Friday, June 19, 2026

Campeonato de España de Traineras. Moaña 2026. Título para Orio y Arraun Lagunak

Continuando con la tendencia a adelantar las fechas de disputa (inmediatamente después de autonómicos y provinciales y antes del comienzo de las Ligas), el Campeonato de España disputaba su 79ª edición en Galicia, en concreto en el campo de regatas moañés de Meira los días 13 y 14 de Junio. 
Mudando, desde hace tres temporadas, las tradicionales fechas de celebración del primer fin de semana de agosto a mediados de junio, la medida parece acertada y deja de constituir la principal excusa de los equipos grandes para no acudir. De la otra, del valor de los premios, habría mucho que hablar, en un mundo tan profesionalizado actualmente como el remo. 
Regresaban a las Rías Galegas, por primera vez con este nuevo calendario (después de organizarlos con anterioridad en numerosas ediciones, la última en 2023) y para la ocasión, un total de 23 clubes y 32 tripulaciones procedentes de Galicia, País Vasco y Cantabria confirmaban su presencia en la ría de Vigo. 
Con cifras récord de participación, la competición contemplaba las categorías absoluta, tanto masculina como femenina; y la de veteranos, que incluye además botes mixtos. De esta forma, cinco eran los títulos nacionales en juego con la novedad de diferenciar las distancias entre categorías tal como ocurre en las Ligas. Así, la prueba femenina se desarrollaba sobre la distancia de 2.778 m (1,5 millas), dividida en dos largos y una ciaboga, que se doblaba en el caso de la categoría absoluta masculina, con 5.556 m (3 millas) de recorrido y cuatro largos con tres ciabogas. 
Con la celebración de las series eliminatorias el sábado día 13 por la tarde, en el caso de la categoría absoluta, los vencedores de cada una de las dos mangas y los dos mejores tiempos pasaban a disputar la final A mientras las restantes embarcaciones disputaban la final de consolación, el domingo día 14 por la mañana. La novedosa categoría de veteranos, por el contrario, celebrará una tanda clasificatoria contrarreloj para determinar los cuatro aspirantes a las banderas de España y los participantes en la final B. 
Sin el aliciente del premio y suponiendo solo gastos a las arcas de los clubes, lo normal para las economías de los más distantes era la negativa a acudir. Y así ocurría con muchos de los clubes vascos y cántabros a excepción de los barcos con posibilidades de victoria. 

La categoría femenina, contaba con el récord de siete embarcaciones inscritas con botes procedentes de las tres autonomías. Eran la cántabra Astillero, la guipuzcoana Arraun Lagunak además de 5 traineras gallegas Amegrove, Cabo, Chapela, Perillo y Tirán.
Tandas clasificatorias. el sorteo deparaba que en la primera tanda clasificatoria remaran Perillo, Cabo y Amegrove con Arraun Lagunak, Astillero, Chapela y Tirán haciéndolo en la segunda, y en ese orden de calles.  
Superioridad de Perillo en la primera que se clasificaba para la final con un crono de 11’13”12 con Amegrove segunda a 4” y 11’17”32 y tercer puesto para Cabo con 11’33”43, a la espera ambas de los tiempos de la segunda tanda, donde Arraun Lagunak se imponía con el mejor crono de todos, 10'39"87, por los 10'59"23 de Astillero, segunda, los 11’08”87 de Tiran tercera y los 11’22"06 de la cuarta Chapela. 

Con esos registros, a la final del domingo lograban acceder: Perillo y Arraun Lagunak (como ganadoras de sus respectivas tandas) más los dos mejores tiempos, en este caso los de la S.D de Remo Astillero y la SD Tirán, mientras las otras tres embarcaciones bogarían en la tanda de consolación. 

La Final femenina deparaba un sorteo de calles con Perillo remando por la calle uno, Astillero por la dos, Arraun Lagunak por la tres y Tirán por la cuatro. Con una mar planchada, que no iba a influir en el rendimiento de las calles, desde las primeras paladas, era Arraun Lagunak la que cogía la proa de regata y con ligera oposición de Astillero en los primeros compases, se iba claramente en pos del título marcando el mejor tiempo de paso en la ciaboga con 5:24. Astillero lo hacía a 5” con 5:29, Perillo giraba tercera en 5:39 y Tirán cerraba el paso por las boyas en 5:40. Sin rivales ni a babor ni estribor, en meta la Lugañene se imponía con un gran registro de 10’51”38, mientras Astillero (utilizando el bote prestado por Santoña), entraba segunda, con un crono de 11'01”02, y Perillo (que bogaba con el bote de Ares) completaba el podio con 11’21”84 en una bonita lucha con Tiran que anotaba un registro de 11’22”11 y que debía resolverse con la foto finish. 

La tripulación de Arraun Lagunak estaba integrada por Aiora Belartieta, Marcia Larrea, Naroa Landa, Maren Etxabe, Nerea Aguirrezabal, Lucía Canal y Xubane Uribarrena en la banda de babor, bogando en la de estribor Zuberoa Egurrola, Beatriz Piñeiro, Ane Sánchez, Anaia Pérez, Itaxo Alonso y Jule Arkotxa, patroneadas por Amaia Eguren.   De este modo, Arraun Lagunak en féminas sellaba el triplete, tras conseguir el título de Gipúzcoa, Euskadi y España, esta temporada.  


Tanda de Consolación. En este caso el sorteo deparaba que Cabo, remara por la uno, Amegrove por la dos y Chapela por la tres y a diferencia de la anterior ofrecía más emoción por la victoria entre las remeras de Amegrove y Chapela que al paso por la ciaboga igualaban el crono 5:32, mientras Cabo viraba a 6” por detrás. Desde ahí hasta meta Chapela se iba distanciando de sus rivales, entrando con 7” de ventaja en meta y anotando un crono de 11’23”96, por los 11’30”09 de Amegrove y los 11’37”03 de Cabo.   

Categoría masculina. 
En hombres los clubes inscritos eran los vascos: Zierbena, Orio y Donostiarra, que junto a los locales Ares, Samertolameu, Cabo, Mecos y Chapela completan las ocho inscripciones.  En las tandas clasificatorias del sábado día 13, las ocho traineras masculinas, quedaban distribuidas por el sorteo previo y donde Orio y Chapela, campeones de Euskadi y Galicia respectivamente, competían en tandas diferentes al ejercer como cabezas de serie  
En una primera tanda con Samertolameu, Cabo, Orio y Zierbena, y dos traineras estaban por encima de las otras dos y la guipuzcoana y la vizcaína los demostraban desde las primeras paladas y virando por delante en la ciaboga con las dos gallegas intentando no perder mucho tiempo y girando a la par, varios segundos por detrás. En meta se imponía claramente Orio con 20’01”67 asegurándose el pase a la final mientras Zierbena segunda con 13” más, lograba un registro de 20’14”07. Más lejos y separadas por segundo y medio entraban tercera Cabo, con 20’32”65 y cuarta Samertolameu con 20’34”12, a la espera de los tiempo de la siguiente tanda. 
En la segunda tanda, bogaban el resto, esto es Donostiarra, Mecos Chapela y Ares con un claro aspirante a tanda de honor y que haciendo buenos los pronósticos se llevaba la tanda sin apuros y un crono de 20'42"67. Con más viento que en la anterior, las otras tres traineras nada podían hacer para meterse por tiempo y la mejor y segunda era Chapela con 20’52”69, tercera finalizaba Ares con 20’54”98 y cuarta y última terminaba Mecos con 21'48"68. 

La final masculina, en la tanda de honor el domingo 14 enfrentaba a las primeras de cada tanda, Orio y Donostiarra junto a los dos mejores tiempos, Zierbena y Cabo, tres barcos de la primera tanda y el ganador de la segunda mientras que en la tanda de consolación bogarían los otros cuatro. 
Tanda de consolación: Con Ares remando por la calle uno, Samertolameu por la dos dos, Mecos por la tres, Chapela lo hacía por la cuatro. Sin beneficio del campo de regatas, las cuatro gallegas bogaban a la par hasta la primera baliza con Mecos descolgándose poco a poco, siendo el mejor tiempo para Samertolameu con 4:58, virando por detrás y a la par Ares y Chapela con 5:00, mientras Mecos lo hacía cuarta en 5:02. En la vuelta, las calles una y dos se distanciaban y en la primera virada por la meta anotaban 10:10 para Ares y 10:11 para Samertolameu con Chapela tercera y 10:19 y Mecos cuarta con un segundo más. Hasta el tercer largo esperaba la Santa Olalla para aumentar su ritmo y separarse, grirando en la baliza exterior en 15:33, por los 15:44 de Samertolameu , los 15:54 de Chapela y los 15:57 de Mecos. En meta confirmaba el primer puesto Ares con 20’43”16, segunda entraba Samerolameu con 20’56”55; tercer finalizaba Chapela con 21’12”09 y cuarta terminaba Mecos con 21’16”44.  

En la Tanda de Honor, el sorteo de calles deparaba que Donostiarra remara por la uno, Orio por la dos, Cabo por la tres y Zierbena por la cuatro. Enseguida las tres embarcaciones vascas ponían la directa y comandadas por la San Nikolas se presentaban por delante en la boya de fuera; 4:44 para Orio, 4:45 para Donostiarra, 4:47 para Zierbena y 5:05 para Cabo. Para el largo de brankas la San Nikolas hacía sentir su poderío y a mitad de regata ya endosaba 8” a su perseguidor más cercano. Así Orio viraba en 9:44, por los 9:52 de Donostiarra, los 9:57 de Zierbena y los 10:22 de Cabo. En el tercer largo se asentaban las posiciones con Orio virando por delante en 14:52, Donostiarra en 15:02, Zierbena en 15:05 y muy lejos Cabo en 15:42. Y hasta meta paseo triunfal de la trainera amarilla que ganaba el titulo de Campeona de España con 19’53”75; segunda y afortunada plaza para Donostiarra con 20’06”51, gracias a la confusión final de calle de Zierbena y que le hacía perder unos buenos segundos en rectificar con 20’12”07 y cuarta Cabo con 20’50”59. 

La ganadora San Nikolas estaba patroneada por Gorka Aranberri y formaba por la banda de babor con Diego Pérez como marca, Beñat Egiazu, Jon Urresti, Jon Lizarralde, Leandro Salvagno, Martxel Alday y Ander Zabala como pica, y por estribor Mikel Lizarralde, Adur Tapia, Oscar Medina, Adrián González, Iñaki Elorza, y Aitzol Elu. 
Con el Nacional, Orio suma su tercer campeonato de la temporada, tras el provincial y el autonómico.

Buena organización a cargo del club local Samertolameu, la FGR y la FER y mejor retransmisión en directo de la Televisión Galega.

