Friday, June 16, 2023

Roland Garros 2023. Turno para Djokovik

Del 28 de Mayo al 11 de junio se ha celebrado, en las instalaciones del Stade, en el bosque de Bolonia, la 127ª edición del segundo torneo de tenis más longevo del mundo. 
El único en tierra batida y segundo grande de la temporada ha ofrecido la oportunidad única de disfrutar del primer enfrentamiento serio entre las dos mejores raquetas del tenis mundial actual que desgraciadamente caminaban por el mismo sector del cuadro. 
Con la anunciada ausencia de Nadal el emergente Alcaraz se debería encontrar en algún momento en su recorrido a la final, con el todopoderoso Djokovic, en la disputa por dominar el tenis mundial. Aparte del manacorí también fallaban a la cita Pablo Carreño, el italiano M. Berretini, o el australiano N. Kyrsgios, todos por lesión. 
En cuanto al cuadro femenino estaba el top ten del WTA, y eran bajas la española Paula Badosa, la rumana S. Halep o la británica E. Raducanu por la misma razón que los varones. 

Empezando con el torneo femenino, la representación española estaba limitada a Sara Sorribes, Nuria Parrizas, Rebeka Masarova, Cristina Bucsa y Aliona Bolsoba, (que llegaba al cuadro final desde el clasificatorio como lucky looser después de ceder ante la eslovena Zidansek y haberse impuesto a la norteamericana Montgomery y a la francesa Paquet). 
En el camino se quedaron Rosa Vicens (que cedía ante la francesa Paquet en tres sets) y Margarita Bassols (que perdía ante la estadounidense Vickery también en tres sets), en el primer cruce. 
Sin los referentes de Carla Suárez o Garbiñe Muguruza, la competición de las españolas ha sido desafortunada. Se salva de la quema S. Sorribes que llegaba hasta cuarta ronda, siendo eliminadas el resto en la primera. 
Así Bucsa, con muy mala suerte en el sorteo, lo hacía ante la número uno polaca I. Swiatek en dos sets, I. Swiatek - C. Bucsa (6-4 y 6-0), al igual que la lucky looser Bolsoba ante la checa K. Kukova, A. Bolsoba - K. Kukova (6-2 y 6-1). En tres sets caían Masarova ante la estadounidense Gauff, R. Masarova - C. Gauff (6-3, 1-6 y 2-6) en 1h 46 y Parrizas, ante la australiana Hunter N. Parrizas - S. Hunter (6-4, 2-6 y 4-6) en 2 h 07, ambas después de haber ganado sus primeros sets. 
Sara Sorribes llegaba hasta cuarta ronda tras eliminar en primera a la francesa Burel, C. Burel - S. Sorribes (6-7 y 2-6) y en segunda a la croata Martic, también en dos sets S. Sorribes - P. Martic (6-4 y 6-1). En tercera le tocaba enfrentarse a la kazaja E. Rybakina que no se presentaba por lesión E. Rybakina - S. Sorribes (wd) y en cuarta, caía derrotada ante la sorpresa del torneo, la brasileña Haddad en tres sets. S. Sorribes - B. Haddad Maia (7-6, 3-6 y 5-7), en un espectacular duelo de casi cuatro horas de partido con el primer set para la española y el segundo para la brasileña y donde pudo haber ganado cualquiera de las dos. 
Para octavos de final habían sido eliminadas tenistas tan importantes como la griega Sakkari o la checa Kvitova en primera ronda, la francesa García en segunda, la norteamericana Pegula o la kazaja Rybakina en tercera o la rusa Kasatkina en cuarta. Es decir seis top ten estaban fuera. 
Por tanto a Cuartos de final accedían dos jugadoras rusas, Anastasia Pavlyuchenkova y Aryna Sabalenka; una norteamericana, Cori Gauff; la tunecina Ons Jabeur,; la brasileña Beatriz Haddad Maia; la ucraniana Elina Svitolina; la checa Karolina Muchova y la polaca nº 1 mundial Iga Swiatek. Por tanto dominio europeo oriental repitiendo presencia la norteamericana y la polaca, que precisamente se enfrentaban en el primer partido. 
I. Swiatek - C. Gauff (6-4 y 6-2), y donde la número uno mundial daba buena cuenta de la nº 6 en menos de hora y media de partido y sin que la norteamericana Gauff pudiera hacer frente al vendaval que se le venía encima. 
En el siguiente enfrentamiento, el duelo entre la brasileña y la tunecina se resolvía sorprendentemente a favor de la tenista brasileña B. Haddad Maia - O. Jabeur (3-6, 7- 6 y 6-1), en tres sets, tras remontar el primero y después de dos horas y media de partido. La número siete del mundo no sabía hacer frente a una crecida carioca sin nada que perder y mucho más relajada que su rival. 
K. Muchova - A. Pavlyuchenkova (7-5 y 6-2) el duelo entre las outsiders checa (43ª) y rusa (333ª) se resolvía para una Muchova in crescendo en 1 h 38 y sin necesidad de disputar un tercer set. 

En el último enfrentamiento, 
E. Svitolina - A. Sabalenka (4-6 y 4-6) la tenista rusa, se imponía claramente a la ucraniana (192ª actual) en poco más de hora y media y pasando a semifinales sin excesivo stress, donde se mediría a la verdugo de su compatriota. 

No hubo saludo final y Sabalenka se quedaría esperando en la red, en plan provocador, el ya esperado rechazo de su contrincante ucraniana. 



Semifinales: En la primera I. Swiatek - B. Haddad Maia (6-2 y 7-6), se resolvía con más problemas de los esperados a favor de la tenista polaca en 2 h 09 y con un segundo set pleno de emoción, que de haber perdido en el largo tie break de 12' y bola de set en contra (1 h 25), no se sabe cómo hubiera podido concluir. Su superioridad quedaba puesta en entredicho al tener que ceder ocho juegos cuando hasta ahora solo lo había hecho en 15 ocasiones en los cinco partidos previos. Aun así resolvía a su favor accediendo por tercera vez a la final. 
En la segunda, entre checa y rusa, muy igualada y emocionante la 43ª del ranking siguió haciendo historia resolviendo el partido a su favor la checa ante la nº 2 mundial en un partido agónico de 3 h 13 de sufrimiento físico y mental, K. Muchova - A. Sabalenka (7-6, 6-7 y 7-5) y en dos sets, presentándose de esta manera en la final por primera vez y metiéndose a la vez en el top ten mundial.

Final: enfrentadas la nº 1 y la nº 43 y los pronósticos estaban definidos claramente. Pero no se puede dar nada por sentando y mucho menos en el tenis. Iga Swiatek partía como la gran favorita de cara a esta final, pero los que subestimaban a Karolina Muchova cometieron un grave error, pues la checa es la única tenista en el circuito con argumentos para sacar de su zona de confort a la mejor del mundo. La final pasó de parecer un trámite administrativo, a convertirse en un duelo de poder a poder repleto de espectáculo y definido por pequeños detalles. En el partido I. Swiatek - K. Muchova (6-2, 5-7 y 6-4), desde el arranque del primer set quedó bastante claro que el planteamiento táctico de Muchova ni siquiera hacía cosquillas a la número uno del mundo, con una determinación absoluta para abrir brecha en el marcador e imponer ese ritmo machacón de pelota e intensidad de piernas, que desgasta a las rivales como si de un martillo pilón se tratara. Pronto adquiría la iniciativa Swiatek, que con gran profundidad en sus golpes y alto porcentaje de primeros servicios, evitaban meterse en pista a la checa y aplicar su habitual variedad de recursos en forma de dejadas y subidas a la red. Se evaporaba la frescura de piernas, clarividencia mental y capacidad para desbordar y despistar a la rival, propia de la tenista checa durante todo el torneo, y cedía claramente el primer envite (6-2) en 48'. 
Todo parecía predestinado a una clara victoria para la jugadora polaca cuando se adelantaba 3-0 en el segundo set. En ese momento la tenista checa, de perdidos a la mar, comenzó a soltar el brazo, a jugar con soltura y a bordar su tenis. Olvidándose del escenario, de la rival, empezaba a fluir sobre la pista elaborando su mejor tenis. Iga que le abría la puerta mínimamente con cierta relajación, contemplaba cómo un torrente de recursos técnicos inagotables se abría paso sin obstáculo. Hubo dudas en el tramo final del set, con intercambio de roturas y Swiatek fue incapaz de dominar en sus juegos al servicio, cediendo la segunda manga tras 1h11. 
El tercer parcial fue una montaña rusa de emociones y un desafío impresionante para ambas contendientes en el plano tenístico y mental. Muchova arrancaba con valentía, dando continuidad a su tenis incisivo del segundo set mientras Swiatek buscaba soluciones procurando dar más altura a sus tiros. Cada juego al servicio de la polaca era una tortura para ella produciéndose un intercambio de roturas mediado el set. Pero con 4-4, la polaca fue capaz de sacar adelante un juego agónico al servicio y ahí se activaba a modo campeona nata, con intangibles tantos de leyenda en ciernes, que le permitieron restar con maestría y sofocando los aires de rebelión llevarse por 6-4 el set y la final en 2h 46, ante una Karolina Muchova a la que hay que dar gran crédito por todo el torneo realizado, pero también por el espectacular nivel de juego mostrado en la final. 
Swiatek suma así su tercer Roland Garros y cuarto título de Grand Slam, demostrando que no solo puede ganar arrasando y bordando el tenis, sino también sabiendo sufrir. 


En cuanto al torneo masculino, la escuadra española, con las bajas de Pablo Carreño y Rafael Nadal, llegaba comandada por el nº uno Carlos Alcaraz. La representación española se completaba con Bernabé Zapata, Albert Ramos, Jaume Munar,  Roberto Carballes, Roberto Bautista y Alejandro Davidovich, Pablo Andújar,  y Pedro Martínez repescado del cuadro clasificatorio. Quienes no lo superaban eran
El recorrido de los españoles era bastante pobre y a excepción de Alcaraz, resultaba decepcionante. 
En primera ronda quedaron eliminados Bernabé Zapata, que cedía ante el argentino Schwartman en cinco sets B. Zapata - D. Schwartman (6-1, 7-6, 2-6, 0-6 y 4-6); Albert Ramos ante el suizo Wawrinka S. Wawrinka - A. Ramos (7-6, 6-4, 6-7,1-6 y 6-4) en cuatro y Jaume Munar ante el argentino Cerúndolo F. Cerúndulo - J. Munar (6-1, 2-6, 7-6 y 6-1) también en cuatro sets. 
En segunda lo hicieron Roberto Carballés que lo hacía frente a Tsitsipas R. Carballés - S. Tsitsipas (3-6, 6-7 y 2-6) y después de eliminar en la primera al norteamericano Nava en tres sets y Roberto Bautista, que eliminando en primera al chino Wu en tres sets, cedía ante el peruano Varillas R. Bautista - JP. Varillas (6-1, 6-4, 3-6, 1-6 y 1-6), en cinco sets y tras imponerse en los dos primeros. 
Davidovich conseguía llegar hasta tercera ronda donde le esperaba el serbio Djokovic. Hasta entonces su torneo había sido brillante eliminando previamente a los franceses Fils en primera y cuatro sets y Van Assche en segunda y tres sets, llegando pletórico al duelo contra el serbio nº 3 del mundo N. Djokovic - A. Davidovich (7-6, 7-6 y 6-2) y ante el que cedía en tres sets, los dos primeros disputadísimos y tras 3 h 36' de partido. 
De tal manera que a octavos sólo accedía un español, Carlos Alcaraz tras haber dejado en la cuneta al italiano Cobolli en tres sets (6-0, 6-2 y 7-5), en primera ronda; al japonés Daniel en cuatro (6-1, 3-6, 6-1 y 6-2 ) y cediendo su primer set, en la segunda y al canadiense Shapovalov en tres sets (6-1, 6-4 y 6-2) en tercera. Frente al italiano Musetti no tuvo mayor problema y ganaba también en tres sets C. Alcaraz - R. Mussetti (6-3, 6-2 y 6-2), en poco más de dos horas, accediendo nuevamente a cuartos de final. 

