Wednesday, June 12, 2024

Tenis. Roland Garros 2024. Primera Copa de los Mosqueteros para Alcaraz


Del 26 de Mayo al 9 de junio se disputaba, en las instalaciones del Stade, en el bosque de Bolonia parisino, la 128ª edición del segundo torneo de tenis más longevo del mundo. 

Único de los cuatro grandes, en tierra batida, y segundo de la temporada, Roland Garros encandilaba a la afición con partidos, a cual más emocionante, entre las mejores raquetas del mundo. y al que sólo faltaban J. Lehecka, M. Cilic, F. Díaz, M. Berrettini. 

Junto al retorno del nº uno a las pistas y el regreso de Nadal a su torneo favorito, la presencia del italiano Sinner o del español Alcaraz configuraban los puntos fuertes de la edición. En cuanto al cuadro femenino estaba el top ten del WTA, causando baja Petra Kvitová, Jessica Pegula, Belinda Bencic o Karolina Muchova por la misma razón que los varones. 



Empezando con el torneo femenino, la representación española estaba compuesta por cinco tenistas en el cuadro principal, debiendo pasar por el clasificatorio, tres más. De ellas, Nuria Parrizas perdía a las primeras de cambio con la húngara T. Babos (6-4 y 6-4) y Marina Bassols lo hacía ante la canadiense M. Stakusic (6-1 y 6-4). Por el contrario Irene Burillo se imponía a la francesa C. Monnet (3-6 y 0-6) en primera ronda, a la eslovena V. Erjabek (4-6 y 3-6) y en tercera a la suiza J. Teichmann (6-1 y 7-6) pasando a competir en el cuadro principal junto a las cinco que tenían el acceso directo, Jessica Bouzas, Rebeka Masarova, Cristina Bucsa, Sara Sorribes y Paula Badosa. 
Sin claros referentes, la competición nacional ha sido desafortunada. Se salvan de la quema Paula Badosa que alcanzaba la tercera ronda, y en menor medida Cristina Bucsa (segunda ronda). De tal manera que eran eliminadas en primera ronda Jessica Bouzas ante la croata Fett en tres sets, J. Bouzas - J. Fett (2-6, 6-3 y 5-7), Rebeka Masarova ante la checa Vondrousova, R. Masarova - M. Vondrousova (1-6 y 3-6), Sara Sorribes ante la canadiense Andreescu B. Andreescu - S. Sorribes (7-5 y 6-1) e Irene Burillo ante la japonesa Uchijima I. Burillo - M. Uchijima (1-6 y 1-6), mientras que Cristina Bucsa y Paula Badosa tenían mejor suerte. Si Cristina se imponía a la rumana Y. Starodubtseva en primera ronda Y. Starodubtseva - C. Bucsa (4-6 y 1-6), cediendo posteriormente en segunda ante la italiana Cocciaretto C. Bucsa - E. Cocciaretto (1-6 y 4-6), el recorrido de Paula era un poco más largo ganando sus dos primeras mangas. A la británica Boulter en primera, necesitando tres sets y 2h18' de partido K. Boulter - P. Badosa (6-4, 5-7 y 4-6) y en segunda a la kazaja Putintseva, también en tres sets y dos horas peladas P. Badosa - Y. Putintseva (4-6, 6-1 y 7-5). En tercera le tocaba medirse a la número dos mundial y después de realizar un gran primer set cedía claramente ) ante la bielorusa en el segundo P. Badosa - A. Sabalenka (5-7 y 1-6) en 1h17'. 
Sin representación nacional para octavos de final, también habían sido eliminadas para entonces tenistas tan importantes como la griega Sakkari o la brasileña Haddad Maia en primera ronda, la letona Jeļena Ostapenko, la rusa Daria Kasatkina o la norteamericana Danielle Collins en segunda, la china Zheng Qinwen en tercera o la ucraniana Elina Svitolina en cuarta. 


Por tanto a cuartos de final accedían la tenista rusa Mirra Andreeva y la bielorusa Aryna Sabalenka; una norteamericana, Cori Gauff; la tunecina Ons Jabeur; la italiana Jasmina Paolini; la kazaja Elena Rybakina; la checa Marketa Vondrousova y la polaca nº 1 mundial Iga Swiatek. Con dominio europeo oriental repetían presencia las tenistas norteamericana, tunecina, polaca y bielorusa. Excepto la joven tenista rusa (nº 38), el resto figuraban entre las doce mejores jugadoras mundiales. 
El primer enfrentamiento le correspondía a la número uno I. Swiatek - M. Vondrousova (6-0 y 6-2), y la jugadora polaca haciendo honor a su posición daba buena cuenta de la nº 5 en una hora de partido y sin que la tenista checa pudiera hacer frente al vendaval que se le venía encima. 
En el siguiente partido, el duelo entre la norteamericana y la tunecina se resolvía a favor de la tenista norteamericana C. Gauff - O. Jabeur (4-6, 6-2 y 6-3), pero en tres sets, tras tener que remontar el primero y casi dos horas de partido con la número ocho del mundo sin saber hacer frente a una crecida Cocco sin fisuras y más relajada que su rival. 
El tercer duelo J. Paolini- E. Rybakina (6-2, 4-6 y 6-2) tenía una clara favorita en la figura de la tenista kazaja nº 4 del mundo pero la italiana (nº 12) salía muy resuelta a pista y ganando claramente el primer set, cedía el segundo para hacerse con la tercera manga ante una Rybakina decrescendo en 2h03'.
En el último enfrentamiento entre las soviéticas, M. Andreeva - A. Sabalenka (6-7, 6-4 y 6-4) la jovencísima tenista rusa se imponía sorprendentemente a la bielorusa, tras ceder un igualado primer set en dos hora y media de partido y pasando a sus primeras, donde se mediría a la también sorpresa italiana para configurar de cualquier forma una final inédita. 

Semifinales. En la primera coincidían dos de las tres mejores raquetas mundiales y en una final anticipada, I. Swiatek - C. Gauff (6-2 y 6-4), la tenista polaca resolvía de forma clara el envite ante la norteamericana en 1h37'. El choque arrancaba con un inicio dubitativo de Swiatek a pesar del break tempranero, con la norteamericana jugando muy agresiva para tener posibilidades ante la número 1. A Gauff parecía funcionarle esa táctica, sin embargo la polaca cogiendo ritmo poco a poco y de menos a más, comenzaba a dominar esos cambios de altura que Gauff le proponía, sobreponiéndose a los puntos perdidos desde el fondo de la pista, ganaba claramente el primero y de forma sólida el segundo, para de esta manera acceder por cuarta vez a su final favorita. 
En la sorprendente segunda semifinal, entre italiana y rusa, la tenista italiana bajaba de la nube a la joven rusa, J. Paolini - M. Andreeva (6-3 y 6-1) ganando claramente en dos sets y 1h13' para presentarse de esta manera en la final de un grande por primera vez a la vez que ascendía al top ten mundial. 

Final: enfrentadas la nº 1 y la nº 12, los pronósticos estaban definidos claramente. Y aunque nunca se debe dar nada por sentando y mucho menos en el tenis, la gran favorita Iga Swiatek no daba opción a especulaciones y se imponiéndose claramente a su oponente. En el partido I. Swiatek - J. Paolini (6-2 y 6-1), a pesar de la presión por estar jugando una final de Grand Slam, ambas salieron a darlo todo en la pista. La italiana parecía con más hambre y un punto más de agresividad en comparación con el resto de sus partidos y le servía para sorprender a la polaca que cedía su servicio para alegría de la grada. No le quedaba otra a la nº 1 que igualar la intensidad si no quería que se le complicará la primera manga. Y con las mismas armas que había utilizado la italiana para romperle, devolvía el quiebre. El primer susto estaba solventado, pero el peligro de Paolini era constante. El duelo entraba en puntos de largos intercambios, con ambas tenistas yendo de un lado a otro, con grandes reveses, buenas derechas y una defensa numantina por parte de dos jugadoras que se agarran a la pista y devuelven siempre una pelota más. Swiatek volvía a romper el servicio de la italiana en el 4º juego lanzando el mensaje de quien mandaba en la tierra batida de París. La polaca conseguía sofocar la valentía y bravura inicial de Paolini, que fue bajando de intensidad, para cerrar un primer set más luchado de lo que el resultado reflejaba: 6-2 en 33'. 

Una vez desatado el huracán de la número uno, Paolini no podía contrarrestar el juego de la polaca y cedía su primer servicio. Swiatek a lo suyo, impasible ante el apoyo que los espectadores daban a la italiana para que hubiese algo más de final, colocaba el 3-0. La frustración de Paolini era latente. La italiana de 28 años no podía entender como después de dos semanas sin perder ni un partido, era completamente dominada por una tenista que la pasaba por encima sin conmiseración y disfrutaba como nadie en la Philippe Chatrier. Y así fue, la polaca le endosaba un 6-1 para llevarse el partido en 1h 08'. 
Cuarto trofeo para la tenista polaca en 6 participaciones, Iga Swiatek se convierte así en la gran reina de Roland Garros. Con un total de 35 victorias y solo 2 derrotas (Halep en 2019 y Sakkari en 2021), ha ganado 74 sets y solamente ha perdido 8, uno en esta edición ante Osaka. A lo que se suma una imbatibilidad en la tierra batida parisina desde el 9 de junio de 2021, contra la ya mencionada Sakkari, sumando así una racha de 21 victorias consecutivas. Tercero consecutivo en Paris, con apenas 23 años, consigue su quinto Grand Slam. Se lleva de regalo 2.400.000 €. 


En cuanto al torneo masculino, la escuadra española contaba con Rafael Nadal, y Carlos Alcaraz como estandartes de la representación española que se completaba con Jaume Munar, Roberto Bautista, Roberto Carballes, Alejandro Davidovich, Pedro Martínez y Pablo Carreño en el cuadro principal, 
mientras que al cuadro clasificatorio lograban acceder Oriol Roca, Pablo Llamas, Alejandro Moro, Albert Ramos, Daniel Rincón y Bernabé Zapata, sin que ninguno lograra acceder al cuadro principal. En primera ronda quedaron eliminados Oriol Roca que cedía ante el austriaco Novak O. Roca - D. Novak (4-6 y 2-6), Pablo Llamas ante el holandés De Jong P. Llamas - J. De Jong (7-5 y 7-6) y Albert Ramos ante el italiano Vavassori A. Ramos - A. Vavassori (3-6, 6-4 y 3-6) mientras que Bernabé Zapata, Alejandro Moro y Daniel Rincón pasaban de primera ronda. Zapata se imponía al argentino Carabelli en primera pero se debía retirar en segunda ante el italiano Maestrelli por lesión B. Zapata - F. Maestrelli (1-6, ret); Moro llegaba hasta tercera ronda donde caía eliminado por el italiano Bellucci A. Moro - M. Bellucci (6-3, 2-6 y 6-7), tras haber derrotado al australiano M. Polmans en primera y al francés M. Janvier en segunda, ambos en dos sets. Rincón también llegaba hasta tercera donde era eliminado por el brasileño Monteiro T. Monteiro - D. Rincón (6-4 y 6-2) tras haber dejado en la cuneta al austriaco J. Rodionov en tres sets en la primera y en segunda a turco A. Dougaz, también en tres sets.