Wednesday, June 17, 2026

SBK 2026 7ª Misano (ITA)

Atravesado el ecuador del campeonato con la prueba de Motorland y dos semanas después de disputarse la cita aragonesa el Campeonato del Mundo de SBK retomaba la acción en el circuito italiano de Misano. Tercera cita de la edición 2026 con todas las categorías en pista, las novedades en el circuito del mar Adriático eran en WCR la wild card brasileña Gabrielly Lewis, y de la italiana Josephine Bruno sustituyendo a la británica Katie Hand.  En SPB la presencia nuevamente de Roberto Fernández llevando una Kawasaki del MTM; de Carl Harris sobre una Yamaha del equipo de Oliveira, del italiano Filippo Bianchi con una Aprilia y de Alessandro Zanca con la segunda Kove oficial. En SSP eran el italiano Kevin Zannoni y el español Hector Garzó ambos con Ducati. Y en SBK, Miguel Oliveira regresaba a su BMW #88, mientras que el lesionado Jake Dixon cedía los mandos de su Honda oficial al británico Ryan Vickers mientras Michael VD Mark ahora pilotaba la BMW del lesionado Danilo Petrucci. 

WCR 1ª. La cuarta cita del campeonato femenino de la temporada 2026, ofrecía por tanto una parrilla de 26 corredoras, con una primera fila completamente española, y la novata Ramos consiguiendo la pole junto a Herrera y Neila, partiendo desde la segunda las italianas Ponziani y la debutante Bruno junto a la polaca Danak saliendo el resto de nacionales, Cerpa 7ª, Sánchez 11ª, Ruiz 14ª y Rivera 18ª, sancionada con 6 posiciones por conducción lenta. Con 12 vueltas por delante las de delante salían bien, especialmente Herrera que las ponía a todas en hilera de tal manera que al primer paso por meta era Herrera la primera en pasar, con Neila a continuación, Ramos, Bruno, Ponziani, Sarapuech, Cerpa, Danak, Ruiz y Relph en el top ten y Sánchez 12ª y Rivera 15ª. Con caída de Dobbs y comandando siempre Herrera con Neila dejándola hacer, con el paso de las vueltas se estiraba el grupo delantero hasta que un toque entre la debutante Bruno y Ramos, lo rompía quedando por delante el dúo español con Ponziani tercera, aguantando a duras penas y con 10” de diferencia a mitad de carrera sobre el resto. Faltando cinco para el final, la que caía era Ponziani, abriéndose las hostilidades por detrás en busca de la tercera plaza del podio, porque las dos primeras tenían dueña. a falta de saber la distribución. Y en el último paso por meta las posiciones se mantenían Herrera y Neila delante, y el quinteto perseguidor con Sarapuech, Danak, Jones, Ruiz y Cerpa, en ese orden. Y hasta meta Herrera no daba opción a Neila y se llevaba el triunfo completando el podio Sarapuech, con Jones 4ª, Cerpa 5ª, Danak 6ª y Ruiz 7ª. Más lejos, octava Sánchez, 9ª Ralph y 10ª Bondi y 11ª Rivera. Finalmente los comisarios sancionaban a la piloto tailandesa Sarapuech con 3” de penalización por adelantar con bandera amarilla y bajaba hasta la séptima posición, ocupando su puesto en el cajón, la 4ª clasificada Jones. 


SPB 1ª. La categoría estrenaba el asfalto de Misano con 33 pilotos en pista con nueva pole para el español Salvador junto al debutante Bianchi y Vannucci saliendo desde la primera fila, haciéndolo desde la segunda Thompson, Ieraci y Buis, partiendo el resto de españoles, Torres 8º, Osuna 10º, Artigas 11º, Fuertes 12º, Fernández 13º, Risueño18º y Sánchez, 20º. Pendiente desde Aragón, Beekmans debía realizar 2 LL, mientras Zanca debía ceder 3 posiciones por conducción lenta, Veneman partía último por conducción irresponsable y a Aksu, el último de todos, se le permitía partir sin tiempo. acreditado Así las cosas y con doce vueltas y buena salida de los favoritos por delante, por detrás caía Cazard. Así al primer paso por meta encabezaba Ieracci, con Salvador, Bianchi, Vannucci, Buis, Bartolini, Thompson Torres, Artigas y Seabright, en el top ten con Fuertes 13º, Osuna 14º y Risueño 15º, Sánchez 19º y Fernández se retiraba. Los que caían entonces eran Vannucci, por su cuenta y Agaska y Beekmans, juntos. Todo ello y el fuerte ritmo impuesto por Ieracci hacía que el grupo se rompiera en 7 unidades por delante que con las vueltas se separaban más y más del resto de pilotos, entre ellos los españoles Salvador y Torres. En el perseguidor Artigas intentaba contactar, sin éxito. 

Con nuevas caídas de Peristeras y Aksu, y sin novedades por delante, el último paso por meta era Salvador, Ieracci, Thompson, Bianchi, Seabright, Torres y Bartolini. Una última vuelta no apta para cardiacos, con toques pero sin caídas, promovía una llegada a meta en solitario del más listo Ieracci completando el podio Bianchi y Thompson y los españoles fuera de él, con Seabright cuarto, todos en un pañuelo y 5º Salvador, 6º Torres y 7º Bartolini. Muy cerca y octavo entraba Artigas, 9º Buis y 10º Bennetti con Fuertes, Risueño y Osuna a continuación, y en ese orden con Sánchez 16º. 

SSP 1ª, arrancaba la carrera con pole para Oncu con Arenas y Debise en primera línea, mientras que desde la segunda partían Oettl, Ferrari y Zaccone. Del resto de españoles salía Masiá 10º, García 14º, Alcoba 19º, Garzó 21, Ramírez 24º, Jiménez 26º, Cardelus 32º y Carrasco 34ª de 34 pilotos en pista. Con 18 vueltas por delante y sin sancionados, salían los favoritos sin problemas delante, porque por detrás Farioli sacaba de la pista a Mahendra. Encabezaba Oncu el grupo en los primeros compases, pero era Arenas el que lo hacía al primer paso por meta con Oncu, Debise y Zaccone, cortados por delante y con Ferrari, Oettl, Booth Amos, Masiá, Casadei y Bayliss completando las diez primeras posiciones. Pocas vueltas más tarde Masía conectaba los dos grupos de tal manera que ahora eran siete los de delante con 1” sobre Bayliss y más sobre Whatley, Jespersen, Caricasulo y Mahendra con el grupo de García, y Alcoba 1” más lejos. En vista de ello y mediada la carrera, Arenas, con mejor ritmo, decidía intentar escaparse y Debise adelantaba a Oncu para irse tras él. Se empezaban a formar parejas de pilotos con pequeñas diferencias entre si Arenas y Debise, Oncu y Masiá, Booth amos y Zacone y Casadei con Bayliss que estaba progresando desde atrás. Con caída de Farioli a 5 del final, Arenas y Debise habían conseguido separarse 2” de Oncu y el resto, con Masiá con problemas para aguantar a Booth Amos, Zaccone y Bayliss que llegaban por detrás. A falta de dos la victoria estaba entre Arenas y Debise y Booth Amos había superado a Masiá y se iba a por Oncu y en la última, el paso era Arenas y Debise, a más de 4” Oncu, Booth Amos y Masiá y luego el resto. 

Con Debise adelantando a Arenas y este devolviéndole la jugada en la última curva el francés se la jugaba al español y ganaba la carrera con media moto de diferencia. 3º completaba el podio Oncu 4º terminaba Booth Amos que se había tocado en la recta con Masiá que caía derribado al piso en mitad de la pista, afortunadamente sin problemas y sin poder puntuar. 5º Zaccone, 6º Casadei, 7º Bayliss, 8º Jesperssen 9º Caricasulo y 10º García con Alcoba 14º. Garzó terminaba 23º con caída de Ramírez también en la última vuelta, y Carrasco 25ª y última. 
Se cerraba la jornada con la categoría mayor 
SBK 1ª. Para la primera carrera, con mucho calor, la pole con récord de pista incluido era para Bulega, con Lecuona y A. Lowes completando la primera linea, partiendo desde la segunda Montella, Baldasarri y Surra, mientras que Vierge lo hacía desde la 14ª y Bautista desde la 17º y Gerloff partía último sin tiempo establecido por su caída en la superpole. Con Mackenzie debiendo cumplir una LL por conducción irresponsable en entrenos, los 22 pilotos en pista debían dar 21 vueltas al circuito. Al apagarse los semáforos salía mejor Lecuona que Bulega y se ponía por delante, pero pocas curvas y al primer paso por meta era Bulega el que comandaba estirando el grupo con Lecuona, Montella, Baldasarri, A. Lowes, Bassani, Surra, S. Lowes, Locatelli y Oliveira en el top ten, con Vierge 13º, Bautista 15º y Gerloff remontando, rodaba 18º. Vickers no tenía un buen comienzo y se caía en la segunda vuelta, mientras la pareja delantera de Ducatis se iba separando de sus perseguidores Montella y Baldasarri, con Surra perdiendo fuelle. 
A ritmo de récord por vuelta Bulega se separaba poco a poco de Lecuona y este de los demás. De tal manera que con caídas de Baldasarri y S. Lowes, en la vuelta 7 la ventaja entre las Ducati oficiales era de 2” y con Montella ascendía a 5”. Con las posiciones bien marcadas, a mitad de carrera Lecuona se sale en una curva y se mete en los 4” de desventaja, mientras por detrás Bautista ha superado a Vierge y transita 11º. Y sin cambios por delante y algunos, por detrás con caídas de Gardner y problemas técnicos para VD Mark, Bulega ganaba su 23ª carrera consecutiva con Lecuona segundo a 6” y Montella tercero a 13” completando el podio. Cuarto terminaba Bassani, 5º A. Lowes, 6º Surra, 6º Locatelli, 8º Oliveira, 9º Bautista y 10º Mackenzie con Vierge 12º y Gerloff 14º en los puntos. 

Para el domingo 14, la jornada comenzaba como siempre con la disputa de la  
SBK Superpole. Programada a 10 vueltas y misma parrilla de la anterior primera carrera, esto es Bulega, Lecuona y A. Lowes desde la primera linea, partiían desde la segunda Montella, Baldasarri y Surra, mientras que Vierge lo hacía 12º y Bautista 17º y Gerloff partía último sin tiempo establecido. Bulega salía muy bien y desde los primeros metros marcaba territorio, de tal manera que al primer paso por meta encabezaba la carrera con Lecuona pegado a su estela, distanciándose de Montella, A. Lowes, Locatelli, Surra, Bassani, S. Lowes, Oliveira y Baldasarri, en el topten con Vierge 15º y Bautista 16º. Con caída de S. Lowes y posteriormente de Bridewell,por delante a ritmo de vuelta rápida el local Bulega hacía valer su condición de lider para irse separando de Lecuona y el resto. En el ecuador de la prueba A. Lowes tenía problemas y poco después caía Vierge, de tal manera que a falta de cinco pare el final comandaba con suficiencia Bulega seguido de Lecuona, Montella, Surra, Bassani, Oliveira, Locatelli, Baldasarri, Mackenzie VD Mark y Bautista en las primeras plazas y sin apenas variaciones Bulega pasaba primero bajo la bandera de cuadros con Lecuona 1,2” por detrás y completando el podio Montella. 4º Bassani, 5º Surra, 6º Baldassari, 7º Oliveira, 8º Locatelli y 9º Mackenzie con Bautista 10º superando a VD Mark en la última vuelta. 