A cuartos de final llegaban cinco top ten, Alcaraz, Djokovic, Ruud , Tsitsipas y Rune, el undécimo mejor Karen Khachanov, el nº 22 Alexander Zverev , un año después de su lesión y el outsider argentino Tomás Martin Etcheverri en la posición 49 del ranking. Repetían ronda Ruud, Dojovik, Alcaraz, Rune y Zverev. Al murciano le correspondía jugar frente al heleno, al serbio N. Djokovic frente al ruso Khachanov, al noruego Ruud el danés Rune y al germano Zverev, la sorpresa argentina Etcheverry. Por el camino habían caído nombres importantes de la talla de Medvedev en primera ronda, Sinner en segunda o Rublev y Fritz en tercera. El español Alcaraz, por el mismo lado del cuadro que el jugador serbio, si pasaba su ronda no se vería con él nunca en la final, cruzándose previamente en semis. 
El primer partido correspondía al duelo hispano griego C. Alcaraz - S. Tsitsipas (6-2, 6-1 y 7-6) en el que un Alcaraz impresionante se desembarazaba del tenista griego en tan solo tres sets y poco más de 2 horas. Ya desde los compases iniciales del primer set quedó constancia de la superioridad manifiesta del murciano ese día, que encontró la manera de martillear el revés del ateniense con bolas altas que obligaban a este a perder la iniciativa. Intentó hacer variaciones con el cortado y jugar muy agresivo, asumiendo riesgos con su drive, pero ni aún y así veía el griego atisbos de esperanza de tal manera que el primer set se resolvía claramente en su contra en 34'. 
Quizá algún aficionado esperaba que esta demostración de poderío fuera momentánea, pero nada más lejos de la realidad. Los puntos en favor de Carlitos caían en un goteo constante y sufría Stefanos, intentando mantener su actitud constructiva y tratando de conseguir tiros vencedores cuando tenía oportunidad. Enfrente, el español mucho más serio de lo habitual, no se concedía un instante de relajación, manteniendo una solvencia impresionante al servicio, (6-1) también en 34'. 
Comenzaba el tercer parcial con la misma dinámica y con Stefanos asumiendo ya el escarnio público al que estaba siendo sometido. Pero con 5-2 40-15 y dos bolas de partido, se pasó al 5-5 en cuestión de minutos, fruto de los primeros nervios del murciano y de un gran nivel del ateniense, que al borde del abismo se acogía a un milagro histórico y eligió creer. En cuanto consiguió serenarse el español, recuperaba a tiempo su mejor tenis para resolver el partido en el tiebreak. 
N. Djokovic - K. Khachanov (4-6, 7-6, 6-2 y 6-4). El duelo entre el tenista serbio y el ruso se inclinaba del lado serbio después de una trabajada victoria ante Khachanov. Ante un Djokovic irreconocible con los errores no forzados, Karen se convertía en el primer jugador en robarle un set a Nole. Después de un comienzo de choque bastante errático, Djokovic comenzaba el segundo resistiendo desde el fondo en los intercambios, y aunque mantenía su saque, el serbio no terminaba de encontrar las mejores sensaciones en la pista. Acertado en la toma de decisiones, Khachanov llegaba al 4-4 sin enfrentarse a demasiados problemas. Y entonces aparecía Djokovic encontrando su juego más sólido, en el momento más oportuno para darle la vuelta al encuentro. Sería en el tiebreak, con un inmisericorde 7-0 que le dolía al ruso donde más duele y potenciaba al serbio, que se llevaba los otros dos sets no sin que Khachanov pelease cada punto hasta el final esperando el fallo del rival, que no se produjo. Nole se hacía con la victoria en cuatro sets, cediendo el primero, en 3 h 38. 
El pique entre cuarto y sexto del mundo H. Rune - C. Ruud (1-6, 2-6, 6-3 y 3-6) repetía el duelo del año pasado y también ganador. Se resolvía a favor del jugador noruego después de imponerse fácil en los dos primeros sets y ceder en el tercero, para resolver en el cuarto y tras tres horas y cuarto de partido, meterse por segunda vez en semifinales. Difícil de explicar lo ocurrido en este último partido, del que se esperaba mucho y en el que la mayoría de los aficionados no veían claro favorito, pero sí una larga duración. Sin embargo, estuvo a nada de durar menos que el agua en una cesta, pues el noruego Ruud fue el único en comparecer mentalmente al arrancar el duelo (1-7) 28' y (2-6) 38' ante un Rune, errático y fuera de lugar. Solamente en la tercera y cuarta manga el danés ofrecía una mejor versión, pero despertando tarde frente a un jugador con mayor experiencia en estas rondas y con la lección aprendida sobre lo que le ocurría este año en Roma. 
El partido restante entre alemán y argentino A. Zverev - T. Etcheverry (6-4, 3-6, 6-3 y 6-4) se resolvía del lado del europeo al imponerse a la sorpresa del torneo en cuatro sets y después de ceder el segundo, en 3h 22. Se enfrentaban el 22º y el 49º del mundo, el alemán recuperado totalmente de su lesión y con el reto de pasar a semifinales recuperando su nivel y el argentino despreocupado, con los deberes hechos y después de haber eliminado a Nishioka, Coric y De Minaur. Zverev aunque terminaba encontrando la victoria, tenía que pelear con situaciones adversas para superar al argentino y pese a no tener su mejor día con el saque, Alexander se ha mostrado implacable en la red y regresa a unas semifinales. 
Con un representante español, uno serbio

, un noruego y un alemán, las Semifinales estaban servidas; en la primera a Alcaraz le correspondía el tenista serbio y en la segunda Ruud, se enfrentaba a Zverev. El enfrentamiento, C. Alcaraz - N. Djokovic - (3-6, 7-5,1-6 y 1-6 ) era un partido cargado de simbolismo, un duelo generacional. Nada menos que 16 años separan la edad de ambos contendientes y en el único partido en que se han enfrentado el triunfo era para el más joven, el año pasado. Un años después se repetía el duelo, y el partidazo, hasta que se producía el desafortunado calambre del español. En el arranque del primer set se pudo comprobar cómo había nervios en ambos lados de la cancha, con Carlitos algo precipitado en sus tiros y Djokovic mostrándose realmente intratable. La mejor versión del serbio emergía con la fuerza de un volcán, moviendo al español con sus tiros atinados, abriendo la pista por el lado de la derecha de su rival y erigiéndose en el dominador del encuentro ante un Alcaraz algo frío que cometiendo algunos errores infantiles en el cuarto juego, con su saque, cedía una ventaja que, por mucho que intentara, ya no pudo remontar. Tuvo serias opciones en el séptimo, donde recuperaba la frescura en sus piernas y la claridad en su mente, generándose oportunidades de rotura pero que el balcánico levantó con maestría. Volvería a intentarlo en el noveno juego, pero Novak respondía una vez más y se llevaba el primer set con solvencia en 1h de juego. 
Parecía evidente que el español tenía margen de mejora y menos ansioso, empezaba a carburar poco a poco en la segunda manga. Dejadas, tiros increíbles, subidas a la red, ajustes tácticos y, en definitiva, una auténtica oda al tenis por parte de ambos. Si el primero en golpear fue Carlos, con un break espectacular en el octavo juego que le situó a las puertas de equilibrar el marcador, Djokovic respondía aprovechando ciertas ansias del murciano, consiguiendo el contrabreak. En el décimo juego se masticaba el drama en la Philippe Chatrier, con un 0-40 de Alcaraz y que quedaba en agua de borrajas ante la enésima demostración de campeón por parte del balcánico. No desfalleció moralmente el aspirante, que conseguía mantener su servicio y romper de nuevo el saque de su rival para subir el 1-1 al luminoso tras 1h17, empatando el choque. 

A empezar de nuevo; y con el inicio del tercer parcial, se vaticinaba un encuentro maratoniano en el que se diera continuidad al impresionante despliegue tenístico que se estaba viviendo. Sacando primero el español para ganar, respondía de igual manera el serbio, cuando en el tercer juego, con 40-30 para Nole, Carlitos sufría un calambre en la pierna derecha que le impedía moverse. Atendido por el médico y teniendo que conceder su juego al servicio al serbio, se reincorporaba maltrecho confiando en un milagro. No se produjo, y arrastrándose por la pista y golpeando tiros sueltos, completaba el set (1-6) en 28', confiando en que las cosas fueran a mejor, aunque el panorama era desolador. 
Mejoraba el murciano en el cuarto set, pero era evidente que estaba muy mermado en los desplazamientos laterales y así era imposible batir a un rival de la entidad de Nole. Aun así logró anotar un juego. Fue el peor desenlace posible para un partido que estaba siendo apoteósico y que terminó totalmente desvirtuado por los problemas físicos de un Carlos Alcaraz que tendrá que seguir intentándolo. Nada ha sido como se esperaba y se anhelaba, pero así es la vida y así es el deporte. 
El nº 1 decía adiós al torneo de la manera más dolorosa posible mientras Djokovic accedía a su 3ª final, que de ganarla arrebataría el primer puesto del ranking a Alcaraz. 
En la otra semifinal, C. Ruud - A. Zverev (6-3, 6-4 y 6-0) un jugador noruego muy sólido se llevó el choque más fácil de lo esperado, tras el juego desarrollado en el primer envite. El alemán lo insistía con mayor énfasis en el segundo juego pero tuvo que ceder ante la mayor efectividad del noruego que en poco más de dos horas de juego lograba meterse en su segunda final consecutiva, apabullando al alemán, que parecía haber recuperado sensaciones después de su lesión, que sólo lograba hacer siete juegos y con un rosco incluido en el último set. 

Con las apuestas muy claras (de cuatro enfrentamientos, los cuatro se los había llevado Djokovic) la final, no parecía muy emocionante y el partido N. Djokovic - C. Ruud (7-6, 6-3 y 7-5) respondiendo a los pronósticos lo resolvía el serbio por la vía rápida en tres sets. 
Finalmente sin tener que hacer uso del techo retráctil comenzaba el choque entre el tercero y cuarto del mundo siendo el noruego quien comenzaba sacando y dominando. La presión estaba más en el otro lado de la pista. Ruud se fabricaba tres puntos para adelantarse por 2-0, aprovechando el tercero por una pifia de su adversario en el remate. Algunos de los segundos saques de Djokovic viajaban a 138 km/h, demasiado poco para una final de Roland Garros. En cambio Casper, errático durante toda la temporada, no fallaba una sola pelota desde la línea blanca y a los 21', el tanteo era de 3-0, para cuatro minutos después, Novak estrenar su casillero. La derecha de Ruud se le atragantaba al serbio, que huía de ella siempre que podía. Un mal remate del escandinavo fue el principio del fin para él porque perdió toda su renta con un punto en el que su oponente estaba fuera de plano. Del 4-1 se pasaba al 4-4, con otra opción de 'break' para el aspirante que se marchaba al limbo. Luego era Djokovic el que desperdiciaba una bola de 5-4. Le faltaba el aire en los largos intercambios hasta el punto de rebozarse por la arena como una croqueta tras caerse. Ruud lograba un milagroso entrepiernas que le situaba con 0-30, a dos pasos del set, asegurándose la muerte súbita. Con un Novak quizá demasiado confiado en ciertas ocasiones, Ruud con un primer ganador de revés, presionaba a un Djokovic incómodo, aunque eso no le frenaba para confirmar el tiebreak. Y luego con su versión superhéroe habitual en los desempates, dejar a Casper con un único punto y tras una dura lucha de 1h30 ganar el set.
De esta forma, el tenista serbio rompía el hielo de un encuentro tenso desde el inicio. El vencedor había puesto la directa y no estaba dispuesto a ceder hasta tocar la gloria, haciendo una declaración de intenciones en el regreso a la pista, Con un saque directo, Djokovic ponía el primer juego en blanco, protagonizando luego unos grandes intercambios desde el resto para liderar por 3-0 en el segundo set. Ruud cortaba con la racha del serbio poniendo el 3-1, pero las sensaciones de dominio no cambiaron demasiado. Casper no terminaba de encontrarse cómodo en ninguno de los aspectos, era Novak quien seguía dominando en el segundo parcial. Aun así, el noruego trataba de mantenerse en la pelea salvando una bola de set con su servicio, aunque el serbio, eficiente con la derecha invertida, se colocaba a un pasito del número 23, en este set sin tantas complicaciones en 48'. A Ruud se le arrugaba la mano, como en la última final con Nadal y como en la final del US Open con Carlos Alcaraz. 
En el tercer parcial, Ruud y Djokovic aprovechando sus respectivos servicios colocaban el 1-1 en el luminoso. Acelerando el ritmo de la bola, Novak tenía opción de break, pero Casper aguantaba desde el otro lado de la red. El serbio no desistía desde el resto, sacando golpes ganadores desde cualquier lado de la pista para hacerse con el break definitivo, aunque Ruud no cedía a las primeras de cambio. Con bolas profundas a la línea de fondo, Ruud se colocaba con un 0-30 peligroso, pero Novak sumaba tres puntos consecutivos, momento en el que recibía warning por tomarse tiempo de más mientras le abucheaban desde la grada. Aun así, el serbio sumaba el 4-4 en el marcador. Concentrado en cada intercambio, los golpes de Djokovic rozaban las líneas, mientras que los de Ruud excedían los límites de la pista en el peor de los momentos: con el 5-5. Y a la primera, sin dudarlo, y justo cuando aparecía el sol en la Philippe Chatrier, reaparecía el chacal, Novak rompía el saque de su rival para a continuación sacar para en 3h 13, ganar el trofeo. 
Con su tercer Roland Garros, Novak se convierte en el primer tenista masculino en ganar al menos en tres ocasiones cada Grand Slam. 
Este es un logro que sólo han conseguido Margaret Court, Stefanie Graf y Serena Williams en el tenis femenino. 

