Wednesday, September 17, 2025

Bandera de la Concha 2025. Y segunda Jornada.

La segunda jornada de la 130º edición de la bandera donostiarra comenzaba con viento sur de nueve nudos pero rachas que podían alcanzar los 21 y con la marea bajando, con lo cual la diferencia de calles no sería especialmente grave, destacando que la calle 4 será muy rápida para salir, aunque supondrá algo de freno para el largo de vuelta. No excesivo vistos los casi dos metros de ola que se esperan durante toda la mañana, que sí podían jugar un papel fundamental. Considerada coeficiente 3 de regata.

Regata Femenina. 
Como es tradición desde su primera vez en 2008, eran las mujeres las que iniciaban la competición. Donostia Arraun Lagunak llegaba a la segunda jornada con 10” de ventaja, una diferencia suficiente como para pensar que tiene muy cerca revalidar el título. Solo en dos ocasiones en todo el año ha sido superada por una diferencia mayor que esa, la Zerkausia le metía 16” en Donostia en la tercera jornada de liga, y Orio en la regata de casa 28”, cada una con sus peculiaridades. Se supone que son dos accidentes, pero las de Juan Mari Etxabe tienen prohibido cualquier exceso de confianza. Se ha llevado dos de los tres campeonatos y doce de las 16 regatas disputadas en liga. Todo eso, sumado a que nunca se ha remontado una diferencia así en la Bandera de la Concha femenina, hace pensar que la posibilidad de remontada sea mínima. 
En la primera tanda, el sorteo de calles deparaba a la local Donostiarra remar por la uno, Hondarribia por la dos, Astillero por la tres e Hibaika por la calle cuatro. Entre las cuatro hay menos de cinco segundos de diferencia, lo que apunta a una tanda abierta vistas las condiciones de mar que hay. Al final de temporada están llegando mejor las cántabras, pero el acierto de las patronas viendo los casi dos metros de ola que va a haber y el sorteo de calles van a jugar un papel fundamental. Uno de los alicientes es ver, por cierto, el nivel que muestra Donostiarra, no por su desempeño de agosto en adelante, sino por ver sus posibilidades de cara al playoff en el horizonte. Así al sonido de la bocina Donostiarra, comenzaba marcando el paso y al primer minuto de regata llegaba un segundo por delante de Hibaika y dos de Astillero y Hondarribia. Pocos metros después, las de Errenteria perdían dos. Había oleaje incluso dentro de la bahía, donde las embarcaciones ya rebotaban. A 500 metros de la ciaboga, Donostiarra seguía ampliando la ventaja y a la maniobra llegaban todas sin sobresaltos previos con Donostiarra girando primera en 5’18, cuatro segundos mejor que la embarcación cántabra, ocho que la Madalen y diez que las patroneadas por Miren Garmendia. 

Para el largo de vuelta, mientras Donostiarra seguía ampliando su renta, por detrás y a 600 metros el juez de mar tenía que empezar a trabajar, levantando banderas a destajo. Las cuatro embarcaciones iban bogando en la calle cuatro o en la brecha. Hibaika, la propietaria, aguantaba por el centro de la calle, no permitiendo a Astillero que bogaba por delante, aprovechar las mejores condiciones de esa calle ni a Hondarribia tampoco, por el efecto dominó. Sin hacer caso a las advertencias, la reincidencia en las acciones se saldaban con banderas blancas y azules, y finalmente una sanción de tres segundos a Astillero que no les afectaba en la txanpa final. Donostiarra entraba en meta primera con claridad pero sin relajamiento anotando un crono de 11’19”35, pensando en el sumatorio final y los 9” de desventaja con Zumaia. Por detrás, la txanpa final era realmente emocionante y La San José aguantaba el envite de las otras, entrando segunda a casi 10” de Donostiarra, con un crono de 11’28”91. Luego Hibaika y Hondarribia, entraban a la par y la fotofinish decidía por dos centésimas que la Madalen lo hacía por delante con un crono de 11’31”69. Las cántabras, con los 3” de sanción, quedaban así relegadas a la última posición, y a 22 centésimas de la segunda plaza. 