WCR 2ª. La segunda carrera del campeonato femenino, ofrecía una primera fila con la italiana Ponziani en la pole junto a Neila y Herrera, partiendo desde la segunda la novata Bruno, Ramos y la tailandesa Sarapuech, saliendo el resto de nacionales, Cerpa 7ª, Sánchez 11ª, Rivera 12ª y Ruiz 15ª y teniendo Bruno pendiente una sanción de LL de la primera carrera. 

 Con 12 vueltas por delante y una parrilla de 26 pilotos, se repetía el guion de aquella carrera de tal manera que al primer paso por meta era Herrera la primera en pasar, con Neila a continuación, Ponziani, Ramos, Sarapuech, Cerpa, Bruno, Jones, Rivera, Danak y Sánchez en el top eleven y Ruiz 13ª. Con caída de Relph, error de Ramos que la hacía perder posiciones y sanción de 2LL para Barale y Jones por saltarse la salida, Herrera comandaba siempre con Neila a su rueda sin intentar adelantar, abriendo hueco con el grupo perseguidor que inicialmente comandaba Ponziani. Con el paso de las vueltas la lucha por el podio en el grupo perseguidor hacía que el dúo español se separara inexorablemente del resto y donde en las últimas vueltas pasaba a comandar Sarapuech. Para la última vuelta se mantenían Herrera y Neila en ese orden con más de 11” sobre las siete perseguidoras con Sarapuech, Ponziani, Danak, Sanchez, Cerpa, Ramos y Rivera luchando por la tercera plaza y caida de Bondi. Y hasta meta Herrera no daba opción a Neila y a pesar de los numerosos ataques se llevaba el triunfo nuevamente, completando el podio Sarapuech, con Ponziani 4ª, Ramos 5ª, Cerpa 6ª, Sánchez 7ª, Rivera 8ª, Bruno 9ª y Jones 10ª con Ruiz 11ª por la caída previa de Danak. 
Con estos resultados el campeonato lo sigue liderando Herrera ahora con 181 puntos, en segunda posición se mantiene Neila con 157 y en tercera posición figura Ramos con 97. Rivera, Ruiz y Cerpa son 7ª, 8ª y 9ª respectivamente con 62, 56 y 55 puntos. 

SPB 2ª. Para la segunda carrera con 32 pilotos en pista la nueva parrilla era con Seabright, Thompson y Salvador saliendo desde la primera fila, haciéndolo desde la segunda Gaggi, Torres y Osuna, partiendo el resto de españoles Artigas 8º, Fuertes 13º, Fernández 14º, Risueño 19º y Sánchez 21º. Con Agaska penalizado con LL pendiente de la carrera 1, con doce vueltas por delante y buena salida de los favoritos, enseguida caía Ieracci y se formaba un grupo delantero de ocho encabezado por Salvador al primer paso por meta con Seabright, Thompson, Artigas, Torres, Gaggi, Buis, Bartolini, Osuna, Fernández y Fuertes, en el top once y con Risueño 17º y Sánchez 19º. Con posterioridad los que caían eran Veneman, Bennetti, y en la vuelta 4ª lo hacía Sánchez. En el ecuador de la carrera la caída era de Sovicka y Bartolini y Di Persio, con posterioridad se salían aunque podían regresar a pista retrasados. Con alternancia en la cabeza de carrera entre Salvador y Thompson en la vueltas finales también se inmiscuía Seabright. Además se producían caídas de Maier y Di Persio, de tal manera que en el último paso por meta las posiciones eran Seabright, Salvador, Torres, Bianchi, Thompson, Artigas, Vannucci, Buis, Gaggi y Osuna por delante del resto. Una última vuelta de todo o nada y donde Salvador se resarcía de la primera carrera ganando por 39 milésimas a Thompson con Seabright completando el podio. Afortunadamente sin caídas, 4º finalizaba Torres, pero posteriormente penalizado con 3” y descendiendo a la 10ª posición. 4º por tanto Bianchi 5º Artigas, 6º Buis 7º Vannucci, 8º Gaggi y 9º Osuna con el resto de españoles 13º Fuertes y 14º Risueño con 25 pilotos sobre sus motos. 
La clasificación general la sigue encabezando Salvador ahora con 164 puntos, segundo, y a pesar de la sanción, sigue Torres con 130 y tercero es Artigas con 129. Buis es cuarto con 107 y Fuertes 11º con 48.

SBK 2ª. Programada también a 21 vueltas, la parrilla ahora estaba formada por 22 pilotos y encabezaba por Bulega, Lecuona y Montella en primera línea, junto a Bassani, Baldasarri y Oliveira que partían desde la segunda y con Vierge 14º y Bautista 17º. 
Con buena salida de los de delante, a excepción de Baldasarri que perdía posiciones, y al igual que Manzi, mientras que Bautista caía y debía abandonar. Era Lecuona el que mejor salía, con Bulega a rueda y el resto más distanciados, y estando las dos Ducati oficiales por delante al primer paso por meta con Bulega ya lider y con Lecuona, Bassani, A. Lowes, Locatelli, Montella, Surra, Mackenzie, Oliveira y Gardner completando el top ten con Vierge a continuación. Con caída de Sofuoglu, Gerloff que salía último, había superado ya a Vierge y rodaba entre los diez primeros. Con problemas para Baldasarri, Vickers y Gerloff, sucesivamente, Lecuona también perdía 1” en un error y en la vuelta cuatro ya rodaba a 2,5” de Bulega, con Bassani, Montella, A. Lowes, Surra, Mackenzie, Locatelli, Gardner y Oliveira en las diez primeras plazas y con Vierge 12º. Con Oliveira también presentando problemas en su montura antes del ecuador de la prueba, debiendo abandonar, apenas se producían modificaciones en las posiciones aumentando las diferencias entre los pilotos. Y así, a falta de 5 vueltas caía Bassani, Montella erraba y se acercaba a el A. Lowes. Y sin apenas movimientos en el resto de vueltas, Bulega se imponía por 25 vez consecutiva (21ª de la temporada) completando el podio los mismos integrantes de las anteriores carreras, Lecuona y Montella, a 5” y 14”, respectivamente. Cuarto finalizaba A. Lowes, 5º Mackenzie, 6º Surra, 7º Locatelli, 8º Gardner, 9º VD Mark y 10º S. Lowes con Vierge a continuación de 18 pilotos en pista. El séptimo triplete consecutivo del italiano Bulega le permite aumentar su diferencia en la clasificación, destacándose claramente del resto de rivales, con 434 puntos. Mantiene la segunda posición Lecuona, con 313 y recupera la tercera Montella con 170. Bautista es 8º con 92 y Vierge se mantiene 14º con 56. 

El Gran Premio finalizaba con la carrera  
SSP 2ª. Para la segunda carrera también con 18 vueltas por delante, había variado la parrilla que ahora encabezada Debise, con Arenas y Booth Amos partiendo desde la primera fila y con Masiá, Casadei y Oettl haciéndolo desde la segunda. El resto de españoles partían, 15º García, 19º Alcoba, 21º Garzó, 24º Ramirez, 26º Jiménez, 32º Cardelús y 34ª Carrasco, de 34 pilotos en parrilla. Al apagarse los semáforos sin problemas ni caídas, salían bien todos los favoritos y con Arenas comandando desde el inicio y separándose del resto de tal manera que primer paso por meta ya tenía casi 1” de diferencia sobre Mahendra, Debise, Booth Amos, Masiá, Oncu, Farioli, Ferrari, Casadei y Zaccone con García a continuación y Alcoba 19º como mejores españoles, transitando el resto más lejos. Para la vuelta siguiente había caído Konig y en el estirado grupo Mahendra reducía la diferencia con su compañero Arenas, García tenía un susto y descendía posiciones mientras Alcoba ya rodaba 16º, pero a más de 5” de la cabeza. Con Debise ralentizando al grupo, rápidamente era adelantado por Booth Amos, que se iba en pos de las dos Yamahas delanteras y dejaba la enconada lucha por detrás. Con el paso de las vueltas caía también Zannoni, Mahendra había contactado con Arenas y Booth Amos rodaba tercero a 2” de ellos y, con los ocho perseguidores, comandados por Oncu a 4”. En el siguiente grupo, a 7” rodaban Alcoba 13º y García 16º. Sobre el ecuador de la carrera, un despiste de Mahendra propiciaba que Arenas se distanciara y que el indonesio quedara en manos de Booth Amos, que lo adelantaba enseguida, pero no conseguía soltarlo. Por detrás el grupo perseguidor rodaba a 6” y había sido alcanzado por el grupo trasero de tal manera que ahora eran 13 los perseguidores. La lucha en el grupo impedía que recortasen la diferencia y a falta de seis un avispado Masiá aprovechando el curvone se distanciaba lo suficiente para separarse algunas décimas del resto, donde progresaba Alcoba adecuadamente. Los continuos adelantamientos en la cabeza del grupo perseguidor, permitían que para el último paso por meta, y con Arenas muy destacado, Booth Amos segundo, controlando a Mahendra y con Masiá cuarto, ya separado 3” del grupo que comandaba Casadei, con Alcoba y Ferrari a rueda y con el resto a unas décimas y en el que cualquiera podía terminar quinto. 

De de tal manera que sin incidentes, Arenas ganaba su tercera carrera esta temporada completando el podio Booth Amos y Mahendra, en ese orden. Cuarta posición para Masiá a 5” y quinta para Alcoba, superando sobre la línea al 6º Casadei y al 7º Ferrari. 8º Farioli, 9º Debise (sancionado con un puesto por exceder los limites de la pista) y 10º Oncu y con García 12º, Ramírez 18º, Jiménez 27º, Cardelús 29º y Carrasco 31ª. 
Con estos resultados, encabeza la clasificación Arenas con 251 puntos, mientras Debise ascendía nuevamente a la segunda con 195 a costa de Masiá que vuelve a a la tercera con 179 puntos. Alcoba también descendía, a la 10ª con 100, mientras que García, figura 11º con 93 puntos. 

La próxima y octava cita será ya en Julio en el circuito británico de Donington Park con tres categorías en liza, WCR, SSP y SBK, los días 11 y 12 de julio.

Sunday, June 14, 2026

Roland Garros 2026. Primero para Zverev



Del 24 de Mayo al 7 de junio se disputaba, en las instalaciones del Stade, en el bosque de Bolonia parisino, la 125ª edición de uno de los torneos de tenis más longevos del mundo.  
Único de los cuatro grandes en tierra batida, y segundo de la temporada, este Roland Garros 2026 quedaba marcado por la ausencia del vigente campeón Carlos Alcaraz, causando también baja los franceses Arthur Cazaux y Arthur Fils, los norteamericanos Sebastian Korda y Patrick Kypson, el italiano Lorenzo Musetti, el danés Holger Rune o el británico Jack Draper en el caso de los varones y de la española Paula Badosa, la francesa Varvara Gracheva, la rusa Veronika Kurdemetova, la británica Sonay Kartal o la checa Marketa Vondrousova, en el caso de las féminas. 