Recupera el nº 1. ¡Y van 23 grandes!

Thursday, June 1, 2023

SBK 5ª Prueba Misano (ITA)

La quinta cita de la temporada se disputaba en territorio transalpino, un mes después del último compromiso en Barcelona, en el circuito de Misano Adriatico. 
Novedades en SBK eran el debut de Tom Sykes con BMW, de Tito Rabat sobre la Kawa Puccetti, la presencia del japonés Ryo Mizumo cubriendo la baja de Granado en el MIE Honda y del italiano Luca Vitali, la de Konig, sobre la Kawa del Orelac y sobresaliendo sobre todo la llamativa decoración amarilla de las Ducati oficiales. En SSP eran la presencia de Marco Bussolotti y del retorno del thailandés Ratthapong Wilairot con sendas Yamahas, mientras que Johan Gimbert llevaba la del lesionado Debise. En SSP 300 las dos novedades eran el regreso como invitado de Bruno Ieracci con una de las Kawas del ProDina y la presencia del también italiano Emanuele Cazzaniga con una Yamaha. 
Con muy buen tiempo comenzaba el sábado la competición con la primera carrera de la más pequeña de las categorías 
SSP 300 1ª. Con una primera línea integrada por Buis, Zanca y García, desde la segunda partían Pérez, Veneman y Di Sora, todos con Kawasakis y con el resto de españoles haciéndolo, 7º JL Pérez, 20º D. Mogeda, 23º Y. Saiz y 26º J. Osuna. La carrera original a 15 vueltas era rápidamente interrumpida con bandera roja debido a un problema técnico con el semáforo coincidiendo con una caída de Lehmann. La nueva carrera reducida a 10 vueltas con la parrilla original, permitía reincorporarse al alemán y contemplaba la buena salida de Ieracci que enseguida adelantaba puestos para asumir la cabeza en el primer paso por meta con su compatriota Cazzaniga detrás y Pérez, Geiger, Svoboda, Di Sora, Buis, García, Zanca y Veneman completando el top ten y con Mogeda 23º, Osuna 26º y Saiz 29º. Con diferentes alternativas en la cabeza y las consecutivas caídas de Cazzaniga, Saiz, Uriostegui, García y, la de Svoboda a dos del final, la última vuelta la encabezaba Vannucci con Gennai, Maier e Ieracci a continuación entrando en meta primero Ieracci tras aguantar un adelantamiento de Gennai en la última curva mientras Maier completaba el podio a casi 1" superando por centésimas al 4º, JL. Pérez. Quinto finalizaba Sabatucci, 6º Vanucci, 7º Gaggi, 8º Di Sora, 9º Valentim y 10º Geiger. J. Osuna terminaba 19º y D. Mogeda 22º. 


SBK 1ª. Con una parrilla conformada con Bautista (dominador y mejorando el record de la pista), Razgatlioglu y Rinaldi en la primera fila, desde la segunda lo hacían, Petrucci, Bassani y Rea con Lecuona 8º, Vierge 16º, 21º Rabat y Viñales 23º. Problemas en la salida con el británico Ray la retrasaban y acortaban la nueva a 20 vueltas, debiendo partir desde el pit lane. Y al apagarse los semáforos Bautista salía muy bien resguardado por Rinaldi con Razgatlioglu, Petrucci y Rea a continuación de tal manera que al primera paso por meta comandaba el grupo el español con su compañero a casi medio segundo y el grupo a 1", con Razgatlioglu, Petrucci, Rea, Bassani Aegerter, Lecuona Gardner y Lowes en el top ten mientras Vierge pasaba 13º y Rabat y Viñales, 21º y 22º, respectivamente. En una carrera sin sobresaltos para las Ducatis amarillas, las diferencias entre ellas y el resto iban aumentando con el paso de las vueltas, mientras por detrás apenas había incidencias, en una carrera aburrida y que solo la caída de Petrucci, cuando acosaba a Razgatlioglu, modificaba el resto de posiciones y la lucha entre Rea y Aegerter añadía algo de emoción. En meta era primero Bautista con Rinaldi segundo a más de 5" y Razgatlioglu, 3º a casi 9". Cuarto Bassani, 5º Rea resistiendo al 6º, Aegerter. 7º Lowes, 8º Lecuona, 9º Gardner y 10º Vierge. Rabat finalizaba 19º a casi 1' y Viñales 20º, superándolo. 

Terminaban las carreras del sábado con la 
SSP 1ª. La categoría intermedia arrancaba con una primera línea formada por Bulega, Caricasulo y Montella, junto a Schroetter, Van Straalen y Sofuoglu partiendo desde la segunda, mientras que Navarro partía 8º, Huertas partía 14º y Díaz ultimo y repescado. Era Caricasulo el que cogía el mando de la prueba con Montella y Schroetter metiéndose por delante del poleman Bulega y con Navarro y Huertas bien situados, de tal manera que en el primer paso por meta encabezaba Caricasulo, con Schroetter, Bulega, Montella, Manzi, Van Straalen, Mahias, Huertas, Sofuoglu y Tuuli en el top ten con Navarro 13º y Díaz 25º. El poleman Bulega no tardaba en adelantar a sus rivales y empezar a tomar distancia de tal manera que si en la siguiente vuelta era de 0,3", en la cuarta era de 1". Por detrás la batalla entre sus perseguidores no remediaba la situación y las diferentes caídas (De Rosa, Abe, MacKenzie, Sofuoglu, Booth Amos, Bussolotti) producían que a mitad de carrera hubiera un líder destacado, con un grupo de tres perseguidores, Manzi, Schroetter, Caricasulo y diferentes grupos bien establecidos. 

 A falta de ocho, el que abandonaba era Díaz y a dos del final McPhee, aunque podía regresar a pista. Sin más cambios, para la última vuelta comandaba Bulega con el grupo de tres a 1,6" y que se jugarían las dos plazas restantes del podio. Schroetter era incapaz de seguir el ritmo de los otros dos y con varios adelantamientos entre ellos en la última vuelta, era Manzi el que lograba terminar segundo por detrás del intachable Bulega que conseguía su sexta victoria de la temporada. Caricasulo era tercero y Schroetter cuarto. 5º Montella, 6º Corsi, 7º Navarro, 9º Tuuli y 10º Mahias con Huertas a continuación, por un error del español a dos vueltas del final. 

El domingo amanecía con algunas nubles pero sin amenaza de lluvia y comenzaba con la 
SBK Superpole. Programada a 10 vueltas se repetía la parrilla de la primera carrera y al apagarse los semáforos Razgatlioglu conseguía adelantarse a Rinaldi cambiando con ello el guion de la carrera pues adelantando también a Bautista pasaba primero por meta. Detrás del duo delantero, Rinaldi, Bassani, Rea, Petrucci, Lecuona, Lowes, Locatelli y Vierge conformaban las diez primeras posiciones con Viñales 19º y Rabat 22º. Con mejor ritmo, Bautista adelantaba a Razgatlioglu en los tramos rectos, pero en las frenadas el piloto turco recobraba la posición, separándose a 1" del dúo perseguidor que también se las tenía. Con caída de Gardner y Aegerter, long lap a Petrucci y continuos adelantamientos delante, se acercaba el final de carrera y encabezando Bautista se producía un toque entre Petrucci y Lecuona que daba con ambos en el suelo, con necesidad de asistencia y debiendo pararse la carrera con tres vueltas por disputar. De tal manera que prematuramente Bautista ganaba su segunda carrera en Misano,ante el desconsuelo de Razgatlioglu, con Rinaldi completando el podio. Bassani era 4º, Rea 5º y Lowes 6º. En zona de puntos Locattelli, Vierge y Gerloff, en ese orden. 

SSP 2ª. Para la segunda carrera se repetía la parrilla y el guión de la primera con Bulega perdiendo dos posiciones en la salida, Caricasulo y Montella y repitiendo el resto sus posiciones, de tal manera que al primer paso por meta encabezaba Caricasulo, con Bulega, Montella, Schroetter, Van Straalen, Navarro, Sofuoglu, Manzi, Mahias y Corsi en la diez primeras posiciones con Huertas 12º y Díaz 22º. Con diversas caídas por detrás (Okaya y Kofler, De Rosa, Truelove), esta vez cuando Bulega asumía la cabeza no conseguía separarse de sus perseguidores. Con nuevas caídas y abandonos (Van Straalen, Navarro, Montella), Manzi mediada la prueba se colocaba segundo y se iba a por Bulega, con Schroetter tercero a 1" y más lejos un grupo con Sofuoglu, Caricasulo, Corsi, Huertas, Spinelli, Mahias y Tuuli. Con varios adelantamientos entre ellos y aprovechando la potencia de la Ducati en recta, el dúo delantero encaraba la última vuelta, con todo por decidir y un más agresivo Manzi se imponía a un más conservador Bulega por 0,2", entrando tercero Schroetter a 1,5",con el resto a más de 6" en fila india y encabezado por 4º Caricasulo, 5º Huertas, 6º Corsi, 7º Sofuoglu, 8º Spinelli, 9º Mahias y 10º Tuuli, con Navarro, reincorporado 18º, fuera de los puntos. 

Mantiene el primer puesto de la clasificación general Bulega con 197 puntos, 36 más que el segundo, ahora Manzi, con Schroetter3º y 148 puntos. Navarro asciende a la 8ª plaza con 68 y Huertas a la 13º con 35. 

SBK 2ª. Variaba la parrilla para la segunda carrera ahora con Bautista, Razgatlioglu y Rinaldi en primera línea, partiendo Bassani, Rea y Lowes desde la segunda, con Vierge 8º y Rabat y Viñales 19º y 20º. Con la baja médica de Lecuona y problemas técnicos de Baz, la carrera comenzaba con Razgatlioglu y Rinaldi adelantando a Bautista, y cogiendo los tres algo de ventaja con el resto, de tal manera que esas eran las tres primeras posiciones al primer paso por meta con 1" de ventaja sobre Rea, Lowes, Bassani, Vierge, Locatelli, Redding y Petrucci en las diez primeras posiciones y Rabat abandonando. Enseguida Bautista adelantaba a la Yamaha, empezando a coger distancia y coincidiendo con la caída de Mizuno por detrás. También caían Lowes y Balldasarri. La lucha entre Razgatlioglu y Rinaldi permitía que Bautista se escapara indefectiblemente, y que cerca del final cayera también el italiano al evitar tocarse con el turco, heredando Bassani la tercer posición. Con mínimas novedades terminaba la aburrida carrera ganando Bautista con mucha ventaja y con Razgatlioglu y Bassani completando el podio mientras Rea finalizaba cuarto. 5º Vierge, 6º Locatelli, 7º Petrucci, 8º Gerloff, 9º Oettl y 10º Gardner. Viñales finalizaba 16º y último. 