Por lo tanto ninguno accedía al cuadro principal, donde el recorrido de los españoles era bastante decepcionante si exceptuamos la extraordinaria actuación de Carlos Alcaraz y sin ningún representante en tercera ronda. Y así, Munar y Bautista tenían la mala suerte de cruzarse a las primeras de cambio J. Munar - R. Bautista (6-1, 4-6, 6-4 y 6-1), con ventaja para Jaume que pasaba de ronda y la eliminación de Roberto en su primer contacto con la pista. En primera ronda también cedían, Carreño ante el argentino Navonne en cuatro sets M. Navonne - P. Carreño (5-7, 6-1, 6-3 y 6-0) y Nadal ante Zverev A. Zverev - R. Nadal (6-3, 7-6 y 6-3) en un partido de ensueño, para enmarcar y donde el tenista alemán tuvo que sudar de lo lindo para imponerse al manacorí en tres sets y algo más de 3 h de partido. Nadal, posteriormente se despedía con un emotivo mensaje de la Philippe Chatrier. 

Hasta segunda llegaban Jaume Munar tras eliminar a Bautista y al que tocaba medirse al australiano De Miñaur, A. De Miñaur - J. Munar (7-5, 6-1 y 6-4) y ceder en tres sets. Roberto Carballés tenía la mala suerte de tener que enfrentarse al nº uno, cediendo ante el serbio Djokovic. N. Djokovic - R. Carballés (6-4, 6-1 y 6-2), después de eliminar en la primera al francés Lestienne en cuatro sets; Davidovich lo hacía ante el noruego Ruud A. Davidovich - C. Ruud (6-7, 6-1, 3-6, 6-4 y 3-6) en un emocionante partido que se pudo llevar cualquiera y tras derrotar al monegasco V. Vacherot en cuatro sets en primera ronda; y Martínez perdía ante el ruso Rublev A. Rublev - P. Martínez (6-3, 6-4 y 6-3) tras haberse desembarazado del argentino TA. Tirante en primera tras cinco sets de lucha. 
De tal manera que a octavos, sólo accedía Carlos Alcaraz como representante español, tras haber dejado en la cuneta en primera ronda al norteamericano Wolff en tres sets JJ. Wolff - C. Alcaraz (1-6, 2- 6 y 1-6), al verdugo de Pablo Llamas en la segunda, en cuatro sets J. De Jong - C. Alcaraz (3-6, 4-6, 6-2 y 2-6) cediendo su primer set, y al norteamericano Korda en tres sets S. Korda - C. Alcaraz (4-6, 6-7 y 3-6) en tercera. En octavos frente al canadiense Auger Aliassime no tuvo mayor problema y se imponía también en tres sets F. Auger Aliassime - C. Alcaraz (3-6, 3- 6 y 1-6), en 2h20', accediendo nuevamente a cuartos. 


A cuartos de final llegaban ocho de los tenistas situados en el top once, Djokovic, Sinner, Alcaraz, Zverev, Ruud, Tsitsipas, Dimitrov y De Miñaur, repitiendo ronda Ruud, Dojovik, Alcaraz, Tsitsipas y Zverev. Al murciano le correspondía volver a enfrentarse al tenista heleno, mientras que el serbio N. Djokovic jugaría frente al noruego, el italiano Sinner lo haría frente al bulgaro y el germano Zverev, pujaría con el australiano. Para haber completado un impresionante ocho de ocho, solo faltaban a la cita, Rublev que caía en tercera y Medvedev que lo hacía en cuarta. 
La sorpresa, desagradable, llegaba por parte del número uno, que no se presentaba a jugar N. Djokovic - C. Ruud (w/o), por sus molestias tras el partido de octavos frente al argentino Zerundolo y en el que sufría lo indecible para lograr imponerse en cinco peleados sets y 4h39' de lucha, que le costaban finalmente la retirada. 

El segundo duelo, entre alemán y australiano A. Zverev - A. De Miñaur (6-4, 7-6 y 6-4) se resolvía del lado del europeo al imponerse sin sorpresas al tenista aussie, en 2h59', después de estar a punto de ceder en el segundo. Sascha se mostraba implacable en la red y regresaba a las semifinales de Paris. 
El español Alcaraz, se enfrentaba en el tercer partido al tenista griego. Repitiéndose el mismo duelo de la edición anterior y el mismo ganador S. Tsitsipas - C. Alcaraz - (3-6, 6-7 y 6-4) con un Alcaraz impresionante que se desembarazaba del tenista griego en tan solo tres sets y poco más de 2 horas. Consistencia absoluta del murciano en el primer set, dejando escapar tan solo seis puntos con su servicio y abriendo brecha en el marcador desde los compases iniciales. El español convencido de sus armas para hacer daño al griego, martilleaba una y otra vez el revés de un Tsitsipas falto de ideas a nivel táctico para salir del atolladero. Sin generar problemas desde el resto, parecía bloqueado a nivel mental y el primer juego se lo llevaba el español. 
El guion continuaba por los mismos derroteros al inicio de la segunda manga, con una nueva rotura que hacía saltar las alarmas en el tenista heleno, que despertaba de su letargo incrementando de forma notable la intensidad de piernas, cayendo dentro de pista al golpear y afinando puntería con su drive. Un Alcaraz demasiado relajado veía cómo el partido se le complicaba. Conseguía forzar el tiebreak, volviendo a destapar el tarro de las esencias y con atinadas dejadas, subidas a la red magníficas y minimizando al máximo los errores, se llevaba también la segunda manga. 
Para Tsitsipas se antojaba una quimera  pensar en una remontada, atendiendo sobre todo, a las sensaciones que transmitían ambos en la pista y en el momento en que Alcaraz decidía meter una marcha más, el break a su favor caía como fruta madura y junto a dos siguientes dobles faltas del griego en el séptimo juego consiguieron que el murciano cerrara el partido con solvencia pasando a semis donde le espera Jannik Sinner. 
Para finalizar la ronda de cuartos, el pique entre once y segundo del mundo G. Dimitrov - J. Sinner (2-6, 4-6 y 6-7) se resolvía claramente a favor del jugador italiano rindiendo a un bloqueado Dimitrov, que fue de menos a más, pero que no le servía para inquietar al italiano que se llevaba la victoria tras dos horas y media de partido. El duelo de cañoneros ante el sol parisino después de una semana de constantes lluvias, llevaba aparejado la presencia del viento que dificultaba el control de la bola. Nada que no pudiera solucionar un Sinner intratable que había ido de menos a más durante el torneo. Pendiente de su maltrecha cadera, mientras pasaba rondas, iba cogiendo nivel y sensaciones hasta conseguir una forma y un tenis que apabullaban a un Dimitrov, que solo se mantenía a base de su servicio y del apoyo de las gradas que reclamaban más espectáculo. El tercer set mostraba la igualdad que no se había visto en los dos anteriores. Sinner mantenía su nivel de tenis, pero era el búlgaro el que, al fin, asentado en la pista hacía frente al italiano sin ceder su saque, hasta que el italiano lo forzaba.
Sacando para llevarse el partido, un Dimitrov enaltecido, devolvía el break y forzaba la muerte súbita, con la noticia previa, de la retirada de Djokovic por su quebrantada rodilla lo que convertía a Sinner, en ese momento y pasara lo que pasara, en el nuevo número uno. Casualidad o no, el tie break también era para el joven italiano que se metía por primera vez en las semifinales del grande parisino. 
Con un representante español, uno italiano, un noruego y un alemán, 
las Semifinales estaban servidas; en la primera Ruud, se enfrentaba a Zverev y en la segunda a Alcaraz le correspondía un Sinner, nuevo número uno mundial. En la primera se repetía la semifinal del año pasado y el partido respondía a las mismas expectativas. 
Pero en este C. Ruud - A. Zverev (6-2, 2-6, 4-6 y 2-6), y a diferencia de la edición anterior, el sólido juego del noruego de inicio, no tenía continuidad ante el empuje del tenista alemán, dado que Ruud pegaba un bajón importante en el segundo set y mayor aún en el tercero, a causa de unos problemas estomacales que le impedían elaborar su mejor tenis, tras un inicio espectacular, en el que moviendo muy bien a Sascha ganaba el primer set. Si en la primera manga el alemán no arriesgaba, jugando muy atrás, en la siguiente sabía variar su juego, para dando un paso adelante con su revés paralelo, terminar doblegando a un mermado tenista noruego. Merecido finalista, será la primera final del tenista alemán en Paris y su segunda de un Grand Slam. 
El enfrentamiento, C. Alcaraz - J. Sinner - (2-6, 6-3, 3-6, 6-4 y 6-3 ) era un partido no apto para cardiacos. Al murciano le llegaba el momento de enfrentarse a su particular bestia negra. Con mucha expectación por ver una batalla equiparable a la que asombraba al mundo hace casi dos años en Nueva York, este duelo en semifinales resultaba extraño y difícil de interpretar por momentos. Una vez más, Alcaraz comenzaba titubeante el partido y Sinner se aprovechaba de la circunstancia para abrir hueco hasta el 4-0 en un abrir y cerrar de ojos. Lograba forzar un break el español, que empezaba a dar señales de vida, dotando de más altura a sus bolas, cambiando ritmos e intentando no mantener intercambios veloces de fondo de pista con su rival. La táctica de Indian Wells le reportaba la recuperación de un break, pero seguía cometiendo errores infantiles con su drive y claudicaba de forma clara en la primera manga (2-6) en 44'. El panorama se mantenía oscuro para el murciano en el arranque del segundo set, encajando un break de salida y comenzando 0-2 abajo. Sin embargo, Alcaraz comenzaba a meterse más en pista, a repartir con su drive de manera más eficiente, encontrando resquicios en un Sinner que daba muestras de flaqueza. Con pocos peloteos, errores permanentes, altibajos y falta de intensidad, el partido estaba desconcertando a la Philippe Chatrier, que no reconocía a ninguno de los dos tenistas. La manga finalizaba (6-3) en 49'. El pozo en el que se había sumergido el italiano parecía no tener fondo cuando al inicio del tercer parcial, encajaba otra rotura. Alcaraz lanzado, parecía estar cómodo, aprovechando las fisuras en un rival venido a menos. Pero durante el cuarto juego, algo cambiaba; el del Palmar empezaba a cometer errores y su frustración era evidente, las molestias en su antebrazo habían vuelto. Visiblemente angustiado y sin poder evitar que el hecho afectara a su intensidad de piernas y claridad de ideas, Alcaraz encadenaba la pérdida de cuatro juegos consecutivos, constatando cómo el italiano, a pesar de sentir calambres en su brazo izquierdo, se hacía con un triunfo parcial muy importante para sus aspiraciones (3-6) en 58'. Entonces un Alcaraz cabizbajo y sin rumbo, sacaba fuerzas de flaqueza y sabiendo sufrir en los juegos iniciales del cuarto set, poco a poco, recuperaba la confianza en su antebrazo. Reaparecía su golpe de derecha y más activo de piernas emocionaba al personal con puntos increíbles. Ante la recuperación del español, el italiano se mantenía firme, incrementando la potencia de sus golpes de derecha y buscando un tenis ofensivo e imponente. La balanza se decantaba en el décimo juego, cuando Carlitos encontraba el resquicio para colarse, aprovechando varios errores claros de un Sinner que comenzaba a sentir la presión del rival y cedía la manga (6-4) en 49'. Llegaba el desenlace con el arranque de la quinta manga y un Alcaraz lanzado y en estado de gracia, devoraba a un Sinner aturdido ante la reacción rival. Colocaba un 3-0 en el marcador, para luego, tirando de talento puro, con dejadas y golpes imposibles, sofocar el intento de rebelión por parte del italiano en el resto de juego (6-3) también en 49'. Dos de las mejores raquetas del mundo habían luchado hasta la extenuación contra sus propias dudas, además de frente al rival, terminando por ofrecer un partido repleto de emoción y con destellos de gran tenis en el tramo final. Primera final, también, para el murciano en la arcilla parisina. 