Empezando con el torneo femenino, la representación española estaba compuesta por cuatro tenistas en el cuadro principal, teniendo que pasar por el clasificatorio, siete mujeres más. 
Irene Burillo, Eva Guerrero y Andrea Lázaro se descolgaban a las primeras de cambio; Irene ante la búlgara Victoriya Tomova, I. Burillo - V. Tomova (2-6, 6-4 y 2-6) en tres luchados sets; Eva ante la argentina Luisina Giovannini, L. Giovannini - E. Guerrero (6-0 y 6-2) fácilmente en dos sets, y Andrea ante la egipcia, Mayar Sherif, en un partido más disputado y tres sets, M. Sherif - A. Lázaro (6-4, 3-6 y 6-4). 
Por el contrario Guiomar Maristany y Leyre Romero llegaban hasta tercera ronda. La barcelonesa Maristany ganaba en primera ronda a la francesa Julie Belgraver, G. Maristany J. Belgraver (6-4 y 6-1), en segunda a la eslovena Kaya Juvan, K. Juvan - G. Maristany (4-6 y 4-6) y en tercera le tocaba cruzarse desafortunadamente con su compatriota Kaitlin Quevedo G. Maristany - K. Quevedo (6-3, 4-6 y 3-6), quedando eliminada en tres sets y
pasando al cuadro principal Quevedo, que había ganado en primera ronda a la italiana Nuria Brancaccio N. Brancaccio - K. Quevedo (6, 1-6 y 5-7) y en segunda a la serbia Teodora Kostovic, T. Kostovic - K Quevedo (6-7, 6-3 y 2-6). En cuanto a Leyre, se imponía a la mexicana Ana Sofia Sánchez en primera ronda, AS. Sánchez - L. Romero (4-6 y 1-6); a la británica Harriet Dart en segunda H. Dart - L. Romero (1-6 y 4-6) cediendo en tercera ante la norteamericana Sloane Stephens, L. Romero - S. Stephens (6-3, 2-6 y 1-6), en tres sets y después de haberse impuesto en el primero. 
Además de Kaitlin Quevedo, también conseguía la clasificación para el cuadro principal Marina Bassols. Marina lo hacía tras imponerse en primera ronda a la francesa Amandine Monnot, A. Monnot - M. Bassols (2-6 y 1-6), en segunda, a la checa Karolina Pliskova, M. Bassols - K. Pliskova (6-3 y 6-2) y en tercera a la bielorusa Aliaksandra Sasnovich, A. Sasnovich - M. Bassols (6-7 y 5-7) . 
De esta manera dos tenistas españolas más pasaban a competir en el 
cuadro principal engrosando el cupo nacional a seis componentes, junto a las cuatro que ya tenían el acceso directo, Jessica Bouzas, Cristina Bucsa, Sara Sorribes y Oksana Selekhmeteva. La competición de las españolas en conjunto, ha sido desafortunada, siendo curiosamente, las jugadoras que accedían del torneo clasificatorio las que mas lejos llegaban. 
En cambio, las cuatro con plaza directa eran eliminadas en primera ronda: Oksana Selekhmeteva perdía frente a la ucraniana Marta Kostyuk en dos sets M. Mostyuk - O. Selekhmeteva (6-2 y 6-3); Sara Sorribes lo hacía frente a la germana Tamara Korpatsch, también en dos sets S. Sorribes - T. Korpatsch (4-6 y 2-6); Jesica Bouzas tenía la mala fortuna de enfrentarse a la nº uno mundial y Aryna Sabalenka no tenía piedad de la española A. Sabalenka - J. Bouzas (6-4 y 6-2); también cedía Cristina Bucsa, pero lo hacía en tres sets, frente a la suiza Susan Bandecchi, S. Bandecchi - C. Bucsa (6-4, 2-6 y 6-4). 
Hasta segunda ronda llegaban Keitlin Quevedo y Marina Bassols cayendo eliminada Quevedo por la ucraniana Elina Svitolina E. Svitolina - K. Quevedo (6-0 y 6-4) tras haber derrotado en primera ronda a la francesa Leolia Jeanjean K. Quevedo - L. Jeanjean (7-6 y 7-6), mientras que Bassols lo hacía orgullosamente frente a la rusa Mirra Andreeva llevándose el primer set, M. Andreeva - M. Bassols (3-6, 6-1 y 6-1) y después de haber eliminado en primera ronda a la colombiana Emiliana Arango, M. Bassols - E. Arango (6-3 y 6-4). 
Por tanto sin representación española para octavos de final, la nómina de las mejores tampoco era para tirar cohetes, con varias de las top eliminadas para entonces; tenistas tan importantes como la norteamericana J. Pegula o la checa L. Nosková en primera ronda, la kazaja E. Rivakina y la italiana J. Paolini en segunda, las norteamericanas C. Gauff y A. Anisimova o la canadiense V. Mboko y la checa K. Muchová en tercera o la polaca I. Swiatek y la suiza B. Bencic en cuarta.  
De tal manera que a la ronda final accedían tres top ten, además de la nº 15 y la 18ª, una tenista proveniente del clasificatorio, más la 22ª y 25ª del mundo. Junto a la bielorusa Aryna Sabalenka como primera cabeza de serie, tres rusas, dos ucranianas, una polaca y una rumana conformaban un dominante grupo oriental europeo que no dejaba hueco al resto del tenis mundial por primera vez en muchas ediciones, resaltando la ausencia de norteamericanas y donde repetían presencia sólo Sabalenka y Andreeva. 
Cuartos de final. 
Quedaban los emparejamientos de la ronda configurados de la siguiente manera: El primer enfrentamiento correspondía a la número uno Aryna Sabalenka y a la número 25 Diana Shnaider.
A. Sabalenka - D. Shnaider (6-3, 5-7 y 0-6), en una Philippe Chatrier azotada por el viento, y con la bielorusa imponiendo su habitual potencia desde el fondo de la cancha de inicio. Sabalenka dominó a su antojo el primer set, incluso liderando por 5-1, pero una leve reacción de la rusa le permitió acercarse en el marcador. En la segunda oportunidad, Aryna no desaprovechaba la ocasión cerrando el capítulo inicial (6-3). 
El panorama se mantuvo favorable para la líder del ranking WTA durante buena parte del segundo parcial, poniéndose por delante (4-1) con dos roturas, e incluso sirviendo para partido (5-3). Sin embargo, Shnaider mostrando una gran capacidad de reacción, elevaba la intensidad de su juego, y encontrando profundidad con su zurda, comenzó a incomodar a su rival desde ambos lados de la cancha, situación que la llevaba a ganar cuatro juegos seguidos paran nivelar la pizarra (5-7). 
Lo ocurrido a continuación sorprendía a todos, pues la tenista rusa jugando con mucha confianza y precisión, dominó completamente el parcial definitivo, mientras Sabalenka acumulaba error tras error, para encadenar seis juegos consecutivos para dejar en blanco a la nacida en Minsk y sellar una victoria memorable. El triunfo representa uno de los mayores logros de la carrera de Shnaider, alcanzando por primera vez las semifinales de un Grand Slam en su cuarta presencia en Roland Garros (donde anteriormente jamás había ganado más de un partido). En cuanto a Sabalenka se marcha de París después de recibir el decimocuarto rosco de su carrera en el circuito profesional. Toca reflexionar. A Aryna Sabalenka no se le ocurrió otra cosa que jugar en Roland Garros con joyas valoradas en 140.000 euros. Un colgante y pendientes a juego, que recordaban la tierra batida de la Philippe Chatrier. Las excentricidades se pagan. 
En el siguiente partido se medían Anna Kalinskaya y Maja Chwalinska, 
A. Kalinskaya - M. Chwalinska (6-7 y 3-6), un inesperado duelo de cuartos y en el que ambas, con diferentes trayectorias y antecedentes, se jugaban la oportunidad de avanzar por primera vez a una semifinal de Grand Slam. Sin antecedente previo entre ambas, el resultado era una incognita. Chwalinska antes de este torneo, tenía solamente dos apariciones en cuadros principales de Majors, con un solo triunfo. Pero en Francia, llegando desde la clasificación ,se destapaba venciendo a Qinwen Zheng, Elise Mertens, María Sakkari y Diane Parry. En cada ronda a partir de la segunda, iba a más, jugando cada vez mejor y ahora buscaba extender aún más esa excelente racha. basada en su gran consistencia en el fondo de la cancha y de una herramienta clave depara desestabilizar a sus rivales: sus drops de revés. Por su parte, Kalinskaya regresaba a unos cuartos de Grand Slam, dos años después (Australia 2024). Su camino había sido espinoso: sin ceder sets ante Lois Boisson y Alina Korneeva, tuvo que luchar para superar a Camila Osorio, estando al borde del abismo con Anastasia Potapova pero consiguió la victoria en un cierre de pura tensión. Ahora buscaba afirmarse sobre la potencia de su tiros. Kalinskaya comenzaba facturando una rotura de servicio de entrada, pero la reacción de su rival no se hizo esperar y Chwalinska, firme desde el fondo y con variaciones de ritmo que sacaban de esquema a la rusa, empezó a construir un dominio que la llevó a ponerse (5-1) sacando para cerrar el parcial. En ese momento llegaba el despertar de la 24 del mundo, que disminuyendo errores y más metida dentro de la pista, empezó a castigar con la potencia de sus tiros, para en un abrir y cerrar de ojos, enjugar la diferencia (5-5). La polaca parecía haber dejado pasar su gran oportunidad (dos set points, uno en cada juego de saque para cerrar), pero en el tiebreak se destapaba y después de comenzar 1-3 abajo, metía una seguidilla de cinco puntos para llevárselo por (3-7). 
La tónica del primer set se mantuvo en el segundo. Kalinskaya arriesgaba, pero erraba más de lo que acertaba y del otro lado su rival se fortalecía cada vez más. Chwalinska tenía siempre una bola de más, pero con cambios de efecto. Variando alturas y alternando dejadas, propiciaba los equívocos de la rusa, y con dos breaks colocaba un (1-4) y saque. De cara al cierre, los nervios lógicos a la hora de ponerle punto final a la tarea se hicieron sentir. Pero Kalinskaya tampoco pudo aprovechar sus oportunidades de rehacerse en el parcial. Porque si bien le quebró de nuevo en el juego en el que la polaca pretendía ganar el partido, luego no lograría sostenerse. Al final victoria merecida de Chwalinska, (3-6) para avanzar a las semifinales de Roland Garros, donde Swiatek hizo costumbre enseñar la bandera de Polonia. Esta vez, con otra representante. Inesperada, pero jugando a un gran nivel. 
El tercer enfrentamiento se correspondía al duelo entre las dos ucranianas, Elina Svitolina y Marta Kostyuk séptima y segunda del mundo. 
E. Svitolina - M. Kostyuk (3-6, 6-2 y 2-6), Elina haciendo valer su experiencia buscaba el pase a semifinales frente a su compatriota Marta, que sigue creciendo torneo a torneo. Cuarta vez que se enfrentaban en el circuito profesional, dos victorias eran para Svitolina y una para Kostyuk. El comienzo del partido iba a tener una clara dominadora. En la figura de Kostyuk que salía a jugar con mucha autoridad, mostrando su agresividad y forzaba la primera rotura en el segundo juego para poder tomar el control del partido. Con mucha soltura, Kostyuk aguantaba la ventaja y la confirmaba con su saque hasta llegar al (0-3). Pero Svitolina no cedía y recuperaba esa rotura para llegar al 3-4, aunque Kostyuk consistente, aguantaba el envite para volver a golpear y sumar (3-5) cerrando con autoridad (3-6). 
En el segundo set el rumbo del partido cambiaba rotundamente con Svitolina asumiendo el control del set rápidamente, jugando con agresividad desde el fondo de la cancha y encontrando mejores sensaciones al jugar en la red. Así lograba un break en el segundo, empezando a encaminar la manga. Firme al servicio, el juego se mantuvo a favor de Svitolina hasta llevarse el set con autoridad (6-2). Con un set por bando, el desenlace estaba por definirse. Kostyuk y Svitolina enfrentaban emociones con los nervios jugaban un gran papel. Con quiebres de ambos lados, la igualdad se fue repartiendo hasta llegar al (2-2), con Kostyuk empezando a gestionar mejor la presión. Svitolina se vino abajo y pese a intentar algunos tiros ganadores, no pudo conectar con el partido. Con autoridad, Kostyuk mantenía la ventaja con criterio para firmar un triunfo sin paliativos (2-6), en apenas 2h.  
El último duelo de cuartos, entre la joven tenista rusa Mirra Andreeva y la rumana Sorana Cirstea se resolvía de forma contundente para la joven rusa en poco más de dos horas de partido. M. Andreeva - S. Cirstea (6-0 y 6-3) tenía una clara favorita en la figura de la tenista rusa, nº 8 del mundo, Mirra Andreeva que buscaba abrir su cuenta particular de Grand Slams en París, donde había dejado previamente por el camino a Ferro, Bassols, Bouzkova y Teichmann, sumando una gran temporada de tierra. Su rival rumana figura actualmente en el puesto nº 18 y no había tenido mayores dificultades hasta entonces, ganando sus cuatro partidos en parciales corridos. Con un solo precedente entre ambas, la victoria era para la rusa en tres sets este mismo año en Linz. Andreeva entraba de lleno en el partido desde el primer juego, marcando el ritmo de los rallies y llevando de lado a lado de la pista a una desesperada Cirstea. La superioridad rápidamente se vio reflejada en el marcador, donde Cirstea apenas gozó de un juego disputado al resto y no tuvo ni una sola oportunidad de estrenar su cuenta particular (6-0) en 22’.  Cirstea despertaba para el segundo y los dos primeros turnos de servicio de la rumana ya dejaron ver otra cara de su tenis. Pareciendo más acertada, y con mayor intención de ser ella la que llevase la batuta, no conseguía transformarlo al resto para conseguir la ventaja necesaria. Y era Andreeva la primera en quebrar para sumar un (3-2), pero Cirstea se mantuvo firme con un contra break, aunque de poco le servía, puesto que la rusa volvió a romper con la misma facilidad al siguiente juego. Luego tan solo tenía que encaminar con un perfecto juego al saque la victoria, sellando una actuación estelar al resto (6-3) para volar a semis. 