Con el cuarto triplete de la presente temporada el liderato de Bautista asciende a los 298 puntos, aumentando su renta sobre el segundo, Razgatlioglu, a 86 puntos, siendo Locatelli tercero con 150 y Rea 4º con 129. Vierge mantiene la 8ª posición, con 87, mientras Lecuona pierde una, es 11º, con 64 puntos. 
El Gran Premio finalizaba con la carrera de las motos más ligeras 
SSP 300 2ª. Con la misma parrilla de la primera carrera, tenían que salir del fondo, Gennai y Cazzaniga por alteración en la presión de las gomas. Además debían cumplir long lap por conducción irresponsable, García, Seabright, Bijman y Veneman. Igualmente programada a 15 vueltas y sin novedades en la salida, el grupo compacto al primer paso por meta era Buis, Di Sora, Veneman, Ieracci, Pérez, Zanca, García Geiger, Svoboda y Martella en el top ten con los españoles 17º Osuna, 20º Mogeda y 23º Saiz. Tan solo la remontada de Genai, la alteración en el grupo por el cumplimiento de las sanciones de long lap y las retiradas de Maier y Saiz salpimentaban la típica carrera de grupo, que acercándose al final empezaba a estirarse produciéndose algunos enganchones y caídas, con Zanca y Buis y Vannucci con Martella, implicados, de tal manera que en la última vuelta encabezaba el grupo en fila india Gennai, con Ieracci, Svoboda, Geiger y Pérez a continuación esperando la oportunidad, y esta era para Ieracci que adelantaba a Geiger para ganar en meta su segunda carrera, por 62 centésimas sobre el alemán, mientras Svoboda completaba el podio. Veneman terminaba 4º y en un pañuelo 5º Seabright 6º Gaggi, 7º Gennai, 8º JL. Pérez, 9º Di Sora y 10º Bijman. 

El resto de españoles: D. Mogeda terminaba 14º en los puntos, con J. Osuna 17º y J. García 20º. 
La clasificación general la pasa a liderar Gennai con un punto más que Svoboda, 86 por 85, y 15 sobre el tercero Geiger, con 71 puntos. Cuarto es el español JL, Pérez con 67 puntos con D. Mogeda 13º con 24. 

La próxima cita será ya en julio, los días 1 y 2, en el circuito británico de Donington.

Wednesday, May 31, 2023

Giro 2023. Estreno para Primoz Roglic

La 106ª edición de la ronda italiana retomaba su carácter patrio con un recorrido casi enteramente por territorio italiano con salida desde los Abruzzos y una CRI y con una inhabitual llegada a Roma.
Disputada entre el 6 y el 28 de mayo tras 3.448,6 km de recorrido divididos entre las 21 etapas asignadas a las grandes vueltas, distribuidas de la siguiente manera: tres contrarreloj (etapas 1ª, 9ª y 20ª) con cuatro etapas llanas, siete quebradas, dos de media montaña y cinco etapas montañosas con cinco finales en alto, haciendo de esta edición un regalo para las exigencias de Remco Evenepoel. 
La lista de favoritos la encabeza el neerlandés Remco Evenepoel, comandando al Quick Step, junto a los británicos Geraint Thomas y Tao Geoghegan al mando del potente Ineos, con el esloveno Primoz Roglic como jefe de filas de Jumbo y se completaba con el portugués Joao Almeida al mando del UEA. Nombres importantes a tener en cuenta eran Jack Haig capitaneando al Bahrein, Thibaut Pinot al Groupama o Alexander Vlasov como jefe de filas del Bora. Dos ausencias importantes eran Tadej Pogadcar, o el vigente campeón Jay Hindley. 
Por tanto 176 ciclistas, englobados en los 22 equipos participantes, uniéndose a los 18 World, 4 invitados (los italianos Bardiani CSF, Eolo Kometa y Corratec más el Israel). 
La representación española era de solo siete ciclistas (la más baja de la era moderna) y en el que sólo repetía Rojas. Eran los Movistar (Carlos Verona, José Joaquín Rojas, Oscar Rodríguez y Albert Torres), Jonathan Lastra (Cofidis), Luis León Sánchez (Astana) y Diego Pablo Sevilla (Eolo). 

PRIMERA SEMANA. 
La primera etapa se disputaba el sábado 6 y era una CRI de 19,6 km entre en desde Fossacesia Marina y Ortona, por un carril bici. Los 176 corredores salían de minuto en minuto comenzando con el belga Laurens Huys y finalizando con Stefano Oldani. El vencedor fue el favorito Renco Evenepoel (Quick Step) que saliendo 12º por la cola, marcaba un tiempo de 21'18 arrasando a todos los anteriores competidores, incluido el mejor tiempo hasta entonces del portugués João Almeida (UAE Emirates) 21'47 (finalmente tercero a 29"), y registro al que ninguno de sus posteriores rivales se podía acercar. Ni Roglic (Jumbo), a continuación, sexto a 43"; ni después Kung, 5º también a 43"; ni Ganna (Ineos), segundo a 22". Mientras que los británicos Tao Geoghegan (Ineos) y Thomas Geraint (Ineos) eran 4º a 40" y 9º a 55" respectivamente mientras que el danés Mads Pedersen (Trek) era 12º a más de 1'. El mejor español era LL. Sánchez, 73º a 2'12. 
La segunda, entre Terano y San Salvo, era una etapa con un recorrido llano de 202 km y con dos tachuelas de 4ª a mitad de recorrido. La primera cita con el sprint estuvo animada por una escapada que comenzaba su aventura nada más salir de Teramo con Lapeira, Champion, Bais, Gandin y Verre y que conseguía hasta 6', siendo disuelta a 35 km de San Salvo. Un accidente alteraba el guion a 3,5 km de meta con Cavendish y Pedersen en el suelo, quedando el pelotón dividido, con 50 hombres delante. La sorpresa la daba el italiano Jonathan Milan, que ganaba su primera etapa, en casa y ante sus paisanos, imponiéndose a David Dekker y Kaden Groves. 
La tercera etapa, el lunes, era también llana, de 213 km entre Vasto y Melfi, con una última parte más quebrada y contemplaba una escapada inicial de dos hombres del Corratec, el serbio Stojnić y el italiano Konychev. Bajo la lluvia y sin inmutarse el pelotón al inicio, se activaba al superar la diferencia los 6' en el último tercio de la etapa, la parte complicada con dos ascensos, Valico dei Laghi di Monticchio (6,3 Km al 6,4 por ciento), a 37 de meta, donde los fugados eran atrapados y Valico la Croce (3,1 Km al 6,1%) cuando la carrera se rompió en dos partes quedando rezagados Ganna, o Pedersen. La etapa cobraba emoción como lo demostraba la lucha por el sprint intermedio de Rapolla (Km 203), entre Evenepoel y Roglic por los 3"de bonificación, que se llevaba el neerlandés. En la aproximación a meta los equipos de los esprinter lanzaban la carrera, sobre todo el Trek para Pedersen, pero en la recta de meta sobresalía la figura del australiano M. Matthews, el primero en lanzar el ataque por la victoria y conseguirla, imponiéndose al danés M. Pedersen y al australiano K. Groves sin suponer cambios en la general. 
En la cuarta, comenzaba la montaña. La jornada partiendo de Venosa finalizaba en el Lago Laceno tras recorrer 175 km y ascender tres cimas de 2ª, la última a sólo 3 km de meta. La primera cita para los escaladores, tenía a la lluvia de testigo. En esta etapa tardaba en conformarse la fuga sin conseguirse en el ascenso a La Crocelle (2ª Cat. con 13,5 Km al 4,3%), ya con lluvia y niebla a medida que se iban ganando metros de altitud. Cruzaban en cabeza Pinot y Buitrago y sería en las rampas del Valico di Monti Carruozzo (2ª Cat. con 8,8 Km al 4,9%), cuando 7 hombres pusieron asfalto por medio: Ghebreigzabhier, Skujins, Albanese, Barguil, Conci, Leknessund y Paret-Peintre. Era el eritreo Ghebreigzabhier el primero de la fuga en coronar, con 3'45 de ventaja sobre el grupo de favoritos, sin estress a la espera de un final más ajetreado. Con la fuga tomando distancia y haciendo peligrar la maglia rosa de Evenepoel, (Leknessund figuraba en la general a 1'40 del belga), el septeto empezaba las rampas del Colle Molella (2ª Cat. con 9,7 Km al 6,2%), con una ventaja de 4'30 sobre el grupo en el que Evenepoel marchaba sin compañeros en el grupo de favoritos. Por delante y a 2 km de la cima Leknessund tensaba la cuerda en la parte más dura del puerto, llevándose a rueda a Ghebreigzabhier y Peintre. El eritreo se quedaba y los otros dos coronaban con 2'33 sobre el pelotón siendo en meta más rápido Paret-Peintre, mientras Luknessund, 2" detrás, se contentaba con la maglia rosa, pues Evenepoel y el grupo entraban a 2'01. Sus compañeros de fuga lo habían hecho a casi 1' encabezados por el letón Skujins. En la clasificación general, ahora el nuevo líder el noruego Andreas Leknessund saca a Evenepoel 28" mientras Paret Peintre es 3º a 30" y Skujins 8º a 1'29. 

La quinta etapa, era escarpada, con dos cotas de 3ª C y de 171 km, transcurría entre Atripalda y Salerno. Castigada por la lluvia desde la salida, el inicial Passo Serra, fragmentaba la carrera con tres hombres por delante el francés Champion y los italianos Gandin y Zoccarato. A los 20 km caía Evenepoel, pero, sin consecuencias, podía enlazar pronto con un pelotón que esperó al campeón del Mundo. La fuga mantenida "al baño maría" por el pelotón, coronaba el Oliveto Citra (2,9 km al 8%) con Zoccarato al frente y una ventaja mínima de 1'25 que era neutralizada cerca de meta. Una caída a 7 km de meta afectaba a Roglic, quien también se reincorporaba al pelotón; después a 2,8 km caía por segunda vez Evenepoel. El pelotón se redujo para el sprint, y en la recta de meta atacaba de lejos Groves para apuntarse su primera etapa de un Giro, mientras por detrás Cavendish se iba por los suelos y su bicicleta arrastraba a numerosos ciclistas. Segundo terminaba Milan y tercero Pedersen. Jornada muy accidentada y que pasada por agua, no produjo cambios sustanciales en la general. 