La final, entre el nº 4 y el nº 3 del mundo, con las apuestas a favor del murciano, en enfrentamientos hasta ahora la mejor parte se la llevaba el alemán con cinco partidos ganados por cuatro del español. A. Zverev - C. Alcaraz (3-6, 6-2, 7-5, 1-6 y 2-6) respondía a todas las expectativas creadas. Una de las grandes citas de cada año en lo deportivo no defraudaba. En un partido de esta envergadura donde gestionar las emociones no es nada sencillo, la manera de arrancar el primer set ponía de manifiesto la enorme responsabilidad de los dos tenistas. El partido se iniciaba con Alcaraz al resto, como le gusta. Zverev parecía hecho un flan. Lo demostraba con dos dobles faltas en sus dos primeros saques. Inimaginable. Los fantasmas de la final del US Open, en 2020, cuando se le escaparon dos sets y un 'break' en el tercero ante Dominic Thiem, seguían presentes. Dos dobles faltas que permitían al murciano conseguir un break que no era más que un espejismo, ya que cometió errores a destiempo en el siguiente juego. Los nervios iban de un lado a otro de la red. Una caña y una doble falta de Carlitos en su primer turno de servicio junto a una dejada larga era la antesala del 1-1. Sascha se había quitado la presión a raquetazos y la brillantez apareció cuando ambos se tranquilizaron. La segunda rotura de Alcaraz llegó en el quinto parcial, consolidando la ventaja con el 4-2. Al tenista de El Palmar se le escapaban dos pelotas de 5-2, con un 15-40 desde el resto. No lo echaba en falta porque el tercer 'break' fue para cerrar el set. Como si de dos púgiles midiéndose se trataran, Sascha y Carlitos fueron probando diversas tácticas que tenían en su manual y buscando algún resquicio por el que colarse. El germano estaba algo errático con su drive y bastante parado de piernas, algo aprovechado perfectamente por Alcaraz para poner tierra de por medio y situarse con una ventaja en el marcador parcial que ya no soltaría (3-6) en 46'. El primero fue un ensayo general, pero se sintió tan cómodo el español que acabó incurriendo en sus habituales desconexiones por relajación al inicio de la segunda manga. Subió la intensidad del juego Zverev, empezando a entrar en pista con todos sus golpes, a ser más agresivo y subir el porcentaje de puntos jugados con primer servicio. Alcaraz estaba desaparecido de la pista mientras Sascha estaba plenamente enchufado equilibrando el partido en un santiamén (6-2) en 52'. Se reiniciaba la batalla, con los dos jugadores sacando ya la artillería pesada para disputar un tercer parcial que podía marcar el devenir de todo el encuentro. Se reactivaba Carlos, hallando la manera de pasar de la nada al todo en un pestañeo; volviendo a ser ese tenista indomable que domina con sus golpes, que encuentra profundidad en su revés para azotar de forma inmisericorde la pelota con el drive, y que rompe la cintura de su contrincante con dejadas bien elegidas. Aguantó el tipo hasta el 2-2, brilló con luz propia durante tres juegos más y después como si un interruptor estuviera dirigiendo las acciones del murciano, Carlitos perdió totalmente el foco del partido durante quince minutos fatídicos. Con 15-30 cuando el marcador estaba 5-2 a su favor, todo cambió súbitamente. Sacando para la manga, con 5-3 cuajaba un juego funesto al saque cuando se afanaba en cerrar el set y llegaba una inesperada reacción de Zverev encadenando cinco juegos seguidos, para hacer suyo el parcial (7-5) en 1h05'. La estadística de errores no forzados reflejaba un 39 a 19. Tocaba remontar, como en la semifinal del viernes ante Sinner. En el cuarto set, muchos pensaban que el español sufriría cierto agotamiento mental pero un luchador como él con los argumentos tenísticos que atesora, no se iba a rendir. Encontró la manera de aprovechar cierta ansiedad por parte de Zverev, que comenzaba el parcial frustrado y visiblemente nervioso. Volando de nuevo por la pista el murciano, cambiando velocidades para que Sascha se precipitara y haciendo una magnífica lectura del momento en que se encontraba el partido, abría una brecha que no hizo más que aumentar hasta el (1-6) en 42'.
La quinta manga prometía emociones fuertes, la tendencia parecía favorable al murciano, pero nada se podía dar por hecho en este partido loco. Golpeaba primero el español, con un break en el tercer juego desplegando su mejor versión y castigando a un Zverev algo despistado, que enseguida se rearmaba para recuperar terreno. En el cuarto juego, con las mejores dosis de tenis de todo el torneo, Zverev se situaba con 0-40 y Carlitos destapó el tarro de las esencias para equilibrar; dispuso de una cuarta opción de rotura el germano, hubo una bola polémica que supuso un error en contra de Sascha y Alcaraz terminaba por sacar adelante un juego absolutamente vital y que desequilibraría definitivamente el choque para el (2-6) final en 54'. Carlos Alcaraz ya era campeón de Roland Garros 2024 con todo merecimiento tras 4h19' de lucha. Un Alcaraz más maduro que no solo lucha contra el rival, sino también contra sí mismo. Imbatible cuando está bien y desesperante cuando la inspiración desaparece, pero cada vez más profesional a la hora de superar con rapidez los momentos malos y exprimir los buenos. 

Primera Copa de los Mosqueteros para el murciano que terminaba el partido con 45 golpes ganadores y 43 errores no forzados y equilibraba el porcentaje de partidos ganados con el tenista alemán (5-5). Carlos Alcaraz es el décimo tenista español que gana en Roland Garros. ¡Ya van 3 grandes!

Friday, May 31, 2024

Giro 2024. Primera Corsa para Pogacar

La 107ª edición de la ronda italiana reincidía en su carácter patrio con un recorrido enteramente por territorio italiano con salida de Venaria Reale, localidad cercana a Turín y repitiendo llegada a Roma.
Disputada entre el 4 y el 26 de mayo tras 3.317,2 km de recorrido divididos entre las 21 etapas asignadas a las grandes vueltas, distribuidas de la siguiente manera: dos contrarreloj (etapas 7ª y 14ª) con seis etapas llanas, siete quebradas y seis etapas montañosas con cuatro finales en alto, que le venían al pelo a Tadej Pogacar para su lucimiento personal, encabezando la lista de favoritos comandando al UEA. En un escalón inferior Geraint Thomas y Thymen Arensman al mando del potente Ineos y Daniel Felipe Martínez como jefe de filas de Bora. Menos posibilidades para el australiano Ben O'Connor al mando del Decathlon, el checo Jan Hirt capitaneando al Soudal o el francés, Roman Bardet jefe de filas del DSM. 
Con ausencias tan notables como Remco Evenepoel, Primoz Roglic o los lesionados Jonas Vingegaard o Wout van Aert, el aliciente en la general, estribaba por tanto en conocer al segundo clasificado. 
Con ese gran hándicap tomaban la salida 176 ciclistas, englobados en los 22 equipos participantes, uniéndose a los 18 World, los 4 invitados Pro Team (los italianos Bardiani CSF y Polti Kometa, el suizo Tudor y el Israel). 

La representación española era de tan solo cinco ciclistas (la más pobre desde 1986, con una sola presencia, y empeorando los siete ciclistas de la edición anterior) y en el que repetía Torres. Eran los Movistar (Pelayo Sánchez y Albert Torres), Rubén Fernández (Cofidis), Francisco Muñoz (Polti) y Juanpe López (Treck). 

PRIMERA SEMANA.
La primera etapa se disputaba el sábado 4, con 140 km de recorrido quebrado entre Venaria y Turín. Los 176 corredores salían del Palacio Real para enfrentarse al paso Berzano di San Pietro (4ªC y 3 km al 4,9%), a Superga (3ªC y 8 km al 4,3%), a la Colle Maddalena (3ªC y 7,1 km al 6,6%) y al último escollo de San Vito. Eran seis ciclistas los que configuraban la primera escapada con L. Barre y A. Pietrobon, L. Calmejane, N. Debeaumarche, F. Fiorelli y A Ghebreigzabhier. Tras superar los 2' de ventaja y subiendo Superga, el grupo se deshacía tras varios ataques, quedando por delante Ghebreigzabhier y Calmejane que superaban los 3' sobre el pelotón. Con la diferencia mermando, el corredor africano volvía a atacar y coronaba solo en el primer paso por San Vito. Luego; Calmejane le cazaba de nuevo para pasar por delante en el primero de los pasos por meta. Ya subiendo la Maddalena y a 22 km de meta, tomaba las riendas del pelotón el UAE en busca de la primera victoria de Pogacar. Calmejane aguantaba coronando por delante pero cedía a 10 km de meta, con Pogacar sin decidirse a arrancar. Quedaba en cabeza un grupo de ocho corredores con 30" sobre un pelotón sin esforzarse en la caza, con Pogacar al mando. Del grupo cabecero atacaba Conci, que coronaba San Vito, (repecho de 1.400 m al 9,8 % a 3 km de meta), por segunda vez, antes de que llegara el ataque de Pogacar, y que con tres durísimos acelerones, acabase con sus ilusiones. El ciclista esloveno se llevaba a rueda al ecuatoriano J. Narváez, que se soldaba a su rueda en los tres intentos, sin ceder en ninguno de ellos, y después le remontaba en un sprint final en el que M. Schachmann, llegando muy fuerte por detrás, se colaba entre medias de los dos. 
En la general, Narváez es líder, con 3" sobre Schachmann, y 6" sobre Pogacar. El top ten lo completaban 4º el francés A. Baudin ya a 16" 5º D. Caruso, 6º N. Conci, 7º Q. Hermans, 8º M. Vansevenant, 9º A. Tiberi, 10º A. Valter siendo 11º G. Thomas a 20". El mejor español era JP. López, 23º a 30".
La segunda, entre San Francesco al Campo y el Santuario de Oropa, era una etapa de 161 km, con una primera parte llana y un segunda montañosa con dos subidas puntuables antes de la ascensión final al santuario. Con una fuga inicial de 5 corredores, con F. Fiorelli, M. Marcellusi, Ch. Scaroni, D. Bais y M. Piccolo entre ellos y que conseguirían una máxima diferencia de 4'. En la primera de las subidas, Oasi Zegna (3ªC y 5,5 km al 5,2%) se marchaba en solitario Piccolo, coronando primero con 1' sobre sus compañeros, para hacerlo también en la segunda, Nelva (3ªC con 5 km al 5,5%) con 1'10 sobre los tres que aguantaban por detrás y 1'40 sobre el pelotón. En el inicio a la última ascensión a Oropa (1ªC 11,8 km al 6,2%) su ventaja había descendido a 1'30 sobre un pelotón del que tiraba Ineos, mientras por detrás Pogacar, pinchado, se caía. Rápidamente se reincorporaba y a 10 de meta ya estaba en las primeras posiciones. A 6,5 de la cima Piccolo, sin posibilidades de llegar era atrapado y poco después, a 4,5 km de la cima, llegaba el ataque de Pogacar al que lograba responder O´Connor en un principio, pero que finalmente cedía. Impresionante la subida del esloveno, que homenajeando a Pantani, se presentaba en solitario en meta con 26" de ventaja sobre el grupo perseguidor que encabezaba F. Martínez con G. Thomas a continuación, completando el podio. El líder Narváez entraba descolgado a 2'03, perdiendo el liderato. Cambios en la general que pasa a liderar T. Pogacar con 45" sobre G. Thomas y F. Martínez y 54" sobre C. Uijtdebroeks y E. Rubio, L. Fortunato 6º a 1'05 y el mejor español JP. López, 7º puesto, a 1'09, completando el top ten J. Hirt, E. Chaves y B. O´Connor. 
Con la tercera etapa, el lunes, llegaba la primera llana, de 166 km entre Novara y Fossano, con una primera mitad llana total, y un único ascenso a Lu (4ªC y 3,4 Km al 3,8%), donde coronaba el francés L. Calmejane, quien marchaba fugado con el italiano A. Ballerini. El italiano quedaba en solitario para afrontar la segunda parte del recorrido, de perfil ascendente, aunque sin dificultades. Por detrás saltaba un grupo de 25 hombres con los principales sprinters. Ninguno peligroso en la general, la persecución del pelotón no era extrema. No obstante, a 45 km de meta se recomponía de nuevo el gran pelotón. Entonces el ritmo aumentaba, en busca de la meta de Fossano, donde estaba empezando a llover. Con el Alpecin de Groves, el Lidl de Milan y el Soudal de Merlier queriendo gobernar en cabeza, no resultaba fácil el control. Y a 3 km de meta con el pelotón estirado, era el propio Pogacar, aprovechando la subida de acceso a Fossano, quién salía a por un atrevido Honoré, quien acaba de saltar, abriendo un puñado de segundos junto a Thomas, que se sumaba a la fiesta. Tras un relevo con el británico, Pogacar forzando la máquina se marchaba decidido en solitario a por la etapa, llegando hasta 100 metros de meta cuando era adelantado por el enjambre de sprinters, con T. Merlier ganando la etapa por delante de J. Milan y B. Girmay, sin suponer cambios en la general. 