Semifinales.  Con la eliminación de Sabalenka, en el primer enfrentamiento coincidían dos de las sorpresas de la edición y fuera cual fuera el resultado, la emoción y la certeza de una final inédita, estaban aseguradas. E
En la primera D. Shnaider - M. Chwalinska (6-7 y 4-6), que enfrentaba a la rusa, con la sorpresa polaca que llegaba desde el clasificatorio. Con el antecedente de haberse enfrentando previamente en una ocasión, semifinales del W60 Estambul 2022, con la rusa derrotando a la polaca por un doble 6-4. Frente a Shnaider, Chwalisnka volvía a exhibir el tenis creativo que la traía hasta aquí. Variaciones constantes, drops, cambios de ritmo y una enorme valentía fueron las claves para superar un partido muy parejo que se resolvió por detalles. Agarrada a la pista con uñas y dientes, Chwalinska salvaba dos bolas de break en el 5-5 y en el tie break, se repetía lo vivido en el resto de la primera manga. El muro de la polaca resiste y la moral de la rusa, después de tanto insistir a cambio de nada, se derrumba. Chwalinska resolvía el tie break (4-7) para llevarse la primera manga (6-7) en 1h24. 
En el segundo set con rotura de ambas tenistas en los dos primeros juegos no sería hasta el 9 juego cuando volvería la polaca a romper para llevarse la semifinal y celebrar emocionada una clasificación que parecía imposible apenas dos semanas atrás (4-6) en 46’ para 2h10, en total. 

En la igual de sorprendente segunda semifinal, se enfrentaban la ucraniana nº 15 y la rusa nº 8. Se habían cruzado previamente en dos ocasiones y en las dos se imponía la ucraniana, pero en este, la siberiana saltaba a la pista con la idea clara de no dejar crecer el partido. 
M. Kostyuk - M. Andreeva (1-6 y 3-6), la joven rusa se deshacía claramente de su rival en dos sets y en 1h16 para presentarse de esta manera en su primera final aquí. Desde el primer juego, Mirra mostraba mayor agresividad y conseguía romper nada más comenzar el encuentro. En el siguiente, Andreeva levantaba tres bolas de break y ese ejercicio de supervivencia terminaba marcando el resto del partido, pues volvía a romper para colocar un (0-4) determinante. La aparición del viento dificultaba enormemente a las tenistas especialmente a Kostyuk que acumulaba muchos errores no forzados mientras Andreeva jugaba con mucho más margen de seguridad. La rusa servía con autoridad, encontraba profundidad con facilidad y castigaba cualquier oportunidad al resto. Kostyuk logró estrenar su casillero para colocar el 4-1 en uno de los juegos más largos y disputados del parcial, salvando además cinco nuevas bolas de break. Durante unos instantes parecía abrirse una pequeña puerta a la remontada. Pero fue solo un espejismo, pues Mirra manteniendo la intensidad, sostuvo cómodamente su siguiente turno de saque para volver a romper por tercera vez y cerrar con un (1-6) en 34’. 
En la segunda manga, la ucraniana dispuso de una bola de break en el juego inaugural del set, pero Andreeva volvió a responder con enorme solidez para mantener el servicio. La oportunidad perdida marcaba el resto de partido y la rusa, castigando al resto a base de reveses paralelos. Aun así, la ucraniana tuvo un último intento de rebelión. Tras salvar una nueva bola de break y colocarse 4-2 abajo, aprovechó una pequeña desconexión de Andreeva para recuperar una de las roturas. Dos errores no forzados y una doble falta de la rusa permitieron a Kostyuk colocarse a un solo juego de distancia. Lo que parecía un posible punto de inflexión acabó convirtiéndose en una anécdota. Andreeva reaccionó inmediatamente y recuperando el break en el siguiente juego, volvía a tomar el control absoluto del encuentro sin más sobresaltos y cerrar el partido con autoridad (3-6) en 42’. 
Final. 
Inédita, y con los pronósticos claramente definidos hacía Mirra, para el partido M. Chwalinska - M. Andreeva (3-6 y 2-6) en 1h22, la Philippe Chatrier se vestía de gala. Un duelo final entre dos tenistas con historias totalmente diferentes; mientras la tenista polaca es la gran revelación de 2026, la rusa busca levantar su primer Grand Slam para consagrarse como la nueva cara del tenis mundial. En términos profesionales, Chwalinska y Andreeva son el día y la noche. Mirra, con apenas 19 años, lleva ya mucho tiempo llamando a la puerta de un major, y en Roland Garros ha encontrado su oportunidad de oro para quitarse un peso de encima y empezar a apuntar alto. Sin embargo, en frente tiene a una tenista que se siente ganadora sin jugar la final, ya que Maja viene desde la fase clasificatoria y era la tenista con el peor ranking de una final (114ª). En primer lugar, Andreeva, gran favorita para la final, irrumpía muy joven en el circuito y lleva meses y meses ganando títulos que colocan su nombre en la parte alta de los ránkings. Sin embargo, esto también le ha jugado una mala pasada a nivel mental, generando altibajos en su juego que pueden desembocar en un fiasco. A nivel técnico, lo tiene todo: golpes ganadores, solidez, variación.., siendo su evolución, exponencial al trabajo junto a su coach Conchita Martínez, siendo su mayor enemigo, ella misma. De hecho, incluso ganando, se vislumbran problemas a nivel emocional para conseguir gestionar la presión. Su competitividad y exigencia son tan altas que es un arma de doble filo, algo que podría jugarle una mala pasada en su primera final de Grand Slam. Si fuese ante una tenista del top 10, quizás estos nervios se podrían sobrellevar mejor, pero se mide ante una tenista fuera del top 100, por lo que todo el mundo se espera que gane. Por tanto, la clave es que se olvide de los factores externos, y que lleve la voz cantante del partido metiéndose en pista y siendo agresiva, ya que no le convienen los puntos largos ante una tenista como Chwalinska. La otra cara de la historia es Maja Chwalinska, pues la tenista polaca es la que ocupa todas las portadas, por su inspiradora historia. Pasando por una depresión, apenas tenía dinero para pagarse los hoteles para ir a los torneos, y llegaba a Roland Garros sin haber pisado el top 100 en su carrera. Sin embargo, está viviendo un cuento de hadas que ha desembocado en esta final. Maja es la primera tenista que llega a la final en París viniendo desde la fase previa. La gente no solo se ha visto encandilada por su vida personal, sino por un tenis 'vintage' que recuerda a otras épocas. Golpes cortados, cambios de altura, intuición para leer a las rivales y defenderse de puntos que parecían perdidos... en resumen, una delicia para los amantes del tenis. Su mayor tanto a favor, es que no tiene nada que perder. Nadie contaba con ella en este torneo y ya ha hecho historia, por lo que todo lo que venga, bienvenido sea. Obviamente es una final de Grand Slam, y tiene más cansancio en sus piernas que Andreeva, ya que lleva 3 semanas en París y ha jugado nueve partidos, pero a estas alturas eso importa poco. La clave para ella es que alargue los puntos y haga dudar a Andreeva, y a partir de ahí ser eficiente en los momentos clave, donde a la tenista rusa le suele temblar el pulso. Maja y Mirra saltaban a protagonizar el partido más importante de sus vidas rodeadas de una multitud expectante del mejor tenis del mundo.