La sexta etapa que salía y llegaba a Nápoles, transcurría por las faldas del Vesubio. Quebrada y de 162 km, tenía dos puertos puntuables y una parte final llana. Con la baja por Covid del galo Clement Russo, se iniciaba la carrera con fuga inicial de cinco ciclistas Delettre, De Marchi, Clarke, Quartermann y Gavazzi y montonera por detrás que implicaba a Gaviria. La escapada llegaba a disponer de 5', aunque siempre controlada, esperando el pelotón a los últimos 30 km. Sería a 10 km de meta, aguantando Clarke y De Marchi, hasta la recta final cuando aparecieron los sprinters con Gaviria iniciando la lanzada pero siendo sobrepasado por Pedersen que rubricaba su trigésima victoria, (consiguiendo triunfo en las tres grandes), Milan y Ackermann para completar el podio y K. Graves. La clasificación general no sufre cambios. 
La séptima era de 218 km, la segunda más larga, montañosa, en los Abruzzos, partía de Capua y finalizaba en el Gran Sasso d'Italia afrontando previamente dos dificultades montañosas, los pasos de Roccaraso (2ª Cat. con 7,3 Km al 6,1%) y Calascio (2ª Cat. con 13,5 Km al 6%). La pertinente fuga se formaba desde el comienzo con el italiano Davide Bais del checo Karel Vacek y del también italiano Simone Petilli. Rodando a buen ritmo llegaban a contar con más de 12' de ventaja sobre un pelotón que dejaba hacer al grupo de aventureros. Los tres ciclistas llegaron juntos a los últimos 100 m del Gran Sasso (1ª Cat. con 26,4 Km al 3,4 % y rampas de hasta el 13 concentradas en los 6 km finales), donde Bais lanzaba un agónico sprint para hacerse con su primera victoria por delante de Vacek y de Petilli. Cuarto a 3'10, y dando tiempo al grupo, entraba Evenepoel, con Roglic, Pinot, Thomas y Almeida a su rueda. Etapa muy tranquila para los favoritos, que permitía a Leknessund mantener el liderato un día más, tras aguantarles la rueda. 
La octava etapa era una jornada quebrada, de 207 km de recorrido entre Terni y Fossombrone con dos partes bien diferenciadas; unos primeros 150 km sin mucha complicación, y unos últimos 57 de intensas subidas y bajadas en torno a la propia Fossombrone con dos pasos diferentes por I Cappuccini (4ª Cat. en el Km 156,8) y un intermedio de Monte delle Cesane (2ª Cat. en el Km 170,6). Nada más darse la salida se formaba un primer grupo de cuatro unidades que se incrementaba a lo largo de los kilómetros hasta los 13 finales, y entre los que se encontraban el irlandés Ben Healy y el español Carlos Verona. Con el visto bueno del pelotón, a 68 km para meta, mantenían más de 5' de diferencia. Sería en el primero de los pasos al Cappuccini, cuando un potente y peleón Healy se iba por delante sin esperar a nadie y con más de 50 km hasta meta, aumentaba la diferencia en la bajada hasta meter más de 1' al resto de fugados. El determinado irlandés aguantaba el ritmo para llegar hasta meta en solitario, completando el podio el canadiense Gee y el italiano Zana. En el pelotón y a falta de 5 km, Roglic atacaba viendo que Evenepoel flaqueaba y conseguía recortar 15" en su pelea por la general, entrando junto a Thomas a 4'34 de la cabeza, mientras que el noruego Leknessund, pegadito a Evenepoel, mantenía el liderato aunque solo por 8" sobre el belga y 38" sobre el esloveno. 
La novena, el domingo, era la segunda CRI de la ronda italiana. Se disputaba al pie de los Apeninos, entre Savinagno sul Rubicone y Cesena, con 35 km totalmente llanos, la baja de Ganna por Covid y bajo una incesante lluvia. Siguiendo el guion previsto Evenepoel cumplía con su cartel de favorito y finalizaba primero con un tiempo de 41'24 respondiendo en su terreno al ataque de Roglic el día anterior, pero con una sensación agridulce al conseguirlo por solo 1" de diferencia con Thomas y 17" con Roglic, cuando se esperaba que Evenepoel sacara más distancia a sus rivales para poder gestionar la diferencia en la montaña restante. Mucho tiempo tuvo el mejor crono el Movistar William Barta con 42'16 hasta que empezaron a llegar los mejores y sobre todo la pareja del Ineos Tao Geoghegan y Geraint Thomas, 3º y 2º respectivamente a 2" y 1" y que les sirve para colocarse en la general, Thomas segundo a 45" y por delante de Roglic, 3º a 47" del líder y Geoghegan 4º a 50". Por su parte Leknessund que terminaba 19º a 1'15, desciende a la sexta, detrás de Almeida 5º, los dos a 1'07 de la maglia rosa. 


SEGUNDA SEMANA. Tras la jornada de descanso el lunes en Florencia y la sorpresa de varios abandonos entre los que destacaba el de Evenepoel por Covid, continuaba la competición con una etapa, 
la décima, de 196 km entre Scandiano y Viareggio con una primera mitad montañosa y la última llana. Estrenando líder en la figura de Geraint Thomas y en un día infernal, cuatro, fueron los hombres que decidieron intentar la fuga desde la salida, los italianos De Marchi y Bais, el danés Cort y el canadiense Gee, que tras quedarse en un terceto de calidad (Bais cedía) logró burlar el control del pelotón para jugarse la victoria entre sí. La fuga no se amilanaba ante la tromba de agua que caía durante la mayor parte de la carrera, especialmente en un inicio en el que aprovecharon para hacer espacio suficiente (5' en el Passo delle Radici), y en un descenso peligroso mantenerla hasta los 45" a 10 km de meta. En el descenso caía Gaviria, pero podía continuar y terminar aunque muy descolgado (a 23'). En meta se imponía con autoridad Cort, por delante de Gee y de De Marchi. Geraint Thomas, que cruzaba meta 51" después, con el primer grupo perseguidor de la fuga, estrenaba su condición de líder, manteniendo la escasa ventaja de 2" sobre Roglic, de 5" sobre Geoghegan, de 22" sobre Almeida y de 35" sobre Lecknessund. 

La undécima etapa, llana de 219 km, la más larga de esta edición, transcurría entre Camaiore y Tortona era otra jornada propia de escapada. Nublado pero sin lluvia comenzaba la jornada con más bajas por covid y nada más darse el banderazo de salida se formaba la fuga del día, con los italianos Magli y Konychev, el español Sevilla, el francés Champion, el belga LRex y el serbio Stojnic. Una fuga condenada de antemano, y a la que el pelotón nunca dejó mucha ventaja, disminuyendo a medida que iban afrontando las dificultades montañosas (tres puertos de 3ª C). Con muchas caídas, la peor fue entre Óscar Rodríguez y Tao Geoghegan, que debieron retirarse. El último de los fugados en entregarse fue Laurenz Rex, a 6 km de meta, arrasado por un pelotón que ya iba preparando el esprint. A falta de 2,8 km otro accidente redujo el grupo delantero a 30 unidades, de las que emergía Ackermann para lanzar el órdago a 200 metros, aguantando en cabeza con enorme potencia, ante la presión de Milan, dispuesto al doblete y de Cavendish, y siendo la foto finish la que decidía la victoria del alemán Ackermann que firmaba su tercera victoria en el Giro, sobre los otros dos. En la general, a partir de Almeida todos ascendían una posición ante la baja de Geoghegan. 
Con la etapa duodécima aumentaba el número de bajas, quedando en liza 136 corredores. De 185 km partiendo de Bra y finalizando en Rivoli, con dos cotas montañosas que comienzan con el paso por Pedaggera (3ª Cat. con 13,2 Km al 2,7%) y concluyen, previos 75 km llanos, con la subida a Colle Braida (2ª Cat. con 9,8 Km al 7%) y su posterior descenso de 27 km hasta meta. Día de tregua ante la importante etapa siguiente, con meta en Crans Montana, era propicia para una fuga, que tardaba muchísimo en formarse, pues los cazaetapas sabían que era un día para ellos. Finalmente eran 30 corredores, entre los que figuraba Jonathan Lastra y que no hacían peligrar la general, entre los que figuraba Jonathan Lastra, con luz verde del pelotón. De esa iniciativa masiva saltaron más adelante Nico Denz, Sebastian Berwick, Alessandro Tonelli y Tom Skujins, formándose por detrás un rosario de grupos perseguidores. Con entendimiento entre los de delante, pasaron por debajo del arco de meta por primera vez con más de 3' sobre sus inmediatos perseguidores, para afrontar un circuito de algo más de 52 km con la ascensión a Colle Braida, diferencia que mantenían en la cima, donde coronaba el letón Skujins al frente del trío delantero, del que se había soltado Tonelli. 
Por detrás la lucha por enlazar no obtenía resultado y a 12 de meta tentaba la suerte el alemán Denz, pegándose a su rueda Skujins y luego Berwick. Tres potenciales ganadores, que ante la inocuidad de sus perseguidores propiciaba el severo marcaje entre ellos, lejos de meta. Ya en la recta, era Skujins el primero en atacar, pero la contundente respuesta de Denz no daba opción a los demás imponiéndose en la línea y ganando su primera etapa en el Giro. Segundo entraba Skujins y tercero el australiano Berwick, con el resto del grupo, de uno en uno, a 58" y el pelotón a 8'19. Sin cambios en la general. 
La decimotercera, primera de gran montaña, muy dura, de 199 km entre Borgofranco d'Ivrea y la estación suiza de Crans Montana, veía recortado su recorrido debido a las lluvias torrenciales. Finalmente eran solo los últimos 75 km, obviando los 119 primeros y el paso por el Gran San Bernardo, y manteniendo la subida a la Croix de Coeur (1ª Cat. con 15,5 Km al 8.6%) para finalizar en Crans Montana (1ª Cat. con 12,9 Km al 7,3%). Con la ausencia por enfermedad del 2º clasificado, el danés Mads Pedersen, los 127 restantes iniciaban el recorrido bajo la lluvia en Le Châble con una salida explosiva del pelotón en la cuesta arriba hacía la Croix de Coeur. Tras múltiples ataques, nervios y muchos corredores interesados en abrir hueco, finalmente se conformaba una fuga de 4 hombres: el colombiano Rubio, el francés Pinot, el ecuatoriano Cepeda y el canadiense Gee. Con Pinot coronando en cabeza, el grupo principal remolcado por el Ineos de Thomas y con el Jumbo de Roglic siguiendo rueda, pasaba con 2' de diferencia, muy tranquilos en espera de la última subida. A 13 km de meta, a los pies de Crans Montana, la renta de los escapados era de 3'. Pinot, fiel a su estilo, encaraba la subida a tirones, sin lograr descolgar a sus rivales. Tras 5-6 ataques estériles y alguna contra de Cepeda, el más desapercibido Rubio, lo intentaba esprintando en recta de meta, superando a un Pinot, segundo y cabreado con Cepeda, que entraba tercero. El grupo entraba a 1' sin apenas cambios en la general y donde el mejor español es Jonathan Lastra 21º a 15'20. 
La decimocuarta etapa, el sábado, era otra etapa pasada por agua que comenzaba en la localidad suiza de Sierre y terminaba en la italiana Casagno Magnano y tras 193 km de recorrido llano con el único accidente montañoso del Paso Simplón, (1ª Cat. con 19,9 Km al 6,6%), a 56 km de la salida. Con mucho frío, la escapada inicial llegó a estar formada por una treintena de corredores en las rampas del puerto que fue reduciéndose con el paso de los kilómetros hasta quedarse con cuatro en cabeza, Ballerini, Rex, Oldani y Skujiņš, y que llegaron a disponer de casi 1' sobre sus inmediatos perseguidores. Por detrás, un pelotón cada vez más apagado por la intensa lluvia, renunciaba a la pelea, dejando peligrar la maglia rosa de Thomas, pues en la escapada figuraba Armirail, del Grupama, 23º a 18'37. A falta de 10 km, la pugna entre los cuatro de cabeza hacía reducir su diferencia con el primer grupo perseguidor, del que llegaba tirando como un poseso Denz, cada vez más cerca. El alemán sacaba fuerzas de flaqueza en los metros finales y superaba a sus rivales en un final agónico para rubricar su segunda victoria. El canadiense Gee, único en aguantarle el ritmo acababa segundo, mientras que la tercera plaza se la adjudicaba el italiano Bettiol, que también venía en el grupo perseguidor. El resto de los escapados entraban desperdigados haciéndolo Armirail 15º a 53". El pelotón, que no forzaba el ritmo, entraba a 21'11, por lo que Bruno Armirail pasaba a vestirse de rosa, primer francés en hacerlo en este siglo (el último Laurent Jalabert en 1995), con 1'41 sobre Thomas, manteniendo el resto de la clasificación las diferencias entre sí. 
Finalizaba la segunda semana de carrera con la etapa 15ª. Una jornada montañosa de 195 km disputada el domingo entre Seregno y Bergamo. Por fin la lluvia respetaba a los corredores en la presente edición y una fuga inicial numerosa y permitida por el pelotón encaraba, con casi 6' de ventaja, el ascenso del Valico di Valcava (1ª Cat. con 11,7 Km al 7,9%), a 154 km de la meta, con el irlandés Ben Healy a la cabeza, acosado por Einer Rubio. Healy coronaba también los ascensos del Selvino (2ª Cat. con 13,7 Km al 5,5%) y del Roncola Alta (2ª Cat. con 10 Km al 6,7%), pero no podía batir al colombiano en el Miragolo San Salvatore (2ª Cat. con 5,2 Km al 6,9%) a 30 km de meta. 
Con mucho margen, los fugados eran conscientes en el tramo final de que la fuga llegaría, en una nueva jornada con todos los "gallos" escondidos en un pelotón, que rodaba a un ritmo lento y defensivo. Cuando por delante empezaron los escarceos, se escaparon de la fuga Healy y McNulty, pero no quiso quedarse fuera de la fiesta el italiano Marco Frigo que apretaba para llegar con tiempo a la recta de meta en la pelea. De hecho, llegó tan confiado que lanzó el sprint, aunque no pudo luego aguantar las pedaladas finales ni de Ben Healy ni de Bradon McNulty, que ganaba la etapa. A 7' entraba el pelotón compacto, lo que mantiene la clasificación prácticamente sin variaciones antes del día de descanso, con el francés Armirail de líder con poco más de 1' de ventaja sobre el inglés Thomas, el esloveno Roglic y el portugués Almeida, todos en 22" y el noruego Leknessund 5º a 1'50. Completan los diez primeros Caruso, Kämna, Dunbar, Arensman y De Plus. 