En la cuarta, prácticamente llana, la jornada partía de Acqui Terme y finalizaba en Andora tras recorrer 190 km y ascender el Colle del Melogno (3ªC. con 7,5 Km al 4,8%), a mitad de recorrido. Con la carretera mojada, peligrosa y por lo tanto con caídas, como la que afectó a F. Gaviria y a B. Girmay (el colombiano podía retomar la ruta, el eritreo, en cambio sufría una segunda caída y se retiraba), era una de las apuestas para los sprinters. Comenzaba con una escapada efímera de F. Ganna que se dejaba atrapar enseguida. En la siguiente con presencia española, Fran Muñoz se aliaba con el francés M. Calmejane y el sudafricano S. De Bod en busca del imposible. Llegando a tener 6' en la base del puerto, pero perdiendo fuerza en la posterior zona llana. A 76 km de meta Calmejane esperaba al pelotón, que rodaba a 3'. Por delante Muñoz y De Bod siguieron desafiando a la lógica bajo una intensa lluvia. La resistencia de los dos fugados, estabilizada durante muchos kilómetros, se resentía en la subida al Capo Melle, a 5 km de la línea y en cuya base atacaba con fuerza F. Ganna, lo que obligaba a los equipos de los esprinters a esforzarse por abortar los 5" de separación y era el Lidl-Trek el que cumplía el objetivo a tan solo 500 m de la línea. Allí aparecía poderoso, J. Milan, delante de su gente para imponerse por segunda vez en el Giro esta vez por delante de K. Groves y P. Bauhaus, dando tiempo al pelotón. En la clasificación general, no se producían cambios. 
La quinta etapa, de 178 km, transcurría entre Genova y Lucca. Recorrido engañoso hasta mitad de recorrido, ya que al principio se sucedían varias cotas no puntuables, pero exigentes que aprovechaban para fugarse desde el inicio S. Geschke, L. Askey, D. Bais y M. Tarozzi, pero el pelotón la tumbaba en el descenso del Passo del Bracco (3ªC. con 15,3 Km al 4%). Con el parón consiguiente, en pleno período de relax y en el tramo más llano de la etapa, saltaban B. Thomas, M. Valgren, E. Paleni y A. Pietrobon, sin peligro en la general para abrir un hueco de 1'30 a 63 km de meta y que se reducía a 45" a 10 de la línea. Pero al pelotón le fallaban los cálculos para cazar y los escapados llegaban. Con Pietrobon saltando a 700 m, desde atrás le adelantaba como una exhalación Thomas para imponer su mayor velocidad, con Valgren y Pietrobón completando el podio y con el gran grupo entrando a 11" sin cambios sustanciales en la general. 
La etapa sexta entre Viareggio y Rapolano Terme, era una jornada peculiar quebrada de 180 km, con 11,6 km de sterrato final divididos en tres tramos. Con tranquilidad en su primera mitad sería en el alto de Volterra cuando se producía la primera fuga de tres, que no cuajaba. Más adelante, a 88 km de meta, saltaban 7 nombres ilustres, con J. Alaphilippe, P. Sánchez, M. Trentin, K. Groves, L. Plapp, A. Vendrame y F. Fiorelli. Buenos rodadores y bien avenidos, llegaban con 3' al primer sector de tierra, en Vidritta. En el siguiente, Bagnaia, el pelotón dirigido ahora por el Ineos rebajaba casi 1'. Camino de la Cota de Grotti (4ªC y 3,3 km al 4,9%), coronaba Alaphilippe, junto a Pelayo y Plapp, con los otros escapados entregados. En el tramo de Pievina (2,8 km), a 16 de meta, mantenían casi 2'. Sin demasiado esfuerzo de UAE en preservar la maglia rosa, a los escapados les quedaba la subida al Serre di Rapolano (1,2 km al 8,4%, con un paso al 20%) y luego la recta final de 500 metros al 6%. Los escapados, a pesar de las escaramuzas finales entre ellos, llegaban juntos al último km. Y cuando todo hacía presagiar que Alaphilippe impondría sus galones, era superado en recta de meta con autoridad, por P. Sánchez, que conseguía así su primera en una grande, entrando tercero el australiano L. Plapp. el pelotón cruzaba la línea a 29" con Pogacar de rosa un día más. La clasificación general no sufría cambios. 

La séptima, correspondía a la primera CRI y transcurría entre Foligno y Perugia con 40,6 km, de los que los 30 primeros eran llanos y los últimos, en pendiente con una subida final de casi 7 km al 4 % de media. Los 165 corredores partían de minuto en minuto, hasta los últimos quince, que salían cada tres, comenzando con el neerlandés J. Van den Berg y finalizando con T. Pogacar. Con F. Ganna, mediada la partida de ciclistas, como referente para los mejores y que batía con casi 2' el mejor tiempo de los anteriores en manos del noruego T. Foss, se llegaba al último corredor del grupo del minuto sin que ninguno se acercara a su tiempo. El italiano marcando una crono excepcional y superaba a 10 corredores en carrera finalizando con un crono de 52'01 y que no mejoraban Schachmann, Sheffield, Arensman o Tiberi. Con los quince últimos y Plapp iniciando la cuenta, el peligro estaba sobre todo en el líder Pogadcar, que sí estaba en sus tiempos de paso. Finalmente el eslovaco, y en la última subida, lograba batir el tiempo de Ganna e imponerse en meta con un crono 51'44. Completaba el podio M. Sheffield. Lejos el colombiano F. Martínez 8º a 1'49 o el inglés G. Thomas 10º a 2'. El mejor español era JP. López, 38º a 4'17. 
Cambios en la general aumentando la diferencia de Pogacar con sus perseguidores que ahora es de 2'36 con Martínez y que superaba a Thomas, a 2'46. JP. López sigue siendo el mejor español pero ahora 15º, a 5" del 14º Bardet. 
La etapa octava era una jornada montañosa, de 152 km de recorrido entre Spoleto y Prati di Tivo con tres cimas puntuables y la meta en la última, un 1ª C con 14,5 km al 7 %. Interesante escapada inicial producto de los múltiples ataques en el primer ascenso del día, el alto de Forca Capistrello (2ªC con 16,4 Km al 5,6%) con 14 corredores, entre ellos N. Quintana y P. Sánchez, De Marchi, M. Storer o Alaphilippe y R. Bardet, el mejor clasificado en la general a 5'23. El UAE, dirigiendo el ritmo del pelotón, mantenía a raya a los fugados en torno al 1'30, antes de las principales dificultades. La fuga llegaba con opciones al Croce Abbio Capannelle (3ªC con 8,1 Km al 4,7%), por cuya cima la diferencia se mantenía intacta. Pero el inicio a Prati di Tivo suponía la entrega de la fuga. Uno a uno fueron claudicando ante el ritmo del UEA. A 9 km de meta solo aguantaba el joven francés V. Paret Peintre, mientras los hombres de la general, con Thomas y Martínez marchaban a rueda, a la espera de acontecimientos, siendo la única incógnita saber cuándo iba a atacar Pogacar. Con sus compañeros Grobschartner y Majka despejando la pista y anulando las ilusiones de Peintre, a diferencia de otras ocasiones, no atacaba desde lejos. Trataron de sorprender Tiberi, Arensman y Storer, pero enseguida cesaban ante las respuestas inmediatas del esloveno, que a la vista del cartel de 150 m de meta, arrancaba para apuntarse la victoria con sobre F. Martínez. y B. O'Connor, todos con el mismo tiempo. A 2" entraban Thomas y Rubio. Otro paso hacia la maglia rosa en su debut en el Giro y serio aviso para los rivales, pues en la general Pogacar aumenta su renta sobre Martínez y Thomas que se asoman a la frontera de los 3'. JP. López desciende al 19º puesto a 9'41 del líder. 

