, Meafou, Nouchi, Serin y Barassi. 
Marcador: 6 ensayos, Bielle-Biarrey (17'), Attissogbe (21’), Dupont (65’), Ramos (73’,80’) y Jegou (78') y 5 transformaciones Ramos (18', 22',66’,78’,81'). 
Árbitro: Angus Gardner (Australiano). Expulsó 10’ a los franceses Jalibert (32’) y a Nouchi (54’), por tarjeta amarilla. 
Quedaba por disputar el 
Italia 23 Inglaterra 18. Nunca había vencido Italia e Inglaterra, pero el entorno del XV de la Rosa parecía preocupado ante este este nuevo duelo. El equipo dirigido por Steve Borthwick se estaba mostrando alarmantemente errático a domicilio mientras que los 'azurri', dirigidos por el argentino Gonzalo Quesada, parecían un equipo cada vez más sólido. Con nueve cambios en la formación inglesa apenas había cambios en los locales, en el partido que cerraba la cuarta jornada en un Olímpico de Roma casi lleno y ante unos 65.000 espectadores. Y era un golpe de castigo de P. Garbisi el que inauguraba el marcador (3-0) min 20, cuando ya se había superado el ecuador de la primera mitad en medio del tedio, ya que ambos equipos desperdiciaban sus posesiones con patadas llovidas sobre la retaguardia del adversario, con la esperanza de sacar rédito de los errores de recepción. Pero era el XV de la Rosa el que antes posaba, en la primera ocasión que la tercera línea inglesa se decidía a acarrear el oval; Earl penetraba en la defensa ‘azzurra’ y el balón, rápidamente reciclado, viajó hasta Freeman, anotando por el costado derecho tras recoger un pase largo de Coles. Con error en la transformación los ingleses se ponían por delante (3-5) min 25. Los locales replicaron con una marca de Menoncello, servido en el intervalo por A. Garbisi en una magnífica carrera hacia el portador (10-5) min 33, pero no pudieron irse ganando al descanso, ya que una posterior patada cruzada de F. Smith hacia Roebuck propiciaba en la prolongación el segundo ensayo isleño (10-12), en esta ocasión bien transformado. 

Con esa mínima ventaja, Inglaterra aprovechaba su dominio en la melé para sumar, en el arranque del segundo periodo, mediante sendos golpes a palos de F. Smith seis nuevos puntos (10-18) min 52. (el segundo por la amarilla a Nicotera por un codazo). Serían los últimos anotados en Roma por los blancos, cuya indisciplina puso en bandeja la reacción a una Italia desenfrenada en el tramo decisivo. Underhill e Itoje, con dos faltas seguidas, impropias de delanteros de su experiencia, dejaban a Inglaterra en inferioridad numérica y a los pies de los caballos, regalando sendos golpes de castigo en posición favorable que P. Garbisi, no dudaba en transformar para volver a apretar el tanteo (16-18). En los minutos finales, después de que la delantera inglesa defendiese heroicamente una touche a 5 metros, Ioane conquistaba un balón aéreo, Menoncello cortaba a la defensa inglesa por el pasillo exterior izquierdo y fijanjdo al zaguero Daly, servia a Marin el ensayo de la victoria, que con la transformación correspondiente sumaba el definitivo (23-18) min 71. Todavía quedaba tiempo, sin embargo, para un postrer ataque inglés, de nuevo con 15 sobre el césped, pero el capitán italiano, Lamaro, placaba a Van Poortvliet y amarraba el oval, anulando así las ilusiones visitantes y permitiendo a La Azzurra imponerse por primera vez en la historia a Inglaterra tras 33 enfrentamientos. 
Italia derrumbaba su penúltimo techo y ahora, la única gran selección que le queda por batir es Nueva Zelanda. 
ITALIA (10+13): Fischetti, Nicotera, Ferrari, N. Cannone, Zambonin, Lamaro, Zuliani, L. Cannone, A. Garbisi, P. Garbisi, Ioane, Menoncello, Brex, Lynagh y Pani Capuozo. También jugaron Di Bartolomeo, Spagnolo, Hasa, Ruzza, Favretto, Fusco, Marin y Allan. 
Marcador: 2 ensayos Menoncello (33') y Marin (71’), 2 transformaciones P. Garbisi (34’,72’) y 3 golpes de castigo P. Garbisi (20',56’,60’). 
INGLATERRA (12+6). Genge, George, Heyes, Itoje, Coles, Pepper, Underhill, Earl, Spencer, F. Smith, Murley, Atkinson, Freeman, Roebuck y Daly. También jugaron Cowan-Dickie, Rodd, Davison, Chessum, Cunninham-South, Pollock, Van Poortvliet y M. Smith. 
Marcador: 2 ensayos, Freeman (25’) y Roebuck (41’), 1 transformación F. Smith (42’) y 2 golpes de castigo F. Smith (44’,53’). 
Árbitro: Luc Ramos (Francia). Excluyó temporalmente por amarillan al local Nicotera (53’) y a los visitantes Underhill (57’) e Itoje (65’). 
Los augurios se cumplieron, Inglaterra jugó un partido tristón, plano y con malas decisiones, culminadas en una amarilla justa, pero incomprensible, provocada por su capitán, mientras Italia jugó con fe, con aplomo y leyendo muy bien el ritmo del partido. El resultado, un justo e histórico triunfo. 

La quinta y decisiva jornada, el Super Saturday, se disputa el próximo día 14 comenzando los partidos programados con el Irlanda & Escocia, continuando con el Gales & Italia y terminando por la noche con el Francia & Inglaterra.