Para la tanda de honor, por orden de calles remaban la otra embarcación local Arraun Lagunak, Orio, Tolosaldea y Zumaia. Arraun Lagunak a pesar del colchón de segundos que disponía salía con la intención de no dar ni media opción a que hubiera una sorpresa en forma de remontada. Llegado el primer minuto de regata sacaba dos segundos a Orio y tres a Tolosaldea, con Zumaia a cinco. Apenas recorridos algunos metros más, la diferencia ya era de tres y cuatro segundos. Parecía que iba a haber poca película y aunque faltaba mucho, ya había que sumar tres segundos a los diez logrados en la primera jornada. Intentaba recortar diferencias Orio, en la última regata de Patxi Francés como entrenador de la Txiki y lograba rebajar la diferencia a dos segundos a la altura de la isla. Doce sumando los dos fines de semana. Tolosaldea iba a una trainera y Zumaia a 5”. A poco que hiciera una buena maniobra la Lugañene, tenía la regata por la mano y la bandera en el bolsillo. 
Llegaban a ciaboga las de Juan Mari Etxabe anotando 5’07, once mejor que la primera tanda, y siete segundos por delante de las aguiluchas. Tolosaldea lo hacía a diez,y la Saregileak giraba a 18, y siete peor que Donostiarra, con lo que su cuarta plaza peligraba. A esos segundos la Txiki debía sumar otros diez. Levantar eso en un solo largo de vuelta era algo cercano a un milagro y aunque lo intentaban al comienzo del popare, enseguida se podía comprobar como Arraun Lagunak seguía ampliando diferencias. A 800 metros de meta, Tolosaldea, que había superado a Orio, bogaba a doce segundos, con las de Patxi Francés a 13. Si alguien pensaba que la Lugañene no andaba del todo bien en mar, hoy han dado una exhibición por la que a priori era la calle mala. Los últimos 500 metros eran un paseo bajo palio para Donostia Arraun Lagunak. Exhibición de la Lugañene que ha entrado con un crono de 11’01”72, y siete segundos por delante de Tolosaldea, 14 de Orio y 31 de Zumaia, que con 11’33”24, cedía la cuarta plaza a favor de Donostiarra. 


Cuarta bandera, tercera consecutiva y tercer doblete para la Lugañene, quedándose a solo uno del récord, registrado por el ciclo histórico de San Juan, que paró la cuenta en cinco. 

En cuanto a la regata masculina arrancaba a las 12 h, tal como es tradición desde hace 130 años con las condiciones meteorológicas apaciguándose.
En la tanda de consolación el sorteo determinaba que remaran por orden de calles Getaria, San Juan, Hondarribia y Lekittarra. Penada en la primera jornada por las condiciones climáticas en su tanda Getaria regresaba a su tanda habitual de remada de Liga y, su tramo final de temporada la significaba como favorita. 
Era San Juan la que arrancaba con fuerza la regata, llegando por delante al primer minuto, con Getaria marcando el mismo tiempo, Hondarribia a un segundo e Isuntza a dos. Pocos metros después, la Esperantza sobrepasaba a los de Joseba Fernández con las dos traineras peleando por la calle, intentando los de Ion Larrañaga meterse en la calle de la Erreka. Pero los pasaitarras defendiendo bien su territorio, obligaban a Getaria a volver a su peor calle uno. De esa pugna se aprovechaban Hondarribia e Isuntza, que superaban también a la Erreka. La Ama Guadalupekoa navegaba a dos segundos de la proa de Getaria. Parecían cumplirse los pronósticos y las dos principales favoritas, comandaban la tanda, pero con mucho tiempo por delante, la tanda seguía abierta. A 1.300 metros para la maniobra, las tres de delante iban en una sola trainera de diferencia, tanto que Isuntza adelantaba a Hondarribia para ponerse a solo un segundo de Getaria a falta de 700 metros para la ciaboga. Poco después San Juan también pasaba a los de Mikel Orbañanos para ponerse un segundo por delante, y a seis segundos de la proa de regata.Y aunque Lekittarra por momentos se situaba por delante, al enfilar la maniobra Getaria aceleraba para ampliar la renta a cinco segundos. En 200 metros la Esperantza le había metido casi dos traineras para hacer la maniobra por delante con esa diferencia y un crono de 9’36. Hondarribia y San Juan han completado la maniobra a dos traineras, separadas por apenas unas tostas y 9’45. En popare, Getaria mantenía la diferencia. Curioso que antes de la regata nadie quisiera la calle uno, y en la regata femenina las dos tandas se las llevaron las que bogaron por esa calle. Y en la primera tanda masculina iba a ocurrir lo mismo pues a 1.600 m de meta, los patroneados por Unax Eizagirre iban con dos traineras de ventaja sobre Isuntza, mientras Hondarribia y San Juan (en la última regata de Joseba Fernández como remero), navegaban a doce segundos de la cabeza. Y sin mayor sobresalto, Getaria se imponía con autoridad en meta y un tiempo de 20’11”52 , doce segundos de ventaja sobre Lekittarra, con 20’23”82. La tercera posición finalmente era para San Juan, con 20’30”86 y que superaba a Hondarribia con 20’32”98, en dos segundos. 