 El viento hacía acto de presencia pareciendo condicionar sobremanera el devenir del encuentro. Así se desprendía de lo sucedido en los juegos iniciales del primer set, donde la polaca conseguía despistar algo a una Andreeva incómoda con el viento a favor y que cometía demasiados errores. Chwalinska abría el juego con su servicio, con los lógicos nervios asociados y evidenciados en la inmediata aparición de una doble falta. Un costoso inicio que, pocos minutos después, terminó dándole a su rival la primera ventaja en el score. Del otro lado, el nerviosismo apareció casi en simultáneo y los números se igualaron de inmediato. Luego y por primera vez en 25’ de partido, una de las protagonistas lograba mantener su saque; era la 114ª del mundo para adelantarse 3-2 sobre la joven prodigio. Sin embargo, la Top 10, mantuvo la serenidad y fiel a la estrategia ideada por Conchita Martínez, encontraba un fabuloso equilibrio entre agresividad y consistencia para lograr darle la vuelta a la situación y, desarbolando la tela de araña que quería tejer la polaca, embolsarse el set inicial (3-6).
En la segunda manga, la siberiana encontraba el rumbo definitivo y a medida que la rusa entraba y salía de pista con dinamismo, los cambios de altura y velocidad de Maja fueron perdiendo eficacia; respondía los tiros cortados de su rival con otros cortados igualmente efectivos, imponía su solvencia con el revés y movía de lado a lado a una Chwalinska claramente fatigada a nivel físico y bloqueada mentalmente al verse tan imponente ante la propuesta de su contrincante. Mirra liderando sin mayores complicaciones, se hacía también con la segunda manga (2-6) en para quedarse finalmente, con el partido de su vida y levantar su primer título de Grand Slam. Merecido triunfo para una mujer que puede haber conquistado en este Roland Garros 2026 el primero de muchos títulos de Grand Slam. Ha dado un paso de gigante sabiendo aprovechar la caída masiva de favoritas y confirmando una tendencia al alza más que evidente durante todo este año. 
Mirra Andreeva inaugura su palmarés y, lo que es más importante, se demuestra a sí misma y al mundo que está preparada para construir un legado triunfal. Nada que reprochar para Maja Chwalinska, que ha emocionado a todos en París e intentará aprovechar e impulso de este torneo para relanzar su carrera. Mirra Andreeva ha conseguido un éxito para el que parecía predestinada desde el momento en que se estrenó en el profesionalismo. La rusa es uno de los precoces grandes talentos de la historia reciente del tenis femenino y el conseguir un Grand Slam con 19 años así lo atestigua. Un legado que empieza a construir y un sueño que toca a su fin. Mirra a pesar de sus 19 años parece ya veterana a tenor de su madurez competitiva y bagaje en la élite; por su parte Maja, puede irse muy orgullosa de su gesta en París, aunque se haya visto apabullada en el partido definitivo por el título. 
La polaca firmaba una de las historias para recordar del torneo alcanzando la final desde la fase previa y protagoniza una espectacular subida de 93 puestos en el ranking para colocarse como número 21 del mundo. En el caso de Andreeva, además del trofeo asciende al sexto puesto WTA y se embolsa la friolera de 2.800.000 €. 


En cuanto al torneo masculino, la escuadra española contaba con Rafa Jodar y Alejandro Davidovich como máximos exponentes con Martín Landaluce, Jaume Munar, Daniel Mérida, Roberto Bautista, Pablo Carreño directamente incluidos en el cuadro principal,  mientras que 
al cuadro clasificatorio lograban acceder Pablo Llamas, Pedro Martínez, Roberto Carballés y Alejandro Moro, siendo este el primero en ser eliminado, en segunda ronda. Pasando los cuatro la primera, Alejandro eliminaba en ella al italiano Estefano Napolitano en tres sets A. Moro - E. Napolitano (4-6, 7-6 y 6-0) para caer en segunda frente al austriaco Lukas Neumayer, A. Mora - L. Neumayer (1-6 y 3-6) fácil en dos sets. En tercera ronda cedían Pedro Martínez y Roberto Carballés. Pedro ante el norteamericano Emilio Nava, E. Nava - P. Martínez (6-3 y 6-3), tras deshacerse en segunda del francés Arthur Fary A. Pery P. Martínez (6-7, 6-4 y 3-6) y en primera del japonés Rei Sakamoto, R. Sakamoto - P. Martínez (1-6 y 5-7). En cuanto a Roberto cedía ante el boliviano Hugo Dellien R. Carballés - H. Dellien (3-6, 6-3 y 1-6) en tres sets, tras dejar en la cuneta en segunda ronda al italiano Francesco Maestrelli también en tres sets, Fr. Maestrelli - R. Carballés (6-2, 3-6 y 3-6) y en la primera al argentino Lautaro Midon, L. Midon - R. Carballés (4-6 y 6-7), fácil en dos sets. El que más lejos llegaba era Pablo Llamas, que ganaba en primera ronda al colombiano Nicolás Mejia, N. Mejia - P. Llamas (3-6 y 6-7), en segunda al francés Hugo Blanchet, H. Blanchet - P. Llamas (4-6-0 y 2-6) y se clasificaba para el cuadro principal ganando en tercera al lituano Vilius Gaubas, V. Gaubas - P. Llamas (3-6 y 1-6). 
De tal manera que en el cuadro principal, el recorrido de los españoles con la sonada ausencia de Carlos Alcaraz, era un tanto decepcionante si exceptuamos la actuación de Pablo Carreño y Rafa Jodar, y con un solo representante en tercera ronda. 
Y así, en primera ronda caían eliminados cuatro de ellos; al clasificado Llamas le tocaba cruzarse con el argentino Thiago Tirante para ser eliminado en un emocionante partido y tras cuatro sets de dura lucha, P. Llamas - T. Tirante (3-6, 6-7, 7-6 y 0-6). En cuanto a Jaume Munar, caía eliminado a las primeras de cambio ante el polaco Hubert Hurkacz, J. Munar - H. Hurkacz (3-6, 3-6, 6-2 y 3-6). Daniel Merida corría la misma suerte, pero en esta ocasión su verdugo era el nº 5 del mundo el norteamericano Ben Shelton, D. Mérida - B. Shelton (3-6, 3-6 y 4-6). En cuanto a Roberto Bautista, era otro norteamericano su rival, Brandon Nakashima, R. Bautista - B. Nakashima (2-6, 5-7 y 2-6), pero el resultado similar. Hasta segunda ronda accedía Alejandro Davidovich, y donde caía frente al verdugo de Pablo Llamas, A. Davidovich - T. Tirante (4-6, 6-7, 1-6 y 3-6), tras haber derrotado en primera ronda al bosnio Damir Dzumhur, A. Davidovich - D. Dzumhur (6-7, 3-6, 2-6, 7-5 y 6-3) tras un duro partido de cinco emocionantes sets. 
Hasta tercera ronda llegaba Martín Landaluce y donde le tocaba cruzarse con el verdugo de Sinner, Juan Manuel Cerúndolo. El pequeño de los dos hermanos argentinos necesitaba de cinco sets y más de 4h de partido para deshacerse en un emocionantísimo duelo del joven Martín, JM. Cerúndolo - M. Landaluce (6-4, 6-7, 7-6, 6-7 y 7-6), que previamente había eliminado en primera ronda al boliviano Juan Carlos Prado, M. Landaluce - JC. Prado (6-3, 4-6, 6-2, 6-7 y 6-4) y en segunda al checo Vit Kopriva, M. Landaluce - V. Kopriva (1-6, 2-6, 6-4, 7-5 y 6-0). 
A octavos de final accedía Pablo Carreño, tras haber dejado en la cuneta en primera ronda al checo Jiri Lehecka en tres sets P. Carreño - J. Lehecka (6-3, 7-6 y 6-3) en menos de dos horas; en segunda, al australiano Thanasi Kokkinakis que debía retirarse T. Kokkinakis - P. Carreño (5-7, 6-4, 0-1 y ret.), siendo en tercera ronda su rival el argentino Tirante, verdugo de Davidovich y Llamas y necesitando de cuatro sets para pasar de ronda T. Tirante - P. Carreño ( 6-7, 5-7, 6-3 y 4 -6). 
En el partido de octavos tenía la mala fortuna de enfrentarse a Rafa Jodar, que en un partido no apto para cardiacos, se imponía tras tener que remontar dos sets en contra, y cinco emocionantísimos sets R. Jodar - P. Carreño (4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2), en 3h41. Jódar remontó un partido complicado que cedía ante Carreño, para  ganar después los tres siguientes. La  remontada se veía favorecida por las molestía que Carreño sufría  en su hombro desde el tercer set. Disputado en la pista Suzanne-Lenglen y, pese a las dificultades iniciales, Jódar consiguió imponer su juego durante la parte final del partido, logrando acceder a los cuartos de final en su debut en Roland Garros. 
Con la hecatombe producida en la rondas previas, se ausentaban de la ronda final de cuartos nombres muy importantes como el ruso D. Medvedev, el checo J. Lehecka o el kazajo A. Bublik en primera, el italiano nº 1, J. Sinner en segunda junto al nº 5º el norteamericano B. Shelton o, el serbio N. Djokovic y el australiano A. de Miñaur en tercera. 
Así a cuartos de final 
accedían tan solo dos de los primeros ocho tenistas del ranking mundial, siendo Zverev el único de ellos en repetir ronda. Le acompañaban el nº 4 Auger-Aliassime y el nº 10º Cobolli, además de otros dos italianos Berretini y Arnaldi, junto al checo Mensik nº 26 y el brasileño nº 28º Fonseca. También accedía por vez primera Rafael Jodar (actual nº 27), y con la mala fortuna de enfrentarse al nº dos mundial, mientras que dos de los transalpinos lo harían entre sí. El canadiense Auger Aliassime se enfrentaba al italiano restante, Cobolli, en el duelo más igualado de la ronda y en el último duelo se medían checo y brasileño en otro igualado partido. Rafael Jódar llegaba hasta cuartos tras eliminar fácil en primera al norteamericano Aleksandar Kovacevik, R. Jódar - A. Kovacevik (1-6, 0-6 y 4-6) siendo en segunda su víctima, el australiano James Duckworth, J. Duckworth - R. Jódar (1-6, 7-6, 6-3 y 3-6); en tercera le correspondía otro estadounidense Alex Michelsen, A. Michelsen - R. Jódar (6-7, 7-6, 6-4, 3-6 y 3-6) y en octavos su compatriota Pablo Carreño, duelo ya comentado y también necesitando de cinco sets. Ahora tenía la mala fortuna de enfrentarse al germano Zverev, 
R. Jódar - A. Zverev (6-7, 1-6 y 3-6) en 2h26. No se habían cruzado anteriormente y el partido comenzaba con ambos teniendo oportunidad de break al resto, aunque la salvaron apoyándose en su servicio, lo que auguraba un larga batalla, pues en solo dos juegos disputados gastaban 18’. Jódar valiente y confiado desde un principio, conseguía un break que le colocaba con ventaja en el marcador (5-2) y le lanzaba a por el primer set. Sin embargo, y al contrario de lo que nos tiene acostumbrados, al tenista español le tembló el pulso a la hora de cerrar con su saque, y cometiendo varios errores no forzados daba vida a Zverev cuando más lo necesitaba. En esta tónica se llegó al tie break después de una hora, y ahí 'Sascha' tiró de experiencia y de la solidez que le caracteriza para cerrar un primer parcial que había sido una guerra sin cuartel (6-7) en 1h06.  