TERCERA SEMANA. Comenzaba la última semana de carrera, tras la segunda jornada de descanso del lunes en Bérgamo, con la disputa de la 
16ª etapa y primera gran jornada de alta montaña con 5 puertos y tercer final en alto del Giro. Fuga interesante de inicio, en la única zona llana de la etapa con 26 corredores, con los españoles Jonathan Lastra y Carlos Verona entre ellos. Con el francés Paret-Peintre a 4'30 del líder como mejor colocado en la general, el pelotón daba luz verde. A medida que se ascendían puertos, Passo di Santa Barbara (1ª Cat. con 12,8 Km al 8,3%), Passo Bordala (3ª Cat. con 4,6 Km al 7%) y el alto de Matassone (2ª Cat. con 11,4 Km al 5,6%) cada vez con menos unidades, en la Serrada (2ª Cat. con 17 Km al 5,5%) era Carlos Verona quien marcaba el paso de los aventureros y, a los pies del Bondone (1ª Cat. con 22,7 Km al 6,4%), subida definitiva hasta meta, la fuga se había reducido hasta las 12 unidades con 4' de adelanto sobre el grupo comandado por el Jumbo-Visma de Roglic. Si el primero en atacar en la fuga era Verona, por detrás el ritmo en el grupo de favoritos iba en aumento de tal manera que el aussie Dennis, de vuelta y crecido a medida que pasanba los días, con un ritmo endiablado iba limando tiempo a marchas forzadas. Curiosamente a 14 de meta Jumbo cedía la batuta al UAE, y el ritmo de Vine descolgaba al líder Armirail 4 km después y seleccionaba el grupo, donde Almeida preparaba algo. Para entonces los fugados rodaban sólo 1' por delante. El portugués atacaba con dureza a 6,5 kilómetros de la cima para probar, llevándose a rueda a Thomas y mostrando la debilidad de Roglic. La sociedad Almeida-Thomas se entendía a la perfección, superaba a los fugados endosando segundos con cada pedalada el esloveno, que afortunadamente, encontraba la ayuda de su compañero Kuus, para evitar su hundimiento. Por delante, un Almeida firme y desatado, en la recta de meta atacaba a Thomas que no podía evitar la victoria del luso. Roglic tercero cedía 25". El resto de favoritos entraban en fila de a uno.
En la general Thomas recuperaba La Rosa con Almeida 2º a 18" y Roglic 3º a 29". Cuarto figuraba Caruso a 2'50, 5º Dumbar, 6º Kämna 7º Armirail, 8º Leknessund, 9º Arensman y 10º Le Plus. El mejor español LL. Sánchez a 26'18. 
La decimoséptima etapa, llana, de 197 km de recorrido, discurría entre las localidades de Pergine Valsugana y Caorle. Penúltima etapa para lucimiento de los esprinters, se permitía una temprana escapada controlada en todo momento en torno a 2-3 min a la espera de echarla abajo en los últimos kms. Cuatro valientes, con el español Diego Pablo Sevilla, el francés Champion, el británico Quarterman y el belga Leysen. Todos, a más de 2 h. en la general, no representaban ningún problema para el líder, así que los favoritos dejabann el control de la fuga a los equipos interesados en llegar al sprint, reservando fuerzas para las intensas etapas restantes. A 23 km de meta y a punto de ser absorbidos, atacaba Leysen prolongando su agonía, hasta la pancarta de 5 km. En la lucha por el sprint tuvo que decidir la foto finish a favor del italiano Dainese sobre el irlandés Milan que remontando posiciones en los últimos 200 metros, se quedaba a milímetros de apuntarse la victoria. Tercero entraba el australiano Matthews. En la general no se producían cambios. 

Con la etapa 18ª volvía la montaña. De 161 km, discurría entre las localidades de Oderzo y Val di Zoldo, con cinco puertos puntuables, tres de ellos concentrados en los últimos 26 km, con el Forcella Cibiana (1ª Cat. con 9,7 Km al 7,7%), el Coi (2ª Cat. con 5,5 Km al 9,5%) y el ascenso final a meta, con el Palafavera (2ª Cat. con 2,3 Km al 7%). Inicio muy combativo hasta que se formó un grupo de 7 unidades en el ascenso al primero de los 5 puertos, el Passo della Crosetta (1ª Cat. con 13,5 Lm al 7,1%), con Pinot, Paret-Peintre, Barguil, Pronskiy, Gee, Frigo y Zana y que coronaba primero Pinot, transitando el pelotón a los mandos del Ineos de Thomas, a más de minuto y medio. Por el Pieve D´Alpago (4ª Cat. con 3,4 Km al 5,5 %), también coronaba Pinot, empeñado en discutir el maillot de la montaña al irlandés Healy. Después de una parte llana de 35 kms, en el ascenso Forcella Cibiana (1ª Cat. con 9,7 Km al 7,7%), Pinot repetía primer puesto para en el descenso, irse por delante con Zana. Mientras el francés y Zana se iban a por la etapa, ascendiendo el Coi, penúltima dificultad, por detrás atacaba Roglic a 2 km de la cima, poniendo en apuros a Almeida y llevándose a rueda a su compañero Kuus y al líder Thomas aunque el portugués lograba enlazar en el descenso. Por delante, la fuga llegaba a término subiendo el Val di Zoldo y en un sprint de dos el joven italiano se imponía al veterano francés. Filippo Zana, con su maillot tricolor y en su región, el Véneto, ganaba su primera etapa, mientras Pinot repetía segundo puesto. A 50" llegaba el otro francés de la fuga Barguil, con Gee, Paret-Peintre y Frigo. Por detrás Roglic volvía a atacar, dejando a Almeida sin la protección de Jay Vine, desamparado y abriéndose una pequeña brecha de segundos. Por el contrario Thomas resistía hasta meta a la que llegaban a la par a 1'56 de Zanna, en 7º y 8º posición pero con 20" de adelanto sobre Almeida, 9º. En la general el de Cardiff mantiene los 29" respecto a Roglic, ahora segundo y aumentaba la diferencia a 40" con el portugués Almeida y con Dunbar y Caruso, a continuación a casi 4'. 
En la decimonovena etapa de 183 km, no salía Hugh Carthy, por problemas de salud. Otra vez montañosa, salía de Longarone para terminar en las Tres Cimas del Lavaredo. Con cinco puertos, y nominada etapa reina era la última oportunidad para los escaladores con aspiraciones a victoria. Estampida de salida en busca de la fuga buena en la única zona amable de la jornada, formándose finalmente una de 15 hombres, con el colombiano Santiago Buitrago (Bahrain), como hombre más peligroso a 12' de la maglia rosa y donde también figuraban dos españoles del Movistar, Verona y Rojas. Dando el pelotón el visto bueno a la apuesta, Ineos controlaba la situación con Jumbo y UAE, a rueda. Los fugados superaban el Passo Campolongo (2ª Cat. con 4 Km al 7%) con 5' de ventaja, y más tarde el Passo Valparola (1ª Cat. con 14 Km al 5,8%), con cerca de 8' llegando a los pies del siguiente, el Passo Giau (1ª Cat. con 9,8 Km al 9,3% y 2.227 m de altitud) y uno de los puertos míticos del Giro, con 7' de adelanto y con pinta de poder llegar victoriosos. En las rampas del coloso la selección natural, dejaba reducida la fuga a 5 hombres tras una aceleración de Verona, con Cort, Buitrago, Hepburn y Gee, siendo el canadiense el que coronaba en cabeza. El pelotón, tranquilo, lo hacía 6'48 después. El penúltimo obstáculo de la jornada era el Passo Tres Cruces (2ª Cat. con 8 Km al 7,3%), juntaba a sus pies, de nuevo, a 11 hombres en cabeza, pero fue un espejismo pues Verona se descolgaba enseguida quedando delante los cuatro más fuertes, Buitrago, Cort, Gee y Hepburn para asumir la última ascensión, las Tres Cimas de Lavaredo (Categoría especial, 7,1 Km al 7,8% y rampas del 18% a 2.300 metros de altitud). Con 7 km por delante atacaba Gee, pero Buitrago, seguro de sus fuerzas, dejaba hacer al canadiense, manteniéndolo "al baño maría" hasta que el corredor del Israel empezó a flojear en las terribles rampas finales. A 1,3 km arrancaba de forma brutal el ciclista de Bogotá y Gee no podía hacer nada por seguirle, entrando segundo a 51" mientras tercero era Cort a 1'46, alcanzado en ese momento por el pelotón con Roglic al mando, rascando 3" a Thomas y 23" a Almeida y al resto. Sin cambios en la general. 

La 20ª y penúltima etapa, era la cronoescalada del Monte Lusari, de 18,6 km de distancia que partiendo de Tarvisio con los 11 km primeros llanos y una subida final demoledora (1ª Cat. con 7,3 km al 12% y rampas del 18%) hasta la estación de esquí, sería la definitoria del Giro. Con los corredores saliendo, en orden inverso a su clasificación y agrupados en tres tandas separadas por 50' (debido a la logística por la estrechez de la carretera) lo hacían de minuto en minuto y solo los quince últimos cada 3'. La mayoría cambiaba de bicicleta en el cambio de firme y era curiosamente el español Albert Tomás el primero en sentarse en la silla caliente con un 54'12, que inmediatamente era batido por Fiorelli con un magistral 50'35 que finalmente era mejorado en esa primera tanda por el tiempo de Guarnescchi 48'35, que estuvo mucho tiempo siendo referencia hasta que llegaron los mejores corredores de la segunda tanda. Por muy poco Campiñon 48'16 y por mucho Riccitello, 46'19, marcando el que sería el tiempo de referencia para la tanda final. Lo batía por 3" Wine, y teniendo que meterse en los 45' como McNulty, Kuss, Pinot, Caruso y Almeida que los iban batiendo de uno en uno excepto los dos últimos en salir. Roglic era mejor en los tiempos de paso que Thomas pero una inoportuna salida de cadena retrasaba al esloveno en un momento trascendental. Por su parte el británico había perdido tiempo en el cambio de bicicleta pero cuando parecía que podría aguantar la rosa, unos últimos 500 m demoledores del esloveno le permitieron ser el único en bajar de los 45' (44'23) metiéndole a Thomas, segundo clasificado, 40", suficientes para ganar la etapa y colocarse la Maglia Rosa, el último día y rodeado de los numerosos aficionados eslovenos que se habían acercado a la fronteriza estación de esquí. Thomas descendía al segundo puesto y Almeida mantenía el tercero, y Caruso el 4º, con Pinot alzándose hasta el quinto con Arensman 6º, al superar ambos a Dunbar 7º, con Leknessund, Kämna y De Plus, completando el top ten. 

La última etapa, la 21ª
de 126 km llanos era un bucle por lo más emblemático de Roma con paseo previo hasta Ostia en plan jornada homenaje al líder y donde se imponía con claridad Mark Cavendish al sprint para conseguir una victoria en esta edición y la 163 en su carrera profesional. Segundo terminaba el luxemburgués Kirsh y tercero el italiano Fiorelli. 