La novena, el domingo, era la segunda etapa más larga de la ronda italiana, entre Avezzano y Nápoles. Llana, de 214 km pero con un exigente Monte di Procida (4ªC y 4,1 km con pendientes de hasta el 14%) en la parte final. Con escapada inicial de dos compañeros del Polti Kometa, M. Maestri y A. Pietrobon, únicos aventureros en una jornada que no ofrecía demasiadas opciones a una escapada. Anulada a 28 km de meta, los que saltaban entonces eran J. Alaphilippe y E. Costiou, junto a N. Conci, L. Askey y K. Vermaerke aprovechando otra pequeña ascensión y tratando de poner en aprietos a los velocistas que quedaban en el pelotón, puesto que Merlier, Gaviria o Bauhaus se habían descolgado muy pronto. Capturados a 7 km de meta, el que saltaba entonces era el ecuatoriano J. Narváez, en el último repecho del día, quedándose a solo diez metros de la gloria, al ser superado por un pelotón lanzado por el líder Pogacar y en el que se imponía el neerlandés del Visma Olav Kooji sobre J. Milan y S. Molano. La general termina su primera semana sin cambios. 
SEGUNDA SEMANA. 
Tras la jornada de descanso el lunes en Nápoles, continuaba la competición con una etapa, 
la décima, montañosa entre Pompeya y Cusano Mutri (Bocca della Selva) de 142 km y donde una primera fuga inicial de 3 corredores terminaba siendo neutralizada en el ascenso a Camposauro (2ªC y 6,1 km al 7,5%), por un grupo muy numeroso de 26 ciclistas, entre los que se encontraban J. Alaphilippe, JP. López, T. Foss, D. Caruso, J. Tratnik, V. Paret-Peintre, M. Vansevenant o E. Chaves. Mucho nivel y mucha calidad. E incluso un peligro para algunos de la general. La presencia de Bardet y Zana, ambos a 7', no incordiaban al UAE, pero sí a los aspirantes al podio. Eso obligó a Bahrain e Ineos a tirar en bloque para reducir la diferencia. Pese a ello a falta de 25 km para el final, seguían sin alcanzar al grupo delantero, cada vez más seleccionado y donde Tratnik se movía en solitario abriendo un hueco de aproximadamente 45" con los más fuertes del grupo perseguidor. Atacaba el esloveno Tratnik lanzando un órdago de lejos, al inicio del ascenso a Bocca De la Selva (1ªC y 18,1 km al 5,6%) con más de 1' de adelanto sobre el grupo perseguidor de cuatro corredores, Bardet, Paret-Peintre, Bagioli y Frigo. El cuarteto comenzaba su persecución, aunque en un primer momento sin reducir la diferencia y en el grupo de la maglia rosa, reinaba la tranquilidad, rodando sin estress a 5'. En los últimos kilometros aguantaban el ritmo de persecución de Tratnik sólo los dos franceses hasta que el joven Paret Peintre, a 3 km de meta plantaba a Bardet yéndose a por el esloveno, al que dejaba clavado en su triunfal marcha hacia meta. El ultraligero de Annemasse, (51 k), conseguía en un entorno codiciado su primera victoria con 29" sobre Bardet y más de 1'01 sobre Tratnik. El grupo entraba a 3'14 con los mejores. En la general Bardet escalaba hasta la 7ª posición, a 4'57 y JP. López, presente en la escapada, fue el mejor español (11º) y asciende a la 16ª plaza, a 8'31. 
La undécima etapa, llana de 207 km, transcurría entre Foiano di val Fortore y Fracavilla al Mare. Otra jornada propicia a una escapada, una fuga inicial de E. Affini, T. Van Dijke y Th. Champion, llegaba a tener 2' de ventaja y superada la exigencia de la etapa, con la subida a Pietracatella (3ªC y 8,5 km al 5,4%), la carrera transcurría sin mayores complicaciones hasta 35 km de meta, cuando el pelotón neutralizaba la fuga por completo y se presentaba en la recta de meta con los sprinters por delante. Y en la 'volata', emergía de nuevo J. Milan, para imponerse con comodidad a Merlier, que se había abierto paso a codazos y C. Groves. Finalmente Merlier era sancionado y el tercer puesto lo ocupaba G. Lonardi. Pogacar, ajeno a la accidentada 'volata', mantenía su condición de líder y con la baja de C. Uijtdebroeks, por enfermedad, todos ascendían un puesto en la general, quedando ahora 155 corredores en liza. 
Con la duodécima etapa, regresaba la montaña. De 193 km partiendo de Martinsicuro y finalizando en Fano, era una jornada con cuatro cotas puntuables de cuarta categoría y un recorrido muy similar al de cualquier clásica. Hubieron de transcurrir 50 km hasta que Alaphilippe y Maestri consiguieran abrir un hueco claro para asentarse como fugados, dominadores de una carrera que el pelotón contemplaba desde la distancia, a casi 7' en algún momento, muy lejos de una posible remontada que, como era esperado, no llegó. Sí que forzaron los dos grupos perseguidores, formados por un total de 36 corredores, para dar caza a un Alaphilippe desatado, decidido a volver a saborear una victoria en un intento vano por alcanzarlo. Pues el galo, llegada la última cota del Monte Giove, sentenciaba la carrera, comenzando a meter ritmo que Maestri no pudo soportar. Coronada la subida, consciente de su oportunidad y controlando la nula aparición de Maestri por fin se supo ganador. Entró triunfante en Fano acabando con su sequía en una demostración de poderío que hizo recordar su mejor versión. A 31" llegaba el grupo perseguidor que había engullido a Maestri, con J. Narváez y Q. Hermans completando el podio. Sin cambios en la general con JP. López 19º a 16'07. 

La decimotercera, de 179 km totalmente planos por la llanura Padana entre Riccione y Cento, tenía un anticipado final para los sprinters. No asustaba esa posibilidad a A. Tonelli, A. Pietrobon y M. Tarozzi que se aventuraron en una escapada predestinada al fracaso pero que llegaba a tener hasta 2'15 de ventaja sobre el pelotón, en el que de vez en cuando se formaron abanicos entre los equipos para proteger a sus velocistas, preparándoles para lo que todos sabían iba a ser un desenlace con 'volata'. La aventura del trío italiano escapado acabó a falta de 53 km, pero no terminaron ahí los intentos por evitar el show de los velocistas. Porque en los últimos kilómetros, De Pooter y Marcellusi aceleraban, llegando a tener 30" sobre el pelotón. Con Marcellusi descolgado De Pooter era alcanzado a 8 km del final. La final al sprint era inevitable. Aunque arrancaba primero el colombiano Gaviria, era el italiano J. Milan quién se imponía en meta firmando su particular triplete, con S. Aniolkowski segundo y P. Baulhaus tercero. La general no presentaba cambios. 
La etapa decimocuarta, el sábado 18, era la segunda CRI. En esta ocasión totalmente llana entre Castiglione delle Stivieri y Desenzano del Garda de 31,2 km y que iniciaba el farolillo rojo, el francés A. Riou. De minuto en minuto en orden inverso a la general hasta los últimos quince que partían de 3' en 3', era el checo J. Cerny el que marcaba el primer crono de referencia 36'58, bajando de los 37'. Enseguida lo mejoraban Walscheid y D. Hoole, para después subir la apuesta E. Afinni +1'30 y T. Foss +1'26. Con la partida del italiano F. Ganna batiendo los tiempos intermedios, su tiempo en meta, 35'02 sería la referencia a mejorar por el resto de candidatos. No lo lograba un especialista como L. Plapp a 1'18 y en cuanto a los 15 últimos, era el neerlandés Th. Arensman el que más se acercaba, a 1'07 terminando tercero y sólo mejorado por el líder el esloveno T. Pogacar, segundo, a 29". Sólo una dolorosa caída del estadounidense M. Sheffield, que había marcado el segundo mejor tiempo en el segundo paso cronometrado, sacaba de la mente de todo el mundo por un instante, a Pogacar, que salía poco después y que esta vez no podía superar al especialista Ganna. El esloveno, empezaba con mucha fuerza ganando segundos en las curvas para mejorar en 15" el crono del italiano. Parecía que la historia volvería a repetirse y que Ganna se quedaría con la miel en los labios, pero poco a poco Pogacar iba perdiendo fuerza y Ganna conseguía rubricar su séptima victoria en un Giro. Pogacar, se mantenía un día más al frente de la clasificación general individual, pero aumentando su ventaja y dejando el Giro prácticamente visto para sentencia, a la espera de la importante siguiente etapa, con 3'41 sobre G. Thomas ahora segundo y 3'46 sobre F. Martínez, tercero. 