Perder la primera manga fue una losa demasiado grande para Jódar, y un alivio absoluto para Zverev, que a partir de entonces comenzó a desplegar sus mejores golpes, y rompiendo el servicio del español., desarbolar por completo el juego de Rafa. Dominando con el revés además se mostraba inabordable con su derecha. De tal manera fue la exhibición de tenis que mostró en el segundo set que volviendo a rompe el saque del madrileño, le asestaba un rotundo (1-6) en apenas 32’ y que ponía el encuentro completamente a su favor. Si el marcador era preocupante, la dinámica del encuentro aún más. El tercer set, de nuevo, volvía a comenzar con rotura a favor de un alemán al que le salía todo. No fallaba apenas ningún golpe y el partido pintaba muy negro. Jódar se resistió a que la ventaja del alemán fuese aún mayor, pero nada podía hacer al resto ante los martillazos de su rival. Tuvo una bola de break para poner el 4-4 en el marcador, pero 'Sascha' volvió a sacar increíble para evitar complicaciones. De hecho, el tenista germano cerraba el partido a lo grande, con otro break más gracias a una monumental derecha en carrera que selló su victoria y acabó con el sueño de Jódar en París (3-6) en 45’. 
De momento, Zverev estaba donde quería, a tan solo dos triunfos de conseguir ese ansiado Grand Slam que tanto se le ha resistido durante toda su carrera. Tras la baja de Carlos Alcaraz y las derrotas de Sinner y Djokovic, Zverev superaba la presión de ser el máximo favorito y respondía a la exigencia. Por su parte, a Rafa Jódar, la derrota le servirá para aprender y seguir desarrollándose.  
El duelo italiano, entre los dos Matteo, M. Berretini - M. Arnaldi (5-7, 2-5 y ret) se resolvía desgraciadamente con la retirada de Berretini en el segundo set, tras 2h de juego. El encuentro comenzó con ambos jugadores siendo el día y la noche y mientras Berrettini salió enchufado y con las ideas claras, Arnaldi tardó en entrar al partido, cometiendo demasiados errores, lo que permitió a su rival colocarse con un 3-0 y saque en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, supo despertar a tiempo apoyándose en dejadas constantes para devolverle un break y poner el 3-2. Ahora era Berrettini el que se había dormido en los laureles, y con otro fallo estrepitoso con una volea de derecha volvió a ceder de nuevo su servicio para dar alas a Arnaldi. Demasiados fallos por parte de ambos. Eso sí, algo había cambiado en el partido, algo que se pudo ver con 6-5 en el marcador. Llegaba la tensión a los juegos y en ese escenario Arnaldi gestionaba mejor para romper y llevarse la primera manga por (5-7). 
Por si fuera poco, el menor de los Matteo inició el segundo parcial de la misma manera. Rotura en el primer juego al resto y 2-0 a favor. Berrettini intentó reaccionar con un break, pero para sorpresa de todos pidió tiempo médico y se fue a vestuarios con molestias musculares. Y a pesar de que sus entrenadores le hacían con las manos gestos para que se retirase, aguantaba hasta el (2-5) cuando, después de pensárselo mucho, y al borde del llanto, Berrettini se levantaba y se fundía en un abrazo con Arnaldi. Las malditas lesiones habían vuelto a llamar a su puerta y era incapaz de continuar. En el tercer duelo, entre Felix y Flavio, 
F. Auger Aliassime - F. Cobolli (6-4, 4-6, 4-6 y 4-6) en 3h24, el italiano se imponía al canadiense en una tarde fría, con humedad y viento (posiblemente los tres peores ingredientes para disfrutar de un partido de tenis). A lo que se unían los nervios por el escenario y la cita en si. Pero to do ello no impedía que se viera un buen espectáculo. Así, a las primeras de cambio, se rompían los servicios; luego los dos se estabilizaban, remando en cada juego, más contra las condiciones meteorológicas que contra el propio rival. Y con el juego como principal damnificado, cuyo escaso ritmo impide al público meterse en un partido insípido para ser todo un cuarto de final de Roland Garros. Con un viento cada vez mayor, la igualdad es máxima, pero en un juego en el que Cobolli titubea y no atina con su saque, el ataque de Auger - Aliassime, sirve para llevarse un primer set de mucho oficio y poco juego (6-4) en 1h06. 
La amenaza de lluvia, provoca que se cierre la Philippe Chatrier. A partir de ahora ya no hay viento, ni ráfagas, ni mejores ni peores partes de la pista. Ahora todo se equilibra. En un principio esta decisión favorece al italiano, pero este sigue algo irregular y el canadiense aprovecha para romperle el servicio de nuevo. Hasta que el de Florencia, consciente de la oportunidad que tiene, despierta, reacciona y en un abrir y cerrar de ojos gana tres juegos seguidos, con dos breaks incluidos. El indoor de la Chatrier se acopla mejor a su tenis y equilibra una contienda espesa, pero muy igualada (4-6) en 42’. Con el duelo abierto, los dos se desinhiben y aparecen los largos intercambios. Se producen alternativas, arriesgan más y en esa apuesta, el canadiense tropieza y el italiano se agranda. Como una roca, tanto tenística, física y mentalmente, consigue quebrar en el séptimo juego. Y lo demuestra todavía más con un octavo que se complicaba, que lo luchaba Aliassime, pero que un determinado fiorentino coneiguía sacar adelante para meterse la tercera manga en el bolsillo (4-6) en 57’. 
Aunque Cobolli empieza a ver el camino a la semifinal, todavía queda mucha tela por cortar. La igualdad está presente en cada juego y la tensión aumenta con el paso de los minutos, pero es el italiano el que lleva la voz cantante en los momentos más importantes. Su tenis dicta y su cabeza responde, así que rompe el saque de Auger-Aliassime. Se le pone cara de semifinalista, no duda, no se enreda y no permite la reacción final del canadiense solventando la eliminatoria con otro (4-6) en 39’. De esta manera Flavio Cobolli se metía en sus primeras semifinales de Roland Garros.   
Para finalizar la ronda de cuartos, quedaba el partido entre checo y brasileño, un emocionante pique entre 26º y 28º del mundo 
J. Mensik - J. Fonseca (6-4, 6-3 y 7-6) que se resolvía a favor del jugador checo, en 2h44. Un duelo que bien podría marcar la carrera de los dos combatientes. Una oportunidad histórica en los primeros cuartos de final de un Grand Slam para ambos con sesión nocturna en la Philippe Chatrier. Con una trayectoria parecida en este Grand Slam parisino, Fonseca, por un lado, remontó dos sets en contra a Prizmic y a todo un Djokovic. Mensik, por el otro, tuvo un duelo agónico de cinco horas ante Navone y también tuvo que irse a los cinco sets para tumbar a  Rublev. Por lo que ambos llegaban con muchas horas a sus espaldas, pero con un aprendizaje que no está en los libros. Al partido, con los nervios normales de la situación, salía el checo con un punto más de orden y haciendo valer su principal arma, los saques abiertos. Mientras que, Fonseca, todo un cañonero, estaba poco interesado en largos intercambios. Ahora por la noche con más frío y bajo techo, los golpes planos del checo pillan por sorpresa al brasileño, que no está cómodo y cede su servicio en el quinto juego. Mensik, había encontrado su mejor tenis en la tierra batida parisina. Aprendiendo a sufrir en su primera semana, ahora simplemente fluía por la Philippe Chatrier, con las consignas claras, mientras que el carioca se desperaba, se precipitaba y su derecha, a la que tanto jugo saca, falla más que de costumbre. Por todo ello Mensik se apunta el primer set (6-4), sin concesiones al servicio ni sufriendo por la torcida brasileña que anima incesante a Fonseca allá donde va. 
Tampoco se viene abajo cuando el de Rio de Janeiro se pone 0-30 en un juego al inicio del segundo set, porque con cuatro saques, neutraliza la tentativa y merma, poco a poco y cada vez más, el ímpetu del joven carioca. Tanto que en vez de tirar la toalla ante un 40-0 al servicio de Fonseca, va recuperando un punto y luego otro y Joao, que ya no tiene la inspiración de otros días se va marchitando y Mensik le quiebra por segunda vez, y en el mismo juego que en el primer set y se lo va creyendo. También se hace con el segundo set (6-3), y las alarmas se encienden en Fonseca. 
 El brasileño sabe que está al borde de la eliminación, ya lo estuvo ante Prizmic y Djokovic, pero el dominio que le está infligiendo el checo está siendo difícil de digerir. No obstante, tres dobles faltas del checo en el primer juego de la tercera manga le dan un balón de oxígeno a Fonseca, y el partido, se enreda. Se le abre una puerta al carioca, más si cabe cuando Mensik empieza a notar ciertas molestias físicas, la inercia cambiaba, el saque del checo ya no era tan demoledor y el sudamericano quiebra de nuevo. La intensidad de las dos primeras mangas de Mensik empiezan a pasarle factura, le cuesta moverse y su cara muestra cierta preocupación. Fonseca saca para cerrar el set, pero simplemente no es su día y a la quinta oportunidad el checo devuelve el break y pone el 5-5. La tensión se respira en el ambiente: o lo cierra Mensik o Fonseca lo lleva al cuarto. El bajón del checo ha sido un mero espejismo porque el servicio vuelve a correr y el brasileño, por mucho que empeño que ponga y busque el ánimo de la grada, no encuentra la inspiración. Salva una, dos, tres, cuatro, cinco y hasta seis bolas de partido, resiste el carioca que no se quiere ir de París, pero el destino ya está escrito, Mensik ni se inmuta y en el tie break, en su séptima oportunamente, dice basta (7-6) en un partido muy completo y serio, silencia la Chatrier y se cita con Zverev en semifinales. 
Nadie contaba con él, pero a saquetazo limpio Jakub Mensik se metía en semifinales mientras Fonseca era abandonado por su tenis en el partido más importante, hasta la fecha, de su carrera. 