Resumen: Desde la retirada de Evenepoel en la 9ª etapa por el virus quedó como favorito en la sombra asumiendo la maglia rosa el ilustre veterano Thomas, bien respaldado por su compañero Geoghegan, hasta que Roglic agazapado, daba su zarpazo definitivo en la crono del Monte Lussari, donde rodeado de banderas eslovenas se enfundaba la elástica del campeón en la penúltima jornada para poderla lucir tan sólo en la última. 


Un Giro marcado por el mal tiempo, con caídas, recortes polémicos, etapas anodinas sin combatividad entre los hombres de la general, pero que favorecían las fugas, prácticamente todos los días y con diez llegando a término. Sin demasiado pulso para levantar a los aficionados de sus asientos y cinco líderes diferentes, será recordado por todo eso, por el abandono de Evenepoel y por el triunfo bien gestionado de Roglic. 
El resto de clasificaciones quedan encabezadas por: 
Equipos: Bahrain Victorius 
Puntos: Jonathan Milan (Bahrain) 
Montaña: Thiabut Pinot (Groupama) 
Jóvenes: Joao Almeida (UAE) 
Combatividad: Derek Gee (Israel). 
Esta 106ª edición no dejará un buen recuerdo para el ciclismo español, con una de sus peores actuaciones. 
Acudía a la cita sin sus mejores valores (Juan Ayuso, Carlos Rodríguez y Enric Mas) y tan solo siete representantes. 
Nuevamente sin ninguna etapa, el veterano LL. Sánchez (Astana) terminaba como mejor clasificado 24º, con J. Lastra (Cofidis) 35º y C. Verona (Movistar) 49º entre los 50 mejores, y con JJ. Rojas 79º, DP. Sevilla 96º y A. Torres 122º. (Movistar). No conseguía terminar Oscar Rodríguez (Movistar) abandonando en la 11ª.
Movistar salvaba en parte su participación con el triunfo de Einer Rubio en Crans Montana pero sin conseguir terminar en el top ten (12º). 
Los protagonistas: 
Primoz Roglic: El nuevo emperador del Giro de Italia, ha conseguido la que probablemente sea la mejor victoria de su carrera. Primoz estuvo soberbio justo el día que lo necesitaba para darle el golpe de efecto a una ronda italiana que parecía tener perdida. Supo administrar sus fuerzas para el momento clave. Sabía mejor que nadie que el Giro se decidiría en las terribles cuestas del Monte Lussari. Y allí pasó a la historia. La guinda a un palmarés de leyenda, de un ciclista legendario. Ya suma cuatro títulos en grandes vueltas: tres Vueltas y un Giro. ¿Tendrá una última bala en el Tour de Francia? 
Geraint Thomas: el derrotado británico del Ineos, con 37 años ya, debe figurar, por su segunda plaza final, perdida en el último momento y después de haber comandado la clasificación ocho de los 21 días. No ha ganado tampoco ninguna etapa, pero ha estado ahí, siendo sorprendido al final y cuando no lo esperada. Ha tenido la victoria en el Giro al alcance de su mano, pero su táctica conservadora y un soberbio Roglic, le han privado de lograr el que hubiera sido el colofón perfecto a su carrera deportiva. Parece improbable que vuelva a tener una oportunidad así, pero quién sabe con el galés, siempre un auténtico caballero sobre y fuera de la bicicleta. 
Joao Almeida: El maillot blanco al mejor joven le correspondió al portugués del UAE Emirates, al que sumaba el triunfo en una etapa del prestigio de Monte Bondone que supuso su primer éxito en una vuelta grande, brillando con fuerza y en Roma hizo historia al convertirse en el primer portugués en la historia en subir al podio del Giro. Con 24 años, el futuro es suyo, pero deberá aumentar su nivel si quiere ganar una grande. 
Derek Gee: El canadiense del Israel ha sido la mayor sorpresa de este Giro. Dando imagen de segundón (no lograba consumar ningún triunfo de etapa), su entrega y visibilidad en carrera le han posicionado en primera línea. Cuatro segundos puestos, dos cuartos, segunda posición en la clasificación de los puntos y también segundo en la montaña, hablan claro de su actuación. Todo gracias a unas fugas que le otorgaron el premio al corredor más combativo de la edición, fruto de los más de 1.000 kilómetros que acumuló en escapadas durante la carrera. Incombustible.
Nico Denz: El alemán del Bora ha conseguido en este Giro todo lo que no había logrado en el resto de su trayectoria profesional, que comenzó en 2014. Denz remató dos fugas en sprints reducidos para conseguir sus primeros triunfos en una grande. Portentoso rodador que se defiende en todos los terrenos, es el gregario que todo equipo desea tener en sus filas y cuya labor no siempre es suficientemente valorada. Unico corredor, al igual que Evenepoel, en repetir victoria de etapa en esta Corsa Rosa. 
Jonathan Milan: el joven Campeón de Italia (Bahrain), ya venía avisando de su enorme potencial en el tramo final de temporada pasada, pero en este Giro ha explotado. Con unas condiciones todoterreno espectaculares, sobre las que destaca su punta de velocidad para el esprint, se lleva con holgura la primera maglia ciclamino morada(puntos) de su palmarés, gracias a su tremenda regularidad, además de una prestigiosa victoria de etapa al sprint, su primera en una gran vuelta. Va para estrella. 
Ben Healy: el joven irlandés del EF Education, en su primera participación en una carrera de tres semanas, firmó un Giro para la historia, convirtiéndose en el primer irlandés en enfundarse una maglia azzurra de líder de la montaña (aunque finalmente la tuviera que ceder) y además ganar su primera etapa de una gran vuelta. Con 22 años y lo que ya ha demostrado, es imposible imaginar todo lo bueno que ofrecerá en el futuro. Healy es a 2023 lo que Biniam Girmay fue a la temporada pasada: el ciclista revelación del año. 
Andreas Lecknessund: el lider del DSM ha terminado octavo en la general aguantando la maglia rosa durante cinco días. El noruego ha estado dando la cara en muchas oportunidades y a punto estuvo de ganar la etapa el día que se vistió la maglia rosa. Thibaut Pinot. El francés del Groupama, quinto en la general, conseguía su primera maglia azzurra (montaña) de su palmarés. Una bonita forma de finalizar el que será su último Giro, ya que Pinot se retirará del ciclismo profesional al término de esta temporada y además ha estado a punto de ganar dos etapas, prestigiosas como Crans Montana y Val di Zoldo. 
Remco Evenepoel. Hay que citar al líder del Soudal Quick Step, que acaparó todos los focos durante la primera parte del Giro, portando la maglia rosa cuatro días y que el Covid mandaba para casa horas después de haber obtenido su segunda victoria en la contrarreloj de Cesena. ¿Qué hubiera pasado si el campeón del mundo no se hubiera retirado? Lo que nadie duda es que este Giro hubiera sido una carrera muchísimo más entretenida. 


No podíamos dejar de nombrar a Damiano Caruso y su 4ª posición o los restantes ganadores de etapa, especialmente el escalador colombiano Santiago Buitrago, que junto al resto, Mads Pederssen, Mark Cavendish, Michael Matthews, Aurelien Peret-Peintre, Lennard Kämna, Kaden Groves, Davide Bais, Magnus Cort, Pascal Ackermann, Einar Rubio, Brandon McNulty, Alberto Dainese y Filippo Zana nos han permitido disfrutar una edición más de la carrera italiana y que nos han hurtado los favoritos, dada la poca batalla que hemos presenciado entre ellos.

Friday, May 12, 2023

SBK 2023 4ª Catalunya (ESP)

La cuarta cita de la temporada recalaba en Barcelona. Los pilotos acudían al circuito de Montjuic, quince días después de la último compromiso en Assen. 
Novedades en SBK eran la baja de VD Mark en BMW cubierta por el portugués Ivo Lopes, y el debut de Danilo Petrucci con la Kawa de Berni Spark; y en cuanto a reglamento la organización actualizaba datos y reducía 250 rpm a las Ducati y las aumentaba para las Kawas. En SSP eran la presencia de Adrián Fernández con una Yamaha de Evan Bros, de Alvaro Díaz con la de Arco y del japonés Maiki Abe con la de VFT además de Lucas Mahias, con la Kawa Pucetti. En SSP 300 eran el regreso del indonesio Galang Hendra a bordo de una Yamaha y del español Iván Bolano con una Kawa. 
Con unos entrenos que empezaron en mojado, en la categoría SSP 300 y terminaron en seco, comenzaba el sábado la competición con la primera carrera de la más pequeña de las categorías 

SSP 300 1ª. Con una primera línea integrada por las Kawas de Seabright, Pérez y Zanca, desde la segunda partían Hendra, Buis y Vannucci, con el resto de españoles haciéndolo, 7º Mogeda, 12º Osuna, 13º García, 17º Saiz y 27º Bolano, saliendo último el poleman Mair (sancionado por conducción irresponsable) y siendo repescados Zhou, Bergamini y Calatayud. 
Programada a 12 vueltas el que salía mejor era Buis que enseguida cogía unos metros de diferencia perseguido por el resto del grupo con Pérez y Mogeda entre ellos, de tal manera que al primer paso por meta encabezaba la carrera con más de 1" sobre el grupo con Vannucci, Zanca, Osuna, Valentin, Pérez, Seabright, Di Sora, Uriostegui y Mogeda en las diez primeras posiciones y con García 13º Calatayud 20º, Saiz 27º, Bolano 30º y Maier 18º. Buis intentaba mantener la posición pero los rebufos del grupo perseguidor hacían que se redujera la diferencia vuelta a vuelta, hasta ser alcanzado en la cuarta. Mientras Pérez había hecho su vuelta de penalización, reincorporándose 14º y Bijman las suyas, rodando el ultimo y muy separado. 
Por delante, en el grupo pocas variaciones, esperando los favoritos, con Maier y Svoboda entre ellos, a las últimas vueltas y por detrás caída múltiple a falta de dos con Seabright, Zanca, Mastroluca, Sabutucci y Veneman implicados. 

Y si la última vuelta la encabezaba Geiger con Vannucci, Mier y Mogeda en meta era Buis el primero en entrar con Di Sora y Gennai, pegaditos a él, copando el podio. Cuarto entraba Svoboda por 5 milésimas sobre Maier 5º. Sexto terminaba Geiger, 7º Mogeda, 8º Vannucci, 9º Pérez y 10º Hendra. El resto de españoles García 12º, Osuna 13º y Saiz 14º, con Bolano 21º. 

SBK 1ª. Con una parrilla conformada con Bautista (dominador y destrozando el record de la pista), Aegerter y Rea en la primera fila, desde la segunda lo hacían Rinaldi, Lecuona y Lowes (a pesar de su caída) con Vierge 12º y Viñales 24º. Al apagarse los semáforos Bautista salía muy bien resguardado por Rinaldi con Rea, Locatelli, Razgatlioglu, Aegerter, Vierge, Gardner, Bassani y Lowes por delante y Lecuona mal, 12º, manteniendo esas posiciones al paso por meta y ampliando la diferencia el de Talavera en la primeras vueltas hasta que se producía bandera roja en la tercera, por caída de Granado, cuando previamente también lo había hecho Koning. 
En la reanudación, programada a 17 vueltas, misma buena salida de Bautista, pero ahora era Rinaldi era acosado por Bassani mientras por detrás un toque entre Balldasarri y Redding, daba con los dos eliminados. Por delante el adelantamiento de Bassani sobre Rinaldi provocaba la reacción del piloto oficial que le devolvía el adelantamiento, cosa que no sentaba nada bien al independiente, que se tomaba la justicia por su mano varias curvas después y tocando a Rinaldi, lo sacaba de la pista provocando su caída. Para entonces las posiciones en carrera eran Bautista con más 1" sobre Bassani, Rea, Razgatlioglu, Locatelli, Aegerter, Lowes, Vierge, Lecuona y Gardner. 
Sancionado Bassani con una long lap, por su acción descendía hasta la quinta plaza, que cumplía en la 6ª vuelta, cuando Bautista estaba escapado más de 8" de Rea y Raz, con Locatelli quinto. A mitad de carrera Viñales abandonaba y luego el que lo hacía era Lowes, ambos por caída. 
A falta de seis vueltas, Bassani había superado a Locatelli, pero estaba lejos del dúo perseguidor y en las últimas vueltas, pagaba el esfuerzo de gomas y perdía posiciones. 
En la última vuelta, con Bautista muy destacado la lucha entre la Kawa #65 y la Yamaha #54, se resolvía a favor del piloto turco que adelantaba al norirlandés a final de recta para mantener la posición hasta el final. 