Finalizaba la segunda semana de carrera con
la etapa 15ª, la más larga, la etapa reina. Una jornada de alta montaña de 222 km que enlazaba Manerba del Garda con la estación de esquí de Mottolino, en Livigno. Primera gran jornada de montaña con 5 puertos y tercer final en alto del Giro. Con numerosos intentos de fuga, el primero, tras una hora de carrera, estaba formado por 13 corredores con un grupo perseguidor de más de 40. Por detrás Pogacar y el pelotón rodaban a 5' de diferencia en el descenso de la primera cota, Lodrino (3ªC. y 7,6 Km al 4,4%). Unificados los grupos delanteros antes de la subida al Colle San Zeno (2ªC. con 13,9 Km al 6,6%), otro intento de escapada, más reducido, de 6 ciclistas, ponía algo de emoción antes del Mortirolo (1ªC. con 12,3 Km al 7,6%), en el que no se producían novedades. Fue un paso ameno, sin grandes cambios. Superada la primera gran prueba de la jornada, la fuga se hizo fuerte, pensando que podría llegar a término, viendo que en el pelotón Pogacar no daba señales de vida. De entre ellos el alemán G. Steinhauser saltaba a falta de 20 km, pero por detrás enseguida lo hacía el colombiano N. Quintana, que desatado superaba con facilidad al alemán, y hacía saltar las alarmas pues se le notaba con ritmo y fuerza. Pero Quintana no podía culminar la fuga de la fuga, que iniciaba en el ascenso al Foscagno (1ªC. con 15 Km al 6,4%) a 20 km de meta y que a 15 km del final todavía contaba con más de 3' de ventaja pero que en la cima era de solo 30", porque por detrás había arrancado Pogacar. Un voraz ciclista que superaba a Quintana con una facilidad pasmosa a 2 km de meta, en la última subida a Mottolino (1ªC con 4,7 Km al 7,7% y tramos al 19) a 2.385 metros de altitud, para dejarlo sin posibilidad de respuesta, y entrar triunfante levantando los brazos en solitario una vez más, tras una subida multitudinaria rodeado de gente que le animaba. A 29" coronaba el colombiano y completaba el podio G. Steinhauser a 2'32 encabezando a los mejores. El Giro quedaba sentenciado tras otra exhibición del esloveno, pues en la general el segundo, G. Thomas figura a 6'41, con F. Martínez a 6'58 y O´Connor, Tiberi, Arensman, Bardet, Zanna, Rubio y Hirt en el top ten y JP. López 34º, como mejor español, a más de media hora del esloveno. 
TERCERA SEMANA. 
Comenzaba la última semana de carrera, tras la segunda jornada de descanso del lunes en Livigno, con la disputa de la decimosexta etapa , en principio de 206 kilómetros entre Livigno y el Monte Pana, en Santa Cristina Valgardena. La etapa, que inicialmente incluía en su recorrido el paso por el Stelvio (1ªC a 2.758 metros), sufría cambios días atrás por riesgo de avalanchas de nieve, reemplazando al Stelvio como tradicional Cima Coppi por el Giogo di Santa Maria, de 2.489 metros de altitud. Pero la nieve y el intenso frío desataban el debate en la teórica salida y la organización decidía recortar sobre la marcha los primeros 80 km evitando el primer ascenso y su peligroso descenso en esas condiciones. Finalmente, con frío, viento y lluvia, el pelotón se ponía en marcha bien abrigado desde Prato di Stelvio para afrontar una jornada mucho más suave de 118,7 km que poco tenía que ver con los planes iniciales, pero final duro, con el Passo Pinei y el Monte Lana previo a meta. No era día para ir de paseo y el ritmo se animaba de inicio, con una escapada de J. Alaphilippe, M. Maestri, D. Ballerini y A Piccolo, con diferencias próximas a los 3', ante la respuesta del Movistar confiando en una victoria de N. Quintana. 
De tal manera que bajo la lluvia, y al inicio del Passo Pinei (1ªC. de 23 km al 4,8%), la fuga estaba controlada a poco más de 1'. Alaphilippe asumía nuevamente el protagonismo y coronaba en solitario el Pinei, con escasos segundos sobre los intercalados Costiou, Scaroni y Pellizzari, y con 45" sobre el grupo de la maglia rosa, ya dirigido por el UAE, que endurecía la marcha a la espera de la decisión final de Pogacar. Y aunque la última subida la iniciaba con ventaja Alaphilippe, enseguida se dejaba alcanzar. A 2,5 km de meta, en la parte más exigente del ascenso, Pogacar aceleraba y sin que nadie le pudiera seguir, primero atrapaba a los escapados que quedaban y luego remataba la jugada con su quinta victoria de la edición. Un excelente Pellizzari se tenía que conformar con la segunda plaza a 16" junto a Martínez, que llegando desde atrás completaba el podio. En la general Pogacar, amplía su diferencia superior ya a los 7' mientras el colombiano también aventajaba a Thomas en un puñado de segundos que alejan al galés en 22" en la lucha por el podio. JP. López asciende al 26º a 54'53. 
La 17ª etapa, entre Selva di Val Gardena y Passo Brocon, de 159 km, era otra gran etapa de montaña con 5 importantes subidas. Otro día con prendas de agua, por fin con 'Cima Coppi' en el Passo Sella (Cat. Esp. con 9 Km al 7,3%), a 2.239 metros de altitud, y primer puerto de los cinco de la jornada. En su ascenso se producía la fuga de una decena de nombres habituales, como Alaphilippe, Quintana, Pellizzari, Steinhauser, Conci, Ballerini, Frigo, Valter, Caruso o Ghebreigzabhier, siendo Pellizzari, el que se llevaba el premio de coronar la Cima Coppi y el Passo Rolle (1ªC. con 19,8 Km al 4,6%). El UAE controlaba de cerca la escapada, sin dejar más de 3' y en el ascenso al Passo Gobera (3ªC. con 5,7 Km al 5,8%), a 61 km de meta, se disolvía la escapada coincidiendo con el interés del DSM de forzar la marcha para jugar la baza de Bardet. Pero resistía el eritreo Ghebreigzabhier, quien quedaba al frente, para coronar en solitario y sin abrir diferencia recibía la visita del alemán Steinhauser. Dos contra un grupo ya selecto, de 30 hombres, incluidos los primeros de la general. Ambos decidieron echar un pulso al grupo en el doble ascenso que restaba al Passo Brocon. Por la primera vertiente (2ªC y 13,6 km al 6,5%), el más rápido era Steinhauser, con 23" sobre Ghebreigzabhier y 1'40 respecto al grupo de Pogacar, donde aún no se había movido nadie y todo parecía indicar que no había intenciones de disputar el triunfo de etapa. Steinhauser, que había demarrado a 2,5 del alto, se la jugó bajando, coincidiendo con la visita inoportuna de la lluvia, y se presentaba a pie del Brocon, ahora por la parte más difícil (1ªC. y 11,9 Km al 6,4%), sin oposición alguna del pelotón que circulaba a más de 3'. El alemán, lejos de perder fuerza en las rampas del Brocon, aprovechando el parón del grupo, aumentaba las diferencias con sus perseguidores, el eritreo Ghebreigzabhier y el italiano Frigo. Aguantando Steinhauser las diferencias, se acercaba a meta sin compañía y se imponía con 1'24" sobre Pogacar, que decidía arrancar a 2,5 km de meta y suave, sin estridencias, directo a meta pero sin arruinar el sueño de nadie. Tercero a 1'42 entraba Tiberi encabezando el grupo, que no sufría variaciones en su clasificación general. 
La etapa 18ª, de 178 kilómetros prácticamente llanos y que enlazaba las localidades de Fiera Di Primiero y Padova, se convertía en la penúltima ocasión para los sprinters. Con una única dificultad montañosa, al inicio, el alto de Lamon (4ªC). Después de muchos ataques en el pelotón, y ya bajo la lluvia, se formaba una inocua escapada con 3 italianos, Maestri, Pietrobon y Fiorelli, y el danés Honoré. Ninguna inquietud para el pelotón a un mundo de la llegada. El cuarteto en fuga aumentaba con la incorporación de E. Affini, pero todos juntos claudicaban a 10 km de meta, bajo la presión del Lidl y el Soudal de de J. Milan y Merlier, respectivamente, para que se jugaran entre ellos la victoria y para que en recta de meta, Merlier estuviera más inspirado que Milan, mientras tercero terminaba K. Groves. 
La decimonovena etapa entre Mortegliano y Sappada, era una jornada quebrada de 157 km con tres dificultades en la segunda mitad, el Passo Duron (2ªC. con 4,4 Km al 9,7%), el Sella Valcalda (3ªC. con 8,9 Km al 3,7%) y la Cima Sappada (2ªC. con 8,3 Km al 4,8%) a 7 km de la línea de meta. Representaba la última oportunidad para los rodadores, y de inicio hubo múltiples ataques, hasta que a iniciativa del inagotable Alaphilippe se formaba la buena con Sánchez, Narváez, Stuyven, Vendrame, Plapp y Hermans, entre ellos. La permisividad del pelotón y la incorporación de Tratnik, De Marchi y Theuns, hacía que la aventura, a 60 km de meta mantuviera una renta de 8'. Ascendiendo el Passo Duron la fuga se reducía a P. Sánchez, Alaphilippe, Narváez, Steinhauser, Hermans y Vandrame. Con intentonas de Alaphilippe y Vendrame, la fuga llegaba a la última ascensión con el grupo de la maglia rosa a 14'. Un puerto de segunda, no muy exigente, pero con un tramo de 2 km que incluía rampas del 15% muy exigentes y donde Vandrame, atacaba convencido de sus fuerzas. Por detrás, saltaba Sánchez, dejando la compañía de Steinhauser, resuelto a alcanzar al italiano y anotarse otro triunfo pero Vendrame, no estaba por la labor y rubricaba su hazaña con 55" sobre el español Sánchez y 1'07 sobre Steinhauser. 15' después el grupo llegaba unido a meta, con un pacto entre caballeros y susto sin consecuencias para Thomas por una caída bajo la lluvia. 
La 20ª y penúltima etapa, era otra jornada montañosa de 184 km, entre Alpago y Bassano del Grappa, con la doble subida al Monte Grappa (1ªC de 18,1 km al 8,2%), puerto de gran dureza, con el segundo paso a 30 km de meta. Inicio muy combativo bajo la lluvia, hasta que se conformaba una fuga de 11 corredores, nuevamente con Vendrame y Sánchez entre ellos, que encaraba la subida al Muro di Ca' del Poggio a 30 de la salida, que quedaba reducida a un quinteto de cabeza, incluido Pelayo, en la primera subida al Grappa y comprobando cómo la renta se reducía poco a poco. Con Pellizzari, coronando por delante, interesado en sumar puntos en la cima para terminar segundo en la general de la montaña, iniciaba el descenso con el español a rueda. Con el grupo de Pogacar a un minuto, parecía que la caza era inminente, pero Pellizzari y Pelayo se empeñaron en resistir, comenzando a subir destacados el Grappa, en su segundo asalto. El español no podía seguir a Pellizzari en las primeras rampas del puerto y era alcanzado a 45 km de meta. Poco depués y 5 para la cima, Pogacar atacaba de manera fulminante, alcanzando a Pellizzari. La maglia rosa coronaba con 1'52 sobre los rivales inmediatos, Pellizzari, Tiberi, Martínez y Rubio, y 2'11 sobre Thomas. La etapa estaba resuelta a falta de un descenso que Pogacar solventaba con seguridad y margen como para no asumir demasiados riesgos. El grupo entraba a 2'07 con V. Paret-Peintre y F. Martínez completando el podio. En la general el esloveno ampliaba las diferencias manteniéndose las posiciones del top ten y con JP. López descendiendo a la 36ª posición, a más de 2 h. 
La última etapa de 125 km llanos, era un bucle de 9,5 km repetido ocho veces por lo más emblemático de la Cittá eterna, con paseo previo hasta Ostia en plan jornada homenaje al líder su equipo y donde se imponía al sprint con claridad Merlier para conseguir su tercera victoria en esta edición sobre Milan y Groves, que entraban a continuación. 


Resumen: Con la victoria de Pogacar en la segunda etapa, la carrera presagiaba su desenlace, desenlace que se confirmaba en la 7ª y 8ª y se certificaba en la 15ª y 16ª cuando su ventaja aumentaba a los 7' y el UEA mantenía a sus ocho corredores. La emoción quedaba relegada al resto de puestos de la clasificación y en la que ningún ciclista movía ficha aguantando el suyo. Un Giro marcado por el mal tiempo, con caídas, recortes polémicos, etapas anodinas sin combatividad entre los hombres de la general, pero que favorecían las fugas, prácticamente todos los días y con diez llegando a término. Sin demasiado pulso para levantar a los aficionados de sus asientos y prácticamente un solo líder, será recordado por todo eso. 
Finalizaron 142 ciclistas con abandonos de R. Gesink, S. Carr, A. Lutsenko, M. Woods, B. Germai, F. Jakobsen, C. Uijtdebroeks o A. Krieger. 
El resto de clasificaciones quedan encabezadas por: 
Equipos: Decathlon AG2R 
Puntos: Jonathan Milan (Lidl Trek) 
Montaña: Tadej Pogacar (UEA) 
Jóvenes: Antonio Tiberi (Bahrain Victorius) 
Combatividad: Julian Alaphilippe (Soudal). 
Esta 107ª edición dejará el especial recuerdo para el ciclismo español de la victoria en la 6ª etapa, a cargo del joven Pelayo Sánchez que nos proporcionaba una enorme satisfacción. Una cita sin sus mejores valores (Juan Ayuso, Carlos Rodríguez o Enric Mas) y tan solo cinco representantes, ha ofrecido mucho más protagonismo que otras ediciones, siendo Juanpe López (Treck) el mejor clasificado, 36º a más de 2 h, con Pelayo Sánchez (Movistar) 40º, Rubén Fernández (Cofidis) 54º, Albert Torres (Movistar) 68º y Francisco Muñoz (Polti) 123º. 
En cuanto al Movistar, salvaba su participación con el triunfo de Pelayo Sánchez en Rapolano y con el 7º puesto de Einer Rubio en la general finalizando los ocho corredores. 
Los protagonistas: 