Semifinales. Con dos representantes italianos nuevamente (y ninguno repetidor), un checo y un alemán, los italianos debían cruzarse, con lo que aseguraban a uno de ellos en la final, pero imposibilitaba que la final fuera italiana. En la otra, Zverev se medía a Mensik. Si en la segunda iban a llover bombas, en la primera, dos invitados inesperados iluminan una semifinal de perfiles antagónicos.
Desde Italia el sello de autor es muy distinto: ángulos cortos, tolerancia al intercambio, recuperaciones extraordinarias y tenis de toda la pista. Matteo Arnaldi y Flavio Cobolli se conocen desde los 13 años, entrenan juntos regularmente, son muy amigos y ven cómo el destino les ha preparado para un duelo en el que se juegan ni más ni menos que una primera presencia en una final de Grand Slam. El favoritismo, aunque moderado, recae sobre Cobolli, el fanático de la Roma que de pequeño dejó el fútbol en busca de duelos como éste. En el cara a cara, si alargamos la foto al circuito Challenger, gana Arnaldi (3-2), pero la diferencia de horas en las piernas, el gran estado de forma que ya había mostrado en otros torneos de la gira de tierra y su condición de top-10 inclinan la balanza hacia Flavio, en un duelo que, eso sí, promete muchos giros de guion. 
Lamentablemente el M. Arnaldi - F. Cobolli (w/o), no se llegaba a disputar ante los problemas gástricos de Arnaldi por lo que Cobolli accedía directamente a su primera final de un grande. Detallazo de la organización con el público asistente, decidiendo devolver el dinero de las entradas y dando prioridad de cara a su compra en la edición del año que viene. 
En la restante semifinal J. Mensik - A. Zverev (5-7, 2-6, 6-3 y 3-6), en 3h17. El encuentro comenzaba tal cual se esperaba. Mucha igualdad, pocos intercambios largos y los servicios dominando el panorama. Tanto Zverev como Mensik encontraban puntos gratis con el saque y construían sus juegos con relativa comodidad. Sin embargo, ya desde los primeros compases se apreciaba una diferencia importante. El alemán parecía físicamente más fresco. Llegaba mejor a los apoyos, se movía con mayor soltura y encontraba comodidad en los intercambios desde el fondo de pista. Mensik, en cambio, comenzaba a mostrar algunos signos del enorme esfuerzo acumulado durante todo el torneo. La gran oportunidad del set para el checo llegaba con el 4-3 a favor. Un pequeño bajón de Zverev le permitía disponer de un 15-40 y posteriormente de una nueva ventaja que habría dejado el parcial prácticamente sentenciado. Pero ahí apareció el servicio del alemán, que lograba escapar de la comprometida situación para igualar el marcador (4-4). Y con el 5-5 llegó el alemán no perdonó y aprovechando su primera bola de break del partido rompía para cerrar el set con autoridad (5-7) en 1h de juego. 
Más allá del marcador, la sensación era que Mensik había perdido una batalla psicológica muy importante. Lo sucedido en el segundo parcial fue una prolongación natural del final del primero. Zverev olió la debilidad física de su rival y no levantó el pie del acelerador. Rompió en el tercer juego y rápidamente se colocó 1-3 arriba con set y break de ventaja. El alemán estaba jugando con una solidez que dejaba a Mensik muy pocas oportunidades. Muy sólido con el saque, extraordinariamente fiable con el revés y, lo más importante, soltando la derecha con decisión. Un golpe que históricamente le ha generado dudas en los grandes escenarios y que esta vez funcionó como un arma ofensiva. Enfrente, Mensik sufría cada vez más en los desplazamientos laterales. El checo seguía compitiendo, pero la frescura física ya no era la misma. Mensik solo consiguió ganar cuatro puntos al resto durante toda la manga. Una estadística demoledora que explica perfectamente lo sucedido. Zverev volvía a romper para colocarse 2-5 y cerraba el parcial con un juego en blanco (2-6) en 34’. 

La gran incógnita era comprobar si el checo tendría energía para reaccionar. Y, sin nada que perder, Mensik comenzó el tercer set mucho más agresivo. Empezando a asumir riesgos, aceleraba sus golpes buscando constantemente acortar los puntos, consciente de que seguir el ritmo de Zverev desde el fondo de pista le estaba conduciendo directamente a la derrota. Con (3-3) Mensik abandonaba la pista para recibir atención médica. Ocho minutos después regresaba transformado. Dos dejadas magistrales ante un Zverev muy retrasado le permitieron romper el servicio del alemán y tomar ventaja en el marcador, para esta vez no dejar escapar la oportunidad, consolidando la rotura y cerrar el set  con un juego en blanco (6-3) en 43’. 
Durante el inicio del cuarto parcial la duda era ¿Podría Mensik mantener ese nivel? ¿Volverían los fantasmas de anteriores partidos importantes para Zverev? La respuesta del alemán era inmediata. Tras mantener su primer turno de saque, rompió el servicio del checo en el siguiente y eliminando cualquier incertidumbre, consolidaba la ventaja para colocarse (0-3). Incluso dispuso de dos nuevas bolas de break que habrían dejado el partido prácticamente sentenciado. Mensik resistió gracias a su orgullo competitivo, pero nunca volvió a amenazar seriamente la ventaja del alemán. Zverev recuperó la versión sólida y fiable que había mostrado durante gran parte del encuentro, administró perfectamente la ventaja y cerró el partido sin sobresaltos (3-6) en 44’. 
París vuelve a abrirle las puertas de una final. Y esta vez, más que nunca, siente que el ansiado Grand Slam está al alcance de la mano. 
La Final 
el domingo, era la primera vez para el tenista italiano en Paris y la segunda para el alemán. Las 4h16 minutos del partido 
F. Cobolli - A. Zverev (1-6, 6-4, 4-6, 7-6 y 1-6) fueron un drama absoluto. El encuentro tuvo de todo, incluso calambres para el tenista alemán, al que no se le suele ver sufrir en este apartado. La tensión fue máxima desde el primer momento, y el duelo entrará en los anales de la historia reciente de Roland Garros. El primer juego auguraba una larga batalla. Cobolli pagó el peaje de jugar su primera final de Grand Slam, y comenzaba demasiado fallón, mientras que Zverev le mostró que iba a estar presionando desde el primer momento. Hasta cuatro bolas de break tuvo el tenista alemán, lo que derivó en un break tempranero que ponía con ventaja a 'Sascha'. Por si fuera poco, su saque siguió en la misma línea de todo el torneo, por lo que parecía imposible que Flavio pudiese recuperar la ventaja. Cada saque suyo representaba un auténtico suplicio, mientras que los de Zverev se desarrollaban con total comodidad para el alemán. Fruto de ello fue que Cobolli apenas pudo hacer un juego en todo el primer set. 'Sascha' cerraba la primera manga con una impresionante derecha cruzada para un (1-6) en , un auténtico golpe de realidad para Flavio en el partido más importante de su carrera.   
Pasado lo peor, el segundo parcial comenzó mucho más igualado, con Cobolli notablemente menos errático que en la primera manga. De hecho, con 3-3 en el marcador fue él el que tuvo las primeras bolas de break para distanciarse. Zverev logró salvar la primera con uno de los puntos del partido, pero un error no forzado derivó en la primera rotura del encuentro para Flavio (4-3). Cada vez tenía más confianza, y ahora era 'Sascha' el que se quejaba a su equipo al no tener respuestas. Cada minuto transcurrido, Cobolli subía su confianza. Su defensa numantina era infranqueable, los winners llegaban desde todos los lados de la pista, la variación de alturas era intachable, y cada vez leía mejor el saque de 'Sascha'. A pesar de que dejaba escapar un juego de casi 10’ al resto, el tenista italiano no fallaba al saque, y cerraba (6-4) en 1h para meter el miedo en el cuerpo del tenista de Hamburgo. 
El tercer parcial de nuevo comenzó con ambos tenistas sin ceder terreno, aunque fue Cobolli el que tuvo que salvar dos bolas de break en el cuarto juego para que el partido no se le pusiese de nuevo cuesta arriba (2-2). Flavio se dio cuenta que las dejadas le hacían mucho daño a 'Sascha' y comenzó a usarlas de manera recurrente. Mientras el tenista italiano era todo nervio, Zverev se mantenía  impasible, con la frialdad y la experiencia que otorgan el haber disputado ya tres finales más de este calibre. De hecho, eso se notó en los juegos clave del set, y con 5-4 a su favor se convirtió en una pared para hacer fallar a Flavio, al que le pudieron los nervios y falló más de la cuenta cuando no debía hacerlo. Fruto de ello fue un (4-6) en 51’ con el que el tenista alemán se quedaba a un set de levantar el título. 
Al inicio del cuarto set, y a pesar de que haber dado un paso de gigante, Zverev cometía dos dobles faltas seguidas, de manera incomprensible, que dieron alas a Cobolli y derivando en un break que le ponía con 1-0 y saque. Durante los siguientes juegos, el tenista italiano defendió su servicio con puño de hierro, pero con 3-2 esa ventaja se desmoronó y Alexander sacó el puño sabedor de que cada vez la Copa de los Mosqueteros estaba más cerca. La sorpresa llegaba en el siguiente juego, con Zverev sintiendo en sus carnes esa presión de tener tan cerca su sueño, jugó con miedo, volviendo a ceder su saque con varios errores de bulto. Con 5-4 para cerrar el set, Flavio vio cómo 'Sascha' se colocaba 30-40 tirando de corazón y consiguiendo el break con un revés paralelo marca de la casa (5-5). Es curioso que el alemán sacara su mejor nivel en el momento más crítico del partido, y colocando un (5-6) pasar la patata caliente a un Cobolli que no sabía donde meterse. Por si fuera poco, Zverev pedía la entrada del fisio en el cambio de lado. Aún así, Flavio jugando increíble llevaba la cuarta manga al tie break. En ese momento la tensión se cortaba con un cuchillo, y nada se podía reprochar a ambos, que lo dieron todo en salvaguarda de sus intereses. Así Del (1-3) en favor de Zverev se pasó al 5-3 a favor de Cobolli. De hecho, el tenista italiano tuvo dos bolas de set a favor, y en la primera tuvo un fallo clamoroso por saltar antes de tiempo para golpear una volea a placer. Sin embargo, en la siguiente al resto, se jugó una increíble derecha paralela para levantar a la grada y pegar un grito que se escuchó en todo París (7-6) en 1h12. 
El set definitivo comenzó con varias bolas de break para el germano, que acabó confirmando la rotura para ponerse con ventaja y acercase de nuevo al título. Cobolli tuvo oportunidad de contrabreak; no la aprovechó y se desinfló por completo, cediendo de nuevo el saque y dejando a 'Sascha' con una ventaja de (0-3) a favor y servicio después de un passing de revés. En ese momento era el tenista italiano el que pedía el fisio por problemas en su pierna derecha. Fabio tuvo oportunidades en cada juego de servicio de Alexander, pero la diferencia entre los dos fue que el italiano no supo materializarlas y 'Sascha' rompiendo nuevamente el saque de Flavio cerraba la final con un contundente (1-6) y tirarse al suelo por primera vez en toda su carrera en un torneo de estas características. 
Tuvo que sufrir, sí, pero Zverev ya puede decir que ha cumplido su sueño. ¡A la cuarta fue la vencida!