Para la tanda de honor remaban Donostiarra, Orio, Zierbena y Bermeo alineadas en ese orden de calles. Los oriotarras querían dejar claras sus intenciones y ya navegaban un segundo por delante de Zierbena en el primer minuto de una regata recién comenzada. En ese momento la San Nikolas iba además 2” por delante de Donostiarra y 3” de Bermeo. Al llegar a la altura de la isla Orio aumentaba a dos segundos la diferencia con su principal rival, ambas pegadas al borde su calle, marcando terreno y en mitad del campo. Quedaba un mundo. Bermeo, en el mismo tiempo de Donostiarra, perdía ya seis segundos, y ambas parecían estar ya fuera de la pelea. A 1.500 m de la maniobra, la diferencia aumentaba a una trainera de ventaja con los de Dani Pérez y por momentos cuatro. La bandera empezaba a coger tintes amarillo. Cinco segundos a un kilómetro de la maniobra, empezaba a ser ya una diferencia considerable. Y la principal favorita cumpliendo con los pronósticos a 700 m de la ciaboga navegaba dos traineras por delante. Mucho tenían que cambiar las cosas en popare para que el título no se fuera a Orio. Pero Zierbena no iba a dar su brazo a torcer tan rápido, y acercándose a la ciaboga lograba recortar dos segundos. que Orio restablecía en un abrir y cerrar de ojos. La ciaboga de la San Nikolas era buena, anotando 9’28, ocho segundos mejor que Getaria y girando siete segundos por delante de Zierbena doce de Donostiarra y quince de Bermeo. 
La bandera no se les podía escapar y para demostralo nada más salir de la ciaboga Orio aumentaba a nueve segundos la ventaja. Había que trabajar hasta el final, pero la bandera era suya. Por detrás, Donostiarra y Bermeo bogaban prácticamente en el mismo tiempo, en busca de la tercera plaza, pero muy lejos de la proa. El popare tenía poca emoción y a 700 metros de meta ya no había pelea, Zierbena iba ya a 13 segundos de la San Nikolas y por detrás, entre Bermeo y Donostiarra se abría una brecha de cuatro segundos, que los txo parecían mantener con solvencia. La regata que le quedaba a Orio era para disfrutarla, darse gusto, porque se constataba que ninguna trainera conseguía recortar la diferencia. Una ventaja que se establecía en más de diez segundos y que de ahí no bajaba, demostrando un dominio apabullante de principio a fin de la San Nikolas. 

Finalmente entraba en meta con un crono por debajo de los 20’, en concreto 19’36”00, doce segundos por delante de una Zierbena que anotaba 19’48”60 y sumaba su tercer subcampeonato consecutivo. Urdaibai, tercera finalmente llegaba a casi 26 segundos y Donostiarra a 33. 
Los galipos siendo los principales aspirantes, se quedan siempre sin dar ese último paso y lograr el primer título de su historia. Vaya por delante su gran final de temporada y su buena Bandera de la Concha, pero superar a esta San Nikolas son palabras mayores. 
Gorka Aranberri, su patrón, con esta victoria supera a Aita Manuel como el patrón con más Banderas de la Concha de la historia, con una decena ya en su palmarés. Orio ha cumplido con todos los pronósticos y se ha llevado la Bandera de La Concha en aguas de Donostia. Lo ha hecho con autoridad, poniéndose por delante nada más soltar la estatxa. Esta 130ª edición de la regata, consiguen su 33ª Bandera de La Concha, aumentando su récord de trainera más laureada de esta centenaria competición. Los aguiluchos han sido los dominadores durante todo el curso, han ganado 14 regatas en liga de las 18 disputados, los tres campeonatos y ahora, ocho años después, nuevamente la Bandera de la Concha, prácticamente culminando una temporada histórica. 

La San Nikolas ha volado durante todo el curso y en el horizonte aún le queda por delante el récord de victorias en una sola liga. 

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