Tadej Pogacar: il nuovo imperatore del Giro de Italia, ha conseguido la que todo el mundo preveía pero nadie esperaba de esa manera tan voraz. El depredador esloveno ha firmado seis victorias (registros de velocista, de los tiempos de Alessandro Petacchi o Mario Cipollini), cinco de ellas en solitario. Y vestido de rosa, 20 días de rosa, la mejor cifra desde el pleno de Gianni Bugno en 1990. Desde la segunda jornada ha demostrado estar por encima de los demás aumentando día a día su ventaja sobre el resto hasta alcanzar los 9'56 (mayor diferencia del siglo XXI) y además se llevaba la Montaña. Maneras de ganar. Mención especial a su escolta personal, el polaco Rafal Majka, que realizaba la explosiva selección final y lanzaba al jefe de filas del UAE en sus ataques definitivos. 
Jonathan Milan: por segundo año consecutivo, el velocista italiano del Lidl-Trek se ha hecho con la Maglia ciclamino, pero a diferencia del año pasado, con mucha mayor holgura. Gracias a su tremenda regularidad y con unas condiciones todoterreno espectaculares, sobre las que destaca su punta de velocidad para el esprint, adornaba con tres victorias de etapa su palmarés, y se convertía junto a Tim Merlier en los segundos ciclistas más prolíficos en coleccionar etapas de esta edición de la Corsa Rosa.
Tim Merlier: el belga del Saudal también conseguía tres victorias de etapa. Las tres sobre Milan, lo que da qué pensar, porque en las tres victorias del italiano no estaba el belga por medio, pues con menos equipo no siempre le podían lanzar en la volata. 
Daniel Felipe Martínez: el colombiano del Bora, segundo de la general, tiene el mérito de conseguir su primer podio en una grande (su mejor resultado era un 5º en el Giro 2021) sin recibir ayuda de sus compañeros de equipo en los momentos decisivos. De los pocos en presentar batalla a Pogacar, junto a Tiberi, no conseguía ninguna victoria. Por primera vez mostraba una línea muy regular durante tres semanas, que puede ser un punto de inflexión en su carrera. 
Geraint Thomas: el británico del Ineos, con 38 años ya, debe figurar, por su tercer puesto final. No ha ganado tampoco ninguna etapa, pero ha estado ahí, compitiendo por el segundo escalafón. Parte de su éxito radica en el apoyo de su compañero Arensman, su soporte vital en los peores momentos. 
Georg Steinhauser: el joven ciclista del EF Education, en su primera participación en una carrera de tres semanas, firmó un Giro para enmarcar. Con 22 años el imponente alemán (1,89 m), ha estrenado su palmarés profesional del mejor modo posible, con un triunfo en una grande. Fue al rematar una potente fuga, en la cima del Passo Brocon. Además, firmó otros dos terceros puestos en Livigno y Sappada. Su combatividad y talento como escalador está fuera de toda duda. Su techo, todavía por descubrir. 
Pelayo Sánchez: el debutante del Movistar ha sido la gran revelación española de la carrera. Con gran desparpajo y sin la estrecha vigilancia que sufrían sus compañeros Rubio o Quintana, se podía meter en las fugas consiguiendo la sexta etapa (sobre Alaphilippe) y el segundo puesto en la 19ª tras Vendrame, rompiendo la sequia de cinco años del ciclismo español y dando las mayores alegrías al equipo patrio. El asturiano es una apuesta segura de futuro. 
Julian Alapphilipe: el francés del Soudal volvía a ganar en una grande once meses después de su última victoria (Dauphiné 2023) con total merecimiento. Cerraba la boca así, a muchos, incluido su patrón, Patrick Lefevere, mánager del Soudal, (que no tenía piedad con él ni cuando se recuperaba de lesiones), sobre que jamás volvería al nivel que le encumbró a ser doble campeón del mundo. Aunque la incógnita siga planeando sobre su figura, su coraje, su pundonor, siguen intactos y la victoria en Fano le permite entrar el el selecto grupo de ganadores en las tres grandes. Antes de alzar los brazos fue 2º en otra etapa, y siguió peleando hasta el final, recuperando la esencia de aquel corredor que sacaba lo mejor de sí en el Tour. Los números no mienten: 889 km en fugas. Sin duda, Alaphilippe ha sido de los corredores más combativos del Giro, pero también se ha ganado un hueco entre los mejores: Loulou vuelve a brillar. 
Valentin Paret-Peintre: el pequeño de los hermanos franceses del Decathlon tenía su protagonismo en esta edición al ganar la 10ª etapa. Participante en muchas aventuras además finalizaba segundo en la 20ª tras Pogacar y era el segundo mejor del equipo tras O'Connor, terminando 16º. 
Antonio Tiberi: el joven italiano del Bahrain ha sido una de las mayores sorpresa de este Giro. Sin lograr consumar ningún triunfo de etapa, su entrega y visibilidad en carrera le han posicionado en primera línea. Reúne buena parte de las ilusiones de todo un país huérfano de un gran campeón desde el adiós de Vincenzo Nibali. Desborda personalidad y carisma y era uno de los que se atrevía a atacar (Prati di Tivo y Cusano Mutri) valiéndole para ser 5º de la general y portar la maglia bianca de mejor joven, (tras el abandono de Uijtdebroeks) una clasificación que no ganaba un italiano desde Fabio Aru en 2015. 
Giulio Pellizzari: la joven promesa italiana del Bardiani ha dejado su sello de calidad en su primer Giro, demostrando que su 2º puesto del año pasado en el Tour del Porvenir no fue mera casualidad. Su parte final de carrera ha sido fantástica, con fugas en cada uno de los días de montaña decisivos: Livigno, Monte Pana (día en el que Pogacar le arrebataba la gloria en los metros finales terminando segundo), Brocon y Monte Grappa. Segundo, por ello, en la clasificación de la montaña, también tenía el honor de conquistar la Cima Coppi de esta edición. 
No podíamos olvidar mencionar al neerlandés Olav Koogi que a pesar de su pronta retirada conseguía hacerse con la 9ª, o los restantes ganadores de etapa, el escalador colombiano Jhonatan Narváez, Benjamin Thomas, Filippo Ganna y Andrea Vendrame que nos han permitido disfrutar de un más entretenido Giro 2024 y donde se conocía el desenlace de inicio.

Friday, April 26, 2024

SBK 2024. 3ª Assen (NED)

Casi un mes después, la tercera prueba del campeonato, se daba cita en los Países Bajos en la catedral de Assen. Con el típico clima cambiante de lugar, los pilotos se volvían a encontrar en una de las cunas del motociclismo, con las pilas puestas y las motos mejor carburadas. Con apenas novedades con respecto a la anterior prueba de Montjuic, tan sólo la presencia de dos nuevas caras en SP 300, el local S. VD Hoven con Kawa y el polaco D. Czarkowski con Yamaha mientras que en SSP no había y en SBK tan solo anotar la baja de Petrucci por lesión siendo sustituido por N. Spinelli a los mandos de su Ducati del Barni. 
La cita amanecía el sábado con lluvia pero para la primera de las carreras de la categoría menor el piso se había secado aunque se veían caer algunas gotas. 

SSP 300 1ª. Con una primera línea integrada finalmente por Seabright, Mahendra y Svoboda, desde la segunda partían Veneman, Pratama y Di Sora y el resto de españoles lo hacía, 7º Calatayud, 9º M. García, 13º Iglesias, 14º Mogeda, 23º Salvador, 28º J. García, 29º Osuna y 33º Bolaño. 
Programada a 12 vueltas, Mahendra tomaba el mando en la primera curva por delante de su hermano Pratama, pero rápidamente Buis ganaba posiciones para ponerse en cabeza antes de terminar el giro inicial. También escalaba desde muy atrás J. García hasta aparecer por las primeras posiciones. Por detrás caía primero Fontainha, y después Vannucci y Ercolani, de tal manera que el primer paso por meta el compacto grupo lo hacía con Buis, Pratama, Mahendra, Di Sora, Veneman, Bijman, Seabright, M. García, Svoboda y Calatayud en el top ten, con Iglesias y J. García muy cerca. 
La progresión del #48 de Kove le hacía llegar hasta la estela de Buis, justo cuando el neerlandés sufría una caída. El español no podía esquivarle e impactaba con él, yéndose ambos al suelo. La peor parte se la llevaba el vigente campeón, que se quedaba tendido sin moverse. Con bandera roja y tras unos minutos de mucha tensión, entraba por su propio pie en la ambulancia. Buis era declarado no apto debido a una conmoción cerebral siendo trasladado al hospital para pruebas más exhaustivas. 
Sin ninguno de los dos implicados se reanudaba la carrera a tan solo cinco vueltas con diferente parrilla pero mismos integrantes y en una loca carrera al sprint, donde no se permitía ningún error. Ahora eran Svoboda y Veneman los que peleaban por la primera posición ante Pratama y Mahendra, con Iglesias situándose tras ellos para cerrar un incipiente quinteto que abría algo de hueco sobre el resto. Con caída de Ieraci, el hueco se cerraba nada más llegar a la recta y el que progresaba era Mogeda hasta coger el mando del grupo por delante de Iglesias, Veneman, Hendra y Svoboda; que se quedaban por delante por la caída de Gennai detrás, que hacía cortar a M. García provocando un corte. Instantes después se iba al suelo Di Sora y por si fuera poco, en el penúltimo giro empezaba a llover, provocando las caídas de Osuna tras salirse a la hierba y más tarde de Sabatucci, quedando por delante una cerrada batalla entre Mogeda, Iglesias y Calatayud y en la que conseguía imponerse Mogeda por delante de Calatayud e Iglesias, los tres en 86 milésimas, lo que a falta de confirmación suponía el primer triplete español en casi cinco años. A medio segundo 4º entraba Veneman, 5º Pratama, 6º Svoboda, 7º Bijman, 8ºMahendra, 9º M. García y 10º Gaggi. 
El podio se confirmaba y los que sí eran sancionados eran Veneman y Pratama, lo que permitía a Svoboda ascender de la sexta a la cuarta posición. Del resto de españoles sólo conseguía finalizar Bolaño en la 22ª y última posición. 
A continuación se disputaba la primera de las carreras de la categoría mayor 

SBK 1ª. Con la baja de Lecuona por su caída en entrenos, la parrilla quedaba conformada por una primera línea encabezada en mojado por Rea (primera pole con Yamaha), Bulega y Razgatlioglu. Desde la segunda lo hacían S. Lowes, A. Lowes y Gardner, con Bautista 7º, Vierge 12º y Rabat 22º. Al apagarse los semáforos y con el asfalto todavía muy mojado en algunas partes del circuito, Rea defendía la pole con S. Lowes y T. Razgatlioglu tras él, aunque ambos eran superados por Iannone en las primeras curvas. El italiano no tardaba en pasar a Rea, pero apenas duraba unos segundos en el liderato, pues Spinelli, el sustituto de Petrucci, único con intermedios, los aprovechaba para pasar a todos como una exhalación y poner tierra de por medio. Un error de Rea le costaba perder posiciones ante Razgatlioglu y Bassani, que intentaban no perder la rueda de Iannone. De tal manera que el paso la primera vez por meta era Spinelli con 4" sobre Ianone, Razgatlioglu, Bassani, Rea, A. Lowes, Bautista, Redding, Gardner y Locatelli en el top ten con Vierge detrás y Rabat 18º.Varios pilotos, como S. Lowes, Rinaldi u Oettl entraban a cambiar neumáticos ya en la primera vuelta. Locatelli, con intermedio detrás, también empezaba a progresar, poniéndose tercero en la segunda vuelta, al sobrepasar a un Iannone que había sido rebasado también por Bassani. 
En la cuarta vuelta con Spinelli liderando con 24" sobre el grupo perseguidor, caía Iannone cuando ya parecía que las gomas de seco empezaban a ser más rápidas que los intermedios. En el grupo de hasta diez pilotos, Locatelli metía la moto a Bassani para situarse segundo. A su espalda se situaba Bautista, que viniendo de menos a más y con más ritmo, adelantaba a Razgatlioglu, pero este se la devolvía poco después para adelantar también a Bassani enseguida. Se empezaba a abrir un carril seco y la renta de Spinelli disminuía paulatinamente y si a mitad de carrera era de 20", a falta de 5 vueltas era de 7" sobre un Bautista que asumía la cabeza del grupo ante un pequeño error del piloto de la BMW y donde Locatelli cedía posiciones. Con el grupo más y más estirado, A. Lowes se situaba a rueda del español, tras adelantar a Razgatlioglu con Gardner, Rea y VD Mark, que llegaba remontando desde atrás, a continuación. Razgatlioglu pasaba a A. Lowes para pegarse a Bautista y formar un dúo que empezaba a tomar distancia sobre el resto y que se iba a jugar la victoria, ya que la renta de Spinelli se diluía cada vez con más rapidez, cediendo ya unos cuatro segundos por vuelta. 