En meta ganaba Bautista, con Razgatlioglu 2º y Rea 3º. 4º Locatelli. 5º Aegerter 6º Lecuona 7º Bassani, 8º Vierge, 9º Gerloff y 10º Petrucci (aunque era descalificado por no llevar protector de pecho) y su puesto lo ocupaba finalmente Gardner. 
Terminaban las carreras del sábado con la 
SSP 1ª. La categoría intermedia arrancaba con una primera línea formada por Bulega, Schroetter y Caricasulo, junto a Edwards, Van Straalen y Navarro partiendo desde la segunda, mientras que Huertas salía 14º y Díaz desde la 27ª. 
Era Caricasulo el que cogía el mando de la prueba por delante del poleman Bulega y con Montella metiéndose tercero por delante de Debise, Schroetter, Van Straalen y Navarro con Huertas bien situado, de tal manera que en el primer paso por meta encabezaba Caricasulo, con Bulega, Debise, Schroetter, Van Straalen, Sofuoglu, Navarro Manzi y Huertas en el top ten y Díaz 26º. 
Bulega no tardaba en adelantar a Caricasulo para imponer su ritmo mientras por detrás Debise adelantaba también a Caricasulo, Sofuoglu iba recuperando posiciones mientras Navarro las perdía y Koffler caía. 
La Ducati #11 parecía que podía escaparse, pero Sofuoglu, llegando desde atrás tomaba la cabeza a falta de 10 para el final, encadenando varias vueltas rápidas. Ambos pilotos entraron en una lucha cuerpo a cuerpo, lo que propiciaba que el grupo perseguidor, encabezado por Schroetter, llegara a ellos. La lucha entre Schroetter con Sofuoglu y Manzi , permitía a Bulega poder rodar en solitario en cabeza y adquirir cada vez más ventaja mientras ellos se enzarzaban en la pelea por el resto del podio con ventaja para el alemán. 
El rifirafe entre Manzi y Sofuoglu se resolvía con castigo para el italiano que no cumplía en carrera. De tal manera que con una perfecta estrategia, Bulega cosechaba su quinto triunfo, pese a que Schroetter se volvía a pegar a su rueda, pero el alemán no podía lanzar su ataque y terminaba a seis décimas del italiano. A 4" entraba el dúo perseguidor con Manzi solo 0.006" por delante de Sofuoglu, aunque tras la bandera el italiano recibía una penalización de tres segundos (al no cumplir la Long Lap Penalty por recortar la curva 2 y no perder suficiente tiempo), bajando finalmente al sexto y siendo superado por Van Straalen 4º y Caricasulo 5º. Séptimo finalizaba Navarro, 8º Debise, 9º Spinelli y 10º Tuuli, con Huertas 12º, en los puntos Díaz 26º, fuera de ellos. 

El domingo amanecía nubado y amenazando lluvia. Comenzando con 
SBK Superpole. Programada a 10 vueltas se repetía la parrilla de la primera carrera con las bajas de Koning y Granado, declarados no aptos. Al apagarse los semáforos se repetía también el guion de salida con Bautista en cabeza y Rinaldi por detrás con Rea y Razgatlioglu a continuación. Al primer paso por meta comandaba con 0,6" sobre Rinaldi, Rea, Razgatlioglu, Lowes, Aegerter, Gardner Lecuona, Vierge y Locattelli, con Viñales 21º. Bautista ponía un ritmo fortísimo que a duras penas aguantaba Rinaldi y menos Rea, por lo que Razgatlioglu decide adelantarle e irse a por el italiano al que también superaba.
Sin apenas cambios por detrás el infernal ritmo de Bautista aumentaba la diferencia vuelta tras vuelta no frenándose ni con la aparición de las primeras gotas hasta llegar a meta primero, nuevamente y con más de 2" sobre Razgatlioglu, segundo. 
La emoción volvía estar por detrás, sobre todo cuando comenzaron a caer gotas en los últimos giros y que provocaban la caída de Rea en la última vuelta y la remontada de Locatelli, que le birlaba el podio a Lecuona, 4º. Quinto Lowes, 6º Aegerter, 7º Gerloff, 8º Rinaldi y 9º Vierge con el último punto en juego, mientras que Viñales finalizaba 20º. 

SSP 2ª. Para la segunda carrera se repetía el guion de la primera con Caricasulo volviendo a realizar una salida fantástica por delante de V. Straleen, Debise, Bulega, con Schroetter, Sofuoglu y Navarro a continuación liderando al primer paso por meta con ligeros cambios por detrás. Una vuelta después Debise había asumido el mando con Sofuoglu remontando y poniéndose primero una vuelta después, justo cuando caía Bayliss por detrás y Navarro y Huertas figuraban 9º y 10º respectivamente, con el resto de españoles retrasados.
El piloto turco imponía un gran ritmo que podía mantener su compañero Schroetter, pues las luchas por detrás retardaban al resto del grupo y del que vueltas más tarde podía escapar Debise que se unía al dúo delantero para coger unos metros. Pero a mitad de carrera eran cuatro los de delante, con Manzi incorporado también y Bulega a medio segundo, con el grupo a más de 3" encabezado por Caricasulo.
Con el paso de las vueltas la distancia con el grupo aumentaba y un error de Debise permitía a Bulega superarlo pero sin llegar a contactar con el trío delantero, hasta que a dos del final, su Ducati fallaba y debía retirarse. Los últimos giros del trío cabecero tenían a Sofuoglu y Manzi de protagonistas intercalando posiciones y con Schroetter a la expectativa y en la última, Sofuoglu recuperaba la primera posición, cuando él y Schroetter adelantaron a Manzi en la curva del final de meta, manteniendo el turco el liderato pese a los ataques de Manzi, para entrar por delante y ganar su primera carrera. Debido a la penalización posterior de Manzi, Schroetter subía a la segunda plaza, por lo MV Agusta vuelve a repetir el doblete de 2015 en Phillip Island. Cuarto entraba Debise, 5º Van Straalen, 6º Caricasulo 7º Spinelli, 8º Tuuli, 9º Navarro 10º con Huertas 12º, Fernández 15º y Díaz 20º. 

Mantiene el primer puesto de la clasificación general Bulega con 152 puntos, 33 más que el segundo, ahora Schroetter, con Manzi 3º y 116 puntos. Navarro baja a la 10ª plaza con 60 y Huertas es 14º con 19. 

SBK 2ª. Variaba la parrilla para la segunda carrera ahora con Bautista Razgatlioglu y Locatelli en primera línea, partiendo Lecuona, Lowes y Aegerter desde la segunda y con Vierge 9º y Viñales 22º. Con banderas de lluvia en algunos tramos no arrancaba muy bien Bautista, pero recuperaba la distancia al llegar a la primera frenada enlazando las primeras curvas en cabeza, por delante de Razgatlioglu con Rinaldi y Lowes por detrás y Rea que salía 10º recuperando posiciones muy rápido de tal manera que esas eran las posiciones con Locatelli, Vierge, Gerloff, Rea, Lecuona y Bassani completando el top ten al primer paso por meta, aunque Razgatlioglu llegó a liderar unas curvas, pero cuando llegaron a la recta quedó clara la diferencia entre las Ducati y el resto, y tanto Bautista como Rinaldi adelantaban con facilidad a la Yamaha#54 y a partir de ahí, con Bautista escapándose sin oposición y Rinaldi haciendo lo propio en la segunda posición, la carrera perdía emoción, con apenas cambios en el resto de posiciones; tan solo Rea y Aegerter remontando. 
La gran sorpresa vino al final con Razgatlioglu, que sin dar su brazo a torcer y sabedor del drástico bajón de los neumáticos en Montmeló, le recortaba casi 2" a Rinaldi en la última vuelta para pasarle sobre la misma línea de meta quedándose el italiano con dos palmos de narices y Ducati sin doblete, aunque al menos Rinaldi regresa al podio. 4º terminaba Lowes, 5º Rea tras su caída por la mañana sin asumir ningún tipo de riesgo, 6º Vierge, tras su excelente salida y 7º Locatelli, acosado por el 8º Aegerter. Lecuona finalizaba 9º y completando el top ten Gerloff. Viñales se tenía que retirar por problemas técnicos mediada la carrera, Redding a falta de seis, Baldasarri de dos y Sykes y Syahrin por caída en la primera vuelta, que terminaba con el piloto malasio trasladado al hospital en ambulancia.
Extraño el repentino bajón de rendimiento de Bassani después de su encontronazo con Rinaldi el sábado. El piloto satélite de Ducati no ha tenido velocidad ni en la Superpole Race ni en la prueba larga, quedando fuera del top diez. 

Con el tercer triplete de la presente temporada el liderato de Bautista asciende a los 236 puntos, aumentando su renta sobre el segundo, Razgatlioglu a 69 puntos siendo Locatelli tercero con 133 y Rea 4º con 100. Vierge asciende una posición, es 8º con 68 mientras Lecuona lo hace hasta la 10º plaza, con 56. 
El Gran Premio finalizaba con la 
SSP 300 2ª. Con Maier recuperando su primera posición en la parrilla, ahora la primera línea quedaba integrada por Maier, Seabright y Pérez con Zanca, Hendra y Buis partiendo desde la segunda y con el resto de españoles haciéndolo una posición más retrasada que en la primera carrera, 8º Mogeda, 13º Osuna, 14º García, 18º Saiz y 28º Bolano. Sabatucci era declarado no apto por su caída en la primera carrera. Igualmente programada a 12 vueltas y con varios sancionados con long lap, el que salía mejor era Buis pero esta vez sin coger diferencia de tal manera que al primer paso por meta encabezaba la carrera con Maier, Pérez, Vannucci, Seabright, Uriostegui, Di Sora, Hendra, Valentin y Osuna en las diez primeras posiciones y con Mogeda 12º García 13º Calatayud 23º, Saiz 25º y Bolano 27º. 
Buis intentaba mantener la posición pero enseguida era sobrepasado por el resto, gracias a los rebufos, y en la clásica carrera de 300 con un grupo muy numeroso de pilotos todo se iba a decidir en los últimos giros. 
La última vuelta la encabezaba Buis que imponiendo un alto ritmo llevaba al grupo en fila india y con la lengua fuera. Por detrás Gennai, le adelantaba a final de recta con Osuna Gaggi y Maier esperando su oportunidad por detrás. Buis le devolvía el adelantamiento en la curva 7, antes de que el trío formado por el propio Buis, Gennai y Vannucci llegara en paralelo a la curva 10. Gennai y Vanucci tomaban la penúltima curva emparejados justo antes de que la carrera se decidiera en la misma línea de meta siendo la foto finish la que decidiera el vencedor, con once pilotos en 0,8", y en la figura de Gennai, con 27 milésimas sobre Vannucci y algo más sobre Buis, con Mogeda y Pérez, a continuación fuera del podio. 6º Geiger, 7º Valentim, 8º Maier, 9º Osuna y 10º Svoboda. El resto de españoles finalizaban García 12º, Saiz 17º y Bolano 25º. 
Finalmente Mogeda perdía su posición con Pérez, por conducción irresponsable. 

La clasificación general la sigue liderando Svoboda con 69 puntos, 12 más que Gennai y 19 sobre Di Sora. El primer español es JL, Pérez, 6º con 46, con D. Mogeda 10º con 22 y J. García 12º con 15 puntos. 

La próxima cita será ya en junio, los días 3 y 4, en el circuito italiano de Missano.