A falta de cuatro la aventura de Spinelli parecía tocar a su fin, con apenas 2" de renta, cuando aparecía una bandera roja por la rotura de motor de Locatelli y se daba la carrera por concluida con el debutante como ganador y Razgatlioglu segundo, al haber rebasado a Bautista al paso por meta. 4º Gardner, 5º A. Lowes, 6º Rea, 7º VD Mark, 8º Redding, 9º Bassani y 10º Vierge, mientras que Rabat no terminaba la carrera. 
El sábado finalizaba con la disputa de la
SSP 1ª. Con aguacero previo a la carrera, la elección de neumáticos y la estrategia se transformaban en cruciales. La categoría intermedia arrancada con pole de Manzi, con un crono de 1'45"203 que encabezaba la primera línea junto a V. Straalen y Huertas mientras que Schroetter, Tuuli y Baldassarri, partían desde la segunda con Navarro 14º y sin presencia de Ruiz (que no conseguía tiempo). Programada a 18 vueltas, tanto Huertas como Manzi salían con neumáticos lisos en una pista que se seca rápido. Sin Montella, impotente en la calle de boxes viendo a sus mecánicos tratando de reparar su Ducati, arrancaba la carrera con Manzi cogiendo la cabeza por delante de Schrotter, V. Straalen, Baldassarri y Huertas, en una salida azorada, con Tuuli caído en medio de pista y sin que nadie le atropellase. También se iba al suelo Booth-Amos, y tal como había pasado una hora antes en SBK, con el paso de las curvas los pilotos punteros perdían posiciones mientras otros menos habituales aprovechaban las gomas de mojado para empezar a progresar, y así en pocos instantes aparecían delante Edwards, Power, Debise y McPhee conformando un extraño cuarteto en cabeza al primer paso por meta. Tras ellos también escalaban posiciones Navarro, Antonelli y Corsi, que se zafaban de Manzi. También lo intentaba Baldassarri, pero se caía en el intento de superar a su compatriota. Power había cogido el mando ante Edwards, pero Debise pasaba a los dos para colocarse al frente mientras Navarro llegaba y adelantaba a McPhee, que se iba quedando ligeramente. Por delante empezaban a escaparse Debise y Power, y a mitad de carrera el francés se iba separando poco a poco del australiano mientras por detrás la remontada de Huertas, haciendo vuelta rápida le llevaba a meterse en el top ten. 
Según se iba haciendo más carril, el español empezaba a progresar a marchas forzadas y su presencia en el podio se daba por segura. También progresaban Manzi y Van Straalen, pero no tan rápido y la emoción estaba en saber si Huertas podría atrapar a Debise para ganar la carrera. La duda se resolvía en el penúltimo giro, cuando Huertas daba cuenta de Debise, de tal manera que en meta entraba Huerta primero con más de 8" de ventaja sobre sus perseguidores, encabezados por Manzi 2º, que le arrebataba la segunda posición ‘in extremis’ a Debise que completaba el podio por 111 milésimas sobre el 4º V. Straalen. 5º finalizaba Edwards, 6º Caricasulo y Navarro séptimo. El top 10 lo cerraban Sofuoglu, Mahias y Power a 27" de Huertas. 

El domingo comenzaba con algunas gotas de lluvia, pero pista seca a la hora de disputar la primera de las carreras 
SBK Superpole. Programada a 10 vueltas y misma parrilla de la primera carrera, al apagarse los semáforos Bulega y Razgatlioglu adelantaban a Rea en la salida, pero el norirlandés no tardaba en recuperar la posición con el piloto turco, lo que permitía al italiano escaparse unos metros. Por detrás, Bautista se iba ligeramente largo perdiendo varias posiciones y pasando por meta octavo con Bulega, Rea, Razgatlioglu, A. Lowes, Gardner, Rinalidi y S. Lowes por delante. El fuerte ritmo de Bulega estiraba la carrera con Rea tratando de defenderse de Razgatlioglu ante la mirada de A. Lowes y Gardner, tras el cual se abría un ligero hueco sobre S. Lowes, Rinaldi y Bautista. Con Razgatlioglu ansioso, pronto pasaba a Rea, pero acto seguido cometía un error y le superaban tanto Rea como A. Lowes. La BWM superaba a la Kawasaki, que se la devolvía poco después. Esas luchas permitían a Bulega aumentar su ventaja y con Razgatlioglu cediendo tambien posición con Gardner, por detrás Bautista rebasaba a S. Lowes para situarse sexto e irse a la caza del cuarteto perseguidor, que luchaba por la segunda posición, y que rodaba a más de dos segundos en apenas cuatro giros. Bautista encendido, no tardaba en atrapar y superar a Razgatlioglu, para acto seguido meter un hachazo a Gardner y ponerse cuarto, para instantes más tarde, aprovechar un intento fallido de adelantamiento de A Lowes sobre Rea para superar a los dos de una tacada. A cuatro vueltas del final con Bulega liderando, Bautista ya era segundo, aunque a dos segundos y medio de su compañero. 
Parecía imposible darle caza, pero el italiano estaba ya sin gomas y el español conseguía ponerse a rueda en el penúltimo giro, rebasándole en la zona rápida final. Bulega no encontraba respuesta y Bautista se escapaba para hacerse con una nueva victoria y arrebatar a su compañero el liderato de la general por más de 2". Por detrás, A. Lowes esperaba para superar a Gardner con autoridad en el último instante y completar el podio. Con Rea entrando en quinta posición, 6º Locatelli por delante del 7º S. Lowes, 8º VD Mark relegando al 9º a Razgatlioglu que había destrozado los neumáticos. Vierge terminaba 12º y Rabat no finalizaba. 


SSP 300 2ª. La parrilla ahora estaba formada por Mahendra, Mogeda y Salvador partiendo desde la primera fila con Tonn, Czarkowski y Bartolini desde la segunda, El resto de españoles lo hacía 7º M. García, 14º Calatayud, 17º Iglesias, 26º J. García, 27º Osuna y 30º Bolano. 
También programada a 12 vueltas Mogeda cogía el mando ante Mahendra, abriendo ambos un pequeño hueco de inicio sobre Salvador, Bartolini, Seabright o Tonn, aunque era Veneman el que se encargaba de reconectar con el dúo de cabeza en la segunda vuelta; en la que se producía la caída de Bolaño, Martella y Agazzi. Instantes después el turno era para M. García y Gennai y con Veneman asumiendo la cabeza de la prueba para tratar de cambiar el ritmo. También aparecían por la cabeza pilotos como J. García o Svoboda, en la habitual alternancia en la categoría y que impedía la fragmentación de un grupo que comprendía hasta 17 pilotos, que se reducía a 16 con la caída de Seabright en la quinta vuelta. I. Iglesias alcanzaba la primera posición tratando de estirar el grupo e intentar romperlo, pero inútilmente pues Mogeda, Svoboda y Veneman le superaban en cuanto podían y el grupo volvía a compactarse, aunque ahora con 15 pilotos al cortarse Di Sora y Tonn. En la penúltima vuelta caía Catalayud, llegando juntos 14 pilotos al giro final. J. García parecía estar al mando en la zona rápida, pero Mogeda y Veneman le superaban después y nuevamente era el español el que entraba en meta como ganador por 40 milésimas sobre el neerlandés y 48 sobre el de la Kove. Con Svoboda 4º y Mahendra 5º, sexto entraba I. Iglesias, 7º Pratama, 8º Bartolini, 9º Gaggi y 10º Ieracci. Finalmente J. García perdía el podio al ser sancionado con 3" por cortar la chicane en un giro anterior, la misma sanción que Pratama. Eso suponía que Svoboda heredaba el cajón e Iglesias, la cuarta plaza mientras J. García descendía a la décima tras la sanción. Osuna duodécimo y Salvador 22º. No finalizaban Bolano, M. García ni Calatayud. 
El liderato de la general lo hereda de este modo Mogeda con 63 puntos y segundo es Iglesias con 57. Tercero es Svoboda con 53 y 6º figura Calatayud con 30, J. García es décimo con 26 puntos y M. García 14º, con 16. 


SBK 2ª, para la segunda carrera la parrilla ahora estaba formada por Bautista, Bulega y A. Lowes en primera línea y con Gardner, Rea y Locatelli en segunda, partiendo Vierge 13º y Rabat 22º. Programada también a 21 vueltas cuando se apagaban los semáforos, las Ducati de Bautista y Bulega salían bien pero Locatelli y Rea superaban al italiano pocas curvas después, con Bulega devolviendo la moneda a Rea, lo que permitía a Gardner aprovecharse y adelantar al norirlandés. El primer paso por meta era Bautista, Locatelli, Bulega, Gardner, Rea, Razgatlioglu, VD Mark, Ianonne, A. Lowes y S. Lowes con Vierge 18º y Rabat 20º. Con Bautista intentando escaparse y caída de Redding, Razgatlioglu adelantaba a Rea y se ponía a rueda de Gardner que con mucho ritmo alcanzaba a Bautista tratando de impedir su escapada. El piloto turco apenas aguantaba un par de giros tras la Yamaha, y para la vuelta 7 encabezaba la prueba con Bautista pegado y Gardner a la estela, con Locatelli y Bulega a continuación. A falta de 13 vueltas para el final salía la bandera que indicaba la presencia de gotas de agua en el asfalto, Bautista recuperaba la cabeza y Razgatlioglu le dejaba hacer, mientras por detrás A. Lowes se llevaba por delante a Rea, que se reintegraba a carrera, pero 20º, a casi 40" de los puntos. Con el suelo húmedo Gardner superaba a Razgatlioglu y Bautista para ponerse al frente de un grupo de siete pilotos que, a diez del final, estaban separados por menos de un segundo. Locatelli seguía sus pasos y también superaba a Gardner para colocarse al mando de la carrera, pero a siete del final, con la pista secándose otra vez le pasaba Bautista y se iba largo, cediendo varias posiciones. 

A falta de 5 para el final, Razgatlioglu y Gardner atacaban a Bautista, pero el español recuperaba la segunda posición en la recta dejando al australiano relegado a espectador de lujo en la última vuelta ante el duelo entre los dos favoritos al título en la última vuelta, donde entraban pegados con la BWM por delante. Y un pequeño error del español al comienzo del giro daba unas décimas a Razgatlioglu, suficientes para hacerse con la victoria 0,6" por delante de Bautista, y 1" con Gardner que lograba su primer podio en el Mundial de SBK. 4º Iannone, 5º Locatelli, 6º VD Mark, 7º S. Lowes, 8º Aegerter, 9º Bulega y 10º Vierge, con Rabat 15º, en los puntos. VD. Mark era posteriormente sancionando con 3" por cortar la chicane en un giro anterior. La clasificación general pasa a ser encabezada por Bautista con 123 puntos, seguido de Razgatlioglu con 117 y Bulega con 109. Vierge figura 14º con 25 puntos. 
El Gran Premio finalizaba con la 
SSP 2ª. Para la segunda carrera de la categoría intermedia, la nueva reglamentación de formación conformaba una parrilla con Caricasulo, Huertas y Manzi por delante y una segunda fila con Van Straalen, Schroetter y Mahias con Navarro 21º. Con 18 vueltas por delante y con las iniciales gotitas pasando ya a lluvia consistente Huertas hacía una gran salida para ponerse primero y, todos con slicks, antes del primer paso por meta entraban a cambiar los primeros pilotos con Tuuli, Baldasarri y Van Straalen entre ellos y Huertas y casi todo el resto de pilotos, en la siguiente. De tal manera que a falta de 14 vueltas encabezaba Edwards por delante de Power y Mahias, sin cambiar y Baldasarri, Toba, Huertas, Antonelli, Montella, Debise y Tuuli con neumáticos nuevos. A mitad de carrera ya lideraba Baldasarri, con Tuuli, Huertas, Toba, Antonelli, V. Straalen y el resto por detrás con Navarro transitando 13º. Se comenzaba a hacer un carril de seco y V. Straalen con mejor ritmo llegaba a cabeza de carrera superando a Tuuli para iniciar la última vuelta en cabeza con distancia suficiente sobre Huertas para que no peligrase su victoria. La primera de V. Straalen en la categoría, con 1" de diferencia, sobre el segundo Huertas y con Tuuli completando el podio. 4º terminaba Antonelli, 5º Sofuoglu, 6º Baldassarri, 7º Toba, 8º Montella, 9º Schroetter y 10º Oncu con Navarro 12º. 

La clasificación general pasa a ser liderada por Huertas con 86 puntos. Montella desciende a la segunda plaza con 85, los mismos que el tercero Manzi, mientras Schroetter es 4º con 84. Navarro es 9º con 45 y 16º Ruiz con 18.

La próxima cita no será hasta mediados de junio, los días 15 y 16 en en el circuito italiano de Misano.